|
Programa
de Estudios, 3° Semestre, Licenciatura en Educación Física
/
Observación
y Práctica Docente I /Edición
2004
Bloque
II. Los niños y los adolescentes y su práctica motriz
en educación física
Temas
1. La autorrealización física de los niños y los adolescentes
(generar, decidir y controlar la propia actividad).
a) ¿Cómo y de cuántas maneras pueden desarrollar
los alumnos las actividades corporales?, ¿cuáles son los niveles
de autonomía con que se desenvuelven, las formas de comportarse
y el interés que muestran por el trabajo durante la sesión?
b) Interacción con el maestro y los demás compañeros
en la sesión de educación física.
2. Observación de las manifestaciones de la motricidad de
los niños y de los adolescentes dentro y fuera de la escuela.
Las
expresiones que pueden observarse en la evolución de la imagen corporal
y la integración de su corporeidad.
a) Los aprendizajes que se adquieren con las actividades
motrices: conocimientos y conceptos; habilidades y destrezas; valores,
actitudes y aptitudes.
b) Los niveles de desarrollo de las competencias
motrices según las edades o el nivel educativo.
c) Logros y dificultades en la realización de los
patrones motores. La consolidación del movimiento en la escuela
primaria y su complejización en la secundaria.
3. Los niños y los adolescentes en el contexto escolar.
La convivencia con sus compañeros y con los profesores en el plantel.
a) Las normas de convivencia e interacción en la
escuela.
b) Participación en las actividades que los maestros
les proponen.
c) Manifestaciones de la motricidad y su impacto
en las actividades escolares.
d) ¿Qué hacen durante los recesos o el recreo?
e) Avances en el logro de los propósitos fundamentales
de la educación primaria o secundaria.
f) La vinculación entre los aprendizajes que adquieren
los alumnos en el salón de clases y la sesión de educación física.
4. Preparación de la jornada de observación y práctica.
a) Diseño de los planes de secuencias de
actividades.
• Selección y preparación de actividades.
• Estrategias y formas de trabajo, organización del grupo
de alumnos y aprovechamiento de los recursos para desarrollar las
actividades con los niños o los adolescentes.
b) Preparación de la guía de observación.
c) Elaboración del plan de trabajo de la
jornada de observación y práctica.
• Distribución de las actividades de observación y práctica.
5. Análisis de las experiencias de la segunda jornada de
observación y práctica. Logros, dificultades y retos identificados
por los estudiantes normalistas. Sistematización de aprendizajes.
Bibliografía y otros materiales básicos
Bertely
Busquets, María (1987), “Cascarita callejera vs. futbol de
liga: ¿dos posibilidades de socialización para los niños? Primera
parte” y “Cascarita callejera vs. futbol de liga: ¿dos posibilidades
de socialización para los niños? Segunda parte”, en Cero en conducta,
año II, núm. 7, enero-febrero,
México, Educación y Cambio, pp. 46-51 y 57-62.
SEP (2000), “La sesión de educación
física en primaria”, videocinta de la serie Videos didácticos
de educación física. Barra de verano 2000, México.
—
(2002), “La edificación de la competencia motriz”, en Plan de
Estudios 2002. Licenciatura en Educación Física, México, pp.
39-40.
—
(1999), “Los juegos modificados I”,
videocinta de la serie Videos didácticos de educación física.
Barra de verano 1999, México.
Vázquez,
Benilde (1989), “El olvido del cuerpo por la escuela tradicional”,
en La educación física en la educación básica, Madrid, Gymnos,
pp. 143-149.
Peña
Hernández, María Rebeca (2003), “En torno al recreo... y los recesos.
Visión de los alumnos normalistas”, en Observación y Práctica
Docente I. Programa
y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación
Física. 3er semestre, México, DGN,
pp. 117-121 (documento de trabajo).
Carosio,
María Cristina (2001), “La observación de las clases de educación
física como instrumento de ayuda profesional”, en efdeportes.com.
Revista digital, año 7, núm. 41, octubre, Buenos Aires (consultar
en la dirección electrónica: http://www.efdeportes.com/).
Actividades sugeridas
Tema
1. La autorrealización física de los niños y los adolescentes (generar,
decidir y controlar la propia actividad)
1.
Del texto “La necesidad de la educación física
escolar”, de Benilde Vázquez Gómez, revisado en el programa Introducción
a la Educación Física, del primer semestre, leer el apartado “La
educación física y la renovación de la escuela”, y destacar los
principios de la nueva pedagogía de la educación física y su significado.
El siguiente cuadro puede servir de apoyo para registrar la información.
|
Principios
pedagógicos
|
Significado
|
|
Actividad
propia.
|
|
|
Autonomía.
|
|
|
Autocontrol
|
|
|
Creatividad
|
|
|
Interés
|
|
|
Individualización
|
|
|
Socialización
|
|
En grupo,
después de analizar la información del texto, debatir acerca de:
¿qué es la autorrealización física y cómo la puede favorecer el
educador físico en su trabajo con los alumnos?
2. Llevar
a cabo una tarea práctica en la que se vivencie y observe la autorrealización
física. La siguiente actividad es un ejemplo que puede utilizarse
durante las sesiones prácticas de primaria o secundaria.
|
El
muro8
Intención
Promover
el pensamiento estratégico al observar los espacios libres
para esquivar a sus compañeros. Incrementar la orientación
espacial de los jugadores que defienden el muro. Estimular
el trabajo en equipo y la solidaridad.
Instrucciones
• Los participantes traspasarán el muro (línea) al
darse la señal convenida.
• Traspasarán el muro sin ser tocados por los jugadores
que cuidan.
• Contarán en voz alta el número de veces que han
conseguido pasar.
• Al ser atrapados, los participantes se integrarán
al muro para evitar que pasen los demás.
• Ganará quien logre traspasar el muro más veces en
un tiempo determinado.
Desarrollo
• Los jugadores que se colocan sobre el muro (línea),
impiden el paso al resto de los compañeros; éstos tratan de
traspasar sin ser tocados.
• Designar a dos jugadores para que se sitúen sobre
la línea central (muro) y cuiden que nadie pase por ella.
• El resto del grupo se distribuye indistintamente
en el campo.
• A la señal convenida, todos corren y tratan de pasar
el muro. En tanto, quienes cuidan el muro deben impedir que
los demás pasen.
• Antes de iniciar se debe explicar que, al ser tocados,
los jugadores quedan capturados y pasan a formar parte del
muro para hacer más difícil el paso.
¿Qué
observar?
• Que los alumnos busquen espacios libres para traspasar
el muro.
• Que realicen movimientos ágiles para evitar ser
tocados.
• Que cuenten en voz alta.
• Que eviten que los compañeros traspasen el muro.
• Que eviten empujones y choques.
Área
de juego
• Un rectángulo de 30 x 10m dividido a la mitad por
una línea, en la parte más larga.
|
Reflexionar
en grupo acerca de las acciones motrices realizadas, apoyándose
en las siguientes preguntas:
• ¿Cómo y de qué manera desarrollaron las actividades corporales?
• ¿Cuáles son los niveles de autonomía con que se desenvolvieron;
los comportamientos y el interés que mostraron durante el trabajo
motor?
• ¿Cómo vivenció cada participante la autorrealización física?
3. Analizar
el contendido de los dos textos de Bertely Busquets, y después,
en equipo, elaborar un cuadro comparativo donde describan el tipo
de actividades físicas desarrolladas en cada situación, la relación
y participación de los actores y la autorrealización física que
logran. Comentar los resultados del análisis a través de exposiciones
gráficas.
4. Hacer
un escrito en forma individual en el que expresen sus conclusiones
acerca de la autorrealización de los niños en la vida cotidiana
y cómo se puede aprovechar la capacidad de generar, decidir y controlar
su propia actividad corporal en la escuela a través de las sesiones
de educación física.
Es importante
que los estudiantes aprendan a observar la autorrealización física
de niños y adolescentes en diversos contextos, como un requerimiento
necesario para su formación pedagógica y para reorientar la aplicación
de la educación física en la educación básica.
5. Analizar
la videocinta “La sesión de educación física en primaria”, y, en
particular, centrar la atención en los trenes de imagen para distinguir
algunos rasgos de la autorrealización física de los niños. El siguiente
guión puede ser útil para este análisis:
• ¿Qué movimientos generan los alumnos?
• ¿Cómo controlan su propia actividad y cómo manejan sus
cuerpos?
• ¿Con qué nivel de autonomía se desenvuelven durante las
actividades?
• ¿Cómo se influyen entre ellos para decidir la realización
de movimientos?
• ¿Con base en qué referentes o información toman decisiones
los niños para moverse cuando están en el patio?
• ¿Qué grado de interés muestran en la clase y a qué se
debe?
• ¿Cómo algunos niños deciden moverse en determinado momento
de una actividad física?
Cuando
se trabaje la videocinta, se sugiere regresarla o “congelar la imagen”
cuantas veces sea necesario, con el fin de identificar los rasgos
de la autorrealización física.
En grupo,
comentar y elaborar conclusiones sobre la importancia del trabajo
del maestro en la promoción de la autorrealización física de los
escolares y por qué esta forma de trabajo es fundamental para reorientar
la enseñanza y el aprendizaje de la educación física en la educación
básica.
Iniciar
la elaboración de la guía de observación a desarrollar en la segunda
jornada en las escuelas primarias y secundarias.
Tema
2. Observación de las manifestaciones de la motricidad de los niños
y de los adolescentes dentro y fuera de la escuela
1.
En equipo, seleccionar apartados del texto “Desarrollo de las habilidades
y destrezas motrices”, de Jordi Díaz Lucea, revisado en el programa
Propósitos y Contenidos de la Educación Básica II,
en el segundo semestre, para analizarlos y organizar una exposición
con todo el grupo. Centrar el análisis en las manifestaciones motrices
de niños y adolescentes.
2. Elaborar
esquemas o mapas conceptuales donde expresen las ideas básicas de
los temas estudiados en la actividad anterior.
3. Desarrollar
una actividad práctica en la que se experimenten y se observen ciertos
rasgos de la evolución del esquema corporal y algún aspecto en que
se manifieste la integración de la corporeidad. A continuación se
presentan sugerencias de juegos para desarrollar la actividad práctica.
|
Juegos
para el esquema corporal9
Seguir
las sombras
El
grupo se desplaza libremente en el patio, pero cada uno trata
de colocarse “a la sombra” (detrás) de algún compañero. Cuando
éste se detiene, el que lo sigue deberá buscarse otra sombra.
Tocar
donde me tocaron
Se
designa a alguien para que sea un perseguidor; quien tratará
de tocar a los compañeros. Los que son tocados, pondrán una
mano en la parte del cuerpo donde los tocaron y, a su vez,
tendrán que perseguir a los compañeros, pero deberán tocarlos
en la misma parte que les tocaron a ellos.
¿Cómo
soy?
El
juego puede realizarse en el aula o en el patio. El maestro
indica a todos que miren muy bien, para recordar cómo es cada
uno y también cómo están vestidos. Se asigna un refugio; entonces
el maestro llama: ¡Conmigo (en el refugio) todos los que tienen
pelo largo! Los llamados deben correr a reunirse en el sitio
indicado. Luego serán llamados los de ojos cafés, los varones,
etcétera.
|
4. A partir
de la vivencia, identificar las manifestaciones que dan cuenta de
la integración del esquema corporal y la corporeidad, con la finalidad
de discutir, en grupo, aquellos rasgos que conviene incluir en la
guía de observación para reconocer el desarrollo de estos aspectos
en los alumnos de primaria o secundaria.
5. En
equipo, analizar el esquema del desarrollo de las habilidades y
destrezas motrices del texto de Díaz Lucea. Reconocer los aprendizajes
que se adquieren con las actividades motrices y registrarlos en
un cuadro. Comentar en plenaria los resultados obtenidos en el análisis.
6. Realizar
la siguiente actividad.
|
¿Qué
hice?10
Contenidos
Construcción
de la imagen corporal, inteligencia personal, cuerpo operatorio,
lenguaje emocional, teatral e identidad corporal.
Propósito
La
propuesta de predisponer al alumno a la incorporación del
concepto “mi cuerpo es mi vida”, se hará efectiva mediante
esta actividad, donde se centra la atención en la mirada analítica
de la corporeidad.
Descripción
Se
ponen papelitos donde estará escrita una parte del cuerpo
y tres acciones correspondientes:
|
Brazos
= abrazar, estrujar, empujar.
|
|
Ojos
= ojear, vigilar, espiar.
|
|
Cabeza
= razonar, fantasear, sospechar.
|
• Se saca un papelito distinto cada vez.
• Cada alumno debe escribir en su hoja de papel: con
qué, a quién, para qué acostumbra realizar y/o cuándo ejecutó
esas acciones.
• Luego, por turnos, leen lo que escribieron y lo
dramatizan, observando las diferencias y similitudes con los
demás, no sólo en el gesto sino en sus condiciones.
Se
tratará de buscar la mayor cantidad de acciones corporales,
con el fin de aumentar la complejidad del juego.
|
Reflexionar
sobre esta experiencia y reconocer los distintos aspectos observados.
Con base en la información recabada, por equipos identificar los
aprendizajes que adquieren los alumnos de las escuelas primarias
y secundarias al desarrollar actividades motrices y después incorporarlos
en la guía de observación.
7. Revisar
otra vez la videocinta “La sesión de educación física en primaria”,
específicamente el fragmento sobre el circuito de acción motriz
con el patrón de movimiento “lanzar”. Centrar la atención en distinguir
lo referente al desarrollo de ese patrón motor como una expresión
de la competencia motriz alcanzada por los niños. Los siguientes
planteamientos pueden guiar el análisis:
• Logros y dificultades de los alumnos al ejecutar los lanzamientos.
• Relación entre la edad de los niños y la tarea motriz
que realizan. ¿Qué sucedería durante la actividad si los participantes
fueran alumnos de preescolar?
Aprendizajes
que logran los niños en este tipo de circuitos de acción motriz.
• Papel que desempeña el maestro durante la actividad.
• El patrón motor trabajado durante el circuito y la finalidad
que persigue la educación física en primaria para que los escolares
consoliden su movimiento corporal.
Revisar
“La edificación de la competencia motriz”, en Plan de Estudios
2002. Licenciatura en Educación Física, y obtener conclusiones
sobre qué aspectos de esta explicación pueden ser útiles para observar
las manifestaciones de la motricidad de los alumnos de educación
básica.
8. Analizar
en la videocinta “Los juegos modificados I”, los apartados “Las
cuadriporterías” y “Tiro a la torre”. Comentar por qué estos juegos
implican el desarrollo de una motricidad más compleja e intercambiar
opiniones acerca de los logros que alcanzan los adolescentes, en
comparación con aquellos que pueden realizar los niños de preescolar.
Continuar
con el diseño de la guía de observación que utilizarán durante la
segunda jornada en las escuelas primarias y secundarias.
Tema
3. Los niños y los adolescentes en el contexto escolar. La convivencia
con sus compañeros y con los profesores en el plantel
1.
A partir de las observaciones realizadas en la primera jornada,
de los aprendizajes adquiridos en los cursos de los semestres anteriores
y de las asignaturas que se están estudiando en este tercer semestre,
identificar las formas de convivencia que establecen los alumnos
de las escuelas primarias y secundarias con los profesores y entre
ellos mismos. El siguiente cuadro puede servir para organizar la
información.
|
Aspectos.
|
Formas de relacionarse
|
Cómo
se comunica
|
Participación
en las diferentes actividades
|
|
Con
el profesor
|
Entre
ellos
|
Con
el profesor
|
Entre
ellos
|
|
Durante
las sesiones
|
|
|
|
|
|
|
En
el patio.
|
|
|
|
|
|
|
Entradas
y salidas.
|
|
|
|
|
|
|
Tiempos
libres.
|
|
|
|
|
|
2. En
grupo, analizar y comentar la información vertida en los diferentes
cuadros.
3. Leer,
individualmente, el texto “El olvido del cuerpo por la escuela tradicional”,
de Vázquez, y en grupo comentar el contenido, a partir de la siguiente
propuesta:
Reflexionar
sobre las consecuencias que tiene para el alumno reprimir o propiciar
el movimiento libre de su cuerpo y cómo repercute este hecho en
el desarrollo de sus actividades escolares.
Tomar
nota de los comentarios para que, posteriormente y en equipos, elaboren
un escrito acerca de cómo las manifestaciones motrices de niños
y adolescentes impactan el desarrollo de las actividades en la escuela.
Incorporar algunos indicadores sobre manifestaciones de la motricidad
a la guía de observación a desarrollar en la segunda jornada.
4. Leer
el documento “En torno al recreo... y los recesos. Visión de los
alumnos normalistas”, de Peña Hernández, y enriquecer los planteamientos
del texto con las experiencias personales y comentar en torno a:
• Las actividades que realizan niños y adolescentes durante
los recreos o recesos.
• De qué manera se observan las manifestaciones motrices
de los alumnos en estas actividades.
• La importancia de observar a los alumnos en los espacios
libres.
• ¿Qué utilidad tiene para un educador físico conocer a
sus alumnos en el contexto escolar?
5. Tomar
en cuenta las actividades de indagación, entrevista y observación
realizadas en las asignaturas Introducción a la Educación Física,
y Propósitos y Contenidos de la Educación Básica I y II,
con la intención de conocer el avance de los alumnos en el logro
de las finalidades educativas y profundizar en ello a partir de
las siguientes reflexiones:
• ¿Cómo se puede identificar en los escolares el logro de
los propósitos educativos?
• Reconocer la importancia de los avances que tienen los
niños o los adolescentes en el logro de los propósitos educativos.
6. Analizar,
en equipo, los siguientes fragmentos y registrar los aspectos significativos
que ayuden a dar respuesta a los cuestionamientos que aparecen al
final de los recuadros.
|
En
efecto, el estudio de las dificultades para dominar los aprendizajes
escolares básicos o instrumentales (lectura, escritura y cálculo)
puso de manifiesto que dichas dificultades no provenían exclusivamente
de las capacidades mentales del niño sino que aparecían ligadas
a las dificultades de organización espacio-temporal y a trastornos
del esquema corporal (...) S. Molina, después de hacer una
revisión crítica de las teorías sobre la dislexia, recomienda
que se preste atención, antes de iniciar a los alumnos en
la lectura, a sus niveles madurativos más directamente relacionados
con el aprendizaje de la lecto-escritura: estructuración espacio-temporal,
lenguaje oral y orientación viso-espacial. Esto es lo que
ha llevado a introducir en algunas escuelas, tanto europeas
como americanas, programas de actividades motrices orientados
a la prevención de estas dificultades.
J.
Le Boulch (1969) propone considerar a la educación psicomotriz
como el cuarto aprendizaje de base. R. Muchielli (1979), autor
de gran cantidad de estudios sobre la dislexia, sostiene,
incluso, que la educación motriz o psicomotriz no debe ser
sólo una parte del programa escolar o reducirla a unas sesiones
determinadas, sino que debe estar en la base de cualquier
actividad y de cualquier aprendizaje en estas edades. En nuestro
país, J. M. Cagigal (1979), considerando que gran parte del
fracaso escolar pueda ser causado por la “prematura intelectualización”
de los aprendizajes escolares, propone una mayor participación
de la dimensión corporal en la educación básica.
Otros
muchos autores son ya clásicos en estudios sobre este tema.
Kephart (1960) considera que un adecuado desarrollo perceptivo-motor
es requisito preliminar para el aprendizaje de la lectura;
Bruner (1973) da gran importancia al desarrollo de la coordinación
manual que considera ligada íntimamente a las capacidades
intelectuales del niño; Frostig y Maslow (1984), después de
muchos estudios experimentales, proponen también la educación
motriz como un aprendizaje básico en todo proyecto educativo
por las repercusiones que tiene en el aprendizaje escolar
directa o indirectamente.
B.
J. Cratty (1974), después de analizar una gran cantidad de
investigaciones, considera que, en general, buenos programas
de experiencias motrices en niños de preescolar y educación
básica pueden mejorar las tareas escolares, por las siguientes
razones:
1) Las habilidades
físicas desarrolladas en el juego y en periodos más estructurados
de educación física, mejorarán los sentimientos generales
de eficiencia en el niño.
2) Las destrezas
motrices creativas fomentadas por medio de diversas formas
de expresión artística y de juegos motores en los que se estimula
un comportamiento selectivo en los niños, probablemente desembocarán
en una participación más activa y cualitativa en todos los
aspectos de interacción social que prevalecen en las escuelas
elementales.
3) Los niños
activos, si están demasiado tiempo quietos y encerrados, seguramente
aprenderán con menos entusiasmo las tareas de clase. Los investigadores
sugieren que tener inmóviles durante periodos prolongados
a niños con buena condición física, que necesitan desplegar
gran actividad, puede estar contraindicado en las escuelas
elementales.
4) El movimiento
parece ser una necesidad inherente a los niños, que al ser
reprimido puede conducir a comportamientos indeseables.
Cratty,
después de analizar los resultados de muchos estudios realizados,
llega a algunas conclusiones:
1) A veces se
consiguen mejoramientos en los aprendizajes escolares y el
rendimiento escolar a través de las actividades motrices,
simplemente por un mejoramiento en el “concepto de sí mismo”;
el éxito en las actividades motrices mejora el autoconcepto,
que viene a funcionar como motivación aportando en sí mismo,
más que una transferencia real.
2) Para que se
produzca la deseada transferencia debe incluirse en los programas
de educación motriz la participación de aquellas operaciones
mentales que queremos mejorar, ya que la transferencia de
la acción motriz a la acción mental no es automática.
3)
Si se quiere producir dicha transferencia deben buscarse cuáles
son los puntos comunes y de contacto entre ambos aprendizajes
e incluirlos en la experiencia motriz.
|
Tomado
de: Vázquez, Benilde (1989), “Actividades motrices y aprendizajes
escolares: el ejemplo del fracaso escolar”,
en La educación física en la educación básica, Madrid, Gymnos,
pp. 164-166.
|
La
direccionalidad es la proyección externa de la lateralidad.
Da dimensión a los objetos en el espacio. La direccionalidad
verdadera depende de la lateralidad adecuadamente establecida.
La direccionalidad es importante para los padres y los maestros,
porque es un componente básico para aprender a leer. Los niños
que no han establecido por completo la direccionalidad se
enfrentarán frecuentemente con dificultades para distinguir
entre las diferentes letras del alfabeto. Por ejemplo, las
letras b y d, p y q, son todas
similares. La única diferencia estriba en la dirección de
la “bolita y el palito” que forman las letras. El niño que
no tiene una lateralidad completamente establecida se enfrenta
a dificultades considerables para discriminar entre las diversas
letras del alfabeto. Palabras enteras pueden revertirse. La
palabra los puede leerse como sol o nos
como son por la discapacidad del niño para proyectar
la dirección hacia el espacio externo.
|
Tomado
de: Gallahue, David L. y John C. Ozmun (1997), “Understanding Motor
Development”
y “Childhood Perceptual-Motor Development”, en Understanding
Motor Development. Infants Children,
Adolescents, Adult, Marta Gegúndez (trad.), 4a ed.,
EUA, WCB/McGraw-Hill, p. 306.
|
La
escuela necesita una gestión, organización e impulso de la
educación física que haga a ésta más flexible, capaz de adaptarse
a las realidades y necesidades locales o regionales, que sea
considerada como un derecho a la práctica de la motricidad
en condiciones adecuadas, como un espacio para atenuar ciertas
desigualdades o para evitar que se sigan profundizando. La
educación física requiere de una práctica pedagógica diversa,
amplia e incluyente. En la escuela se propone que cada alumno,
mediante la educación física:
• Desarrolle
sus capacidades para expresarse y comunicarse.
• Sepa adquirir
y utilizar información.
• Desarrolle
el pensamiento y las habilidades para resolver problemas.
• Mantenga
la disposición para el estudio y el gusto por ir a la escuela.
• Se sienta
seguro y competente en el plano motriz.
• Desarrolle
las capacidades que le permitan enfrentar desafíos y fortalezcan
su creatividad, autoestima y motivación.
• Sea capaz
de adaptarse y manejar los cambios que implica la actividad
cinética; es decir, tener el control de sí mismo, tanto en
el plano afectivo como el desempeño motriz, ante las diversas
situaciones y manifestaciones imprevistas que se dan en la
acción.
• Sepa apreciarse
y respetarse a sí mismo y a los otros.
• Proponga,
comprenda y aplique reglas para la convivencia y el juego
limpio.
• Se integre
a un grupo y al trabajo en equipo; es decir, desarrolle el
sentido comunitario.
• Sea responsable
y ejerza la autonomía personal.
• Conozca sus
derechos y deberes, y sepa aplicarlos o hacerlos valer.
• Cuide su
salud mediante la adquisición de información, el fomento de
hábitos, la práctica regular de la actividad motriz y la prevención
de accidentes.
• Desarrolle
actitudes tanto para conservar el ambiente y hacer un uso
racional de los recursos naturales, como para preservar el
patrimonio cultural.
• Sea capaz
de seguir aprendiendo fuera de la escuela y aplique lo que
sabe.
|
Tomado
de: SEP (2002), “La reorientación de la educación
física en la educación básica”,
en Plan de Estudios 2002. Licenciatura en Educación Física, México,
pp. 37-38.
• ¿Cuál es la vinculación entre los aprendizajes que adquieren
los alumnos en el salón de clases y en la sesión de educación física?
• ¿Cómo se pueden lograr aprendizajes a partir de la actividad
física?
• ¿Cómo contribuye la educación física al logro de los propósitos
educativos?
Elaborar
un escrito donde se recapitulen los aspectos relevantes del estudio
de los niños y los adolescentes en el contexto escolar. Además,
complementar la guía de observación a aplicar en la segunda jornada
con las aportaciones obtenidas en este tema.
Tema
4. Preparación de la jornada de observación y práctica
1.
Revisar “La observación de las clases de educación física como instrumento
de ayuda profesional”, de Carosio. Reflexionar sobre las siguientes
cuestiones:
• ¿Por qué observar es un proceso que requiere una intención?
• ¿Cuáles son las dificultades para observar a los niños
y adolescentes durante las actuaciones motrices?
• ¿Por qué es importante registrar aspectos relevantes durante
las observaciones?
Situándose
como estudiantes que están aprendiendo a observar, retomar las propuestas
de la autora para precisar los aspectos centrales a considerar durante
la jornada de observación y práctica.
2. Finalizar
el diseño de la guía de observación. Considerar en ella los aspectos
que requieren ser observados, a partir de la revisión de los temas
del segundo bloque y de los estudiados en las otras asignaturas
del semestre. Para terminar su elaboración considerar los siguientes
aspectos:
a) La autorrealización física de los educandos.
• Acciones que realizan para generar, decidir y controlar
su propia actividad.
• Intervención que realiza el educador físico para propiciar
la autorrealización.
b) Manifestaciones de la motricidad de
los alumnos dentro y fuera de la escuela.
• Expresiones corporales, integración de la corporeidad,
aprendizajes que se adquieren con las actividades motrices, competencia
motriz, logros y dificultades en la realización de los patrones
motores según el nivel educativo.
c) Los niños y los adolescentes en el contexto escolar.
• Normas de convivencia, impacto de la motricidad en las
actividades, avances en el logro de los propósitos y habilidades
para vincular lo aprendido en las sesiones de educación física con
otras asignaturas.
3. Elaborar,
individualmente y con apoyo del maestro de la asignatura, el plan
de trabajo a desarrollar en la segunda jornada de observación y
práctica, subrayando la importancia de tomar en cuenta los resultados
del análisis de la primera estancia, con el fin de realizar los
ajustes necesarios. En el plan se incluirán las actividades didácticas
preparadas en las otras asignaturas que se cursan en este semestre.
Se sugiere tomar en cuenta las orientaciones proporcionadas para
organizar la primera jornada de observación y práctica.
4. Elaborar
los planes de secuencias de actividades de educación física que
aplicarán en las escuelas primarias o secundarias. Revisarlos y
corregirlos con el apoyo de los maestros de las distintas asignaturas
involucradas y acordar criterios para mejorar el diseño de las actividades.
Tema
5. Análisis de las experiencias de la segunda jornada de observación
y práctica. Logros, dificultades y retos identificados por los estudiantes
normalistas. Sistematización de aprendizajes
1.
En sesión plenaria, comentar sobre las experiencias vividas durante
la segunda jornada de observación y práctica. Para orientar la actividad
se sugiere tomar en cuenta los siguientes puntos:
• Impresiones generales.
• Dificultades que observaron y enfrentaron.
• Aciertos y logros de la práctica docente.
• Aprendizajes obtenidos.
2. En
equipos, comentar los resultados de la experiencia práctica en el
grupo de primaria o secundaria. Todos los equipos analizarán los
aspectos que se indican en las dos fichas que se desarrollan enseguida,
anotarán sus conclusiones y después organizarán la puesta en común
de los resultados del análisis.
|
Ficha
l. El desarrollo de las actividades educativas durante la
práctica.
a) Actividades que propiciaron la participación,
el interés y el aprendizaje de los niños, ¿a qué se debió?
b) Actividades que no fueron exitosas,
¿por qué?
c) Ajustes necesarios a las actividades previstas,
¿en qué consistieron y qué resultados obtuvieron.
|
|
Ficha
2. La autorrealización y las manifestaciones motrices de niños
y adolescentes durante las sesiones.
a) El control de los alumnos de su propia actividad,
¿cómo se manifestó?
b) Logros y dificultades de los escolares al realizar
las actividades motrices, ¿a qué se debieron? y ¿por qué?
|
4. Para
finalizar, elaborar un ensayo donde cada estudiante incorpore los
aprendizajes adquiridos durante el desarrollo del curso y contemple
los avances, las dificultades y los retos en su formación didáctica
como futuro educador físico.
|