Planes y Programas

Programa de Estudios, 3° Semestre, Licenciatura en Educación Física /
Observación y Práctica Docente I /Edición 2004
Bloque II. Los niños y los adolescentes y su práctica motriz en educación física

Temas

       1.  La autorrealización física de los niños y los adolescentes (generar, decidir y controlar la propia actividad).

           a)  ¿Cómo y de cuántas maneras pueden desarrollar los alumnos las actividades corporales?, ¿cuáles son los niveles de autonomía con que se desenvuelven, las formas de comportarse y el interés que muestran por el trabajo durante la sesión?

           b)  Interacción con el maestro y los demás compañeros en la sesión de educación física.

       2.  Observación de las manifestaciones de la motricidad de los niños y de los adolescentes dentro y fuera de la escuela.

Las expresiones que pueden observarse en la evolución de la imagen corporal y la integración de su corporeidad.

           a)  Los aprendizajes que se adquieren con las actividades motrices: conocimientos y conceptos; habilidades y destrezas; valores, actitudes y aptitudes.

           b)  Los niveles de desarrollo de las competencias motrices según las edades o el nivel educativo.

           c)  Logros y dificultades en la realización de los patrones motores. La consolidación del movimiento en la escuela primaria y su complejización en la secundaria.

       3.  Los niños y los adolescentes en el contexto escolar. La convivencia con sus compañeros y con los profesores en el plantel.

           a)  Las normas de convivencia e interacción en la escuela.

           b)  Participación en las actividades que los maestros les proponen.

           c)  Manifestaciones de la motricidad y su impacto en las actividades escolares.

           d)  ¿Qué hacen durante los recesos o el recreo?

           e)  Avances en el logro de los propósitos fundamentales de la educación primaria o secundaria.

            f)  La vinculación entre los aprendizajes que adquieren los alumnos en el salón de clases y la sesión de educación física.

       4.  Preparación de la jornada de observación y práctica.

           a)  Diseño de los planes de secuencias de actividades.

             •  Selección y preparación de actividades.

             •  Estrategias y formas de trabajo, organización del grupo de alumnos y aprovechamiento de los recursos para desarrollar las actividades con los niños o los adolescentes.

           b)  Preparación de la guía de observación.

           c)  Elaboración del plan de trabajo de la jornada de observación y práctica.

             •  Distribución de las actividades de observación y práctica.

       5.  Análisis de las experiencias de la segunda jornada de observación y práctica. Logros, dificultades y retos identificados por los estudiantes normalistas. Sistematización de aprendizajes.

Bibliografía y otros materiales básicos

Bertely Busquets, María (1987), “Cascarita callejera vs. futbol de liga: ¿dos posibilidades de socialización para los niños? Primera parte” y “Cascarita callejera vs. futbol de liga: ¿dos posibilidades de socialización para los niños? Segunda parte”, en Cero en conducta, año II, núm. 7, enero-febrero, México, Educación y Cambio, pp. 46-51 y 57-62.

SEP (2000), “La sesión de educación física en primaria”, videocinta de la serie Videos didácticos de educación física. Barra de verano 2000, México.

— (2002), “La edificación de la competencia motriz”, en Plan de Estudios 2002. Licenciatura en Educación Física, México, pp. 39-40.

— (1999), “Los juegos modificados I”, videocinta de la serie Videos didácticos de educación física. Barra de verano 1999, México.

Vázquez, Benilde (1989), “El olvido del cuerpo por la escuela tradicional”, en La educación física en la educación básica, Madrid, Gymnos, pp. 143-149.

Peña Hernández, María Rebeca (2003), “En torno al recreo... y los recesos. Visión de los alumnos normalistas”, en Observación y Práctica Docente I. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Física. 3er semestre, México, DGN, pp. 117-121 (documento de trabajo).

Carosio, María Cristina (2001), “La observación de las clases de educación física como instrumento de ayuda profesional”, en efdeportes.com. Revista digital, año 7, núm. 41, octubre, Buenos Aires (consultar en la dirección electrónica: http://www.efdeportes.com/).

Actividades sugeridas

Tema 1. La autorrealización física de los niños y los adolescentes (generar, decidir y controlar la propia actividad)

1.                  Del texto “La necesidad de la educación física escolar”, de Benilde Vázquez Gómez, revisado en el programa Introducción a la Educación Física, del primer semestre, leer el apartado “La educación física y la renovación de la escuela”, y destacar los principios de la nueva pedagogía de la educación física y su significado. El siguiente cuadro puede servir de apoyo para registrar la información.

Principios pedagógicos

Significado

Actividad propia.

 

Autonomía.

 

Autocontrol

 

Creatividad

 

Interés

 

Individualización

 

Socialización

 

En grupo, después de analizar la información del texto, debatir acerca de: ¿qué es la autorrealización física y cómo la puede favorecer el educador físico en su trabajo con los alumnos?

2. Llevar a cabo una tarea práctica en la que se vivencie y observe la autorrealización física. La siguiente actividad es un ejemplo que puede utilizarse durante las sesiones prácticas de primaria o secundaria.

El muro8

Intención

Promover el pensamiento estratégico al observar los espacios libres para esquivar a sus compañeros. Incrementar la orientación espacial de los jugadores que defienden el muro. Estimular el trabajo en equipo y la solidaridad.

Instrucciones

         •  Los participantes traspasarán el muro (línea) al darse la señal convenida.

         •  Traspasarán el muro sin ser tocados por los jugadores que cuidan.

         •  Contarán en voz alta el número de veces que han conseguido pasar.

         •  Al ser atrapados, los participantes se integrarán al muro para evitar que pasen los demás.

         •  Ganará quien logre traspasar el muro más veces en un tiempo determinado.

Desarrollo

         •  Los jugadores que se colocan sobre el muro (línea), impiden el paso al resto de los compañeros; éstos tratan de traspasar sin ser tocados.

         •  Designar a dos jugadores para que se sitúen sobre la línea central (muro) y cuiden que nadie pase por ella.

         •  El resto del grupo se distribuye indistintamente en el campo.

         •  A la señal convenida, todos corren y tratan de pasar el muro. En tanto, quienes cuidan el muro deben impedir que los demás pasen.

         •  Antes de iniciar se debe explicar que, al ser tocados, los jugadores quedan capturados y pasan a formar parte del muro para hacer más difícil el paso.

¿Qué observar?

         •  Que los alumnos busquen espacios libres para traspasar el muro.

         •  Que realicen movimientos ágiles para evitar ser tocados.

         •  Que cuenten en voz alta.

         •  Que eviten que los compañeros traspasen el muro.

         •  Que eviten empujones y choques.

Área de juego

         •  Un rectángulo de 30 x 10m dividido a la mitad por una línea, en la parte más larga.

Reflexionar en grupo acerca de las acciones motrices realizadas, apoyándose en las siguientes preguntas:

         •  ¿Cómo y de qué manera desarrollaron las actividades corporales?

         •  ¿Cuáles son los niveles de autonomía con que se desenvolvieron; los comportamientos y el interés que mostraron durante el trabajo motor?

         •  ¿Cómo vivenció cada participante la autorrealización física?

3. Analizar el contendido de los dos textos de Bertely Busquets, y después, en equipo, elaborar un cuadro comparativo donde describan el tipo de actividades físicas desarrolladas en cada situación, la relación y participación de los actores y la autorrealización física que logran. Comentar los resultados del análisis a través de exposiciones gráficas.

4. Hacer un escrito en forma individual en el que expresen sus conclusiones acerca de la autorrealización de los niños en la vida cotidiana y cómo se puede aprovechar la capacidad de generar, decidir y controlar su propia actividad corporal en la escuela a través de las sesiones de educación física.

Es importante que los estudiantes aprendan a observar la autorrealización física de niños y adolescentes en diversos contextos, como un requerimiento necesario para su formación pedagógica y para reorientar la aplicación de la educación física en la educación básica.

5. Analizar la videocinta “La sesión de educación física en primaria”, y, en particular, centrar la atención en los trenes de imagen para distinguir algunos rasgos de la autorrealización física de los niños. El siguiente guión puede ser útil para este análisis:

         •  ¿Qué movimientos generan los alumnos?

         •  ¿Cómo controlan su propia actividad y cómo manejan sus cuerpos?

         •  ¿Con qué nivel de autonomía se desenvuelven durante las actividades?

         •  ¿Cómo se influyen entre ellos para decidir la realización de movimientos?

         •  ¿Con base en qué referentes o información toman decisiones los niños para moverse cuando están en el patio?

         •  ¿Qué grado de interés muestran en la clase y a qué se debe?

         •  ¿Cómo algunos niños deciden moverse en determinado momento de una actividad física?

Cuando se trabaje la videocinta, se sugiere regresarla o “congelar la imagen” cuantas veces sea necesario, con el fin de identificar los rasgos de la autorrealización física.

En grupo, comentar y elaborar conclusiones sobre la importancia del trabajo del maestro en la promoción de la autorrealización física de los escolares y por qué esta forma de trabajo es fundamental para reorientar la enseñanza y el aprendizaje de la educación física en la educación básica.

Iniciar la elaboración de la guía de observación a desarrollar en la segunda jornada en las escuelas primarias y secundarias.

Tema 2. Observación de las manifestaciones de la motricidad de los niños y de los adolescentes dentro y fuera de la escuela

1. En equipo, seleccionar apartados del texto “Desarrollo de las habilidades y destrezas motrices”, de Jordi Díaz Lucea, revisado en el programa Propósitos y Contenidos de la Educación Básica II, en el segundo semestre, para analizarlos y organizar una exposición con todo el grupo. Centrar el análisis en las manifestaciones motrices de niños y adolescentes.

2. Elaborar esquemas o mapas conceptuales donde expresen las ideas básicas de los temas estudiados en la actividad anterior.

3. Desarrollar una actividad práctica en la que se experimenten y se observen ciertos rasgos de la evolución del esquema corporal y algún aspecto en que se manifieste la integración de la corporeidad. A continuación se presentan sugerencias de juegos para desarrollar la actividad práctica.

Juegos para el esquema corporal9

Seguir las sombras

El grupo se desplaza libremente en el patio, pero cada uno trata de colocarse “a la sombra” (detrás) de algún compañero. Cuando éste se detiene, el que lo sigue deberá buscarse otra sombra.

Tocar donde me tocaron

Se designa a alguien para que sea un perseguidor; quien tratará de tocar a los compañeros. Los que son tocados, pondrán una mano en la parte del cuerpo donde los tocaron y, a su vez, tendrán que perseguir a los compañeros, pero deberán tocarlos en la misma parte que les tocaron a ellos.

¿Cómo soy?

El juego puede realizarse en el aula o en el patio. El maestro indica a todos que miren muy bien, para recordar cómo es cada uno y también cómo están vestidos. Se asigna un refugio; entonces el maestro llama: ¡Conmigo (en el refugio) todos los que tienen pelo largo! Los llamados deben correr a reunirse en el sitio indicado. Luego serán llamados los de ojos cafés, los varones, etcétera.

4. A partir de la vivencia, identificar las manifestaciones que dan cuenta de la integración del esquema corporal y la corporeidad, con la finalidad de discutir, en grupo, aquellos rasgos que conviene incluir en la guía de observación para reconocer el desarrollo de estos aspectos en los alumnos de primaria o secundaria.

5. En equipo, analizar el esquema del desarrollo de las habilidades y destrezas motrices del texto de Díaz Lucea. Reconocer los aprendizajes que se adquieren con las actividades motrices y registrarlos en un cuadro. Comentar en plenaria los resultados obtenidos en el análisis.

6. Realizar la siguiente actividad.

¿Qué hice?10

Contenidos

Construcción de la imagen corporal, inteligencia personal, cuerpo operatorio, lenguaje emocional, teatral e identidad corporal.

Propósito

La propuesta de predisponer al alumno a la incorporación del concepto “mi cuerpo es mi vida”, se hará efectiva mediante esta actividad, donde se centra la atención en la mirada analítica de la corporeidad.

Descripción

Se ponen papelitos donde estará escrita una parte del cuerpo y tres acciones correspondientes:

Brazos = abrazar, estrujar, empujar.

Ojos = ojear, vigilar, espiar.

Cabeza = razonar, fantasear, sospechar.
 

 

         •  Se saca un papelito distinto cada vez.

         •  Cada alumno debe escribir en su hoja de papel: con qué, a quién, para qué acostumbra realizar y/o cuándo ejecutó esas acciones.

         •  Luego, por turnos, leen lo que escribieron y lo dramatizan, observando las diferencias y similitudes con los demás, no sólo en el gesto sino en sus condiciones.

Se tratará de buscar la mayor cantidad de acciones corporales, con el fin de aumentar la complejidad del juego.

Reflexionar sobre esta experiencia y reconocer los distintos aspectos observados. Con base en la información recabada, por equipos identificar los aprendizajes que adquieren los alumnos de las escuelas primarias y secundarias al desarrollar actividades motrices y después incorporarlos en la guía de observación.

7. Revisar otra vez la videocinta “La sesión de educación física en primaria”, específicamente el fragmento sobre el circuito de acción motriz con el patrón de movimiento “lanzar”. Centrar la atención en distinguir lo referente al desarrollo de ese patrón motor como una expresión de la competencia motriz alcanzada por los niños. Los siguientes planteamientos pueden guiar el análisis:

         •  Logros y dificultades de los alumnos al ejecutar los lanzamientos.

         •  Relación entre la edad de los niños y la tarea motriz que realizan. ¿Qué sucedería durante la actividad si los participantes fueran alumnos de preescolar?

Aprendizajes que logran los niños en este tipo de circuitos de acción motriz.

         •  Papel que desempeña el maestro durante la actividad.

         •  El patrón motor trabajado durante el circuito y la finalidad que persigue la educación física en primaria para que los escolares consoliden su movimiento corporal.

Revisar “La edificación de la competencia motriz”, en Plan de Estudios 2002. Licenciatura en Educación Física, y obtener conclusiones sobre qué aspectos de esta explicación pueden ser útiles para observar las manifestaciones de la motricidad de los alumnos de educación básica.

8. Analizar en la videocinta “Los juegos modificados I”, los apartados “Las cuadriporterías” y “Tiro a la torre”. Comentar por qué estos juegos implican el desarrollo de una motricidad más compleja e intercambiar opiniones acerca de los logros que alcanzan los adolescentes, en comparación con aquellos que pueden realizar los niños de preescolar.

Continuar con el diseño de la guía de observación que utilizarán durante la segunda jornada en las escuelas primarias y secundarias.

Tema 3. Los niños y los adolescentes en el contexto escolar. La convivencia con sus compañeros y con los profesores en el plantel

1. A partir de las observaciones realizadas en la primera jornada, de los aprendizajes adquiridos en los cursos de los semestres anteriores y de las asignaturas que se están estudiando en este tercer semestre, identificar las formas de convivencia que establecen los alumnos de las escuelas primarias y secundarias con los profesores y entre ellos mismos. El siguiente cuadro puede servir para organizar la información.

Aspectos.

Formas de relacionarse

Cómo se comunica

Participación en las diferentes actividades

Con el profesor

Entre ellos

Con el profesor

Entre ellos

Durante las sesiones

         

En el patio.

         

Entradas y salidas.

         

Tiempos libres.

         

2. En grupo, analizar y comentar la información vertida en los diferentes cuadros.

3. Leer, individualmente, el texto “El olvido del cuerpo por la escuela tradicional”, de Vázquez, y en grupo comentar el contenido, a partir de la siguiente propuesta:

Reflexionar sobre las consecuencias que tiene para el alumno reprimir o propiciar el movimiento libre de su cuerpo y cómo repercute este hecho en el desarrollo de sus actividades escolares.

Tomar nota de los comentarios para que, posteriormente y en equipos, elaboren un escrito acerca de cómo las manifestaciones motrices de niños y adolescentes impactan el desarrollo de las actividades en la escuela. Incorporar algunos indicadores sobre manifestaciones de la motricidad a la guía de observación a desarrollar en la segunda jornada.

4. Leer el documento “En torno al recreo... y los recesos. Visión de los alumnos normalistas”, de Peña Hernández, y enriquecer los planteamientos del texto con las experiencias personales y comentar en torno a:

         •  Las actividades que realizan niños y adolescentes durante los recreos o recesos.

         •  De qué manera se observan las manifestaciones motrices de los alumnos en estas actividades.

         •  La importancia de observar a los alumnos en los espacios libres.

         •  ¿Qué utilidad tiene para un educador físico conocer a sus alumnos en el contexto escolar?

5. Tomar en cuenta las actividades de indagación, entrevista y observación realizadas en las asignaturas Introducción a la Educación Física, y Propósitos y Contenidos de la Educación Básica I y II, con la intención de conocer el avance de los alumnos en el logro de las finalidades educativas y profundizar en ello a partir de las siguientes reflexiones:

         •  ¿Cómo se puede identificar en los escolares el logro de los propósitos educativos?

         •  Reconocer la importancia de los avances que tienen los niños o los adolescentes en el logro de los propósitos educativos.

6. Analizar, en equipo, los siguientes fragmentos y registrar los aspectos significativos que ayuden a dar respuesta a los cuestionamientos que aparecen al final de los recuadros.

En efecto, el estudio de las dificultades para dominar los aprendizajes escolares básicos o instrumentales (lectura, escritura y cálculo) puso de manifiesto que dichas dificultades no provenían exclusivamente de las capacidades mentales del niño sino que aparecían ligadas a las dificultades de organización espacio-temporal y a trastornos del esquema corporal (...) S. Molina, después de hacer una revisión crítica de las teorías sobre la dislexia, recomienda que se preste atención, antes de iniciar a los alumnos en la lectura, a sus niveles madurativos más directamente relacionados con el aprendizaje de la lecto-escritura: estructuración espacio-temporal, lenguaje oral y orientación viso-espacial. Esto es lo que ha llevado a introducir en algunas escuelas, tanto europeas como americanas, programas de actividades motrices orientados a la prevención de estas dificultades.

J. Le Boulch (1969) propone considerar a la educación psicomotriz como el cuarto aprendizaje de base. R. Muchielli (1979), autor de gran cantidad de estudios sobre la dislexia, sostiene, incluso, que la educación motriz o psicomotriz no debe ser sólo una parte del programa escolar o reducirla a unas sesiones determinadas, sino que debe estar en la base de cualquier actividad y de cualquier aprendizaje en estas edades. En nuestro país, J. M. Cagigal (1979), considerando que gran parte del fracaso escolar pueda ser causado por la “prematura intelectualización” de los aprendizajes escolares, propone una mayor participación de la dimensión corporal en la educación básica.

Otros muchos autores son ya clásicos en estudios sobre este tema. Kephart (1960) considera que un adecuado desarrollo perceptivo-motor es requisito preliminar para el aprendizaje de la lectura; Bruner (1973) da gran importancia al desarrollo de la coordinación manual que considera ligada íntimamente a las capacidades intelectuales del niño; Frostig y Maslow (1984), después de muchos estudios experimentales, proponen también la educación motriz como un aprendizaje básico en todo proyecto educativo por las repercusiones que tiene en el aprendizaje escolar directa o indirectamente.

B. J. Cratty (1974), después de analizar una gran cantidad de investigaciones, considera que, en general, buenos programas de experiencias motrices en niños de preescolar y educación básica pueden mejorar las tareas escolares, por las siguientes razones:

1)           Las habilidades físicas desarrolladas en el juego y en periodos más estructurados de educación física, mejorarán los sentimientos generales de eficiencia en el niño.

2)           Las destrezas motrices creativas fomentadas por medio de diversas formas de expresión artística y de juegos motores en los que se estimula un comportamiento selectivo en los niños, probablemente desembocarán en una participación más activa y cualitativa en todos los aspectos de interacción social que prevalecen en las escuelas elementales.

3)           Los niños activos, si están demasiado tiempo quietos y encerrados, seguramente aprenderán con menos entusiasmo las tareas de clase. Los investigadores sugieren que tener inmóviles durante periodos prolongados a niños con buena condición física, que necesitan desplegar gran actividad, puede estar contraindicado en las escuelas elementales.

4)           El movimiento parece ser una necesidad inherente a los niños, que al ser reprimido puede conducir a comportamientos indeseables.

Cratty, después de analizar los resultados de muchos estudios realizados, llega a algunas conclusiones:

1)           A veces se consiguen mejoramientos en los aprendizajes escolares y el rendimiento escolar a través de las actividades motrices, simplemente por un mejoramiento en el “concepto de sí mismo”; el éxito en las actividades motrices mejora el autoconcepto, que viene a funcionar como motivación aportando en sí mismo, más que una transferencia real.

2)           Para que se produzca la deseada transferencia debe incluirse en los programas de educación motriz la participación de aquellas operaciones mentales que queremos mejorar, ya que la transferencia de la acción motriz a la acción mental no es automática.

3)         Si se quiere producir dicha transferencia deben buscarse cuáles son los puntos comunes y de contacto entre ambos aprendizajes e incluirlos en la experiencia motriz.

Tomado de: Vázquez, Benilde (1989), “Actividades motrices y aprendizajes escolares: el ejemplo del fracaso escolar”,
en La educación física en la educación básica, Madrid, Gymnos, pp. 164-166.

La direccionalidad es la proyección externa de la lateralidad. Da dimensión a los objetos en el espacio. La direccionalidad verdadera depende de la lateralidad adecuadamente establecida. La direccionalidad es importante para los padres y los maestros, porque es un componente básico para aprender a leer. Los niños que no han establecido por completo la direccionalidad se enfrentarán frecuentemente con dificultades para distinguir entre las diferentes letras del alfabeto. Por ejemplo, las letras b y d, p y q, son todas similares. La única diferencia estriba en la dirección de la “bolita y el palito” que forman las letras. El niño que no tiene una lateralidad completamente establecida se enfrenta a dificultades considerables para discriminar entre las diversas letras del alfabeto. Palabras enteras pueden revertirse. La palabra los puede leerse como sol o nos como son por la discapacidad del niño para proyectar la dirección hacia el espacio externo.

Tomado de: Gallahue, David L. y John C. Ozmun (1997), “Understanding Motor Development”
y “Childhood Perceptual-Motor Development”, en Understanding Motor Development. Infants Children,
Adolescents, Adult,
Marta Gegúndez (trad.), 4a ed., EUA, WCB/McGraw-Hill, p. 306.

La escuela necesita una gestión, organización e impulso de la educación física que haga a ésta más flexible, capaz de adaptarse a las realidades y necesidades locales o regionales, que sea considerada como un derecho a la práctica de la motricidad en condiciones adecuadas, como un espacio para atenuar ciertas desigualdades o para evitar que se sigan profundizando. La educación física requiere de una práctica pedagógica diversa, amplia e incluyente. En la escuela se propone que cada alumno, mediante la educación física:

•             Desarrolle sus capacidades para expresarse y comunicarse.

•             Sepa adquirir y utilizar información.

•             Desarrolle el pensamiento y las habilidades para resolver problemas.

•             Mantenga la disposición para el estudio y el gusto por ir a la escuela.

•             Se sienta seguro y competente en el plano motriz.

•             Desarrolle las capacidades que le permitan enfrentar desafíos y fortalezcan su creatividad, autoestima y motivación.

•             Sea capaz de adaptarse y manejar los cambios que implica la actividad cinética; es decir, tener el control de sí mismo, tanto en el plano afectivo como el desempeño motriz, ante las diversas situaciones y manifestaciones imprevistas que se dan en la acción.

•             Sepa apreciarse y respetarse a sí mismo y a los otros.

•             Proponga, comprenda y aplique reglas para la convivencia y el juego limpio.

•             Se integre a un grupo y al trabajo en equipo; es decir, desarrolle el sentido comunitario.

•             Sea responsable y ejerza la autonomía personal.

•             Conozca sus derechos y deberes, y sepa aplicarlos o hacerlos valer.

•             Cuide su salud mediante la adquisición de información, el fomento de hábitos, la práctica regular de la actividad motriz y la prevención de accidentes.

•             Desarrolle actitudes tanto para conservar el ambiente y hacer un uso racional de los recursos naturales, como para preservar el patrimonio cultural.

•             Sea capaz de seguir aprendiendo fuera de la escuela y aplique lo que sabe.

Tomado de: SEP (2002), “La reorientación de la educación física en la educación básica”,
en Plan de Estudios 2002. Licenciatura en Educación Física, México, pp. 37-38.

         •  ¿Cuál es la vinculación entre los aprendizajes que adquieren los alumnos en el salón de clases y en la sesión de educación física?

         •  ¿Cómo se pueden lograr aprendizajes a partir de la actividad física?

         •  ¿Cómo contribuye la educación física al logro de los propósitos educativos?

Elaborar un escrito donde se recapitulen los aspectos relevantes del estudio de los niños y los adolescentes en el contexto escolar. Además, complementar la guía de observación a aplicar en la segunda jornada con las aportaciones obtenidas en este tema.

Tema 4. Preparación de la jornada de observación y práctica

1. Revisar “La observación de las clases de educación física como instrumento de ayuda profesional”, de Carosio. Reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

         •  ¿Por qué observar es un proceso que requiere una intención?

         •  ¿Cuáles son las dificultades para observar a los niños y adolescentes durante las actuaciones motrices?

         •  ¿Por qué es importante registrar aspectos relevantes durante las observaciones?

Situándose como estudiantes que están aprendiendo a observar, retomar las propuestas de la autora para precisar los aspectos centrales a considerar durante la jornada de observación y práctica.

2. Finalizar el diseño de la guía de observación. Considerar en ella los aspectos que requieren ser observados, a partir de la revisión de los temas del segundo bloque y de los estudiados en las otras asignaturas del semestre. Para terminar su elaboración considerar los siguientes aspectos:

       a)  La autorrealización física de los educandos.

             •  Acciones que realizan para generar, decidir y controlar su propia actividad.

             •  Intervención que realiza el educador físico para propiciar la autorrealización.

       b)  Manifestaciones de la motricidad de los alumnos dentro y fuera de la escuela.

             •  Expresiones corporales, integración de la corporeidad, aprendizajes que se adquieren con las actividades motrices, competencia motriz, logros y dificultades en la realización de los patrones motores según el nivel educativo.

       c)  Los niños y los adolescentes en el contexto escolar.

             •  Normas de convivencia, impacto de la motricidad en las actividades, avances en el logro de los propósitos y habilidades para vincular lo aprendido en las sesiones de educación física con otras asignaturas.

3. Elaborar, individualmente y con apoyo del maestro de la asignatura, el plan de trabajo a desarrollar en la segunda jornada de observación y práctica, subrayando la importancia de tomar en cuenta los resultados del análisis de la primera estancia, con el fin de realizar los ajustes necesarios. En el plan se incluirán las actividades didácticas preparadas en las otras asignaturas que se cursan en este semestre. Se sugiere tomar en cuenta las orientaciones proporcionadas para organizar la primera jornada de observación y práctica.

4. Elaborar los planes de secuencias de actividades de educación física que aplicarán en las escuelas primarias o secundarias. Revisarlos y corregirlos con el apoyo de los maestros de las distintas asignaturas involucradas y acordar criterios para mejorar el diseño de las actividades.

Tema 5. Análisis de las experiencias de la segunda jornada de observación y práctica. Logros, dificultades y retos identificados por los estudiantes normalistas. Sistematización de aprendizajes

1. En sesión plenaria, comentar sobre las experiencias vividas durante la segunda jornada de observación y práctica. Para orientar la actividad se sugiere tomar en cuenta los siguientes puntos:

         •  Impresiones generales.

         •  Dificultades que observaron y enfrentaron.

         •  Aciertos y logros de la práctica docente.

         •  Aprendizajes obtenidos.

2. En equipos, comentar los resultados de la experiencia práctica en el grupo de primaria o secundaria. Todos los equipos analizarán los aspectos que se indican en las dos fichas que se desarrollan enseguida, anotarán sus conclusiones y después organizarán la puesta en común de los resultados del análisis.

Ficha l. El desarrollo de las actividades educativas durante la práctica.

       a)  Actividades que propiciaron la participación, el interés y el aprendizaje de los niños, ¿a qué se debió?

       b)  Actividades que no fueron exitosas, ¿por qué?

       c)  Ajustes necesarios a las actividades previstas, ¿en qué consistieron y qué resultados obtuvieron.


Ficha 2. La autorrealización y las manifestaciones motrices de niños y adolescentes durante las sesiones.

       a)  El control de los alumnos de su propia actividad, ¿cómo se manifestó?

       b)  Logros y dificultades de los escolares al realizar las actividades motrices, ¿a qué se debieron? y ¿por qué?

4. Para finalizar, elaborar un ensayo donde cada estudiante incorpore los aprendizajes adquiridos durante el desarrollo del curso y contemple los avances, las dificultades y los retos en su formación didáctica como futuro educador físico.

 

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