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Programa
de Estudios, 1er Semestre, Licenciatura en Educación
Física/
Propósitos
y Contenidos de la Educación Básica I
(Edición
2003-2004)/
Orientaciones
didácticas generales
En
este apartado se presentan algunas sugerencias de estrategias y
actividades que pueden ser realizadas por los estudiantes y el maestro
en las escuelas normales.
Antes
de iniciar el tratamiento de los temas del curso, es conveniente
que tanto el maestro como los estudiantes analicen en conjunto el
programa. La revisión detallada de sus componentes permite
precisar las finalidades del curso y los aprendizajes que se esperan
de los estudiantes, así como las formas de trabajo que pueden
ser desarrolladas para el aprovechamiento óptimo de la bibliografía
de apoyo, además de los procedimientos que se aplicarán
para la evaluación de los aprendizajes.
Los
programas del primer semestre están estrechamente relacionados,
por lo que es importante identificar temas comunes que se abordarán
desde diferentes perspectivas, tratando de evitar la reiteración
y, sobre todo, buscando integrar los conocimientos adquiridos. Por
ejemplo, cuando analizan los aportes de la educación física
a la educación básica, los normalistas enriquecen
su perspectiva al relacionar dichos aportes con temas de la asignatura
Introducción a la Educación Física y con las
lecturas y observaciones realizadas en Escuela y Contexto Social.
Al
empezar el curso es necesario establecer con todo el grupo el compromiso
y el ambiente adecuados para el estudio, el análisis y la
reflexión de los contenidos; el trabajo con estos últimos,
en cada uno de los bloques, requiere de la participación
activa de profesores y alumnos.
De
acuerdo con los criterios y orientaciones establecidos en el plan
de estudios, cada una de las asignaturas contribuirá al desarrollo
de habilidades y hábitos propios del trabajo intelectual
pero, para que esto sea posible, es necesaria la realización
de actividades o el empleo de estrategias como las siguientes:
1.
Lectura y elaboración de textos. Un requisito básico
para el desarrollo del curso es la lectura que, junto con la sistematización
por escrito de las ideas obtenidas, permite a los alumnos normalistas
compartir sus conocimientos en las actividades que se organicen
en el aula, por equipos o en grupo, ya que brinda elementos para
articular ideas, participar y plantear preguntas o dudas que ayudan
a avanzar al grupo en general y a cada estudiante de manera particular.
Es fundamental que los normalistas tengan claro que para participar
en las actividades colectivas es indispensable la base del trabajo
previo de lectura individual. Así, leer, escuchar, participar,
escribir e integrarse al grupo son también actividades que
redundan en el trabajo general del aula y en las actividades de
observación y práctica en las escuelas de educación
básica.
La
lectura de la bibliografía básica permitirá
a los estudiantes adquirir información actualizada que, al
ser analizada a través de diferentes estrategias de estudio,
los dotará de fundamentos y herramientas para explicarse,
desde el inicio de la carrera, los propósitos y contenidos
que trabajarán con los niños y los adolescentes. Por
otra parte, la bibliografía complementaria se recomienda
a los estudiantes y maestros normalistas interesados en ampliar
información o profundizar en los temas.
En
este proceso es importante que el maestro motive a los estudiantes
a leer, proporcione distintas opciones acerca de cómo leer
—adecuadas al texto de que se trate— y no soslaye esta actividad
por las dificultades que enfrenten los normalistas en este primer
acercamiento al desarrollo de habilidades intelectuales que señala
el perfil de egreso de la licenciatura. Además, es necesario
realizar un trabajo colegiado con el maestro titular de la asignatura
Estrategias para el Estudio y la Comunicación, a fin de atender
conjuntamente los problemas que enfrentan los alumnos al acceder
a nuevos tipos de texto relacionados con su futura labor como educadores.
Se requiere que en Estrategias para el Estudio y la Comunicación
adquieran herramientas para procesar la información obtenida,
para fines didácticos y con sentido crítico.
En
resumen, el reto durante el primer semestre es que los futuros maestros
adquieran el gusto por leer, se inicien en el hábito intelectual
de obtener ideas de los autores de los diversos textos que revisan,
formulen puntos de vista propios con un sentido crítico al
analizar la información obtenida y aprendan a vincular la
teoría y la práctica, como lo establece el perfil
de egreso.
Lectura
de un libro. Con esta actividad se pretende que los estudiantes
—más allá de que lean capítulos o artículos
específicos sobre un tema—, conozcan el planteamiento global
de un autor o grupo de autores en relación con el tema o
temas que se revisan durante el curso. Atendiendo a los propósitos
del programa se sugiere que elijan alguno de los siguientes libros:
La educación física en la educación básica,
de Benilde Vázquez; ¿Qué y cómo aprender?
Necesidades básicas de aprendizaje y contenidos curriculares,
de Rosa María Torres; El valor de educar, de Fernando
Savater, o cualquier otro que se halle en el acervo de la biblioteca
y se relacione con el programa de la asignatura. Para esto, es necesario
que los alumnos administren su tiempo para la lectura; conviene
que presenten sus avances periódicamente, de acuerdo con
los criterios que establezca el maestro.
El
maestro puede proporcionar a los estudiantes algunos elementos para
contextualizar los materiales de lectura; lo cual puede hacerse,
por ejemplo, con información que les permita ubicar la lectura
en el contexto del trabajo general del autor o les ayude a establecer
relaciones con algunos documentos que norman la educación
básica porque tienen tendencias afines o complementarias.
Por
otra parte, también es recomendable que el profesor indique
a los alumnos en qué aspectos de los textos deben centrar
su atención; para ello se pueden elaborar no sólo
guías de lectura, sino guiones para la discusión en
el grupo; lo importante es que se propicie que los alumnos fundamenten
sus ideas para el análisis y la reflexión individual
o en grupo. Por ejemplo, a partir del reconocimiento de la diversidad
en la escuela, los estudiantes pueden elaborar explicaciones acerca
de las implicaciones pedagógicas del trabajo docente con
la educación física; estas ideas no se encuentran
definidas totalmente en los textos, de modo que se derivarán
del trabajo analítico que realicen.
Planteamiento
de problemas. Los textos sugeridos en cada bloque representan
para los futuros maestros un desafío en su lectura y comprensión,
por lo que es necesario dedicar un tiempo a su análisis e
interpretación. Para estas actividades es conveniente formular
guías de lectura en forma de problemas o preguntas
para la reflexión, o aplicar técnicas variadas de
trabajo en grupo que lleven a los estudiantes a leer, a obtener
información, a comprender, a responder a las interrogantes;
así tendrán una pauta para formular ideas propias
y argumentarlas utilizando la información revisada. Con el
propósito de orientar las actividades dentro y fuera de la
clase, en cada bloque se incluye una serie de preguntas y sugerencias.
Estas propuestas no constituyen una secuencia didáctica completa
y tampoco rígida: el maestro y los alumnos pueden seleccionar
o agregar las que consideren pertinentes.
Con
la elaboración de textos se favorece la organización
de ideas por parte de los estudiantes y se apoya su sistematización,
ya que sirven de base para participar en el trabajo de equipo y
de grupo. La redacción de ideas propias, a partir de la lectura
de un tema, poner por escrito las conclusiones después de
una discusión o la elaboración de un ensayo breve,
son actividades que pueden realizarse de manera constante. En cualquier
caso, es imprescindible establecer con claridad y oportunidad la
finalidad, el tema y tipo de texto que se requiere.
Para
promover la redacción de escritos es importante que el profesor
y los alumnos consideren la vinculación de temas entre asignaturas.
En algunas ocasiones, los temas o la bibliografía de los
demás cursos incrementarán las posibilidades de participar
en las sesiones, así como las ideas y elementos para la elaboración
de textos; a manera de ejemplo se pueden citar las visitas a las
escuelas de educación básica y el tratamiento de tópicos
relacionados con las diversas modalidades de atención en
los niveles de preescolar, primaria y secundaria.
2.
Exposición de puntos de vista y confrontación de ideas
de los alumnos. Es conveniente que los alumnos puedan expresar lo
que conocen de los temas desde el inicio de su tratamiento. La exposición
y confrontación de ideas se basan en el análisis,
el estudio y la reflexión de los contenidos, que habrán
tenido lugar a través del trabajo individual con textos o
videocintas, entre otros recursos. El profesor titular del curso
juega un papel importante para aprovechar al máximo las actividades,
orientar la discusión de los temas y, sobre todo, para apoyar
los procesos de estudio de los alumnos.
Estas
situaciones pueden ser orientadas a partir de preguntas o de indicadores
que guíen las discusiones en el grupo; el maestro también
puede apoyar a los estudiantes para que sean ellos quienes, progresivamente,
las organicen y propongan tópicos para su discusión.
En
cualquier caso, el fomento de un ambiente de trabajo flexible y
con apertura para presentar las opiniones argumentadas será
esencial para el logro de los propósitos del curso.
3.
Realización de actividades físicas. A lo largo del
curso, los estudiantes y el maestro efectuarán algunas actividades
físicas para comprender mejor la vinculación que existe
entre los propósitos de la educación básica
y las contribuciones de la educación física al proceso
formativo de los educandos. Estas actividades no deben utilizarse
para “descargar” a los estudiantes de la lectura o “desentenderse”
de ésta; sino, por el contrario, deben promoverse como un
elemento que ayuda a entender lo que se fundamenta o señala
en un texto. En este sentido, la asignatura Introducción
a la Educación Física aporta actividades que ejemplifican
una correcta vinculación entre teoría y práctica.
Al
seleccionar una actividad práctica, el maestro la relacionará
con lo que se analiza en el aula a través de los textos;
asimismo, decidirá en qué momento es conveniente realizarla,
durante cuánto tiempo, de qué forma y con qué
propósito definido para alcanzar una mayor comprensión
del tema en estudio.
4.
Consulta en biblioteca. Se recomienda que los estudiantes consulten
la bibliografía básica y la complementaria para acceder
al conocimiento general de los diversos temas y ampliar su estudio;
por ello, es importante que acudan constantemente a la biblioteca
y se inicien en el desarrollo de estrategias de búsqueda
e identificación de información en diversas fuentes.
5.
Participación en grupo. El trabajo colectivo compromete a
la totalidad del grupo en acciones comunes para el logro de los
propósitos definidos. Este programa, al igual que los de
las demás asignaturas, contiene temas que pueden ser tratados
a través de la realización de tareas en conjunto;
es importante recordar que el trabajo en equipo y en grupo implica
la realización de tareas individuales que le sirven de base
y lo fundamentan. De esta manera, el trabajo colectivo exige una
participación comprometida, activa y responsable del profesor
y de los alumnos; de manera particular, requiere de atención
e intervenciones del maestro para orientarlos en su desempeño
como estudiantes y futuros docentes. Pueden organizarse, en este
sentido, diversas actividades: discusiones en grupo, debates, mesas
redondas, juegos motrices, actividades físicas en general,
actividades deportivas diversas, etcétera, que respondan
a los intereses y las expectativas de los alumnos normalistas, así
como a los propósitos del curso.
Las
visitas a los planteles de educación básica, que se
realizarán en Escuela y Contexto Social, apoyan el análisis
de los temas que aquí se presentan, para que los futuros
maestros le encuentren sentido a los contenidos del curso y ubiquen
su trabajo profesional en las escuelas; por ejemplo, en caso de
que se considere conveniente solicitar a los estudiantes la obtención
de información específica, en relación con
un tema o temas abordados. Es fundamental la comunicación
entre profesores de todas las asignaturas del semestre, a fin de
no saturar a los alumnos normalistas y a los maestros en servicio
de la educación básica con peticiones que resten tiempo
a la exploración y observación del trabajo en los
planteles escolares; en el mismo sentido, los estudiantes deben
enriquecer su información a través de observaciones
específicas de la actividad motriz de niños y adolescentes
en la comunidad donde viven y fuera de las escuelas de educación
básica (espacios públicos, canchas, jardines, patios
familiares, etcétera), conforme a los temas tratados en el
curso.

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