|
Programa
de Estudios, 2° Semestre, Licenciatura en Educación Física/
Desarrollo
Infantil II
/
Orientaciones generales
para el desarrollo del curso
Las siguientes orientaciones
tienen como finalidad ofrecer a los maestros y a los estudiantes
diversas opciones para organizar el trabajo del curso y aprovechar
los materiales propuestos. Es importante reiterar que con estas
orientaciones se pretende dar continuidad al trabajo iniciado el
semestre anterior, por lo que es conveniente comenzar el estudio
del programa con una exploración general de los temas propuestos.
-
Aportes
teóricos diversos. A diferencia de los cursos que usualmente
se centran en la revisión de una corriente o escuela, a partir
de la cual se intenta ubicar a todos los niños en patrones generales,
en este se promueve el acercamiento a diferentes explicaciones
sobre los temas que son motivo de estudio, con el propósito
de que los estudiantes desarrollen habilidades para retomar
distintas perspectivas y usen la teoría como una herramienta
de análisis que permite explicar aspectos específicos del desarrollo
de los niños.
-
Ideas
previas de los estudiantes. Es primordial considerar las
ideas previas de los normalistas como un referente para el desarrollo
del curso. Hay que tener presente que aquéllas deberán evolucionar
hacia la elaboración de conceptos y la comprensión de los procesos
que son objeto de estudio de este programa. Para indagar las
concepciones previas no basta con plantear preguntas al grupo
al iniciar un tema, es preciso recurrir a distintas estrategias
como la escritura individual de textos breves, la aplicación
de cuestionarios, el diseño de esquemas, o la organización de
debates, entre otras, que pueden convertirse posteriormente
en instrumentos para valorar los avances obtenidos durante el
curso.
-
Análisis
de ideas y reflexión a partir de consultar materiales diversos. El análisis y la reflexión son habilidades
que se promueven a través de recursos diversos. El programa
propone un conjunto de textos cuya lectura individual es imprescindible
para la adquisición de los conocimientos y para entablar una
discusión argumentada; es conveniente propiciar, junto con la
lectura de textos, la elaboración de síntesis, ensayos breves
y diversos registros de información, a través de los cuales
cada estudiante exprese sus ideas, puntos de vista y conclusiones,
para que puedan contrastarlas con las observaciones que realicen
en el contexto escolar o fuera de él.
-
Trabajo
en equipo. Este tipo de trabajo resulta productivo si se
organizan las tareas con un referente común que permita aportar
elementos para el análisis y la discusión. Conviene precisar
que sólo es formativo si se apoya en el esfuerzo individual
de sus integrantes y si éstos obtienen una visión de conjunto
del tema estudiado, que sirva de apoyo para el intercambio colectivo.
Debe evitarse un trabajo de equipo que fragmente y aísle las
tareas, que no permita valorar el esfuerzo personal y no integre
coherentemente el esfuerzo común.
-
Actividades
de observación. Estas actividades constituyen un recurso
valioso mediante el cual los estudiantes normalistas tienen
un acercamiento directo con los niños, tanto en la escuela como
en otros ámbitos. Es conveniente que antes de realizar las observaciones
se definan su propósito y los aspectos específicos que interesa
conocer. Al mismo tiempo, para sacar el mayor provecho de los
temas del curso, será importante realizar observaciones de niños
en edades comprendidas entre los primeros meses hasta los 12
años de edad.
El curso ofrece elementos variados que pueden
aprovecharse para indagar individual y colectivamente las pautas
de conducta que manifiestan los niños de distintas edades y en circunstancias
diversas; por ejemplo, al observarlos jugar se pueden identificar
las formas espontáneas de comportamiento que presentan en esos momentos.
La reflexión constante acerca del actuar de los niños es una actividad
formativa que permite a los estudiantes formular preguntas y elaborar
posibles explicaciones, como ejercicio de aproximación a las formas
de investigar para comprender el desarrollo infantil. De igual manera,
el orden de las actividades que se proponen en el curso debe procurar
su desarrollo oportuno en los espacios y tiempos destinados; por
esta razón, maestro y estudiantes deben acordar dónde se llevarán
a cabo dichas actividades, incluso la visita a una escuela o comunidad,
para prever el acopio de información mediante observaciones, entrevistas,
aplicación de encuestas, entre otras.
-
Análisis
de casos. Este tipo de análisis es otra estrategia de trabajo
que se promueve para el estudio de los temas del curso. En este
sentido, conviene que tanto los profesores como los estudiantes
se den a la tarea de buscar o documentar testimonios de casos
particulares que permitan profundizar en el análisis y discusión
de los temas a partir de confrontarlos con la realidad y con
los aportes conceptuales de los autores que se revisan. Asimismo,
los testimonios de niños que se incluyen en este programa se
presentan únicamente para ilustrar y propiciar la reflexión,
por lo que pueden enriquecerse o sustituirse por otros que elaboren
los estudiantes normalistas a partir de las actividades de observación,
tanto en escuelas de educación básica como en diversos entornos
socioculturales con los que mantienen contacto, o por los que
proponga el profesor.
-
Relación
con asignaturas del plan de estudios. Para lograr un vínculo
más estrecho entre los contenidos es recomendable recuperar
resultados de actividades y lecturas realizadas en las diferentes
asignaturas del plan de estudios. Las bases de este trabajo
serán los programas de estudio desarrollados el semestre anterior
para lograr que estas acciones resulten formativas para los
estudiantes.

|