| Programa
de Estudios, 5° semestre, Licenciatura en Educación Física
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Deporte
Educativo y los Adolescentes I (Edición
2004-2005) /
Introducción
En el Plan de Estudios de la Licenciatura en Educación Física,
y de acuerdo con la importancia que tiene, se le asigna un lugar
al deporte y se le incorpora como tema específico de estudio en
la asignatura Deporte Educativo y los Adolescentes, que se
trabajará en dos cursos durante quinto y sexto semestres. En ambos
cursos se desarrolla una propuesta sistemática, iniciada con otras
asignaturas, para el tratamiento del deporte en la escuela. Con
el primero de estos cursos, se busca que los estudiantes obtengan
las competencias didácticas para enseñar deporte educativo con base
en un modelo de intervención comprensiva y reflexiva, tomando en
cuenta las motivaciones de los adolescentes por practicar un deporte.
Para lograr este propósito, se revisan los postulados del deporte,
tanto dentro como fuera de la escuela, y cómo dicha intervención
pedagógica favorece el desarrollo de valores y de un pensamiento
estratégico en los adolescentes que cursan la educación básica,
a partir de prácticas deportivas concretas. Asimismo, se analiza
la contribución que hace el deporte educativo a las finalidades
de la educación básica, es decir, al desarrollo integral de los
adolescentes.
Con el segundo curso se amplía la explicación y aplicación
del modelo reflexivo y comprensivo en la enseñanza del deporte educativo,
enfocado a desarrollar esquemas motores en los adolescentes y analizar
sus implicaciones –análisis iniciado en el primer curso– en ámbitos
como los desplazamientos, la actuación estratégica, las habilidades
motrices abiertas y cerradas, y el nivel de incertidumbre, mismos
que posibilitan prácticas deportivas con las que los adolescentes
pueden lograr su autorrealización, una mayor seguridad y confianza
en sus acciones y el conocimiento de sus capacidades motrices. Al
mismo tiempo, se estudia la trascendencia de ofrecer una formación
polideportiva básica, equitativa e incluyente a los adolescentes
que cursan la educación básica, incluidos aquellos que presentan
necesidades educativas especiales y quienes, por distintas circunstancias,
se encuentran en situaciones de riesgo de fracaso escolar.
El deporte es un tema protagónico de la educación física, por
lo que resulta fundamental abordarlo como parte de la formación
de los futuros maestros del área. No obstante, para hacerlo se requiere
precisar los propósitos que persigue el deporte en el contexto escolar
y diferenciarlos de los que busca el llamado deporte estándar que
tradicionalmente ha ocupado un lugar privilegiado dentro de las
prácticas educativas. En este sentido, tales diferencias deben establecerse
entre las formas de enseñanza y las finalidades que cada uno tiene;
es decir, distinguir entre el deporte orientado al rendimiento,
donde la principal meta es el éxito y el triunfo, y el que tiene
un enfoque eminentemente pedagógico por estar apegado a los propósitos
de la escuela, que no son conseguir deportistas de alto nivel, sino
personas que, durante y después de su tránsito por la educación
básica, valoren la capacidad que tiene una práctica deportiva para
mejorar su salud y calidad de vida a través del tiempo libre y la
recreación, así como ampliar la comunicación con los demás y optimizar
su integración social.
Incluir al deporte en la formación inicial de profesores de
educación física, implica reconocerlo como un medio de la educación
física cuya práctica tiene la intención pedagógica de lograr que
los alumnos: 1) satisfagan necesidades de aprendizaje
motor y pongan a prueba dominios motores; 2)
amplíen y mejoren la competencia motriz, la formación de su identidad,
creatividad y autoestima; 3)
canalicen el sentido lúdico y el sentimiento de vencer obstáculos,
miedos e incertidumbres, conocerse o enfrentarse consigo mismo y
disfrutar lo realizado, y 4)
cuiden su salud y confronten valores, normas y contenidos éticos
para la convivencia social y el trabajo en equipo. Al mismo
tiempo, para obtener estas competencias necesitamos incluir al deporte
como un contenido de la educación física y reconocer su valor para
diferenciar, por ejemplo, el deporte estándar del educativo; conocer
deportes alternativos a los de mayor difusión en la escuela, y sus
características, y saber elegirlos de acuerdo con los intereses
manifiestos por practicarlos.
El deporte estándar trasladado a la escuela ha puesto atención
al rendimiento físico y ha generado desinterés y cierta incompetencia
en su práctica, entre el conjunto de adolescentes que estudian en
escuelas primarias y secundarias. En cambio, el enfoque pedagógico
con el que es posible abordarlo intenta relacionar los procesos
de desarrollo que viven los adolescentes –crecimiento y cambios
físicos; adquisición de nuevas capacidades de reflexión, toma de
decisiones y resolución de problemas; construcción de la identidad
y la autonomía; desarrollo de valores y ejercicio de una reflexión
ética, y análisis del significado que adquieren estos procesos en
cada persona–, con los resultados de una práctica deportiva incluyente
y equitativa que permita recuperar la interpretación de información
y la toma de decisiones en situaciones reales de práctica deportiva,
y desarrollar una motricidad inteligente en los alumnos.
Así, más que insistir en aquellas formas de enseñanza del deporte
dentro de la escuela en las que se ha privilegiado la fragmentación
y dosificación del conocimiento en términos del aprendizaje de gestos
técnicos, en este curso el tipo de actividades motrices acordes
a los intereses y las motivaciones de los adolescentes posibilita
la depuración de patrones de movimiento, la comprensión de participar
en un juego individual o de conjunto y saber hacerlo; el desarrollo
de un pensamiento táctico y una visión estratégica; la identificación
de problemas ludomotores y la necesidad de adecuar respuestas motrices
para resolverlos, etcétera.
Existe un reconocimiento acerca de que el deporte ofrece una
experiencia motriz que permite enriquecer la ya adquirida mediante
otro tipo de actividades, como los juegos de reglas, cooperativos
y modificados, por señalar algunos ejemplos. El desarrollo corporal
y la motricidad alcanzada antes de la adolescencia, son una base
para la práctica deportiva que lleva a los jóvenes a ampliar su
repertorio motor y a actualizar su competencia motriz, en términos
del autocontrol del cuerpo, con movimientos más complejos y variados
que tienen como sustento las habilidades motrices básicas (correr,
lanzar, saltar, girar y manejar objetos).
Una de las características de este programa es la reflexión
sobre los conocimientos y las experiencias docentes que han adquirido
los estudiantes en las distintas asignaturas de la licenciatura,
y que se relacionan directamente con el tratamiento pedagógico del
deporte. Se parte del convencimiento de que, al llegar al quinto
semestre, los estudiantes normalistas han desarrollado diversas
competencias didácticas para la aplicación de propuestas como: a)
los juegos cooperativos, que tienen como meta el trabajo conjunto,
la colaboración, la suma de esfuerzos, el desarrollo de actitudes
solidarias y de tolerancia; b) los juegos modificados, que constituyen
una opción para actualizar el conocimiento del saber hacer, saber
actuar y saber desempeñarse, conocimiento que ponen en práctica
los alumnos cuando juegan, y c)
la iniciación deportiva con la que empieza la depuración de los
desempeños motrices complejos.
Los conocimientos y
las experiencias obtenidas por los estudiantes les permiten identificar
que los tres tipos de actividades señaladas son diferentes e independientes;
cada una ofrece oportunidades particulares para la edificación de
la competencia motriz, a partir de la satisfacción de los intereses
y las motivaciones que muestran los adolescentes ante situaciones
lúdicas: disfrutar el juego, pasar un buen momento, sentirse bien,
competir y confrontarse con otros, emular a los campeones, etcétera;
intereses y motivaciones que en este curso podemos relacionar mediante
una forma comprensiva para enseñar el deporte en el contexto de
la formación de un maestro reflexivo, orientación que se presenta
en el curso Observación y Práctica Docente iii
de este semestre.
Con Deporte Educativo y los Adolescentes se pretende apoyar
a los estudiantes en el logro de las siguientes competencias didácticas, que
han sido y serán motivo de estudio de otros espacios curriculares:
a) tratamiento pedagógico
del deporte y la iniciación deportiva; b) aplicación de un modelo de intervención docente con juegos cooperativos
y modificados; c)
diseño de unidades didácticas; d)
formas de organización de los alumnos del grupo durante las sesiones
de educación física: masiva, alternada, por subgrupos, entre otras;
e) intención de llevar a cabo actividades
seguras en la sesión de educación física en relación con los compañeros,
el cuidado de sí mismos y el uso del espacio físico y de los materiales
didácticos; f) conocimiento
y manejo de instrumentos de evaluación para el análisis de la práctica
deportiva –qué es lo que sucede en el ámbito del juego y cómo interpretarlo–
como deportivogramas y
ludogramas, y g) desarrollo de habilidades motrices específicas, abiertas y cerradas,
trabajadas en circuitos de acción motriz. Estos aspectos han sido
explorados, en mayor o menor medida, por los estudiantes durante
las jornadas de observación y práctica docente como parte del tratamiento
pedagógico de contenidos relacionados con el deporte.
Asimismo, la asignatura contribuye a la formación específica
del educador físico al ofrecer elementos de trabajo con adolescentes
de primaria o secundaria para: dosificar secuencias de actividades
y favorecer el desarrollo de habilidades motrices específicas; diseñar
y aplicar unidades didácticas que posibiliten una educación física
incluyente; desarrollar una práctica variable que atienda los intereses
y las motivaciones de los adolescentes, e incrementar el repertorio
motor de los alumnos no por la repetición de gestos, sino por la
comprensión del nivel de movimiento alcanzado.
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