1. Tomando
en cuenta que el curso está destinado a futuros profesores de
educación física, es necesario que éstos obtengan los elementos
básicos para el análisis del desarrollo de los adolescentes, a
partir de estudiar los principales cambios que se experimentan
en esta etapa de la vida y, sobre todo, que comprendan el significado
del concepto actual de adolescencia y la importancia que tiene
para el docente el conocimiento de los rasgos que la caracterizan.
2. El estudio
integral del desarrollo de los adolescentes pretende superar una
visión exclusivamente psicológica o evolutiva, que ha sido muy
frecuente en nuestros medios académicos, y que si bien pone de
relieve transformaciones cognitivas y afectivas esenciales, no
toma en cuenta el conocimiento de otros componentes del desarrollo.
En consecuencia, es importante propiciar de manera sistemática
la reflexión sobre las múltiples relaciones que existen entre
los procesos de cambio en la adolescencia, los factores internos
y externos que los influyen, así como sus distintas manifestaciones.
Al hacerlo, los estudiantes entenderán que, aunque existen pautas
generales en el desarrollo, cada adolescente es único e individual,
principio en el que se basa la comprensión de la diversidad y
elemento fundamental que todo maestro debe tener presente al trabajar
con grupos escolares.
3. El tratamiento
de los temas del curso implica la revisión de aportes teóricos
diversos y de textos de carácter testimonial sobre la vida cotidiana
de los adolescentes en diferentes contextos de la sociedad mexicana;
los docentes de esta asignatura podrán reemplazar estos testimonios
por otros textos del mismo carácter testimonial que reflejen las
características de la entidad en donde con mayor probabilidad
trabajarán sus egresados. A diferencia de los cursos que usualmente
se centran en el estudio de una corriente o escuela, y a partir
de ésta intentan ubicar a todos los adolescentes en patrones generales
de conducta, en este curso se promueve el acercamiento a diferentes
culturas y puntos de vista sobre la adolescencia, con el propósito
de que los estudiantes desarrollen habilidades para comparar distintas
perspectivas de estudio y para usar la teoría como una herramienta
de análisis de la realidad, en especial, de los aspectos relacionados
con el desarrollo y la vida de los adolescentes en los ámbitos
familiar, escolar y social.
4. Los contenidos
de estudio cobran mayor sentido si se relacionan con las experiencias
de los estudiantes. Por las características del curso y los temas
que se revisan, existen múltiples posibilidades de analizar las
experiencias y reflexiones de los estudiantes sobre sí mismos
o sobre los adolescentes con quienes conviven e interactúan cotidianamente.
Así, más que indagar acerca de los conocimientos previos de una
manera formal, las situaciones reales por las que han pasado,
o probablemente estén pasando algunos estudiantes normalistas,
constituyen recursos útiles, a la luz de los cuales pueden comprenderse
mejor los procesos de transformación en las distintas fases de
la adolescencia.
5. El curso
promueve la observación y el diálogo con los adolescentes en situaciones
extraescolares, como un medio para contrastar la información y
las explicaciones estudiadas con hechos reales. Además de la observación
que los estudiantes realizarán en las visitas programadas en la
asignatura Observación y Práctica Docente I, en este programa
se sugieren actividades diversas para entrevistar a adolescentes
u observarlos en distintos momentos y ambientes, también se sugieren
algunas actividades para transferir los temas estudiados al análisis
y reflexión de las prácticas realizadas durante las jornadas de
observación y práctica docente. Estas actividades son formativas
si tienen un propósito definido y se preparan a través de guías
sencillas que permiten el registro ordenado de los datos, la interpretación
de la información, así como la identificación de los procesos
cognitivos que desarrollan los adolescentes al realizar actividades
diversas. De ninguna manera debe confundirse este tipo de actividades
con una investigación compleja y supeditada a métodos rígidos;
se trata de promover en los alumnos el interés por indagar y usar
herramientas básicas para obtener información y analizarla.
6. El análisis
y la reflexión son habilidades que se promueven a través de recursos
diversos. El programa propone un conjunto de textos, cuya lectura
individual es imprescindible para la adquisición de los conocimientos
y para entablar una discusión argumentada; es conveniente propiciar,
junto con la lectura de textos, la elaboración de síntesis, ensayos
breves y diversos registros de información, a través de los cuales
cada estudiante exprese sus ideas, puntos de vista y conclusiones,
que sirvan de apoyo para el trabajo colectivo. Además de la lectura,
el curso es propicio para usar otros recursos, como el cine; es
conveniente que, en correspondencia con los contenidos del programa,
el maestro y los estudiantes seleccionen algunas películas o documentales
que sirvan para ampliar la discusión sobre los temas del curso,
por ejemplo, para analizar el papel de los adolescentes o de los
jóvenes en distintas épocas y contextos, o la influencia que ejercen
distintos agentes sobre las formas de ser y de ver el mundo que
tienen los jóvenes. Al respecto, pueden encontrar algunos materiales
sugeridos en la bibliografía complementaria, aunque es importante
no confundir este análisis con la sola exposición de la película
(es labor del maestro proponer una guía de análisis y establecer
con claridad el propósito que se persigue al analizar la película).
7. El trabajo
en equipo resulta productivo si se organizan las tareas con un
referente común que permita aportar elementos para el análisis
y la discusión. Conviene precisar que el trabajo en equipo sólo
es formativo si se apoya en el esfuerzo individual de sus integrantes
y si éstos obtienen una visión de conjunto del tema estudiado.
Debe evitarse un trabajo de equipo que fragmente y aísle las tareas,
que no permita valorar el esfuerzo personal ni integrar coherentemente
el esfuerzo común.