Planes y Programas

Programa de Estudios, 4° semestre, Licenciatura en Educación Física /
La Actividad Motriz en el Medio Acuático (Edición 2004-2005) /
Orientaciones didácticas generales

Conviene iniciar el curso con una exploración acerca de las expectativas que los estudiantes tienen de la asignatura y, posteriormente, revisar en grupo los rasgos deseables del perfil de egreso de la licenciatura, particularmente el campo de las competencias didácticas, para contrastar las expectativas que señalaron con las habilidades docentes que se busca lograr, y tener un antecedente que favorezca la comprensión de los alcances formativos de este espacio curricular.

Por otra parte, la escuela normal deberá garantizar el uso de espacios acuáticos para llevar a cabo sesiones prácticas propias de esta asignatura, como albercas, o bien espejos de agua que son parte de la naturaleza, como ríos, lagunas, mar; y otros hechos por el hombre: presas, estanques, etcétera. Esta condición exige que las escuelas normales que no cuentan con las instalaciones necesarias, establezcan convenios con instituciones públicas, federaciones deportivas y clubes privados para usar sus instalaciones en beneficio de los estudiantes.

Con la finalidad de alcanzar los propósitos generales de la asignatura se sugieren las siguientes orientaciones didácticas:

1. Diagnóstico sobre la competencia motriz de los estudiantes en el medio acuático. Elaborar al inicio del curso un diagnóstico acerca del nivel de dominio de la locomoción acuática que tienen los estudiantes del grupo, con la finalidad de conocer sus diferencias y proponer puntos de partida para el conjunto de actividades teóricas y prácticas a desarrollar durante el semestre. Se puede realizar una plática abierta con todo el grupo, la aplicación de alguna encuesta y, en la medida de lo posible, efectuar una práctica dentro de la alberca. Con estos referentes el profesor de la asignatura podrá organizar al grupo, diseñar un conjunto de actividades acordes con las diferencias individuales detectadas, y definir propósitos en las sesiones de trabajo práctico a la medida de las necesidades, intereses y competencias reales de los estudiantes.

2. Lectura, análisis y producción de textos. La lectura, revisión y análisis de cada uno de los textos propuestos ha de llevar a los estudiantes a reconocer individualmente los principios básicos, contenidos, procedimientos y formas de trabajo de la actividad motriz en el medio acuático; la problemática por resolver, los desafíos, las modificaciones y la evolución del discurso teórico en este campo, las distintas explicaciones acerca del movimiento en el agua y la función docente apoyada en diferentes modalidades didácticas para su enseñanza. Con esta base, los estudiantes compararán algunas perspectivas de estudio, lo que dará sentido al uso de la teoría como una herramienta de análisis de la realidad. Para enriquecer la información consultada, es importante que el maestro tome en cuenta los conocimientos de los estudiantes respecto a la edificación de la competencia motriz de niños y adolescentes en el medio terrestre así como sus ideas previas acerca de la relación de ésta con el medio acuático, y permita que los estudiantes avancen hacia la elaboración de conceptos y la comprensión de este proceso. Conviene sistematizar las aportaciones conceptuales para analizarlas de diferentes maneras, mediante la elaboración de esquemas y escritos de distinta extensión, así como propiciar el libre intercambio y la confrontación de ideas entre los integrantes del grupo y ampliar la consulta a otras fuentes documentales.

3. Trabajo en equipo. Esta forma de trabajo resulta formativa únicamente si se apoya en el esfuerzo individual de sus integrantes y si éstos obtienen una visión de conjunto del tema de estudio. Es necesario organizar las tareas a partir de dicho tema, para articular su discusión y análisis en el contexto de los propósitos de la asignatura. En este sentido es imprescindible evitar la fragmentación de tareas que, usualmente, imposibilitan dar coherencia al desempeño individual.

4. Análisis de videos. El video es otro recurso para apoyar el estudio de los temas de la asignatura, ya que presenta y sintetiza información detallada que no es posible puntualizar únicamente con referencias bibliográficas. Es un recurso que permite ilustrar conceptos, formas de trabajo y movimientos específicos asociados al desempeño motor en el medio acuático. Por esta razón, se sugiere que el contenido de los videos se analice y aproveche a partir de los temas del curso y las competencias didácticas que se busca desarrollar en los estudiantes. Dadas las características de las actividades motrices en el medio acuático, es conveniente poner en práctica con los estudiantes normalistas algunas de las actividades observadas en video y organizar, posteriormente, sesiones de análisis para ampliar su comprensión.

5. Práctica vivencial. Por la naturaleza de la disciplina, esta práctica constituye un eje fundamental a través del cual los estudiantes llevan a cabo actividades, juegos y secuencias de actividades que contribuyen a enriquecer la experiencia y la acción motriz en el medio acuático. Por ejemplo: obtener satisfacciones; identificar potencialidades y actitudes positivas hacia la actividad; reconocer aprendizajes; comprender los efectos formativos de la motricidad en el medio acuático; entre otros aspectos. Esto permitirá que los estudiantes analicen con mayor detalle el tipo de formación que se espera lograr en niños y adolescentes. Con la práctica vivencial también se pretende que sean sensibles a las inquietudes que manifiestan los alumnos que cursan la educación básica cuando tienen un acercamiento al agua, así como para canalizar las emociones derivadas de la confrontación con el medio acuático, como el triunfo y la derrota, y revisar cómo éstas contribuyen, entre otras, a formar el carácter de los niños y los adolescentes (no dejarse abatir, adquirir seguridad en sí mismos, perder el miedo, vigorizar el cuerpo, y tener un estilo de vida activo y saludable), y reflexionen acerca de cómo impulsar un trabajo colectivo e incluyente con los alumnos de educación básica.

Esta práctica vivencial promoverá la participación de los estudiantes del grupo en actividades deportivas acuáticas, como la natación; les permitirá conocer y encauzar sus intereses y motivaciones por las actividades motrices en el medio acuático hacia el uso positivo del tiempo libre, y comprender cómo favorecer la edificación integral de la competencia y autonomía motriz de sus futuros alumnos.

Con estos referentes, durante el curso se propone un acercamiento a las técnicas deportivas de desplazamiento en el agua, iniciando con el estilo crol y avanzando, según intereses y motivaciones de los estudiantes, hacia los otros tres estilos: pecho, dorso y mariposa. De acuerdo con la estructura temática del curso, el estilo crol se aborda en el primer bloque y se le da continuidad en el segundo; mientras que las demás técnicas serán motivo de tratamiento en el bloque III. Este planteamiento no es ajeno a que, de acuerdo con las posibilidades reales de práctica en cada escuela normal y los aprendizajes de los estudiantes, el profesor adecue estas propuestas.

6. Desarrollar una práctica incluyente al margen del rendimiento físico. Es indispensable promover la comprensión de que es posible contribuir a edificar la competencia motriz de todos los niños y los adolescentes que cursan la educación básica, a través de estimular la participación conjunta del grupo en las actividades prácticas en espacios acuáticos. Con este referente, tanto la práctica vivencial, como las actividades dirigidas a alumnos de primaria y secundaria, no deben apoyarse únicamente en la enseñanza de los fundamentos técnicos de la natación. Asimismo, se requiere evitar el enfoque competitivo, selectivo, del entrenamiento sistemático de gestos técnicos y excluyente según el nivel de habilidad, capacidad y género, con el que se ha trabajado tradicionalmente la natación como disciplina deportiva, porque no siempre se corresponde con una educación física incluyente que beneficie el desarrollo integral de los alumnos que cursan la educación básica.

Durante el curso se requiere analizar y reflexionar sobre cómo debe ser la aplicación pedagógica de la natación, y no únicamente pretender que los futuros profesores de educación física desarrollen su habilidad y técnica en esta disciplina deportiva. Es fundamental, como se ha señalado, trabajarla considerando las finalidades de la escuela (preescolar, primaria y secundaria) y las necesidades formativas de sus alumnos, y no únicamente desde la exigencia de los fundamentos técnicos de difícil aplicación, dada la diversidad de condiciones que prevalecen en los planteles de educación básica.

La formación inicial es insuficiente para estudiar todo lo relacionado con las técnicas y fundamentos deportivos de desplazamiento en el agua, por lo que es necesario crear en las escuelas que ofrecen la licenciatura y que tengan condiciones para hacerlo, una oferta formativa vinculada a los cursos cocurriculares optativos organizados en campos de formación especializada, para canalizar las auténticas inquietudes que muestran algunos estudiantes por ir más allá de los elementos básicos de la natación, satisfacer sus necesidades de conocer la forma en que ésta se practica y organiza fuera de la escuela y para ampliar la trayectoria de la formación profesional.

Por otra parte, las actividades que se promuevan con agua y en el medio acuático, deberán tomar en cuenta las condiciones mínimas que se requieren para ofrecer y participar en sesiones seguras; los estudiantes aprenderán a prevenir riesgos en el acercamiento al trabajo con y en el agua.

7. Observación dentro y fuera de las escuelas. Esta asignatura ofrece oportunidades para observar prácticas libres de niños y adolescentes en el medio acuático, así como a alumnos de educación básica durante su estancia en instalaciones acuáticas, para identificar elementos como los siguientes: el valor que los docentes dan a su propio cuerpo y al de los alumnos; las concepciones de cuerpo con que se forma a los niños y a los adolescentes a partir del trabajo en el medio acuático; las variadas situaciones de enseñanza que se manifiestan y la riqueza de ofrecer una práctica variable en dicho medio; la valoración de sentimientos o sensaciones que provoca la motricidad en el agua (gusto, diversión, libertad de exploración, motivación, miedo, aburrimiento, etcétera); la forma de organización del grupo a partir del género de los alumnos (estereotipos, prejuicios, comportamientos, rendimiento físico, creencias); y la contribución de las actividades motrices en el medio acuático al logro de las finalidades de la educación básica.

No obstante, ante la dificultad y limitaciones existentes en las escuelas de educación básica2, el profesor de la asignatura deberá organizar y coordinar visitas a instalaciones y convenir pláticas con especialistas con el propósito de ampliar las perspectivas de formación inicial a partir de esta asignatura.

8. Planeación de sesiones prácticas. Para lograr un mayor acercamiento a la experiencia docente de trabajar con niños y adolescentes en el medio acuático, se propone organizar y planear sesiones con actividades motrices con los compañeros del grupo en la escuela normal o en instalaciones específicas, bajo la coordinación del profesor responsable de la asignatura, como una herramienta metodológica que permita la sistematización de temas y contenidos para ser aplicados durante las jornadas de observación y práctica docente. La planeación es un proceso a través del cual el futuro educador físico puede organizar el proceso de adquisición de habilidades motrices en el agua y orientarlo con las prioridades de la educación física en la educación básica.

Asimismo, es imprescindible considerar en esta planeación el conocimiento de los contenidos, el diseño, la aplicación y el análisis de las estrategias pedagógicas utilizadas en educación física, para contribuir al campo de formación específica de la licenciatura; por lo que es necesario relacionar las actividades propuestas en el curso con los propósitos y las finalidades de la educación básica, particularmente de los dos últimos años de la educación primaria y los tres años de la secundaria. Ambos aspectos fueron estudiados en los dos primeros semestres de la licenciatura.

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