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Programa
de Estudios, 5° semestre, Licenciatura en Educación Física
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Observación
y Práctica Docente III /
Introducción
En el curso Observación y Práctica Docente I, correspondiente al tercer semestre
de la licenciatura, los estudiantes revisaron de manera general:
qué es la sesión de educación física, la práctica pedagógica que
realiza el maestro de educación física, los aspectos básicos de
la planeación de actividades y las manifestaciones de la motricidad
de los niños y los adolescentes; además, prepararon y efectuaron
observaciones –para conocer a los alumnos y a las sesiones de educación
física–, y prácticas consistentes en la aplicación de secuencias
de actividades sencillas en la sesión del educador físico en servicio,
e hicieron el análisis de esta experiencia en las escuelas normales.
Durante el cuarto semestre, mediante Observación y Práctica Docente II, ampliaron
el estudio de estos temas, de modo que llevaron a cabo observaciones
y pusieron en práctica sesiones completas de educación física con
escolares de primaria o secundaria. Esta organización, planeación
y desarrollo de sesiones con diferentes grupos de alumnos significó
para los estudiantes normalistas enfrentar un reto muy importante
al identificar dificultades y lograr avances en su formación como
futuros docentes de educación física. Las experiencias y los conocimientos
que obtuvieron fueron diversos y enriquecedores. Avanzaron en adquirir
cierto grado de autonomía para desenvolverse frente a los grupos
al practicar u observar, y para saber diseñar y aplicar planes de
sesiones completas o adecuar su plan de trabajo de la jornada a
la organización de la escuela de educación básica y a las características
de sus alumnos. Fortalecieron su capacidad para analizar las sesiones
impartidas por los educadores físicos que observaron y para contrastar
las características de los niños o los adolescentes de un mismo
nivel educativo así como en distintos contextos, según la ubicación
de la escuela. También identificaron y valoraron a su grupo de la
escuela normal como un colectivo que les ofreció la posibilidad
de reflexionar sobre las experiencias adquiridas durante la jornada
de observación y práctica, a partir de los temas que estudiaron
en las asignaturas del cuarto semestre. Asimismo, enfrentaron los
problemas que implica organizar y dirigir a un grupo de alumnos
de educación básica, y tener presente o prever la seguridad física
de los escolares en el patio al momento que ponían en acción motriz
sus cuerpos e interactuaban como grupo, y aplicaron ciertas estrategias
de trabajo alternativas que, en algunos casos, trascendieron rutinas
o el enfoque deportivo competitivo.
En este curso, Observación y Práctica Docente III, del quinto semestre, los futuros
maestros tendrán nuevas oportunidades para comprender el enfoque
de enseñanza de la educación física (cuyas líneas de reorientación
de la actividad corporal enfatizan en la necesidad de atender la
actuación motriz de niños y adolescentes, a través de diferentes
ámbitos de la motricidad y con diversas estrategias y estilos de
enseñanza que, a su vez, requieren de múltiples formas de planeación
e intervención didáctica) y para ponerlo en práctica en dos jornadas
que se ampliarán en tiempo, espacio, actividades y temas, debido
a que: a) asistirán a las escuelas, no sólo para aplicar
sesiones completas en primaria y secundaria, sino que las extenderán
a preescolar; b) en la primera jornada observarán y practicarán
durante una semana, y en la segunda, a lo largo de dos semanas continuas;
c) desarrollarán sesiones, unidades didácticas, propuestas
o proyectos relativos a la motricidad de los educandos; específicamente,
identificarán y atenderán con su trabajo a niños y adolescentes
en situaciones de riesgo o con enfermedades que pongan en peligro
su salud o les impidan participar parcial o totalmente en actividades
físicas, y d) al efectuar las actividades didácticas echarán
mano de los conocimientos logrados de primero a cuarto semestres
pero incorporarán, también, nuevas estrategias de enseñanza y saberes,
relativos a la práctica del deporte desde la perspectiva educativa,
el uso del tiempo libre, la promoción de la salud, y la planeación
y evaluación de la educación física, entre otros.
Durante el quinto semestre, cada estudiante debe: desarrollar aún más sus competencias
didácticas y habilidades intelectuales, al integrar los conocimientos
obtenidos sobre la intervención pedagógica en educación física;
analizar los contenidos a trabajar con los alumnos y saber seleccionar
estrategias y actividades, adecuándolas a los educandos de preescolar,
primaria o secundaria, en diferentes contextos; tener mayor claridad
en el enfoque de enseñanza de la educación física centrado en las
necesidades, intereses y motivaciones de los alumnos; saber cómo
planear y evaluar eligiendo diversos tipos o estructuras de sesión,
y ser flexible con el formato y su presentación. En resumen, desenvolverse
con mayor autonomía para tomar decisiones al actuar didácticamente
en el patio escolar, por lo que se requerirá que haga registros
en los que emplee la escritura o los medios audiovisuales a su alcance;
actúe individualmente pero integrado a un equipo para apoyarse,
observarse, intercambiar opiniones antes de la toma de decisiones
y aprender entre sí; observe más a los alumnos en distintas situaciones
a fin de desarrollar sesiones, unidades didácticas, propuestas o
proyectos de educación física con pertinencia para los educandos,
planteándoles actividades que les signifiquen mayores retos según
sus capacidades cognitivas, afectivas y motrices.
Todo esto implica que el quinto semestre se enfoca hacia la preparación del estudiante
como maestro reflexivo. Algunas de las características o habilidades
docentes de un maestro reflexivo tienen que ver con encontrar significado
a lo que observa en los alumnos y a lo que propicia en el patio,
a partir de lo que ellos realizan y expresan; poder identificar,
analizar y resolver adecuadamente los problemas que se presentan
durante el ejercicio de la docencia; saber aprender de las dificultades,
encontrar alternativas analizando las variables y ensayar soluciones;
además, planificar eficazmente previendo acontecimientos tanto de
la dinámica interna como externa del plantel o la clase, para saber
cómo actuar frente a las situaciones imprevistas.
Se espera que cada estudiante, al observar y practicar durante más tiempo en
las escuelas de educación básica, potencie sus conocimientos con
relación a: la organización y control del grupo; el aprovechamiento
efectivo del tiempo escolar disponible, el espacio, y los materiales;
la aplicación de las actividades físicas con los alumnos, tomando
en cuenta la diversidad que los caracteriza y su seguridad, y considerando
la región donde viven: el estado del tiempo, el clima y las condiciones
del ambiente al momento en que sale al patio con los niños o adolescentes,
y la preparación sencilla y clara de sus planes, guión de observación,
recursos para la práctica y plan de trabajo.
Estos retos se podrán enfrentar con mejores condiciones si en cada escuela normal
se propicia el trabajo colectivo entre los estudiantes y el trabajo
colegiado de los maestros y directivos de las escuelas normales,
con el objeto de crear en las instituciones un ambiente académico
de confianza, trabajo, intercambio y aprendizaje mutuos alrededor
de la aplicación pedagógica de la educación física.
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