a) Efectuar
un análisis previo de los propósitos y la ubicación de la asignatura
en el mapa curricular, para darle sentido a los contenidos que
se pretende abordar.
b) Es
primordial que los alumnos, desde el primer contacto con el programa,
posean una visión global de éste y, al mismo tiempo, cuenten con
la información suficiente de los aspectos particulares que se
atenderán y reciban asesoría, en tiempos disponibles, sobre temas
no comprendidos, o bien, sobre dudas surgidas en relación con
las actividades que se desarrollan dentro de la asignatura.
c) Iniciar
el tratamiento de los contenidos del curso considerando los conocimientos
previos que poseen los estudiantes, especialmente los adquiridos
en las asignaturas propias del campo de formación específica del
Plan de Estudios.
d) Proponer,
antes de que el alumno lleve a cabo la lectura de los distintos
textos, una serie de preguntas que, por un lado, le permitan recordar
sus conocimientos sobre el tema y, por el otro, orienten y den
sentido a dichas lecturas. Una manera muy efectiva para obtener
una mejor comprensión es el planteamiento de situaciones problemáticas
relacionadas con la realidad que enfrentan los estudiantes en
sus prácticas docentes. Para ello, conviene analizar los testimonios
que se anexan en los materiales de apoyo para el estudio o retomar
los que han escrito los propios estudiantes.
e) Diseñar
actividades en las que se empleen distintas estrategias de aprendizaje,
que atiendan a la diversidad y que respondan a las características
de los textos, como: mapas conceptuales y mentales, diagramas,
cuadros sinópticos, etcétera. Es muy útil consultar, de la bibliografía
complementaria, los artículos y autores cuyos temas contemplan
cada nivel educativo, con el objeto de diseñar actividades apropiadas
a las edades, los intereses y las necesidades de los niños y los
adolescentes.
f) Vincular el análisis del cuadro que se trabaja
en el bloque I de este curso con el del curso Observación y Práctica
Docente III, tema 1 del bloque I, de modo que el estudiante fortalezca
su capacidad para distinguir estrategias didácticas pertinentes
en la aplicación de actividades físicas que tengan sentido y validez
conforme las edades de los alumnos.
g) Enfatizar
en la necesidad de observar los patrones de movimiento que realizan
los niños y los adolescentes, a fin de que los estudiantes tomen
decisiones y planeen las formas de su intervención didáctica.
h) Orientar
a los futuros maestros para que platiquen con los niños y los
adolescentes, al finalizar las sesiones, en torno a cómo se sintieron
al desempeñar determinado rol en una actividad, si trabajan mejor
con tal o cual compañero, y si les gusta participar en equipos
o de manera individual. Con esta información, el estudiante tomará
decisiones para planear y evaluar actividades que desarrollen
la competencia motriz, sobre la base de sus conocimientos previos
y el estudio de los autores especializados.
i) Vincular contenidos para conformar una planeación
didáctica que incluya el sentido lúdico y la idea formativa de
la competencia motriz.
j) Determinar contenidos que integren la visión
de otras asignaturas en los que se incluya la noción de planeación
y evaluación, con el propósito de impulsar el logro de las competencias
didácticas de los estudiantes normalistas.