Planes y Programas

Programa de Estudios, 5° semestre, Licenciatura en Educación Física /
Actividad Física y Salud II (Edición 2004-2005) /
Bloque II. La prevención como principio para la realización de actividades físicas

Temas

1.  La evaluación médica escolar, medio fundamental para reconocer el estado de salud de los alumnos.

2.  Evaluación de la condición física y de la bipedestación de los escolares.

3.  El reconocimiento de las características del entorno escolar, un medio que contribuye a la previsión en las sesiones de educación física.

  •    Evaluación del entorno escolar. Medida de protección para los niños y los adolescentes. Espacios adecuados, amplios y seguros. Clima y polución ambiental.

Bibliografía básica

SSA/SEP (s/f), “Acciones de detección oportuna”, “Problemas de ausentismo escolar por motivos de salud” y “Referencia y contrarreferencia”, en Entre todos a cuidar la salud del escolar. Manual del maestro, México, pp. 50-56, 82-90 y 90-92.

Latorre Román, Pedro Ángel y Julio Herrador Sánchez (2003), “Factores determinantes del desarrollo de la condición física en la edad escolar”, en Prescripción del ejercicio físico para la salud en la edad escolar. Aspectos metodológicos, preventivos e higiénicos, Barcelona, Paidotribo, pp. 76-105.

Zagalaz Sánchez, María Luisa (2003), “La evaluación de los aprendizajes en educación física”, en Fernando Sánchez Bañuelos y Emilia Fernández García (coords.), Didáctica de la educación física para primaria, Madrid, Pearson Educación (Didáctica. Primaria), 282-298.

Devís Devís, José (coord.) (2000), “Seguridad en la actividad física estructurada”, en Actividad física, deporte y salud, Barcelona, INDE (Biblioteca temática del deporte), pp. 34 y 37-38.

Delgado, Manuel y Pablo Tercedor (2002), “Recomendaciones de actividad física orientada a la condición física-salud en la infancia y adolescencia”, “Propuestas de intervención en acondicionamiento físico orientado a la salud”, en Estrategias de intervención en educación para la salud desde la educación física, Barcelona, INDE, pp. 263-271.

Guillén Álvarez, Miguel (1999), “Exploración por fotopodograma” y “Exploración de la marcha”, en Podología deportiva en el fútbol, Madrid, Gymnos/Real Federación Española de Fútbol, pp. 103-116 y 123-128.

López Moya, M. y E. Estapé Tous (2002), “El aula de educación física en la enseñanza primaria”, en Revista internacional de medicina y ciencias de la actividad física y del deporte, núm. 4, marzo, España, en http://cdeporte.rediris.es/.

Caba, Beatriz (2001), “El juego seguro, un derecho de la infancia. Seguridad de los espacios de juego en el jardín de infantes”, en 0 a 5. La educación en los primeros años, año IV, núm. 38, agosto, Buenos Aires, Ediciones Novedades Educativas, pp. 46-61.

Bibliografía complementaria

González Halcones, Miguel Ángel (1995), “Pruebas de evaluación basadas en la observación y registro” y “Pruebas psicomotoras”, en Manual para la evaluación en educación física. Primaria y Secundaria, Madrid, Escuela Española, pp. 60-77.

Brito Soto, Luis Felipe (1998), Juegos y prácticas para alcanzar un desarrollo físico óptimo, México, Edamex.

Actividades que se sugieren

Tema 1. La evaluación médica escolar, medio fundamental para reconocer el estado de salud de los alumnos

La constancia médica que se solicita en las escuelas al inicio de los cursos, es subvalorada y, en ocasiones, concebida más como un mero trámite administrativo, que como un auxiliar importante para la protección de la salud escolar. La seguridad de los alumnos es responsabilidad de los docentes; por ello, es fundamental partir de la certeza del estado físico en que se encuentran y del conocimiento de las posibles causas de sus malestares o padecimientos: diabetes, asma, epilepsia, alergias. Con la finalidad de prevenir alguna eventualidad y proporcionar a los escolares el auxilio y cuidado adecuados, así como preservar su integridad física, se propone desarrollar las siguientes actividades:

1. Realizar una encuesta en su entorno inmediato, entre maestros y padres de familia a partir de las siguientes preguntas:

  •    Al iniciar el curso escolar, ¿solicitaron a los alumnos o a sus hijos una constancia de salud?
  •    ¿Bajo qué términos se las pidieron?
  •    ¿Cumplieron con la solicitud? Si no cumplieron, explique el motivo.
  •    ¿Cómo y dónde le proporcionaron la constancia?
  •      ¿Que tipo de exámenes les practicaron?

      –  ¿Con estudios de laboratorio? ¿cuáles?

      –  ¿Sólo les hicieron preguntas sobre la salud del menor?

  •    ¿Examinó un médico al niño?, ¿de qué forma?
  •    ¿Desconocía algo de lo que el médico le dijo? ¿Qué aspectos?
  •    ¿Para qué le sirvió la información que recibió?

Reunir la información que obtuvo todo el grupo y elaborar conclusiones.

2. Leer “Acciones de detección oportuna”, “Problemas de ausentismo escolar por motivos de salud” y “Referencia y contrarreferencia”, del texto de SSA y SEP.

  •    Contrastar los problemas de salud que se describen en el texto con los resultados de la encuesta realizada en la actividad anterior, por niveles educativos, y elaborar sus propias listas.
  •    Aplicar en el grupo los aspectos planteados en la lectura (si es necesario, buscar alternativas para cambiar alguno de los instrumentos sugeridos):

      –  Estado nutricional.

      –  Agudeza visual.

      –  Agudeza auditiva.

      –  Defectos posturales (este punto es opcional porque se estudió en Actividad Física y Salud I, y otro aspecto del mismo tema –bipedestación y marcha– se revisará en las siguientes actividades).

  •    De los siguientes puntos, discriminar los problemas de salud que se deben canalizar al especialista de manera urgente, los que se comunican a los padres con el fin de que ellos tomen las medidas adecuadas, y los que pueden ser atendidos en el centro escolar.

      –  Salud bucal.

      –  Enfermedades de la piel.

      –  Signos y síntomas de enfermedades que se manifiestan en la piel.

      –  Problemas respiratorios.

      –  Problemas gastrointestinales.

      –  Problemas cardiacos.

      –  Algún otro problema de la salud.

Anotar en la bitácora los beneficios de que los niños y los adolescentes cuenten con una constancia médica para que el educador físico oriente de manera adecuada la realización de actividad física.

Tema 2. Evaluación de la condición física y de la bipedestación de los escolares

La condición física de los alumnos de educación básica será determinada por la valoración médica del estado de salud de los alumnos de educación básica; las capacidades físicas (potencia aeróbica, composición corporal, flexibilidad articular, fuerza y resistencia de los músculos esqueléticos), y los hábitos de vida saludables. En congruencia con el enfoque de la asignatura, se busca que todos los niños y adolescentes participen en las actividades físicas saludables que se efectúan dentro y fuera de la escuela, tomando en cuenta la evaluación de su condición física y las alternativas que pueden aplicarse para atenderlos. Con esta perspectiva se abordan las siguientes actividades.

3. Para reflexionar sobre qué son capaces de hacer los niños y los adolescentes en términos de las actividades físicas que se realizan comúnmente en las escuelas, responder en grupo las siguientes preguntas:

  •    ¿Cuáles son las causas que pueden impedirle a un niño ejecutar una actividad física, como correr, saltar, girar, etcétera?
  •    ¿Cómo saber cuándo evaluar la condición física de los alumnos de educación básica?
  •    ¿De qué forma y a través de qué instrumentos conviene hacerlo?

4. Organizados en equipos, seleccionar y realizar con sus compañeros un juego de los ficheros de actividades de educación física, editados por la SEP y que se han utilizado en cursos anteriores, donde se manifiesten las capacidades físicas, por ejemplo: “Explorando con mi cuerpo”, del primer ciclo, y “Mi cuerpo en movimiento”, del segundo ciclo. Una vez realizados los juegos, analizar los siguientes aspectos:

  •      ¿Qué capacidades físicas se manifestaron en cada juego?
  •    ¿Qué precauciones se deben tomar al efectuar actividades que exigen fuerza, flexibilidad y resistencia cardiorrespiratoria?
  •    ¿Cualquier práctica de actividad física es saludable?, ¿por qué?
  •    ¿Qué características debe presentar la actividad física y con qué frecuencia tendría que realizarse para que aporte beneficios saludables a largo plazo?

5. Leer “Factores determinantes del desarrollo de la condición física en la edad escolar”, de Latorre Román y Herrador Sánchez. A partir del análisis del texto, reflexionar sobre los distintos criterios que se aplican en la prescripción del ejercicio físico para la salud en edad escolar y elaborar un registro del movimiento que realiza o de la postura que adoptan un niño o adolescente durante su participación en un juego.

Criterio de observación Registro o descripción
Composición corporal.  
Fuerza y resistencia muscular.  
Elasticidad muscular.  
Resistencia cardiorrespiratoria.  

6. Individualmente, leer “La evaluación de los aprendizajes en educación física”, de Zagalaz Sánchez y otros; analizar y discutir en grupo los siguientes aspectos:

  •    Los propósitos de la evaluación cualitativa y de la evaluación por observación y registro respecto a la participación de todos los alumnos de educación básica en las actividades que se desarrollan en las sesiones de educación física con base en el cuidado y la promoción de la seguridad.
  •    Las formas que existen para evaluar los desempeños psicomotor y sociomotor y la condición física de los alumnos de preescolar, primaria y secundaria en función de cuidar su salud.
  •    Proponer las formas más convenientes para efectuar la evaluación en cada nivel educativo, considerando su aplicación durante las sesiones de educación física, de modo que reporte conocimientos útiles para que el educador físico planee sus sesiones, y consiga evitar que se conviertan en clases tediosas.

Con el resultado del análisis, elaborar algunos ejemplos de situaciones motrices como las que se exponen a continuación.

Lorenzo, Carlos, Marta y Jaime son alumnos de educación básica que deciden participar en el juego del cementerio o balón prisionero. Las reglas de este juego tradicional introducen a todos los alumnos en una misma lógica motriz, caracterizada por la distribución de los jugadores en dos equipos, el uso del balón para desafiar a los adversarios o colaborar con los compañeros.

Son acciones motrices de este juego: pasar a un compañero, lanzar el balón a un contrario, interceptar, despejar o fintar.

En este juego se observa que los protagonistas son jugadores con características distintas; sin embargo, lo que distingue su participación en cada partida no es su peso, estatura o color de pelo sino la manera singular de interpretar y llevar a cabo las acciones motrices del juego.
 
Un grupo de 30 niños participan en un juego con cojines colocados en el piso; cada niño ocupa uno de ellos y al escuchar la música, caminan cerca del conjunto de cojines, que se van retirando de dos en dos; la situación que se les plantea es que nadie debe quedarse sin cojín; aun cuando disminuya su número, al dejar de escuchar la música deben ocuparlos nuevamente.

Son acciones motrices de este juego: los desplazamientos, la reacción, el equilibrio.

En este juego, se observa que los alumnos primero se confunden al querer ocupar un cojín cada uno, después reaccionan al escuchar alguno de sus compañeros decir que nadie debe quedarse sin cojín, finalmente deciden reunir todos los cojines y subirse en ellos, sobre todo cuando el número de cojines es bastante reducido.

Lavega (2002). Fragmento de la descripción de observación de clase realizada por personal de la DGN, México, 2004.

Para complementar el ejercicio sobre la evaluación cualitativa, disponer de los tres criterios siguientes para diseñar algunas situaciones motrices –ensayar con sus compañeros algunas acciones motrices que permitan analizar la posibilidad de llevar a cabo la evaluación.

Registrar en la bitácora el resultado de esta actividad.

I. Evaluación para preescolar y primer ciclo de primaria

Criterios de evaluación de etapa en situaciones psicomotrices
Exigencias de la lógica interna Conducta ajustada Conducta desajustada
Dosificación de fuentes energéticas (uso adecuado de las distintas cualidades o capacidades físicas). Dosificación correcta de las capacidades físicas exigidas. Actuar con ineficacia.
Dominio y control del cuerpo. Máxima concentración en las situaciones de control del cuerpo. Distracción y precipitación en las situaciones de control del cuerpo.
Automatización de las acciones. Reproducción eficaz del estereotipo motor. Falta de constancia y disposición en la repetición de los estereotipos motores.

Tomado de: Pere Lavega Burgués, “6.1.  Aplicaciones de la noción de conducta motriz en la enseñanza”, en Aplicaciones del concepto de conducta motriz. VII Seminario Internacional de Praxiología Motriz, Lleida, INEFC, 2002, pp. 125-126.

II. Evaluación para educación primaria

Criterios de evaluación de etapa
Ajustar los movimientos corporales a diferentes cambios de las condiciones de una actividad, tales como la duración y el espacio donde se realiza.
Proponer estructuras rítmicas sencillas y reproducirlas corporalmente o con instrumentos.
Desplazarse en cualquier tipo de juego mediante una carrera coordinada con alteraciones brazo-pierna y un apoyo adecuado y activo del pie.
Utilizar en la actividad corporal la habilidad de girar sobre el eje longitudinal y transversal para aumentar la competencia motriz.
Lanzar con una mano un objeto conocido componiendo un gesto coordinado (adelantar la pierna contraria al brazo de lanzar).
Anticiparse a la trayectoria de un objeto realizando los movimientos adecuados para cogerlo o golpearlo.
Botar pelotas de manera coordinada alternativamente con ambas manos, desplazándose por un espacio conocido.
Haber incrementado globalmente las capacidades físicas básicas de acuerdo con el momento de desarrollo motor, acercándose a los valores normales del grupo de edad en el entorno de referencia.
Utilizar los recursos expresivos del cuerpo para comunicar ideas y sentimientos al representar historias reales o imaginarias.
Participar en las actividades físicas ajustando su actuación al conocimiento de las propias posibilidades y limitaciones corporales de movimiento.

Tomado de: Miguel Ángel González Halcones, Manual para la evaluación en la educación física. Primaria y secundaria, Madrid, Escuela Española, 1995, pp. 25-26 y 33.

III. Evaluación para educación secundaria

Criterios de evaluación de etapa
Utilizar las modificaciones de la frecuencia cardiaca y respiratoria como indicadores de la intensidad y adaptación del organismo al esfuerzo físico con el fin de regular la propia actividad.
Realizar de manera autónoma actividades de calentamiento, preparando al organismo para actividades más intensas y/o complejas, generales o específicas.
Analizar el grado de implicación de las diferentes capacidades físicas que se están poniendo en juego en actividades realizadas por sí mismo o por los demás.
Utilizar en la planificación y el desarrollo de la condición física los principios básicos de continuidad, progresión, sobrecarga, multilateralidad e individualización.
Haber incrementado las capacidades físicas de acuerdo con el momento de desarrollo motor, acercándose a los valores normales del grupo de edad en el entorno de referencia.
Aplicar las habilidades específicas adquiridas a situaciones reales de práctica de actividades físico-deportivas, prestando una atención especial a los elementos perceptivos y de ejecución.
Resolver problemas de decisión planteados por la realización de tareas motrices deportivas utilizando habilidades específicas y evaluando la adecuación de la ejecución al objetivo previsto.
Coordinar acciones propias con las del equipo, interpretando con eficacia la táctica para lograr la cohesión y eficacia cooperativas.
Utilizar técnicas de relajación como medida para recobrar el equilibrio psicofísico y como preparación para el desarrollo de otras actividades.

Tomado de: Miguel Ángel González Halcones, Manual para la evaluación en la educación física. Primaria y secundaria, Madrid, Escuela Española, 1995, pp. 25-26 y 33.

7. Los estudiantes contestan individualmente los cuestionarios: “Preparación para la actividad física” y “La evaluación de la condición física para la salud”, que están en el texto de Devís Devís, “Seguridad en la actividad física estructurada”. A partir de sus respuestas, determinar qué tan competentes son para realizar actividad física y cuál es la evaluación de su condición física en relación con la salud. Asimismo, establecer cuándo es necesario solicitar el asesoramiento médico y cuándo es pertinente aplicar estos cuestionarios a los alumnos de educación básica. Comentar sus apreciaciones con todo el grupo y elaborar conclusiones.

8. Con base en la lectura, el análisis, el ensayo y los cuestionarios, diseñar sus propios instrumentos de evaluación de la condición física y la salud, para aplicarlos con los alumnos de preescolar, primaria o secundaria. Para ello, tomar en cuenta lo siguiente:

  •    Qué tarea se empleará, de acuerdo con los criterios de evaluación y el nivel educativo: patrones de movimiento, actividades globales, cuentos motores o circuitos de acción motriz (revisar los Ficheros de actividades de Educación Física, editados por la SEP).
  •    El diseño de acciones motrices que conformarán la tarea.
  •    La selección de materiales y de áreas para su aplicación.
  •    Explicar a los alumnos el motivo de la tarea y qué se espera de ellos.

      –  La aplicación.

      –  La observación y el registro.

      –  El cuestionario o la entrevista.

  •    En grupo, aplicar el instrumento de evaluación a sus compañeros.
  •    Presentar el resultado y las conclusiones.

9. Leer, de Delgado y Tercedor, “Recomendaciones de actividad física orientada a la condición física-salud en la infancia y adolescencia” y “Propuestas de intervención en acondicionamiento físico orientado a la salud”. Considerar la lectura y las siguientes preguntas para establecer el trabajo de condición física en las sesiones con los alumnos de educación básica.

  •    ¿Qué respuestas fisiológicas deben considerarse durante la evaluación de los alumnos de educación básica?
  •    ¿Qué recomendaciones de actividad física, orientadas al desarrollo de la resistencia aeróbica, fuerza y resistencia muscular, y a la amplitud de movimiento, se deben considerar en la infancia y la adolescencia?
  •    ¿Por qué la propuesta de J. Torres para el desarrollo de la condición física, que aparece en el texto de Delgado y Tercedor, puede ser adecuada para realizarse en educación básica?

10. Efectuar en grupo una práctica de valoración de las características o capacidades físicas, tomando como base la propuesta de J. Torres. Discutir sobre los pros y los contras de esta evaluación y elaborar un escrito con los resultados del análisis.

La bipedestación

El pie es el soporte esencial para la posición erguida del ser humano, es la pieza fundamental para la sustentación y la marcha, es un transmisor de impulso y de fuerza, regula el equilibrio, permite el desplazamiento y amortiguamiento corporal durante la motricidad de los niños y de los adolescentes. Mantenerse erguidos, correr, caminar, así como adoptar posturas adecuadas, dependen principalmente del apoyo plantar; la función del pie durante estas actividades permite la ejecución motora de la marcha. Las alteraciones y patologías del pie repercuten en el sistema locomotor, propiciando desde un dolor músculo-articular hasta una deformación ósea; por tal razón, su conocimiento es esencial en la formación del educador físico y para su desempeño profesional. Se sugiere:

11. Leer los textos “Pie plano” (páginas 107 y siguientes, en este cuaderno) y “Exploración de la marcha”, de Guillén Álvarez. Organizados en equipos, efectuar una exploración respecto a las características de sus pies a simple vista –observación y registro–; partiendo de dicha observación, clasificarlos de acuerdo con lo que se expone en la lectura. Constatar los datos obtenidos con las actividades que se anotan enseguida.

Solicitar a un estudiante plasmar sus huellas plantares utilizando un foami, tinta para sello en roll-on, papel milimétrico tamaño carta u oficio, según tamaño del pie, para observar y trazar su eje mecánico tomando el centro del segundo dedo y el centro del talón, como se muestra en la imagen.

 

Con el trazo de esta línea se puede observar que, en el pie normal, estará la curvatura justo sobre la línea antes mencionada; mientras que en el pie plano encontramos la curvatura de la huella hacia la parte interna del pie, y en el pie cavo la huella rebasa hacia lo externo en sus diferentes grados.

12. Utilizando el mismo material, a excepción del papel milimétrico, que será sustituido por papel kraft de 3 m de largo, individualmente realizar una marcha con ojos abiertos mirando hacia el horizonte; posteriormente se sacará el eje real, midiendo de eje mecánico posterior a eje mecánico anterior de ambos pies, y trazando una línea recta al centro a todo lo largo del papel, esto permite observar alteraciones del equilibrio, de la marcha, de la postura y del apoyo del pie, como se muestra en la siguiente imagen:

 

Para conocer otro instrumento de diagnóstico sobre el pie y la marcha leer, de Guillén, “Exploración por fotopodograma”.

Considerar para la jornada de observación y práctica docente la aplicación de los instrumentos de evaluación diseñados, explicar a los alumnos de educación básica su importancia y exponer su utilidad en la escuela; asimismo, anotar en la bitácora la importancia que tiene la utilización de dichos instrumentos.

Tema 3. El reconocimiento de las características del entorno escolar, un medio que contribuye a la previsión en las sesiones de educación física

La promoción de actividades saludables para estimular el desarrollo de las capacidades motrices, además de fomentar a través de la práctica pedagógica el disfrute por la actividad física, exige que el futuro educador físico considere las características fisiológicas y la condición física de niños y adolescentes; dicha promoción requiere de la valoración de las condiciones del entorno escolar en el que conviven los alumnos de educación básica. Con el fin de establecer los factores que se deben evaluar para garantizar la protección de los alumnos se proponen las actividades siguientes.

Evaluación del entorno escolar. Medida de protección para los niños y los adolescentes

13. Dibujar un espacio ideal –con medidas–, para la realización de sesiones de educación física con alumnos de educación básica considerando el aspecto seguridad. Analizar las diferencias con los espacios reales, destinados a educación física (que ya conocen por las jornadas de observación y práctica docente); enseguida, elaborar un listado de las áreas, los ambientes, los objetos, los obstáculos, etcétera, que pueden resultar riesgosos para la seguridad de los alumnos durante las sesiones de educación física, en el recreo o en alguna otra actividad escolar.

14. Leer “El aula de educación física en la enseñanza primaria”, de López Moya y Estapé Tous, y desde la perspectiva que plantean los autores, reflexionar sobre:

  •    ¿Por qué los patios de la escuela son las áreas más adecuadas para la sesión de educación física?
  •    En los espacios escolares que conocen, ¿existen otras áreas en las cuales se pueden mejorar las condiciones ambientales para desarrollar las actividades físicas?
  •    Según el análisis realizado en la actividad anterior, ¿existen alternativas para mejorar las condiciones de seguridad durante el desarrollo de las clases de educación física?
  •    ¿Cómo iniciar en el centro escolar una cultura dirigida a las actividades físicas seguras, que involucren el mejoramiento de los espacios y ambientes destinados a su realización?
  •    De acuerdo con las características de la región y tomando en cuenta las condiciones ambientales, ¿qué horario y vestimenta debería considerarse para la participación de los alumnos en las actividades físicas sin ponerlos en riesgo?
  •    ¿Qué tipo de límites habrían de sugerirse –y a quiénes– para el cuidado y la prevención de accidentes?

15. Como cierre de este tema, leer “El juego seguro, un derecho de la infancia. Seguridad de los espacios de juego en el jardín de infantes”, de Caba. A partir de la reflexión que llevaron a cabo en la actividad anterior y de la lectura del texto, iniciar en equipos la elaboración del proyecto sobre Seguridad en los espacios de educación física; preparar la propuesta para cada nivel educativo. Complementarla con la actividad que se propone al final del tema: ¿qué hacer y qué no hacer en caso de accidentes?

Del mismo modo, pueden agregar otros relatos de los que tengan conocimiento, referidos a experiencias similares en la región.

Elaborar la planeación de algunas secuencias de sesiones de educación física, utilizando la información reunida en la bitácora, la carpeta o el portafolios, así como el proyecto escolar que hicieron sobre prevención de accidentes, teniendo como objetivo la promoción de la salud de niños y adolescentes.
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