Planes y Programas

Programa de Estudios, 2° Semestre, Licenciatura en Educación Física/Lectura de apoyo/
Las actividades físicas cooperativas. Una propuesta para la formación en valores
a través de la educación física en las escuelas de educación básica
Carlos Velázquez Callado

Introducción
Dos son los principales objetivos del presente trabajo. El primero es favorecer entre los docentes de educación física una reflexión orientada a que analicen críticamente sus planteamientos educativos para determinar si se dirigen o no a la formación en valores y, en caso afirmativo, a estudiar si sus sesiones de trabajo son coherentes con los valores que pretenden promover. El segundo objetivo es servir de orientación para todos aquellos profesionales de la educación física que, siendo conscientes de que sus clases no son las más adecuadas para promover una formación en valores, deseen iniciar un proceso de transformación de sus prácticas para hacerlas más participativas, integradoras, cooperativas y solidarias.

Desde esta perspectiva nuestra primera labor será determinar cuáles son los valores que impregnan nuestra filosofía de vida y nuestro quehacer educativo. En otras palabras, definir con qué modelo de persona queremos que se identifiquen nuestros alumnos y alumnas. En este sentido, a lo largo del primer capítulo, tras clarificar las concepciones de valor y de actitud, apostaremos por la cultura de paz como marco axiológico referencial y por la educación para la paz como respuesta educativa a dicho referente. A partir de ahí trataremos de concretar los planteamientos que se derivan de nuestro modelo de pensamiento en acciones específicas en las clases de educación física orientadas a promover entre nuestros alumnos la interiorización de los valores derivados de la cultura de paz: solidaridad, cooperación, respeto, libertad, responsabilidad, diálogo, tolerancia...

Una vez definido nuestro marco de referencia, el siguiente paso será la búsqueda de la coherencia entre nuestros planteamientos filosóficos, de carácter puramente teórico, y nuestra práctica educativa. En este sentido, las actividades físicas cooperativas se presentan como un excelente recurso para la educación en valores en contraposición con las tradicionales propuestas motrices de carácter competitivo predominantes en la educación física actual. Sin entrar en mayores consideraciones basta decir por el momento que, al menos desde el punto de vista de una formación en valores, parece más lógico proponer actividades donde se participe con otras personas y no contra otras personas. Así, a lo largo del segundo capítulo nos aproximaremos a las actividades cooperativas en general y al juego cooperativo en particular exponiendo las opiniones de diferentes autores sobre las ventajas de los juegos cooperativos en relación a los competitivos, opiniones que serán corroboradas por los resultados de diferentes investigaciones que subrayan la superioridad de las actividades cooperativas sobre las competitivas no sólo para favorecer conductas prosociales entre nuestros alumnos sino también para incrementar su rendimiento motor. Desde ahí, abordaremos la paradoja de por qué si la evidencia empírica demuestra, a todos los niveles, las ventajas de la cooperación sobre la competición, las actividades competitivas siguen siendo aún las predominantes en las clases de educación física. Para ello analizaremos críticamente las actitudes y creencias del profesorado respecto al uso de las actividades competitivas y cooperativas en sus clases, dando nuestra opinión razonada a favor de la inclusión de un mayor número de propuestas cooperativas en las programaciones de educación física. También estudiaremos los problemas que surgen cuando introducimos propuestas motrices de carácter cooperativo en grupos habituados a trabajar competitivamente, analizando el porqué de estas situaciones y ofreciendo alternativas que sirvan de orientación al lector para dar una respuesta inmediata a dichos problemas si surgieran en sus clases. Por último, para aquellas personas que deseen iniciar el proceso de transformación de sus clases de una forma más gradual, ofrecemos un conjunto de propuestas para promover una competición más racional en la que se favorezca la participación, se promueva el gusto por la actividad, desvinculando ésta del resultado, y se reparta el protagonismo entre los participantes.

Finalmente, para todos los docentes interesados en profundizar más en la búsqueda de una pedagogía de la cooperación en sus clases de educación física, en el capítulo tercero daremos una vuelta de tuerca más orientada a transformar la práctica, no ya desde la introducción de un mayor o menor número de actividades cooperativas, sino desde los procesos metodológicos integrados en el propio hecho educativo. En este sentido, apostaremos por el aprendizaje cooperativo como el enfoque metodológico más acorde con nuestros planteamientos orientados a promover una educación en valores desde las clases de educación física, analizando algunos de los últimos estudios realizados que destacan las ventajas de las estructuras de aprendizaje cooperativo sobre las tradicionales de carácter competitivo o individualista y expondremos cómo poner en práctica algunas de estas estructuras cooperativas orientándolas específicamente a las clases de educación física.

A lo largo del texto, las distintas ideas y pensamientos irán respaldados por numerosos ejemplos prácticos, tomados de nuestras propias experiencias tras más de 10 años trabajando desde planteamientos cooperativos, lo que sin duda alguna facilitará la necesaria interrelación entre teoría y práctica, entre el trabajo a corto plazo y las perspectivas a largo plazo. Este cuaderno no pretende, por tanto, convertirse en una guía de recursos en la que se describen un buen número de actividades que el docente puede aplicar en sus clases de forma inmediata, sin una reflexión previa del porqué y el para qué de estas propuestas. Por el contrario, buscamos que sirva de referencia al profesor pero dejándole absoluta libertad para adaptarlo a las características y peculiaridades del contexto específico donde pretenda ponerlo en práctica.

Sólo nos resta agradecer la colaboración de todas aquellas personas que, de un modo u otro, han contribuido a que este trabajo vea la luz y desear que nuestra modesta aportación sea de utilidad al profesorado mexicano y le permita, como su propio título indica, promover desde la educación física una formación en valores que contribuya a enriquecer y mejorar la sociedad actual.

Regresar