Planes y Programas

Programa de Estudios, 4° semestre, Licenciatura en Educación Física /
Desarrollo de los Adolescentes II /
Sugerencias para la evaluación

La valoración de avances y dificultades de los estudiantes en esta asignatura debe ser un proceso constante, que se lleve a cabo a lo largo de todo el curso y que tome como referentes tanto los propósitos de la asignatura y los temas y actividades de cada bloque, como los rasgos del perfil de egreso establecido en el plan de estudios de la licenciatura, a cuyo logro contribuyen. La evaluación debe servir al docente y a los estudiantes para contar con información oportuna para la toma de decisiones que permitan mejorar las formas de enseñanza y las estrategias de aprendizaje utilizadas.

Siendo el aprendizaje un proceso complejo, su evaluación no puede basarse en un solo instrumento; se requiere establecer procedimientos complementarios donde concurran la evaluación propuesta por el docente y la autoevaluación del estudiante sobre su propio desempeño. Es necesario que el docente tenga presente en todo momento que la formación del estudiante requiere ser evaluada en lo que corresponde a su comprensión y apropiación de los fines, los propósitos, el papel y los retos de su futura práctica docente en los tres niveles de la educación básica.

La evaluación debe asumirse como un proceso continuo con las actividades de enseñanza y ser formativa para estudiantes y maestros; su finalidad no es constatar si se cubre la totalidad de temas y bloques, sino la formación que el estudio de éstos genera en el estudiante para su futuro desempeño profesional.

Para que docente y estudiantes cumplan con el compromiso que significa la formación profesional, es necesario que desde el inicio del curso acuerden las formas, procedimientos, criterios y productos para la evaluación, partiendo del enfoque de la asignatura y considerando las orientaciones didácticas y las actividades que se sugieren en cada bloque. Así, habrá que tomar en cuenta la calidad de sus participaciones durante el trabajo en equipo, atendiendo a la solidez de los argumentos expuestos sobre la base tanto de las lecturas realizadas como de las actividades prácticas de indagación y recopilación de información que contrastarán con lo leído; se valorará el trabajo en equipos, individual y en grupo en relación con el manejo e integración de información y a las competencias comunicativas –orales y escritas– que los estudiantes vayan desarrollando.

Los alumnos normalistas deberán tomar conciencia de la necesidad de demostrar su comprensión y manejo de los temas tratados, mediante la utilización del conocimiento en la realización de productos diversos en los que integren y estructuren conceptos y saberes de distintos temas, bloques y asignaturas, como pueden ser: resúmenes, esquemas y diagramas, cuadros sinópticos y comparativos, planeaciones didácticas, registros de observación, ensayos breves, etcétera, y no sólo en la repetición formal de lo que dicen los textos.

La participación en clase es un elemento esencial que evidencia el interés y logro del alumno, por lo que su asistencia constante a clases será necesaria para identificar dicho avance. Al mismo tiempo, será imprescindible valorar la pertinencia de las respuestas proporcionadas por los mismos estudiantes a las preguntas formuladas en clase, así como el sentido de sus intervenciones y si éstas son un indicador de los fundamentos que las sustentan.

En caso de utilizar pruebas por escrito, éstas se enfocarán hacia la resolución de casos, donde sea necesario: la aplicación de lo aprendido, el análisis y el juicio crítico para aportar soluciones a los problemas planteados por el profesor. Lo importante es que la evaluación se realice de manera permanente, se asuma como una extensión de las actividades de enseñanza y sea formativa para estudiantes y maestros; es decir, que aporte información para corregir y mejorar su participación y los resultados del proceso educativo.

A continuación se proponen algunas sugerencias que pueden orientar el proceso de evaluación durante el curso, mismas que son compartidas con el primer curso de esta asignatura:

       1. Elaboración de explicaciones propias sobre los conceptos que se analizan, a partir de los textos estudiados y de las experiencias de indagación.

       2. Interpretación de los datos que se obtienen al observar e interrogar a los adolescentes en relación con los procesos de desarrollo que se estudian.

       3. Organización de las ideas para presentarlas en forma ordenada al redactar o exponer un tema.

       4. Elaboración de argumentos sobre los distintos factores que intervienen en el desarrollo de los adolescentes, con base en la información que se obtiene y el estudio sistemático de los temas del curso.

       5. Sistematización de la información para plantear problemas e identificar los desafíos que el conocimiento de los adolescentes representa para el profesor de educación física.

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