| Programa
de Estudios, 3° Semestre, Licenciatura en Educación Física/
Formación
perceptivo-motriz a través del ritmo I (Edición 2005)
Introducción
Este
curso pretende que los estudiantes de la Licenciatura en Educación
Física comprendan el desarrollo y la formación perceptivo-motriz
que logran los niños y los adolescentes, y adquieran los conocimientos,
las habilidades y las actitudes docentes necesarias para saber diseñar
y aplicar juegos, cantos, itinerarios didácticos, fábulas y cuentos
motores que estimulen, a través del ritmo, las capacidades perceptivo-motrices
de los alumnos de educación básica; el reconocimiento de sí mismos,
de los otros y del entorno; la fluidez en sus desempeños motores
y la capacidad para expresar su motricidad, con el fin de que alcancen
una autonomía gestual y una morfocinesis propia como componente
central de su formación integral.
A
partir de los contenidos del curso, los estudiantes comprenden que
la formación perceptivo-motriz es un aspecto básico de la motricidad
consciente e inteligente, y que la percepción es un recurso del
sujeto para conocerse a sí mismo y relacionarse con los otros y
con el medio. Asimismo, se resaltan los componentes principales
del desarrollo perceptivo-motor: la corporalidad, que se
traduce como el conocimiento del propio cuerpo en sus aspectos mecánicos
y fisiológicos –noción del cuerpo, actividad tónico postural ortoestática
(atpo) y equilibrio–; la estructuración espacial (orientación,
espacio, lateralidad) y la estructuración temporal (orientación,
tiempo, ritmo), como el conocimiento del mundo exterior, es decir,
la interacción con los objetos y con los demás.
También
se estudian las dos dimensiones desde las que se genera la conducta
motriz: una tiene que ver con la percepción y el procesamiento de
los estímulos que reciben los órganos de los sentidos, y la otra
con el análisis de las distintas sensaciones, que se relacionan
tanto con la experiencia motriz previa como con el proceso de motivación
de cada alumno. Estas dimensiones y los componentes del desarrollo
perceptivo-motor confluyen en la coordinación, concebida como una
capacidad básica de tipo perceptivo que regula la intervención de
todo el cuerpo de una persona cuan-do realiza diversas acciones
motrices y le permite: dominar el movimiento con calidad, precisar
la velocidad y la dirección, adquirir eficacia en los resultados
intermedios y finales, economizar las energías muscular y nerviosa,
y armonizar al contraer y decontraer los músculos. Asimismo, la
coordinación apoya a la persona en el proceso de estruc turación
espacio-tiempo y, por lo tanto, en la adquisición de las habilidades
básicas, a partir de lograr el control y ajuste motor que consolide
el dominio de la lateralidad. Los estudiantes normalistas analizan
a fondo la percepción del cuerpo y su interrelación con los
componentes básicos del desarrollo perceptivo-motor, las habilidades
motrices y las actitudes para promover las capacidades perceptivo-motrices.
Durante
el curso, los estudiantes identifican y comprenden cómo el docente
utiliza el ritmo como un recurso didáctico importante, mediante
el cual promueve e impulsa en niños y adolescentes el conocimiento,
la exploración y la consolidación de su conciencia corporal, integrada
por: la imagen corporal (concepto del propio cuerpo, condicionado
por los caracteres físicos del sujeto), y el esquema corporal
(percepción global y segmentaria de todo el cuerpo, a través
de la adaptación que se establece entre la estructura ósea y los
grados de tensión muscular), en las dimensiones perceptiva, motriz,
y en sus competencias comunicativas, así como en las actitudes positivas
que favorecen la motricidad consciente e intencionada.
Además,
adquieren la visión de que cada niño y adolescente es una unidad
corporal, con capacidades para integrar su esquema corporal a partir
de sus acciones motrices, y reconocen que la vivencia corporal por
medio del ritmo favorece la formación perceptivo-motriz y la motricidad.
Lo anterior es posible porque los alumnos de educación básica disfrutan
y aprenden a sentir su cuerpo mediante el movimiento, estimulando
su creatividad e imaginación –que puede asociarse a la música, los
cantos, los juegos y las cadencias de otros sonidos–; actúan o representan
personajes y situaciones a partir de la frase “como si...”;
experimentan contrastes tónico-emocionales o diferentes formas de
ejecutar acciones motrices mediante la experiencia musical, y evocan
distintas situaciones corporales desde el cuerpo en movimiento,
es decir, le confieren un significado a estas acciones.
En
relación con lo anterior, en este curso se estudian tópicos relativos
a la intervención docente para fomentar en los educandos el descubrimiento
y la exploración de su cuerpo, la relación con otras personas y
con el entorno, mediante un diálogo corporal a partir del trabajo
con las emociones, los conocimientos y los movimientos intencionados
e inteligentes en un contexto socio-cultural.
Al
estudiar estos contenidos los futuros profesores de educación física
adquieren la capacidad de diseñar actividades rítmicas e identifican
los procesos cognitivos que se manifiestan en las adquisiciones
motrices y realizan prácticas para experimentar formas rítmicas,
trabajar la sensibilidad, la imaginación y la coordinación, descubrir
diversas posibilidades motrices y definir tareas y retos respetando
las particularidades de cada individuo.
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