|
Programa
de Estudios, 3° Semestre, Licenciatura en Educación Física/
Formación
perceptivo-motriz a través del ritmo I (Edición 2005)
Anexo
Fichero
de actividades
| Cuerpo
múltiple
Caminar
libremente por el espacio de trabajo. A una señal del maestro,
formar parejas y seguir caminando, pero la pareja debe tener
sólo dos pies en el piso. Ir modificando el ejercicio conforme
se indica en los siguientes puntos:
1.
Tercias: tres pies; un brazo; dos espaldas; un glúteo; dos
manos.
2.
Cuartetas: cuatro manos; dos glúteos; tres espaldas; un
brazo, dos pies.
3.
Sextetas: dos torsos; cuatro pies de diferente tamaño; dos
espaldas; dos glúteos (al realizar esta figura se hará hincapié
en la siguiente consigna: contaré del 10 al 0, mientras
tanto pueden hablar todo lo que quieran para ponerse de
acuerdo y realizar la figura; pero al llegar al 0 deberán
guardar absoluto silencio para que puedan escuchar la siguiente
consigna. La escultura que se formó debe desplazarse a otro
lugar 25 cm, sin perder la figura.
4.
Se forma otra figura y ésta debe bailar y cantar al compás
de Cielito lindo o La cucaracha. |
| El
lobo y el cordero en una cueva
Elegir,
de entre los integrantes del grupo, a un compañero que será
el lobo y a otro que jugará como cordero. El lobo, con los
ojos tapados con una pañoleta o trapo, tratará de atrapar
al cordero. El cordero no puede correr y el lobo se desplazará
libremente. El lobo trata de atrapar al cordero valiéndose
sólo de la referencia que le proporcionan sus sentidos.
Los compañeros-espectadores deberán guardar silencio. Después
de uno o dos minutos, al notar que el lobo no atrapa al
cordero, los espectadores a través de percusiones hechas
con materiales u objetos que tengan a su disposición, indicarán
al lobo el lugar donde está la presa. Si aún así el lobo
no logra su objetivo, algunos espectadores podrán utilizar
el lenguaje hablado, sólo tres palabras, para darle referentes
espaciales; por ejemplo: “a tu derecha” o “dos pasos, abajo”.
Por último, sugerirán al lobo, con tres palabras o una acción
específica, cómo atrapar al cordero; por ejemplo: “tómame,
mano, cadera”. |
|
Los
cangrejos
Muy
quedito al caminar,
un
hoyito encontrarás,
dos
ojitos te verán,
¿qué
cosa es?
Son
los cangrejos,
que
muy parejos,
van
caminando
hacia
la mar…
Se
hechan al agua,
Flotan
un rato…
Se
van nadando para su hogar. |
| El
zoológico
- Recuerdan
la última vez que estuvieron en el zoológico. ¿Qué vieron?
¿Qué animales había? ¿Qué cosa hacían esos animales?
- Imaginen
los animales: sus patas, los movimientos de su cuerpo,
los sonidos que emiten.
- Ahora
hagan como algunos de esos animales.
-
Propongan una historia en la que participe el animal que
eligieron.
|
| Acitrón
Acitrón
de
un fandango,
zango,
zango, sabaré,
sabaré
de farandela,
con
su triqui, triqui, trán. |
|
Estructuras
móviles
Formar
equipos de seis integrantes; cada integrante tendrá un número
del 1 al 6. A una señal, el maestro nombrará el número ¡UNO!,
en este momento los números uno de cada grupo correrán a
un extremo del salón y adoptarán una forma en la que ocupen
varias partes de su cuerpo, acomodánlolas en diferente nivel,
de tal forma que cuando se escuche al maestro decir ¡DOS!,
los números dos de cada grupo irán hacia donde está colocado
su compañero y acomodarán su cuerpo en algunos de los espacios
que dejó libre, pero cuidando de no ocupar el brazo, por
ejemplo, derecho. Así, sucesivamente, se irán incorporando
los compañeros hasta llegar al último número del equipo.
Cuando llegue el último participante a ocupar su lugar,
el maestro pedirá que el brazo que quedó libre se balancee
libremente al escuchar la música de salsa.
Una
vez que termine la música se volverá a escuchar ¡UNO!, y
el número uno de cada grupo saldrá (sin romper la estructura
que se había formado) para volver a acomodarse en otra parte
del lugar y con otra forma en su cuerpo. Esta vez la consigna
será: no ocupar la cabeza. Cuando termina de colocarse el
último participante, el maestro dirá que la cabeza se moverá
como robot. Cuando se escuche el sonido de, por ejemplo,
las claves o el tamborín, se suspenderá el movimiento robotizado
de cabeza.
Se repite
la acción con la consigna de no utilizar una pierna; cuando
llegue el último participante se pedirá que flexionen lo
más posible y extiendan lo posible la pierna, pero que no
ocupen el mismo nivel para hacerlo, sino que se flexione
y vaya bajando, y se extienda y vaya subiendo, o viceversa
(ruidos de chillidos, silbido, sonidos naturales o música
muy suave). Lo importante es que se haga lo más lento posible. |
|
Itinerario
didáctico “Rítmica corporal”
Propósito
Coordinar
rítmicamente, en forma individual y grupal, diversos movimientos
y vocablos en diferentes tiempos y espacios diversificados.
Primera
sesión
1-2-3…
pisotón
Caminar
por el área de trabajo en diferentes direcciones; integrar
equipos con el mismo número de participantes y formar un
círculo tomándose de las manos; al escuchar “1-2-3 pisotón”,
todos tratan de pisar a los compañeros que tienen a los
lados. La indicación puede variar: incrementar la numeración
a cinco y dar “manotazo”; organizarlos en lanzaderas y colocar
la mano derecha en el hombro izquierdo para caminar en diferentes
direcciones y al conteo de seis dar un apretón en el hombro
contrario, etcétera.
Ritmo
corporal
Balancear
el cuerpo a los lados, sin flexionar el tronco, cayendo
sobre la planta de los pies. Una vez que todos logren la
armonía del movimiento (ritmo corporal), dar una palmada,
hasta coincidir palmada y balanceo, luego se acompañará
con el vocablo “ta”. Al lograr unificar sonido, palmada
y balanceo girar a la derecha, para seguir a los compañeros,
llevando el ritmo en el caminar; después colocarse de frente
hacia el centro del círculo, sin dejar de balancearse. Ahora,
dar dos palmadas con cada balanceo lateral para luego acompañarlo
con el vocablo “ti-ti”. Luego de repetir varias veces combinar
“ta” con “ti-ti” y hacer variantes donde los participantes
se desplacen por toda el área de trabajo hasta regresar
nuevamente a formar el círculo inicial. Considerando el
tiempo de ejecución un “ta” es equivalente a un “ti-ti”.
Canción:
Juan, Paco, Pedro de la Mar
Sin dejar
de balancearse irán repitiendo:
Juan,
Paco, Pedro de la Mar
es
mi nombre, sí señor,
y
cuando yo me voy
me
dicen al pasar:
Juan,
Paco, Pedro de la Mar,
trala
la la la la la la la.
Para
memorizarlo acompañarán el movimiento con palmadas, después
empezarán a desplazarse por el área. Se proponen diversas
formas de desplazamiento para que cada participante pueda
seguir al grupo o buscar su propia dirección. |
|
Métrica
musical
Con el
uso del lenguaje métrico-musical se puede hacer referencia
a los diferentes patrones motores en su organización temporal.
El concepto de tempo se refiere a la lentitud o rapidez
con que se desarrolla el movimiento. Está ligado a las vivencias
internas, las emociones y expresa un estado de ánimo marcado
por el pulso interno. El tempo del acto coincidirá
con lo que el niño realice objetivamente, por lo que el
maestro debe considerar este aspecto subjetivo como primordial,
pues parte de la vivencia e interpretación que el niño hace
de la realidad. Concretamente, el maestro reducirá o acelerará
la velocidad de la tarea o del canto adaptándola a la del
niño. Cada una de las pulsaciones del corazón se puede relacionar
con la figura de cuarto:

El compositor
y pedagogo musical Kodály utilizaba “las sílabas métricas”
para una interiorización de los patrones rítmicos. A los
valores musicales de cuarto les llamó “ta”. A los octavos
que se desprenden de la división binaria les llamó “ti ti”:

La melodía
consiste en una sucesión de sonidos de diferente altura
(agudos o graves), que impulsados por el ritmo expresan
una idea. Los sonidos de la escala musical son: do, re,
mi, fa sol, la y si. El pentagrama está constituido por
cinco líneas sobre las que escriben las notas de los cantos:
Las notas
musicales de la canción “Juan, Paco, Pedro de la Mar” se
ubican en el pentagrama de la siguiente forma:
|
| SEGUNDA
SESIÓN
“A
madrú señores” (formación en círculo)
A madrú
señores, vengo de la Habana de comprar manzanas para Doña
Juana, la mano derecha (dan la mano al compañero de ese
lado) y después la izquierda (dan la mano al compañero de
ese lado) y después de lado (se inclinan a la derecha) y
después costado (se inclinan a la izquierda), y después
la vuelta (giran) con su reverencia (la hacen). ¡Tan, tan!,
¿quién toca la puerta? ¡Tan, tan!, si será la muerte. ¡Tan,
tan!, yo no salgo a abrir. ¡Tan, tan! Si vendrá por mí (en
este momento se dispersan todos para correr, quedarse en
cuclillas, acostarse, sentarse … Aquel que haya sido tocado
por la muerte, pasa al centro a ocupar su lugar y vuelve
a iniciar la ronda). Luego de cada repetición, conformar
grupos más pequeños hasta quedar en parejas y realizar el
ritmo corporal frente a frente, marcando palma contra palma
y unificando el sonido en cuartos y octavos, según lo indique
el maestro.
El
alfabeto
Una vez
realizado lo anterior, repetir el alfabeto, letra por letra
y muy despacio, de tal forma que cuando se llegue a una
letra con dos sílabas por ejemplo “e-le” distinguir tanto
el cuarto “ta” como el octavo “ti-ti”, sin dejar de hacer
con los pies el ritmo corporal. Cuando se logre la armonía
entre cuerpo, sonido y voz se podrán realizar variantes
como la siguiente: sentados en el suelo, frente a frente
y pegando las plantas de los pies con las de su pareja,
marcar con una flexión de piernas los cuartos y con dos
flexiones los octavos.
También
se podrá realizar un baile estilo norteño en el que se lleve
el ritmo del alfabeto en los pies y en la voz, desplazándose
por toda el área de trabajo.
Las
sílabas
Cambiando
de pareja y tomados de las manos se desplazan uno hacia
delante y el otro hacia atrás, coordinando pies y brazos
en un cuarto. Una vez que se logra la armonía en el movimiento
con pies y brazos, construir palabras marcando en cada tiempo
una sílaba, de manera alternada, donde uno mencione una
y la pareja responda con otra. Después de algunas repeticiones,
buscar el mismo movimiento, pero ahora al tiempo de octavos,
jugando con las palabras. Formar nuevas parejas donde cada
uno propondrá un movimiento que tenga una combinación de
cuartos y octavos; emplear palabras para que la pareja responda
de igual manera, pero utilizando otros movimientos y varias
partes de su cuerpo. En equipos de cinco participantes,
uno pasará al frente a inventar un compás, combinando cuartos
y octavos; los compañeros repetirán el mismo compás, pero
con movimientos diferentes y tratando de no imitar a sus
compañeros. |
|
TERCERA
SESIÓN
Las
contracciones
Todo
el grupo caminando por el área de trabajo, a una señal del
maestro, emite un sonido onomatopéyico (mu, si, te, ra,
ka, bu, lo) que represente un movimiento de contracción;
a cada señal se emitirá y realizará algo diferente. Después
de varias ejecuciones, poco a poco ir disminuyendo la velocidad
y seguir desplazándose; hacer respiraciones: aspirar en
tres tiempos y espirar en uno siguiendo el ritmo.
Todo
el grupo retoma el ritmo corporal reforzando lo aprendido
en las sesiones anteriores. El maestro explicará el tresillo
(consiste en tres notas de igual duración que caben en un
tiempo de cuarto (en el caso de esta actividad). Para anotarlo
se utiliza un pequeño número tres y una línea que contenga
los sonidos: al momento de realizar los balanceos, dar tres
palmadas en cada uno de ellos, acentuando la primera palmada
con voz tríole. Empezar a desplazarse poco a poco mientras
el maestro marca el cuarto con voz y/o sonido.
Una
pequeña historia
Formar
grupos de ocho integrantes, tomados de las manos, desplazarse
por el área de trabajo, y repetir cinco palabras esdrújulas
que tengan que ver entre sí, por ejemplo: México-quiérelo-límpialo-ámalo-cuídalo.
Desplazarse y llevar a la vez tiempo del tresillo y en la
voz las palabras esdrújulas elegidas. Una vez que se armonice
entre ellos el movimiento, se pondrán de acuerdo para hacer
una historia cambiando, si es necesario, de palabra para
que encuentren un seguimiento y le den sentido. En equipos
representarán su historia con movimientos marcando el tiempo
de tresillo en cada una de las partes del cuerpo y lo más
lento posible. Se dará el tiempo suficiente para ensayar
por equipos y representar su idea.
La
pista de hielo
Todos
colocados en la orilla del área de trabajo imaginar que
es una pista de hielo. El maestro invitará a que se deslicen
en ella y marquen el tiempo de tresillo con sonidos o algún
instrumento. A una señal empezarán a jugar haciéndose travesuras,
jalándose, cayéndose, etcétera; lo importante es que se
realice al tiempo solicitado. Para finalizar se reunirá
todo el grupo en un círculo regresando al ritmo corporal
y llevando el tresillo con palmadas. |
|
El
canon es una forma de contrapunto que consiste en la imitación
estricta de una frase entera o de alguna de sus partes.
Usualmente esta imitación se hace a una corta distancia.
Canon
a tres voces.
La clave
de sol nos indica un punto en el pentagrama a partir del
cual se ubican las demás notas de acuerdo con la escala:
La figura
de mitad ( ) dura lo doble
que el cuarto.
La armadura
es un espacio al inicio del pentagrama donde se anotan las
alteraciones que indican la tonalidad del canto. Los signos
pueden ser sostenidos (#) o bemoles (b). El sostenido aumenta
un semitono la altura de la nota. Cuando aparece cualquier
alteración en la armadura, todas las notas que lleven su
nombre deberán ser alteradas, hasta que aparezca un becuadro
( ) la nota regresa
a su estado natural. Ejemplo:
|
|
CUARTA
SESIÓN
Cantar
un canon a tres voces
El cantar
un canon a tres voces
Nos alegra
porque suena bien
Entonar
la canción y llevar a la vez el ritmo corporal con palmadas
al tiempo de tresillo. Una vez lograda la armonía del movimiento
girar, hacia la derecha, cantar y bailar uno detrás de otro.
Dividir al grupo en tres equipos, “A”, “B” y “C”, colocados
en media luna y llevando su ritmo corporal, cantarán tres
veces el estribillo al unísono. Cuando se logre el tiempo
exacto, pedir que el grupo “A” empiece su secuencia de cantar
tres veces el estribillo, el grupo “B” empezará un compás
después y el “C” entrará un compás después del equipo “B”.
De esta forma terminará primero “A”, después “B” y al último
“C”.
Cada
equipo formará un círculo y al unísono, utilizando los tres
estribillos, girará a la derecha y luego a la izquierda,
todos de frente hacia el centro, elevarán los brazos (el
cantar un canon a tres voces) y hacia fuera bajarán
los brazos (nos alegra porque suena bien). Una vez
que aprenden el movimiento, se hará en canon, donde cada
equipo iniciará el canto y el movimiento un compás después;
los equipos “B” y “C” deben esperar su entrada sin hacer
ningún movimiento. El equipo que termine primero permanecerá
inmóvil hasta que concluya el “C”.
Cada
participante ocupará un lugar en el área de trabajo con
los ojos cerrados, el maestro propondrá variantes del trabajo
que han realizado durante las sesiones anteriores, de tal
manera que se refuerce lo aprendido hasta el momento. |
|
QUINTA
SESIÓN
La
canción Yemba
Las barras
son líneas verticales que cruzan el pentagrama: las dobles
aparecen al inicio y al final de la canción delimitando
su extensión; las barras de compás dividen los espacios
de tiempo de acuerdo con el indicador numérico del principio
y las barras de repetición son dobles y se les añaden dos
puntos a cada par, conteniendo un fragmento que debe repetirse.
El rondó
es una forma musical usada en las sonatas, las sinfonías
y los conciertos clásicos, y consiste en una presentación
sucesiva de secciones; en su modo más elemental: A B A C
A D A, etcétera. |
| ¿De
dónde vienen?
Dividir
al grupo en dos grandes equipos; uno será el anfitrión (An)
y otro los españoles (Es).
An:
¿De dónde vienen?
Es:
¡De España!
An:
¿Qué oficio tienen?
Los integrantes
del equipo Es se reúnen y deciden qué oficio representarán.
Luego
se dividen y asignan entre ellos las acciones propias del
oficio, considerando el proceso completo del mismo. Posteriormente,
representarán las acciones del oficio ante los anfitriones,
sin hablar.
El equipo
An observa la representación y trata de adivinar
el oficio. Tienen tres oportunidades para lograrlo. Sí esto
sucede, el equipo de los españoles correrá a su territorio
y tratará de no ser tocado por el equipo de los anfitriones.
Todos los anfitriones tocados pasarán a formar parte del
equipo extranjero.
Se
cambia el rol. |
| Fábula:
El asno, el gallo y el león
Un buen
día paseaban juntos un asno y un gallo cuando, de un grupo
de árboles, salió un león que se dirigió directamente hacia
el asno. El gallo lanzó un agudo kikirikí. Dícese que el
león siente un verdadero terror cuando ve un gallo y oye
su voz; lo cierto es que aquel león volvió en efecto grupas
y salió huyendo. El asno, sin embargo, no quiso admitir
que el león se hubiese asustado por un simple kikirikí y
pensó: “Se ha asustado al verme a mí”, e invadido de un
súbito espíritu guerrero, trotó tras el león.
El león
que oyó el trote corrió hasta ponerse fuera de alcance de
la voz del gallo y entonces, rápido se volvió, se lanzó
sobre el asno y de un solo zarpazo lo derribó.
¡Eh,
amigo! –le dijo–, ¿por qué ese afán de pelear, tú que no
eres de raza de guerreros? No debiste además, fiarte de
un enemigo poderoso que huye; son ardides de la guerra,
no lo olvides.
El no
lo olvides estaba de más, pues el asno yacía ya por tierra
destripado.
Reflexionar
sobre el no subestimar la ayuda de otros, cómo sonaría el
kikirikí, etcétera. |
| Creando
imágenes
- Organizar
equipos de seis integrantes, sentados cómodamente en el
suelo, formando un círculo. Se solicita a un estudiante
que tome notas.
- A
una señal empezar a balancear su cuerpo y darán una palmada
sobre el muslo del mismo lado del balanceo.
- El
maestro mencionará una palabra clave que dé apertura a
un tema, por decir, “mar”, y los estudiantes empezarán
a mencionar otras palabras relacionadas con la primera;
por ejemplo, “arena”, “peces”, “barcos”, etcétera.
- Se
escriben las palabras mencionadas.
- Una
vez agotado el tema se mencionará otro, no necesariamente
relacionado con el primero, y se trabajará de la misma
manera.
- Los
elementos del tema se considerarán para elaborar un cuento
motor.
- Cada
equipo redactará una historia que contenga un principio
(introducción), una parte media (clímax) y un final (conclusión”,
determinando las acciones motrices a realizar.
|
| Cuento
motor: La caballeriza de Aretti
Aretti
era una niña que amaba intensamente a los caballos. Cuando
era muy pequeña su padre le regaló un pony. Ahora ya tenía
varios: Estrella, Lucero, Pinto, Bayo, Azabache, Caminito,
y cada uno entendía por su nombre. Su padre la había dejado
al cuidado de la caballeriza, y aunque tenía quien le ayudara
en la limpieza, ella era la responsable de todo lo que ahí
pasara. Aretti había vivido muchas experiencias: las yeguas
parieron hermosos ponys que ahora empezaban a crecer; ella
los cepillaba, los alimentaba y cada mañana los llevaba
a un lugar especial, lleno de pasto y rodeado por una cerca
de madera. Ahí entrenaban: aprendían a caminar de diferentes
formas, a trotar hacia el frente, hacia atrás, a los lados.
Los entrenadores, o Aretti misma, golpeaban con un fino
látigo en el suelo para que los caballos supieran cuándo
girar o cuándo saltar; les ponían obstáculos a diferentes
alturas y de diferente largo; en fin, cada día los caballos
adquirían nuevas destrezas y eran recompensados con cuadritos
de azúcar y manzanas. Y justo pensando en las manzanas,
una tarde regresaban los caballos del entrenamiento cuando
Lucero (uno de los caballos), acortando el paso, comenzó
a hablar con sus compañeros: quisiera platicarles lo que
vi ayer que llevaba a Aretti en mi lomo ¡acérquense!: “Fuimos
a pasear por el lugar en donde crecen las manzanas, aquellas
que nos dan a comer. Los árboles, que presumen sus flores
hermosas, lucen sus enormes ramas repletas de manzanas,
ocultando casi totalmente al cielo. Se pueden acercar y
jalar una y otra manzana ¡Las que quieran! También hay un
arroyo con piedras que te obligan a pisar con cautela, y
puedes beber ahí agua fresca y deliciosa”.
—¿Podríamos
ir? –preguntó Azabache, y todos relincharon de gusto y
esperanza.
—Sí,
ándale Lucero, llévanos a conocer. Te prometemos obedecerte
–decía Estrella.
Se hizo
un silencio. Todos trotaban despacito sin querer llegar
a la caballeriza. Cada uno, a su manera, se imaginaba atravesando
las ramas del manzano y arribando al cielo de los caballos,
paraíso imaginario de cada quien, mientras Aretti velaría
el sueño de todos juntos, orgullosa de poder contemplar
tanta belleza.
—Está
bien –dijo Lucero– cuando vayan a poner la tranca, dejen
caer suavemen te su cola junto a ella, de tal manera que
podamos empujarla. Así acordaron todos. Sintiendo cosquillitas
en la panza, se despidieron hasta el otro día.
Apenas
pasaron unas horas y Lucero, antes de que saliera el sol,
ya estaba empu jando con su hocico las trancas de los corrales
de sus amigos. Todos se ayudaron, y trotando más mudos que
el silencio, salieron de la cuadra. Lucero iba al frente,
llevaba levantada la cabeza señalando el camino; pasaron
la cerca de entrenamiento, todavía no había luz en las ventanas
de los entrenadores; se fueron hacia el arroyo, comenzaron
a saltarlo y de pronto, al levantar su cabeza, pudieron
apreciar incrédulos en dónde estaban: no se veía ninguna
barda, había árboles de manzanas, pasto crecido y muy sabroso.
Unos siguieron por el arroyo y otros hacia los árboles.
Lucero les gritó: “¡No se separen!”, pero ya era tarde,
unos tomaban agua, los otros, más adelante, pasaban nadando
en una poza que formaba el arroyo, otros encontraron árboles
de peras y otros vieron a lo lejos campos de trigo. No se
dieron cuenta del transcurrir del tiempo, sólo disfrutaban
saltando cercas de madera, cruzando piedras, se hacían para
atrás y tomaban vuelo. Todos se reían, nunca habían estado
tan felices. Se revolcaban en el trigo, sentían el sol en
su panza, tomaban agua en el arroyo que cada vez era más
ancho. De repente quisieron atravesarlo y ya no tocaron
fondo. La corriente se los empezó a llevar.
—Ah,
qué rico –dijo el Pinto– miren cómo avanzo. Todos se echaron
al río, que se los llevó un buen tramo. Cansados, lograron
salir en un recodo que se hacia playa y, entre arena y
piedras, se echaron a dormir. Los despertó un temible
aullido.
Pinto
se enderezó rápidamente y les habló a los otros “¿qué es
eso?” –relinchó con miedo. “¡Son lobos!” –dijo Estrella.
“¡Que horror! –dijo otro–, está oscuro”. Relinchaban y relinchaban
y no había respuesta. “¿Nos regresamos?”, se oyó preguntar
en un grito ahogado...
Cuando
de repente vieron a su alrededor una manada de lobos hambrientos:
“¡sobre ellos!”, gritó el jefe de la manada y los lobos
bajaron la ladera para atacar a los caballos, éstos salieron
despavoridos hacia el otro lado y uno de ellos gritó: “¡No
se separen, vamos todos juntos! Sigamos hacia aquellos árboles”.
Los lobos aullaban cada vez más cerca. En la huída, Estrella
se lastima una pata y se queda rezagada; nadie quería abandonarla,
tres se le acercan y van juntos, los otros toman la delantera
y cuando más asustados iban, sintieron que ya nadie los
perseguía. Efectivamente, luces de reflectores ahuyentaron
a los lobos y, ya un poco más calmados, escucharon relinchar
a sus compañeros que venían montados por los enfrenadores.
Aretti montaba a Lucero, quien relinchaba furioso:
–-Les
dije que no se separaran, ahora nos van a castigar, no
debí salir con ustedes –todo mundo agachó la cabeza y
en silencio regresaron a la cuadra. Los fueron encerrando
uno a uno, era tal el silencio que se volvieron a escuchar
los aullidos de los lobos. Lucero fue el último en entrar.
—Perdóname
Aretti –relinchaba susurrando– tú confiabas en nosotros...
Aretti
pareció entender y le acarició el pescuezo.
—¡Que
bueno que no le pasó nada a nadie! –decía ella en voz
baja mientras iba saliendo.
Los caballos
empezaron a hablar muy quedito y poco a poco se oía su relinchar
por todos lados. Aretti se quedó oyendo y se dio cuenta
que se comunicaban, eran como risas sus relinchos, todos
querían platicar su experiencia: “¡qué día!; gracias Lucero,
perdón amigo”. Por todos lados se oía algún relincho agradeciendo,
sin remordimiento.
Aretti
se quedó muy pensativa, “Debo poner atención, no sólo deben
entrenar, voy a enseñarles el camino de la huerta, del río
y del campo para que sepan regresar”. Satisfecha se fue
a dormir.
FIN |
 |