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Programa
de Estudios, 3° Semestre, Licenciatura en Educación Física
/
Observación
y Práctica Docente I /Edición
2004
Introducción
Durante
el primer semestre de la Licenciatura en Educación Física, en la
asignatura de Escuela y Contexto Social los estudiantes normalistas
se iniciaron en el conocimiento de las principales características
de las escuelas de educación básica en sus diferentes niveles: preescolar,
primaria y secundaria, en distintos contextos sociales y culturales.
También conocieron el funcionamiento y la organización general de
los planteles, las funciones del personal directivo y docente que
labora en ellos, las formas de trabajo de los profesores en el aula,
las actitudes y los intereses de los alumnos, y las expectativas
de sus familias ante la escuela.
En el
segundo semestre, la asignatura Observación del Proceso Escolar
promovió la adquisición de habilidades en los estudiantes para observar
los procesos de enseñanza y aprendizaje que desarrollan los maestros,
los niños y los adolescentes de educación básica. En particular,
realizaron un primer acercamiento al estudio y la observación del
trabajo que realiza el educador físico, profundizando sus conocimientos
acerca de las características de los escolares, así como de la organización
y el funcionamiento de los planteles.
Estos
saberes son el punto de partida de este primer curso de Observación
y Práctica Docente, con el que se pretende que los futuros docentes,
mediante el estudio y la observación, comprendan con mayor amplitud
las tareas centrales que caracterizan la labor profesional del maestro
de educación física y la práctica motriz de los niños y los adolescentes
en las escuelas; se inicien en la preparación y aplicación de actividades
físicas con grupos de alumnos de educación primaria y secundaria,
y reflexionen sobre los resultados de esta experiencia.
Así, este
programa incluye temas referidos a la formación didáctica de los
futuros docentes de educación física y aprovecha los aportes de
las asignaturas del primero al tercer semestres. La singularidad
de este curso es que se retoman, amplían y organizan los conocimientos
para aplicarlos a la observación y práctica de las actividades motrices
que realizan niños y adolescentes de educación básica.
Los temas
del curso Observación y Práctica Docente I abarcan el estudio y
análisis de: la sesión de educación física, la práctica educativa
que realiza el maestro de educación física, algunos aspectos básicos
de la planificación de las actividades motrices, las manifestaciones
de la motricidad de los niños y los adolescentes, y el conocimiento
de éstos en el ámbito escolar; de igual forma, atiende temas como
la preparación y realización de las observaciones y las prácticas,
y sus respectivos análisis. Estos temas continuarán estudiándose
con mayor profundidad en el segundo curso de la asignatura, en el
cuarto semestre, con lo que se asegura continuidad y secuencia en
el proceso formativo de los estudiantes.
En el
Plan de Estudios se señala que durante los dos primeros cursos de
Observación y Práctica Docente –tercero y cuarto semestres– los
estudiantes realizarán sus jornadas de observación y práctica en
escuelas de educación primaria y secundaria, y en quinto y sexto
semestres además acudirán a planteles de educación preescolar.
Esta decisión
se fundamenta en la experiencia acumulada por las escuelas que ofrecen
la Licenciatura en Educación Física y en las opiniones de especialistas,
quienes recomiendan iniciar la formación didáctica de los futuros
docentes en primaria y secundaria; es decir, que los estudiantes
primero trabajarán con niños de entre seis y 12 años de edad, en
virtud de que éstos se encuentran en la etapa de consolidación del
movimiento corporal, y con adolescentes de entre 12 y 16 años de
edad, que comienzan a desarrollar una motricidad más compleja. En
estas edades, los escolares han adquirido un cierto nivel de conocimiento
de su cuerpo y de lo que pueden hacer con él; manifiestan mayor
desenvolvimiento en su coordinación y en sus competencias motrices,
así como en sus patrones básicos de movimiento (caminar, correr,
saltar, lanzar, girar, entre otros), lo que les facilita la realización
de las actividades de educación física.
La experiencia
de trabajar con alumnos que muestran ciertos dominios motores será
de utilidad a los estudiantes normalistas para su posterior incorporación
a las escuelas de educación preescolar, ya que por las manifestaciones
de su motricidad y su nivel de control corporal representa un mayor
reto trabajar con niños de tres a cinco años de edad. Dado que los
pequeños están centrados en conocer su cuerpo y percibir sus propias
capacidades, atienden más fácilmente las tareas motrices que satisfacen
estas necesidades. Desde el punto de vista de la intervención docente,
lo anterior implica un mayor manejo de herramientas didácticas tanto
conceptuales como procedimentales, que permiten explorar, organizar
y trabajar los patrones motores de los niños de preescolar, así
como estimularlos en la integración de su esquema corporal y proponerles
actividades de acuerdo con las características propias de su etapa
de desarrollo, sus necesidades y sus intereses.
Finalmente,
es importante señalar que durante el curso se espera que tanto los
estudiantes normalistas como el maestro guíen su estudio y trabajo
por las seis líneas de reorientación de la educación física en la
educación básica planteadas en el Plan de Estudios. Esta propuesta
regula la formación inicial en la escuela normal y representa una
oferta educativa que debe cumplirse en aras de aportar a la sociedad
educadores físicos con la suficiente preparación pedagógica y que
respondan a las demandas de las escuelas, de los niños y de los
adolescentes.
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