Normatividad Académica

Licenciatura en Educación Preescolar
Orientaciones Académicas para la Elaboración del Documento Recepcional

III. Las características del proceso de elaboración

Usualmente, la elaboración de cualquier tesis se ha asociado con la idea de una investigación académica formal que supone, erróneamente, que en la ciencia hay un solo método científico y un solo método expositivo que se caracteriza por lo siguiente:

   Que toda investigación procede siguiendo ese método y que los trabajos que no se apegan a él no son científicos. Esto ha generado que la atención de quienes escriben una tesis se centre en las características formales del documento, en
el cumplimiento de los “pasos” estipulados por el método de investigación y no en la indagación y en la construcción de explicaciones al problema que se estudia. Así, la información técnica que las estudiantes obtienen puede ayudar a tener ideas acerca de los pasos a seguir para producir el escrito, pero no a encontrar orientaciones precisas para tratar un tema de interés particular, relacionado con la complejidad de la experiencia en el trabajo docente que es, además, única e irrepetible.

   Que el procedimiento único, supuestamente usado por todos los científicos, tiene los siguientes elementos fundamentales en su trabajo:

   La delimitación de un marco teórico que fundamente el trabajo. Un científico no procede de esa manera; por el contrario, él desarrolla su investigación basado en los conocimientos y preguntas que ha acumulado. Por lo tanto, carece de sentido insistir en la transcripción de información planteada por uno o varios autores, pensando que debe haber ideas aportadas por investigadores que den sustento al trabajo que otro (la estudiante) desarrolla. El sustento de un trabajo como el que se pretende que elaboren las futuras educadoras, es el conjunto de sus explicaciones respecto al problema o tema que estudian. Por ello, se propone que usen la información disponible –la obtenida de la experiencia al trabajar con los niños y, por supuesto, la de los textos que han revisado en el transcurso de su formación– para contrastarla con aportaciones de otros estudiosos del tema y para plantearse nuevos problemas.

   Las hipótesis. No todas las formas de investigación requieren formulación de hipótesis. Hay hipótesis implícitas que se someten a prueba en el transcurso de la investigación. Muchos investigadores han encontrado datos y explicaciones extraordinarias sin hipótesis; incluso, sucede que el hallazgo importante de su trabajo es producto de una desviación natural del esquema de investigación que el investigador habría presupuesto: es frecuente que, al buscar explicaciones a un problema, el proceso lleve al investigador a identificar otro que le exige desviarse y dedicarse a preguntar y a reflexionar sobre lo que encuentra que es útil e interesante.

   La bibliografía. El valor y la utilidad de las fuentes de información están en función de que la estudiante sepa usarlas para satisfacer necesidades reales de conocimiento. La revisión de una fuente permite, por una parte, comprender
e interpretar las ideas del autor, y por otra, elaborar planteamientos personales provocados por la lectura y la reflexión sobre las ideas del autor. Esta elaboración intelectual es probablemente la aportación más enriquecedora del contacto con la bibliografía y la que más ha tendido a menospreciarse en un trabajo de tesis. Es frecuente encontrar en los trabajos de tesis un exceso de citas bibliográficas, en el entendido de que las ideas que parecen ser centrales tienen que haber sido aportadas por algún autor distinto al de la tesis. Una exigencia de esta naturaleza ignora la capacidad de elaborar ideas propias y de expresarlas, aun cuando no haya una fuente específica que citar. Una cita bibliográfica tiene sentido si efectivamente se leyó el texto y si es pertinente para el argumento que se usa. El trabajo con la bibliografía forma parte del proceso permanente de revisión que acompaña a la elaboración del documento recepcional, y de ninguna manera se trata de una tarea final que se realiza una vez redactado el documento, en el que la estudiante simplemente explora qué textos abordan el tema y los incluye en el apartado de bibliografía.

La exploración de la literatura internacional de investigación educativa más prestigiada permite confirmar la gran diversidad de aproximaciones metodológicas, de estructuras y estilos expositivos, y de niveles de apoyo en la bibliografía que son comúnmente utilizados por los investigadores. Esta variedad está determinada por el tipo de objeto de estudio; por la aproximación teórica y disciplinaria que el investigador utiliza; por la novedad del tema y la disponibilidad de bibliografía pertinente y valiosa; por la importancia que el autor le otorga a la polémica con posturas distintas de la suya, y también por el “estilo” de la investigación y de exposición que el investigador prefiere. A fin de cuentas, lo que distingue a una buena investigación de otra que no lo es, no son las características formales o de procedimiento sino la pertinencia, el rigor y la seriedad de los argumentos y datos, la claridad y la congruencia expositivas, así como imaginación y la honestidad intelectual.

En contraste con el formalismo del “método único”, se busca que al elaborar el documento recepcional las estudiantes se acerquen a la realidad con una actitud analítica que les permita reconocer en ella los sucesos que merecen revisarse con mayor atención; con una actitud crítica para valorar su papel como docentes y su influencia en el proceso educativo, en especial en los logros que muestran sus alumnos; con imaginación para diseñar soluciones innovadoras frente a viejos problemas y, sobre todo, para actuar con iniciativa y creatividad frente a los retos del trabajo cotidiano. Se pretende, pues, que como resultado de este proceso las futuras educadoras obtengan un documento cuyo contenido esté basado en un esfuerzo intelectual real, en lo que son capaces de hacer y que, básicamente, sea un ejercicio de aprendizaje estre­cha­­mente vinculado con su experiencia y con una reflexión verdadera sobre lo que hacen y observan.

Los rasgos que distinguen al documento recepcional de los trabajos que en general se han realizado en las escuelas normales están relacionados con el proceso de elaboración que cada estudiante sigue en función del tema elegido, del tipo de información que utiliza y de las formas de organizarla y presentarla por escrito.

1. Los espacios donde se elabora el documento recepcional

El documento recepcional es producto de un trabajo sistemático de reconstrucción de la experiencia, de recolección y análisis de la información derivada del trabajo docente, así como del estudio en fuentes documentales. Los lugares donde se elabora el documento recepcional son:

a) El jardín de niños. Es el espacio fundamental en el cual se produce la experiencia de la estudiante y por lo tanto donde se recoge la información necesaria sobre los niños (sus características, sus reacciones, sus logros y dificultades), sobre el propio desempeño de la estudiante en las tareas que le corresponde realizar y sobre el jardín de niños, los actores que participan en él y su influencia en el proceso educativo. En el jardín de niños se obtiene información que puede ser útil para explicar los hechos o procesos que la estudiante haya seleccionado para analizar y explicar en el documento recepcional.

b) La escuela normal. En ella se llevan a cabo actividades que propician el intercambio de experiencias, la búsqueda de información y la obtención de orientaciones que requieren las estudiantes para avanzar en el desarrollo del documento recepcional. Los espacios de trabajo con estas actividades son los siguientes:

   El Seminario de Análisis del Trabajo Docente. En este espacio, las estudiantes llevan a cabo actividades en las que discuten sobre cuestiones relativas al trabajo docente, identifican retos pedagógicos de su trabajo cotidiano y plantean acciones que les permiten mejorar su práctica docente; los procesos de análisis y reflexión que tienen lugar al realizar dichas actividades y las ideas que –como producto de dichos procesos– se obtienen, son elementos básicos para la elaboración del documento recepcional.

   La asesoría individual que recibe la estudiante para plantear sus inquietudes, preocupaciones y dificultades tanto en el desarrollo del trabajo docente como en el correspondiente al documento recepcional. Esta asesoría la brindan tanto el asesor como, en su caso, el profesor que apoya el trabajo en relación con el tema central del documento.

   La consulta en biblioteca. La construcción del documento recepcional requiere dedicar tiempo específico a la búsqueda de información para conocer sobre el tema seleccionado; de este modo es posible contrastar la información y las hipótesis que surgen del trabajo de enseñanza con los aportes que haya hecho algún autor sobre el tema particular. Esta actividad se realiza en los tiempos que cada estudiante determine, de acuerdo con las condiciones personales.

c)   El trabajo individual y autónomo que las estudiantes deberán realizar en otros espacios y momentos. Al respecto, es indispensable la organización del tiempo de que dispone la estudiante para prever las acciones a realizar durante el trabajo docente (por ejemplo, la recolección de la información necesaria) y para redactar el documento. 

2. La información sobre el tema

El interés personal por estudiar a profundidad un tema o problema educativo está vinculado con la necesidad de conocer más sobre el mismo, de comprenderlo en su naturaleza, sus orígenes o sus implicaciones en el proceso educativo de niñas y niños. Los conocimientos adquiridos a través de los distintos cursos han favorecido que las estudiantes tengan ideas claras sobre algunos problemas que están presentes en la dinámica cotidiana de la vida escolar; la elaboración del documento recepcional es una oportunidad para ampliar su conocimiento acerca de un hecho o proceso de especial interés para la estudiante.

Durante la elaboración de este documento, una condición indispensable es saber sobre el tema; sólo así será posible plantearse propósitos claros, es decir, saber qué se quiere estudiar de ese tema y para qué; a qué fuentes es necesario recurrir, hasta dónde es factible llegar en el análisis y qué tipo de información es necesario recopilar.

Para contar con la información necesaria sobre el tema central del documento recepcional es necesario realizar las siguientes actividades:

a) Revisar, en el conjunto de programas y materiales de apoyo para el estudio con los que se trabajó en semestres anteriores, aquellos que tienen relación con el problema o tema que se va a analizar en el documento. Esta re­vi­sión será de mucha utilidad, tanto para repasar algunos contenidos clave, como para recordar reflexiones o tesis que fueron motivo de discusión y que pueden ayudar a plantearse nuevos problemas en relación con los propósitos del documento.

b) Seleccionar los textos que sean efectivamente útiles, necesarios y pertinentes en relación con el tema a analizar. La bibliografía sugerida en los programas de estudio y en la guía del Seminario de Análisis del Trabajo Docente es un referente para la búsqueda de textos sobre temas diversos. Se pretende que, al retomar los textos que ya fueron estudiados, las futuras educadoras aprovechen la información con propósitos más concretos y para elaborar los argumentos que darán sentido al documento recepcional.

c) Revisar de nueva cuenta el expediente personal y el diario de trabajo que las estudiantes fueron elaborando durante los semestres anteriores. Estos recursos constituyen una fuente de información sobre los avances logrados, los obstáculos que se enfrentaron en la práctica educativa y las apreciaciones individuales sobre el propio desempeño que fueron motivo de reflexión y revisión con el propósito de mejorarlo.

Las actividades enunciadas, además de permitir la recapitulación de conocimientos y experiencias y la obtención de nueva información, ayudarán a elaborar ideas iniciales sobre el tema de estudio y a establecer los alcances de su desarrollo en el documento recepcional.

Una actitud de búsqueda y de cuestionamiento constantes sobre lo que se intenta analizar y los hallazgos realizados durante el proceso, permite elaborar y aportar ideas propias, fundamentadas tanto en la experiencia como en el cono­cimiento académico que existe respecto al tema. Para ello, es importante que la estudiante se plantee preguntas que orienten su búsqueda de información. Por ejemplo, para identificar qué es necesario saber sobre el tema “Estrategias didácticas que favorecieron el desarrollo de la expresión oral en un grupo de tercer grado de educación preescolar”, que está inscrito en la línea temática “Experiencias de trabajo”, se pueden formular las preguntas siguientes:

   ¿Qué significado tiene la expresión oral como propósito prioritario de la educación preescolar?

   ¿Qué relación existe entre el desarrollo de la expresión oral y las demás competencias?

   ¿Cuáles son las principales dificultades que suelen enfrentar los niños al expresarse de forma oral?

   ¿Qué papel juega la educadora en la promoción de la expresión oral en el aula?

   ¿De qué manera el entorno familiar y social influyen en el desarrollo de la expresión oral de los niños?

   ¿Cuáles son las estrategias didácticas más adecuadas que contribuyen al fortalecimiento de la expresión oral del niño preescolar? 

3. La precisión de los aspectos a analizar

Una condición indispensable para determinar los aspectos que se analizarán en el documento recepcional es contar con información básica sobre el tema mismo: las características de los niños del grupo, las actividades realizadas por la estudiante y por los niños, y las condiciones en que se llevó a cabo el trabajo, entre otros elementos. De esta manera será posible centrar la atención y organizar la información para reconstruir la experiencia y realizar el análisis correspondiente.

Con el propósito de ordenar las ideas y saber qué tipo de información es necesario obtener, conviene preguntarse hasta dónde es conveniente desarrollar ese tema y qué es fundamental saber y tener presente durante el trabajo docente.

Para elaborar el documento recepcional es indispensable plantearse preguntas, no sólo al inicio sino durante el proceso de elaboración. Para precisar los aspectos que serán analizados y que darán contenido al documento, es necesario que la estudiante tenga claridad respecto a lo que desea hacer durante el trabajo docente, lo que quiere documentar, y las formas en que puede proceder para que el trabajo sea sistemático y se logren los propósitos planteados.

Enseguida se presentan algunos ejemplos de preguntas con las que se pueden precisar los puntos centrales que serán analizados en el documento recepcional. Los ejemplos se basan en los temas presentados en el apartado “Criterios básicos para la elección del tema y el planteamiento del problema”.

 

Línea temática 1. Experiencias de trabajo

Tema: Estrategias didácticas que favorecieron el desarrollo de la

expresión oral en un grupo de tercer grado de educación preescolar

Preguntas útiles para precisar los puntos centrales que se analizarán en el documento recepcional:

¿Cuáles son las características más sobresalientes del uso del lenguaje oral de los niños del grupo (uso de ideas, relaciones de secuencia entre las ideas, comprensión de lo que otros expresan)?

¿Qué variaciones típicas, asociadas a ritmos de desarrollo individual, se identifican en la expresión oral de los niños?

¿De qué manera se manifiestan los rasgos predominantes del habla familiar en el lenguaje oral que utilizan los niños?

¿Qué hice para fortalecer la expresión oral de los niños? ¿Por qué lo hice así? ¿Cuáles fueron las diferencias entre lo previsto y los resultados? ¿Por qué?

¿Qué reacciones manifestaron los niños durante las actividades que propuse para favorecer su expresión oral?

¿Qué cambios en cuanto a soltura, coherencia y riqueza de vocabulario se identifican en el desarrollo de la expresión oral de los niños?

¿Qué logros y dificultades se advierten en los juicios que formulan los niños, en los problemas que plantean y en las preguntas que elaboran durante las actividades didácticas orientadas al desarrollo de las competencias cognitivas?

¿Qué dificultades enfrenté en el desarrollo de las actividades para favorecer la expresión oral de los niños? ¿Cómo las atendí? ¿De qué manera atendí a imprevistos? ¿Cómo influyó mi desempeño como educadora en los resultados obtenidos?

¿Qué opiniones o comentarios realizan los padres de familia sobre los progresos o dificultades que muestran los niños al comunicarse de forma oral?

¿Qué sugerencias hice a los padres de familia para crear en la casa un ambiente favorable para el desarrollo de la expresión oral de sus hijos?

¿De qué manera influyó el funcionamiento del jardín de niños en el desarrollo de las actividades didácticas que se analizan?

Línea temática 2. Análisis de casos

 

Tema: Luis y Sofía en el jardín de niños. Retos para la educadora

Preguntas útiles para precisar los puntos centrales que se analizarán en el documento recepcional:

¿Qué características de los niños se tomaron en cuenta para elegirlos?

¿Cuáles son los antecedentes de cada uno de los niños seleccionados?

¿Cuáles son las características de las competencias comunicativas, cognitivas, de relación social y motrices de cada niño?

¿Qué estrategias, procedimientos y reacciones manifiestan los niños durante las actividades didácticas?

¿Cómo se manifiesta la evolución de sus competencias?

¿Por qué Luis es así? ¿Por qué Sofía es así?

            • ¿Qué características comparten estos niños?

            • ¿Qué diferencias presentan?

¿Cómo se manifiesta la influencia del entorno familiar y social de estos niños en el desarrollo de sus competencias?

¿Qué se hizo en el aula para propiciar el desarrollo de dichas competencias? ¿Qué retos enfrentaron? ¿Qué aprendizajes lograron o qué dificultades obstaculizaron el desarrollo de estos niños?

¿Qué estrategias de enseñanza y qué acciones de apoyo puedo emprender para favorecer el desarrollo de las capacidades de estos alumnos?        

 

Línea temática 3. Gestión escolar y procesos educativos

Tema: El diálogo y la colaboración profesional en el jardín de niños “Coyolxauhqui”

Preguntas útiles para precisar los puntos centrales que se analizarán en el documento recepcional:

¿Para qué se reúnen las educadoras en el jardín de niños? ¿Quiénes participan? ¿Cómo es su participación?

¿Qué asuntos tratan en las reuniones? ¿Qué acuerdos establecen? ¿Cuáles resultan prioritarios para el logro de los propósitos educativos del preescolar?

¿Qué procedimientos se utilizan para la toma de decisiones? ¿Qué papel desempeña la directora en el proceso de toma decisiones?

¿De qué manera se apoyan las maestras entre ellas? ¿Qué diálogos informales establecen? ¿Qué momentos ocupan para ello? ¿Qué decisiones educativas toman a partir de estos diálogos?

¿Qué estrategias se utilizan para favorecer el trabajo colaborativo en el jardín de niños? ¿Qué papel juega el diálogo?

¿Qué criterios se establecen colectivamente para diseñar y aplicar las actividades didácticas, así como para valorar los aprendizajes de los niños?

¿Cuáles son las dificultades que con mayor frecuencia enfrentan las educadoras al momento de realizar las actividades pedagógicas y qué acciones se proponen de manera conjunta para atenderlas?

¿Qué acciones se deciden en conjunto para apoyar a los niños con alguna dificultad en el desarrollo de sus competencias?

¿Cómo se evalúa el trabajo docente que se realiza en el jardín de niños?

¿De qué forma repercuten las decisiones tomadas en el trabajo colaborativo sobre las actividades que realizo?

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