Planes y Programas

Programa de Estudios, 3° Semestre, Licenciatura en Educación Física/
Iniciación Deportiva / Ed. 2005
Introducción

En este curso los estudiantes obtendrán conocimientos y habilidades para orientar y aplicar en forma dinámica la iniciación deportiva, concebida como un proceso educativo mediante el cual los niños y los adolescentes viven situaciones motrices como el juego y las prácticas deportivas, con la finalidad de que se reconozcan, se enfrenten consigo mismos, venzan obstáculos, adquieran seguridad y disfruten del movimiento. La orientación dinámica de la iniciación deportiva pretende favorecer el desarrollo del pensamiento, la motricidad inteligente, la integración de la corporeidad y la edificación de la competencia motriz, a través de la educación física que se imparte en las escuelas de educación básica.

Para lograrlo, se requiere replantear, durante las sesiones de educación física, el método a seguir en la práctica del deporte en el ambiente escolar, de manera que permita analizar los problemas relacionados con el aprendizaje y el desempeño motor y plantear soluciones a los mismos; así como los relacionados con la habilidad para enfrentar creativamente desafíos mediante el trabajo colectivo, la capacidad de expresión, comunicación e integración, a partir de una educación física diversa e incluyente. Con la orientación dinámica de la iniciación deportiva los alumnos van adquiriendo todos los elementos de dicha práctica en forma paulatina, secuenciada y pertinente, siendo los protagonistas de su aprendizaje; por lo que el futuro educador físico tendrá que conocer a los escolares, el nivel del cual parten, sus concepciones y actuación ante la práctica de los juegos deportivos.

Con la finalidad de lograr que los futuros docentes logren tales propósitos, este curso utiliza dos importantes recursos: los juegos modificados y los juegos cooperativos. El estudio que realicen los estudiantes de los juegos modificados para la enseñanza de la iniciación deportiva tiene tres propósitos: a) que conozcan la propuesta y su aportación al desarrollo y logro de aprendizajes de los escolares de educación básica, b) que adquieran habilidades para diseñar actividades que incluyan juegos modificados en el marco del proceso de iniciación deportiva escolar, y c) que apliquen los principios metodológicos de la iniciación deportiva.

Mediante los juegos modificados se promueven en los niños y los adolescentes el pensamiento táctico y la actuación estratégica bajo el modelo comprensivo, a partir del planteamiento de dudas y la resolución de retos, en los que la exploración de formas variadas de enfrentarlos inducen a su análisis; además, se favorece la autonomía, ya que estos juegos precisan momentos de reflexión en quienes participan en ellos (Blázquez, 1997). [1] Se trata de una enseñanza con un enfoque dinámico que, por sus características, brinda la posibilidad de actualizar el conocimiento del saber hacer, saber actuar y saber desempeñarse; su estructura permite la participación activa de los jugadores en la adaptación y modificación a las reglas, además de mostrar la naturaleza problemática y contextual de un juego deportivo con un diseño flexible que permite construir y crear nuevas formas de desempeño durante el juego.

Por su parte, los juegos cooperativos se convierten en una “piedra angular” de la educación en general, porque la naturaleza de su contenido corresponde a la formación de valores y actitudes positivas entre los escolares. Con la realización de juegos cooperativos en la escuela es posible contribuir a la construcción de la corporeidad en su sentido más amplio, dado que consideran la cooperación por encima de la competición, la exclusión y la eliminación; dan mayor relevancia al proceso de práctica motriz que al logro de cierto resultado, con lo cual se fomenta el compañerismo, la solidaridad y el trabajo en equipo, como parte de los valores y actitudes a adquirir en el ciclo educativo básico; representan una posibilidad de jugar con otros y no contra otros, además de generar un ambiente de libertad, que favorezca la expresión de ideas y la aceptación y confianza mutuas. Su naturaleza obliga a la coordinación de esfuerzos y a la colaboración de todos los participantes para lograr la solución a retos y situaciones planteadas durante el juego.

Finalmente, la práctica de los juegos modificados y los cooperativos favorece la integración social, la vigorización física de los alumnos de educación básica y la igualdad de posibilidades para participar en prácticas deportivas, sin segregarlos por nivel de habilidad o competencia motriz.


[1] Iniciación a los deportes de equipo, Barcelona, Martínez Roca, p. 39. Subir

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