Planes y Programas

Programa de Estudios, 6° semestre, Licenciatura en Educación Física /
Observación y Práctica Docente iv (Ed. 2005-2006)/
Introducción

El sexto semestre de la Licenciatura en Educación Física tiene un significado especial para la formación inicial de los estudiantes, porque el conjunto de asignaturas que se estudian en él contiene temas que les permiten adquirir conocimientos, competencias, habilidades, actitudes y valores necesarios para desenvolverse en la práctica intensiva en condiciones reales de trabajo durante un año escolar, que realizarán en séptimo y octavo semestres, y después, en el ejercicio de la profesión, ya que los prepara con mayores recursos para la aplicación de una práctica docente reflexiva de la educación física en la educación básica; además, les ofrece la oportunidad de recapitular los aprendizajes obtenidos a lo largo de su formación y valorar el nivel de logro que alcanzaron respecto a los rasgos del perfil de egreso.

En Observación y Práctica Docente iv, los futuros educadores físicos revisan la evolución de su competencia didáctica, se fijan nuevas metas conforme a las propuestas del Plan de Estudios y asumen la responsabilidad de que, en poco tiempo, egresarán como licenciados en educación física, por lo que tienen que empeñarse en el estudio y la preparación profesional para responder al desarrollo integral de los niños y los adolescentes en la educación básica.

La práctica docente reflexiva aplicada a las condiciones reales de enseñanza de la educación física en los niveles de preescolar, primaria y secundaria es una orientación clara de esta licenciatura, por lo que se espera que en este curso los estudiantes: a) revisen su propia práctica y aprendan más de ella al asistir a escuelas de cualquier nivel de la educación básica, ubicadas en contextos en los cuales aún no hayan practicado, para tener un mejor acercamiento a los problemas o a las situaciones que enfrenta la educación física en su entidad federativa; b) aprendan de la interacción con los alumnos de educación básica en cada jornada, de la riqueza de la diversidad que los caracteriza, de la práctica de su motricidad, de las propuestas que son capaces de sugerir cuando efectúan la actividad física; en particular, del trabajo con los escolares que presentan necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad, y c) consideren las orientaciones de los maestros de educación física en servicio, de los profesores en general y de sus maestros de la escuela normal, con el fin de que amplíen sus competencias docentes y sepan reorientar la educación física en la educación básica.

Estos saberes serán fundamentales para actuar con autonomía durante el desempeño docente en las estancias en las escuelas, resolver imprevistos, identificar y ensayar soluciones a los problemas didácticos que tengan en el patio escolar, tomar decisiones y generar ambientes de aprendizaje adecuados para los alumnos, entre otros aspectos. Lo anterior será indispensable para asumir retos como: planear, desarrollar y evaluar la motricidad de los escolares. Concretamente: trabajar unidades didácticas; impulsar el deporte educativo con los adolescentes; plantear problemas motrices a los escolares, como estrategia para adquirir y consolidar sus competencias; trabajar con grupos numerosos o con todos los alumnos de un plantel; aplicar proyectos de educación física; participar en los proyectos de gestión escolar de la escuela de práctica; difundir la educación física con los padres de familia y sensibilizarlos para que contribuyan a la for-mación integral de sus hijos mediante el uso positivo del tiempo libre y en favor de las actividades físicas.

Otra finalidad de este curso es propiciar en los futuros educadores físicos el desarrollo de una mayor competencia para vincular la teoría y la práctica; es decir, que lo aprendido en la escuela normal tenga sentido y significado para el ejercicio docente en las escuelas de educación básica, porque cada estudiante aprende a realizar mejores análisis de la realidad a partir de reflexionar acerca de la teoría y de su propia práctica motriz y de la que ejecutan los niños y los adolescentes. Esta capacidad de relación le servirá para formarse como un docente que identifica problemas didácticos y ensaya soluciones. También se busca que consolide su gusto por la lectura, y por efectuar indagaciones sencillas sobre la motricidad de los alumnos de educación básica, así como el hábito de comunicar por escrito sus resultados. Favorecer estas habilidades intelectuales será crucial para que pueda redactar su documento recepcional en séptimo y octavo semestres.

Todo este planteamiento sobre el curso se basa en los logros, las dificultades y los retos que los propios estudiantes, maestros normalistas y profesores de educación física en servicio han reconocido en la propuesta de formación del Plan de Estudios y a sus avances a lo largo de los primeros cinco semestres. A manera de ejemplo, se puede citar que algunos estudiantes observados, al ser entrevistados sobre su desempeño docente, mencionaron que, en el tercer semestre, sus principales dificultades se relacionaban con el uso adecuado del tiempo, la utilización del espacio y la organización de los grupos para llevar a cabo las actividades con los alumnos; sólo hasta el cuarto semestre, cuando aplican sesiones de educación física completas, los estudiantes empiezan a preguntarse por el logro de los propósitos de sus actividades y el posible impacto que tengan en la formación de los niños o los adolescentes; en el quinto semestre, cuando diseñan y aplican unidades didácticas y un mayor número de sesiones, reconocen la importancia de la planeación para conducir sus actividades, por lo que sus cuestio- namientos van desde “¿por qué si diseñé esta actividad no funciona con el grupo?, ¿cómo articulo las sesiones en mi unidad didáctica?”, hasta preocupaciones en relación con el momento. Aunque los estudiantes comentan que ya identifican aspectos vinculados con el desarrollo motor de los niños y los adolescentes, reconocen que requieren saber más acerca de cómo trabajar con los escolares que temporalmente tienen a su cargo; les interesa, asimismo, conocer la realidad y las formas de aplicar la educación física en contextos diversos, en especial en las zonas rurales, por lo que sugieren que se realice allí alguna jornada o actividad específica; además, creen indispensable aprender sobre los alumnos que presentan necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad.

Según lo informado en los reportes de seguimiento, los futuros educadores físicos consideran importante contar con una amplia gama de actividades y estrategias para trabajar con los niños y los adolescentes (cabe señalar que todavía son pocas las escuelas normales que han sistematizado, a través de ficheros, las actividades efectuadas o vivenciadas con los alumnos de educación básica), y que necesitan saber diseñar sus propios materiales, en especial los que se elaboran con productos de reuso.

Por otra parte, algunos profesores de escuelas normales comentan que los estudiantes tienen poco contacto con los maestros de la escuela (a excepción de preescolar, donde las educadoras facilitan esta relación), situación que se hace más evidente conforme avanzan los niveles educativos. En preescolar y en los primeros grados de primaria, las maestras y los maestros están presentes en la sesión de educación física de sus respectivos grupos, lo cual, aparte de propiciar una buena relación, permite al futuro educador físico dialogar sobre los alumnos, así como garantizarles ciertas condiciones de seguridad; en el caso de los últimos grados de primaria y en la secundaria esto es poco frecuente. Algunos educadores físicos expresan que es necesario que los estudiantes se acerquen a los maestros y directivos, porque de ello depende, en parte, el apoyo que reciba la educación física en una determinada escuela. Asimismo, opinan que los estudiantes son capaces de distinguir los propósitos de las actividades que tienen lugar en el salón y de vincularlos con los de la educación física, aunque pocas veces planifican y desarrollan sus actividades de forma explícita en función de las finalidades de la educación básica.

Tomando como ejemplo los párrafos anteriores, en cada escuela normal se pueden precisar dos cuestiones: por un lado, los problemas didácticos que tienen los estudiantes en su desempeño docente durante los acercamientos a la práctica pedagógica de la educación física y, por otro, las necesidades de aprendizaje que deben cubrir en sexto semestre para seguir avanzando en su formación inicial. Observación y Práctica Docente iv constituye un espacio curricular en el que se trabaja desde esas dos perspectivas.

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