Planes y Programas

Programa de Estudios, 6° semestre, Licenciatura en Educación Física /
Lineamientos generales para el diseño de los programas de estudio de la Asignatura Regional /
2. Criterios para la selección de los temas y para la elaboración de los programas de Asignatura Regional

El personal docente y los directivos de cada plantel, en coordinación con las autoridades educativas de las entidades, tomarán los acuerdos necesarios para elegir el tema central que convenga ofrecer a los estudiantes, según los propósitos establecidos en el punto anterior y con base en los siguientes criterios:
2.1. El tema y los contenidos del programa

Con el fin de que exista congruencia entre el propósito formativo de la licenciatura y el programa a elaborar, es indispensable analizar el Plan de Estudios para la Licenciatura en Educación Física 2002, sobre todo los apartados “La reorientación de la educación física en la educación básica”, “Los rasgos deseables del nuevo maestro: perfil de egreso”, “Criterios y orientaciones para la organización de las actividades académicas” y la descripción de la Asignatura Regional.

  • El tema central del programa debe orientarse al estudio de una situación determinada que tenga impacto educativo en el contexto de la región o entidad donde con mayor probabilidad ejercerán su profesión los egresados de cada escuela normal.
  • Los contenidos o bloques temáticos de los programas se definirán de acuerdo con los aspectos relevantes del tema seleccionado, y su análisis estará enfocado a la comprensión de situaciones escolares derivadas de las características geográficas, demográficas, económicas, sociales, étnicas y culturales que se presentan en el país y que son atendidas por el sistema educativo nacional.
  • Con base en el punto anterior, deberán evitarse los cursos centrados en la revisión teórica de carácter general. Las fuentes de información que se elijan deberán ofrecer a los estudiantes elementos que les permitan explicar las situaciones o problemas que analizan; su revisión no debe reducirse al aprendizaje memorístico de términos, datos estadísticos, autores o corrientes teóricas.
  • Para la definición y elaboración del programa de la Asignatura Regional se conformará un equipo académico responsable de su diseño, integrado por maestros de las escuelas normales y apoyado, cuando sea posible, por personal docente y técnico de educación física en la entidad. Se recomienda que en la conformación de los equipos académicos, se incorpore a maestros que han participado en los equipos de diseño curricular de la Dirección General de Normatividad, con la intención de aprovechar su experiencia en los procedimientos de elaboración de programas; para ello, al final del documento se anexa una relación correspondiente a aquellas entidades que disponen de estos profesionales de la educación normal.
  • Los directivos de las escuelas normales, conjuntamente con el responsable estatal del Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos de las Escuelas Normales y con las autoridades de educación en la entidad, tendrán que tomar en cuenta las condiciones y los recursos disponibles que permitan garantizar que las fases de diseño y elaboración de la Asignatura Regional no sufran contratiempos y que el programa elaborado, junto con la bibliografía básica y complementaria, así como los apoyos didácticos sugeridos, estén a disposición de los maestros y alumnos normalistas desde el inicio del curso.
  • Los docentes que impartirán la Asignatura Regional deberán conocer el programa de manera previa al inicio del semestre. Las acciones que de aquí se desprendan formarán parte del proceso de actualización permanente y contribuirán a la revisión sistemática del programa elaborado, para un mejor desempeño profesional. Dichas acciones se organizarán bajo la responsabilidad de los directores de los planteles normalistas, en coordinación con las autoridades educativas de la entidad.

     

    2.2. Temas que se proponen como opciones para los programas de Asignatura Regional

En el logro de los propósitos formativos que la educación física plantea para el desarrollo integral de niños y adolescentes, confluyen una serie de factores que lo pueden favorecer o que lo limitan. El factor más importante se relaciona con las características de la evolución histórica de esta disciplina, en particular con la cobertura de atención en los niveles, modalidades y servicios educativos de la educación básica. Al respecto, la información generada por la Secretaría de Educación Pública indica una marcada insuficiencia de educadores físicos, que imposibilita atender profesionalmente las necesidades que en los ámbitos de la motricidad deben satisfacerse para alcanzar una educación de calidad, con equidad y pertinencia; en el ciclo escolar 2002-2003, la estadística básica del sistema educativo nacional registró la existencia de 203 970 escuelas públicas y particulares, una matrícula general de 24 304 400 alumnos de preescolar, primaria y secundaria, y un total de 1 060 143 profesores adscritos a la educación básica. De estos últimos, sólo 5.2% son educadores físicos, es decir, 55 346; situación que propicia que a nivel nacional exista un maestro de educación física por cada 10 jardines de niños, uno por cada tres escuelas primarias, y uno para cada dos secundarias, o dicho de otra manera, que a cada educador físico le corresponda atender, en promedio, a 439 alumnos de educación básica.

A la falta de cobertura de la educación física en las escuelas de educación básica del país, se suman una serie de situaciones que impactan no sólo en la enseñanza de esta disciplina sino en la propia organización y funcionamiento del sistema educativo en general: a) el aislamiento e incomunicación geográfica de algunas localidades, en las que se requieren los servicios educativos, b) la dispersión demográfica en que habitan amplios sectores de la población en edad de cursar la educación básica, c) la diversidad cultural del país; manifiesta, sobre todo, en las comunidades indígenas, que se caracterizan por una amplia variedad étnica y lingüística, y que demandan una atención educativa diferenciada que respete a sus usos y costumbres, d) el surgimiento de zonas urbanas marginales o en extrema pobreza, lo que conlleva que la labor educativa en esas zonas deba realizarse considerando la influencia que en el logro del aprovechamiento escolar tienen los contextos socioeconómicos, culturales y familiares de donde provienen los niños y adolescentes, y e) la obligatoriedad de los tres niveles que conforman la educación básica y, por tanto, la masificación escolar y el incremento de grupos por atender.

Las situaciones anteriores, generadas por una sociedad pluricultural, provocan que el panorama educativo en el cual se desempeñarán los futuros educadores físicos se caracterice como diverso y complejo; razón por la cual es imprescindible que éstos desarrollen una gran sensibilidad y adquieran una sólida preparación académica que les permita educar con calidad y pertinencia a todos los alumnos, respetando sus diferencias de condición social y sus características individuales o culturales, a través de estrategias que hagan posible modos diferenciados de aprender. En este sentido, en el diseño de la asignatura regional, el respeto y la atención a la diversidad deberá concretarse en una propuesta que considere entre sus finalidades el desarrollo de las capacidades personales, sociales, intelectuales y motrices de los niños y los adolescentes que cursan la educación básica. Así pues, la atención a la diversidad constituye el sustento de un proyecto de nación que busca superar la exclusión, y se convierte en un reto del sistema educativo nacional que pretende, desde los diferentes contextos educativos, superar prejuicios y conductas basados en las diferencias de cultura, lengua, religión, género, edad, ideología o condición social.

Mediante el enfoque intercultural, como una estrategia de intervención pedagógica, a la educación le corresponde “fortalecer el conocimiento y el orgullo de la cultura a que se pertenece, para poder entablar relaciones interculturales que tengan posibilidades de simetría; le compete enseñar la lengua propia, la que permite nombrar el mundo y fortalecer su cultura, así como enseñar y enriquecer el lenguaje que nos permite comunicarnos como mexicanos; le toca hacer que conozcamos y valoremos los aportes culturales de los pueblos que comparten nuestro territorio; le atañe lograr que los integrantes de diversas culturas convivan de manera respetuosa y mutuamente enriquecedora; le corresponde, por último, desarrollar una conciencia ciudadana que se preocupe por la injusticia, y ofrecer herramientas para combatirla en la vida cotidiana” (ProNaE, 2001-2006).

Los aspectos generales que en nuestro país orientan la práctica de una educación con enfoque intercultural son: a) la recuperación del entorno y de las experiencias previas de los alumnos, b) la organización del trabajo en el aula, y, c) el uso de recursos didácticos.1  En conjunto, estos aspectos constituyen un punto de partida para que en la planeación de actividades se consideren diferentes puntos de vista y, sobre todo, para generar la reflexión sobre la forma en que esta diversidad incide en las relaciones de aprendizaje; permiten, asimismo, la implementación de estrategias que fomentan el intercambio cultural mediante el estudio de los contenidos educativos y propician la aplicación de metodologías elaboradas con base en las características concretas de los alumnos a los que va destinada, estimulan el desarrollo de habilidades que conduzcan a la construcción de un diálogo entre el docente y los alumnos, entre éste y otros docentes y entre los alumnos mismos, así como la vinculación de lo que se aprende en la escuela con lo que sucede fuera de ella de manera cotidiana; igualmente, la consideración de los aspectos arriba señalados favorece que los procesos de aprendizaje no se limiten al entorno de la escuela o la comunidad sino que se acceda a recursos donde los niños y adolescentes se relacionen con formas diferentes de ver y entender el mundo.

En la educación física, el enfoque intercultural deberá estar presente como un criterio pedagógico que se concrete, entre otros aspectos: en la necesidad de una intervención pedagógica en los ámbitos de la actividad motriz, que contribuya al pleno desarrollo de las personas a través de la promoción de las prácticas formativas, deportivas, recreativas y saludables; en la concepción de que la educación física es una manifestación social que hace factible la convivencia en igualdad de condiciones y sin discriminación de ningún tipo; en el compromiso de que por medio de la educación física se promuevan relaciones armónicas y se respete la integridad física, moral e ideológica de las personas de las diferentes culturas; en la reflexión crítica permanente ante la diversidad de significaciones que se le otorgan al cuerpo y sus respectivas prácticas corporales educativas, tomando como fundamento y principio universal la declaración de los derechos del hombre; y en la finalidad de que los seres humanos, por medio de las actividades físicas, tengan la posibilidad de integrarse de forma autónoma, reflexiva y responsable en la sociedad y que contribuyan a hacer de ésta un espacio social solidario, compartido y construido en común.2

En Asignatura Regional, el enfoque intercultural tendrá que abordarse de manera transversal, debido a lo cual, las autoridades estatales, los directivos de las normales y los integrantes de los equipos académicos deberán cuidar que en las propuestas de los temas que se sugieran, se incorporen las orientaciones y los elementos del enfoque intercultural para la educación básica.

Con base en los criterios anteriores y con la intención de que los egresados de las escuelas normales adquieran una formación para dar respuesta con pertinencia y equidad a la realidad educativa nacional en cualquiera de los contextos socioculturales, niveles, modalidades o servicios educativos, la Subsecretaría de Educación Básica y Normal propone que en la Asignatura Regional se consideren los siguientes temas:

a)    Educación Física en el Medio Rural y en Comunidades Indígenas.
b)    La Atención de la Educación Física en Zonas Urbanas.
c)    La Educación Física en la Telesecundaria.
d)    Modalidades Regionales para la Promoción y Atención de la Educación Física en la Educación Básica.
e)    La Utilización del Patrimonio Cultural y del Patrimonio Natural de la Región como Recurso en la Formación para el uso del Tiempo Libre.

De los temas anteriores, las escuelas normales podrán elegir el que se vincule más a las necesidades de educación física de la región o entidad en donde con mayor probabilidad desempeñarán su labor los futuros educadores físicos.

 

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