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Programa
de Estudios, 1er Semestre, Licenciatura en Educación
Física/
Introducción a la Educación
Física (Edición
2003-2004)/
Introducción
Con
este curso los estudiantes obtendrán un panorama general
acerca de los contenidos pedagógicos que trabajarán
como educadores físicos para promover aprendizajes en los
niños y adolescentes de la educación básica
mediante la actividad motriz.
Este
programa de estudio tiene una orientación en la que se reconoce
que formar a los profesionales de la especialidad incluye tres aspectos
fundamentales: la preparación académica, el conocimiento
profesional y la preparación para el desempeño en
el terreno. La conjunción de estos tres aspectos garantizará
a los estudiantes que cursan la licenciatura una sólida formación
como docentes. La preparación académica se logra mediante
la adquisición de conocimientos, actitudes y habilidades
propias de la especialidad, y posibilita manejar los contenidos
de la educación física en la educación básica.
El conocimiento profesional se refiere al tipo de saberes necesarios
para establecer relaciones, analogías, ejemplos, explicaciones
y demostraciones, que permitan realizar la acción docente
con eficacia. Por su parte, la preparación para el desempeño
en el terreno se enfoca tanto a las competencias docentes para aplicar
la educación física con los niños y adolescentes
—el dominio instrumental, la organización del grupo y el
manejo de situaciones— como a los medios para estructurar secuencias,
itinerarios didácticos y sesiones de trabajo acordes con
las exigencias del contexto en que labora el educador físico,
las características de los alumnos y la naturaleza de los
contenidos educativos.
Hasta
hace poco tiempo la educación física estuvo sujeta
a la dicotomía cuerpo-mente, y se concebía como la
educación del movimiento y su medición. Hoy en día
el planteamiento pedagógico tiene mejores explicaciones para
sostener que el cuerpo no es sólo materia que se mueve, sino,
más bien, que el cuerpo se expresa motrizmente; es decir,
mediante la acción motriz una persona actúa como unidad,
con intención, sentido y significado.
Así,
la educación física no sólo trabaja la educación
del movimiento, también contribuye a la edificación
de la competencia motriz que encauza la necesidad de movimiento
de niños y adolescentes, y canaliza, al mismo tiempo, su
autorrealización y el reconocimiento de sí mismos.
Por
competencia motriz se entiende la edificación del saber hacer,
saber actuar y saber desempeñarse —que se demuestra a través
de la acción—; esto es, la capacidad de un niño o
de un adolescente para darle sentido a su propia acción,
orientarla y regular sus movimientos, comprender los aspectos perceptivos
y cognitivos de la producción y el control de las respuestas
motrices, relacionándolas con los sentimientos que se tienen
y se añaden a las mismas; así como la toma de conciencia,
a partir de explicar lo que se sabe, lo que se puede hacer y la
manera como es posible lograrlo. En esta edificación existen
diversos motivadores de la conducta de los niños y adolescentes
que los animan a jugar, a interesarse por las actividades y por
la iniciación deportiva, a medirse en el ámbito corporal,
perder miedos, superar obstáculos, no dejarse abatir, etcétera.
La
competencia motriz se expresa mediante la acción y el movimiento,
y éstos tienen tres dimensiones que permiten el logro de
objetivos explícitos e implícitos. Estas dimensiones
son: a) acerca del movimiento, que posibilita aprendizajes,
experiencias y logro de objetivos no participativos, es decir, la
adquisición de conocimientos a nivel cognitivo y declarativo;
por ejemplo, comprender la información acerca de cuántos
integrantes forman un equipo, cuáles y cómo son sus
principales roles, cómo es el reglamento; en síntesis,
mediante esta dimensión se conoce la lógica de la
actividad; b) en el movimiento, que implica objetivos y realizaciones
de tipo participativo, supone la incorporación del individuo
en la acción y los movimientos mismos, encauza la vigorización
y depuración de las habilidades motrices básicas y
las expresivas; por ejemplo: saber lanzar, o combinar lanzar y atrapar,
correr y saltar; explicar cómo se hacen las acciones motrices
y tener plena conciencia de ello; y c) a través
del movimiento, es decir, un uso instrumental del mismo donde se
pueden lograr aprendizajes de diversa índole; por ejemplo,
la aplicación del conocimiento científico, la formación
en valores y la educación ambiental.

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