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Programa
de Estudios, 3° Semestre, Licenciatura en Educación Física/
El
cuerpo. Estructura y funciones II
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(Edición 2004)
Orientaciones generales para el desarrollo del curso
Las siguientes orientaciones tienen como fin ofrecer a maestros y estudiantes
diversas opciones para organizar el trabajo del curso y aprovechar
los materiales propuestos. Es importante reiterar que con estas
orientaciones se pretende dar continuidad al trabajo iniciado el
semestre anterior, por lo que es conveniente comenzar el estudio
del programa con una exploración general de los temas.
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Aportes
teóricos diversos. Se promueve el acercamiento a las explicaciones
de orden científico sobre los temas que son motivo de análisis,
con el propósito de que los alumnos continúen el estudio sistemático
del cuerpo humano y desarrollen habilidades que les permitan
usar la teoría como una herramienta de análisis y vincularla
con la práctica educativa.
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Ideas
previas de los estudiantes. Es primordial considerar las
ideas previas de los estudiantes normalistas como un referente
para el desarrollo del curso. Conviene tener presente que dichas
ideas deberán evolucionar hacia la elaboración de conceptos
y la comprensión de los procesos que son objeto de estudio de
este programa. Para indagar las concepciones previas del grupo
no es suficiente con plantear preguntas al iniciar un tema;
es preciso recurrir a distintas estrategias como el diseño de
esquemas, la escritura individual de textos breves, la aplicación
de cuestionarios, la organización de mesas redondas o la identificación
de situaciones problemáticas que pueden convertirse en instrumentos
para valorar los avances obtenidos durante el curso.
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Análisis
y reflexión de ideas a partir de consultar diversos materiales.
El análisis y la reflexión son habilidades que se promueven
a través de distintos recursos. El programa propone un conjunto
de textos cuya lectura individual o colectiva es imprescindible
para la adquisición de los conocimientos y para entablar una
discusión argumentada; por esta razón, es conveniente propiciar,
junto con la lectura de textos, la elaboración de mapas conceptuales,
ensayos breves y diversos registros de información, a través
de los cuales cada estudiante exprese sus ideas, puntos de vista
y conclusiones, que le permitan establecer correlaciones entre
la teoría y la práctica al realizar observaciones en el contexto
escolar o fuera de él.
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Trabajo
en equipo. Este tipo de trabajo resulta productivo si se
organizan las tareas con un referente común que permita aportar
elementos para el análisis y la discusión. Conviene precisar
que el trabajo en equipo sólo es formativo si se apoya en el
esfuerzo individual de sus integrantes y si éstos obtienen una
visión de conjunto del tema estudiado que sirva de apoyo para
el intercambio colectivo. Debe evitarse un trabajo de equipo
que fragmente y aísle las tareas, que no permita valorar el
esfuerzo personal y no integre coherentemente el esfuerzo de
todos.
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Actividades
prácticas. Constituyen un recurso valioso mediante el cual
los estudiantes normalistas reconocen en sí mismos, en sus compañeros
y en otras personas, las manifestaciones fisiológicas del organismo.
Es conveniente que, antes de realizar las actividades, se definan
su propósito y los aspectos específicos que interesa conocer.
De igual manera, la secuencia de las actividades, de acuerdo
con los propósitos del curso, debe procurar su desarrollo oportuno
en los espacios, en los tiempos y con los recursos establecidos;
por esta razón, maestro y estudiantes deben acordar dónde, cuándo
y con qué materiales se llevarán a cabo las actividades.
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Relación
con otras asignaturas del plan de estudios.
Para lograr un vínculo más estrecho entre los contenidos es
recomendable aprovechar las reuniones colegiadas, los resultados
de las actividades prácticas y las lecturas realizadas en las
diferentes asignaturas del plan de estudios. Las bases de este
trabajo serán los programas de estudio desarrollados en los
semestres anteriores y durante este.

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