Planes y Programas

Programa de Estudios, 7° semestre, Licenciatura en Educación Física /
Lineamientos para la Organización del Trabajo Académico durante Séptimo y
Octavo Semestres (Ed. 2005)
/
Introducción

Después de haber cursado las asignaturas del mapa curricular correspondientes a los primeros seis semestres de la Licenciatura en Educación Física, Plan de Estudios 2002 (véase anexo 1), los estudiantes normalistas que se incorporan al último año de su carrera profesional han obtenido un conjunto de conocimientos indispensables para todo maestro que se desempeña en la educación básica; esos conocimientos están referidos a las bases del sistema educativo mexicano, a los propósitos y contenidos de la educación básica, así como a los problemas que ésta ha enfrentado y a las políticas con que se busca resolverlos, a los aspectos relevantes de la educación en el proceso histórico de México y a los componentes de la gestión escolar. Han analizado, también, las pautas generales de desarrollo de los niños y los adolescentes en edad escolar y han reconocido la diversidad que los caracteriza como una riqueza que es necesario atender y aprovechar en la docencia. Además, han adquirido competencias didácticas que les permiten relacionar los aspectos teóricos de la educación física y sus contenidos escolares con las maneras de tratarlos con los alumnos; estas competencias son el resultado de haber combinado el estudio de conceptos fundamentales y el ejercicio de su propia motricidad en las aulas de la escuela normal, con la observación y la práctica pedagógica en los planteles de educación preescolar, primaria y secundaria, ubicados en distintos espacios geográficos y socioculturales.

En las jornadas de observación y práctica docente los estudiantes se percataron de los elementos que están implicados en la enseñanza y el aprendizaje (el contexto donde se encuentra la escuela, las características de los niños y los adolescentes, las formas de comunicación con ellos, y las particularidades del trabajo del educador físico en servicio, de los maestros de grupo y de los directivos, entre otros elementos); además, dirigieron sesiones completas de educación física con alumnos de los tres niveles de la educación básica. Lo anterior les ha permitido identificar las dificultades y los retos que tienen los educadores físicos frente a la complejidad de la labor docente con distintos grupos, en diversas escuelas y en los diferentes niveles; adoptar una actitud crítica respecto de la situación actual de la educación física en los planteles de educación básica, y desarrollar un pensamiento reflexivo de su práctica docente: saber tomar decisiones, desenvolverse con autonomía, resolver imprevistos, adecuar sus estrategias didácticas y mejorar permanentemente su actuación pedagógica con los alumnos en los patios escolares.

Con estos antecedentes, que son parte de los rasgos deseables del perfil de egreso de la licenciatura alcanzados hasta el momento (véase anexo 2), durante los semestres séptimo y octavo los futuros educadores físicos cursan Trabajo Docente I y II y Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas Didácticas I y II; mediante dichas asignaturas se pretende que pongan en juego y consoliden sus competencias, conocimientos, habilidades, actitudes y valores para una intervención pedagógica relevante, a lo largo de estancias prolongadas en los planteles de educación básica. La mayor permanencia en las escuelas para interactuar con los alumnos, el contacto más continuo con los maestros y la participación diaria en la dinámica de un centro escolar, fortalecerán los conocimientos prácticos de los estudiantes, que se traducirán en la construcción de un estilo docente propio y en saber valorar los aprendizajes que sean capaces de promover con los niños o los adolescentes.

En séptimo y octavo semestres cada estudiante llevará a cabo cuatro tipos de acciones pedagógicas: a) el trabajo docente en un plantel de educación básica (preescolar, primaria o secundaria) durante periodos intensivos distribuidos a lo largo de un ciclo escolar, con varios grupos de alumnos de distinto grado –en los dos semestres atenderán a los mismos grupos– y con la tutoría del educador físico de la escuela y/o de los maestros de los grupos que atienda o de un directivo escolar, b) el análisis, individual y colectivo, sobre su desempeño en las escuelas de práctica; c) el diseño de propuestas didácticas, previo a cada estancia, y d) la elaboración del documento recepcional. Las tres últimas acciones las realizará prioritariamente en la escuela normal, dentro del Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas Didácticas; al efectuarlas retomará las experiencias, los conocimientos y la información o datos sobresalientes recopilados al llevar a cabo el trabajo docente; además, desarrollará actividades de manera autónoma en su tiempo libre con objeto de avanzar o mejorar dichas acciones. Para el cumplimiento del total de éstas, los estudiantes, organizados en grupos reducidos, contarán con el apoyo de un maestro de la escuela normal, quien fungirá como su asesor.

Las propuestas didácticas, según señala el Plan de Estudios, constituyen ideas o alternativas para atender, en un contexto educativo, determinados problemas, situaciones o procesos relativos a la enseñanza o al aprendizaje; pueden incorporarse a proyectos pedagógicos más amplios que respondan a necesidades, intereses y posibilidades motrices de los niños y los adolescentes, y adquieren diversas formas organizativas y de tratamiento de los contenidos escolares de educación física: unidades didácticas monográficas y abiertas, ambientes de aprendizaje, circuitos de acción motriz, sesiones productivas y reproductivas, entre otras. Deben contener los siguientes elementos: propósitos claros, secuencia de actividades con sentido para los alumnos, instrumentos o procedimientos de evaluación, así como los materiales de enseñanza y recursos didácticos necesarios para aplicar dichas actividades.

Las acciones pedagógicas y las actividades específicas que de ellas se deriven, estarán orientadas a promover en los futuros educadores físicos competencias para:

  • Integrarse al trabajo conjunto con los profesores de grupo y los directivos del plantel en el que efectuarán su práctica intensiva; por lo que requieren conocer cómo se diseña el proyecto escolar y contribuir a que en éste se incluya a la educación física y se reconozca el papel que le corresponde en la formación integral de los niños y los adolescentes.
  • Actuar didácticamente, a partir de saber diagnosticar o valorar el nivel de desarrollo de los alumnos y el tipo y calidad de su competencia motriz, a fin de promover, dentro y fuera de los planteles, una educación física pertinente, mediante el diseño de propuestas didácticas, la aplicación de secuencias de actividades adecuadas a los requerimientos de los escolares y la evaluación de sus logros específicos en el campo de la motricidad; junto con esa evaluación, el futuro docente aprenderá también a evaluar su quehacer profesional como requisito para mejorar sus habilidades docentes.
  • Utilizar las herramientas conceptuales obtenidas a lo largo de la licenciatura con el propósito de aprender a observar los distintos niveles de la competencia motriz de los niños y los adolescentes, y saber intervenir pedagógicamente para ampliar dicha competencia con una gran variedad de actividades individuales y de conjunto, orientadas a la integración de su corporeidad, la adquisición de hábitos, valores y actitudes, la preservación de la salud, la equidad de género, la convivencia positiva con los demás y la formación en el uso adecuado del tiempo libre.
  • Poner en práctica, con mayor dominio y soltura, procedimientos y estrategias didácticas que propicien aprendizajes en los alumnos en diversos ámbitos de la motricidad (funcional, psicomotricidad, expresión, juego y actividad ludomotriz, iniciación deportiva y deporte escolar), guiados por el principio de seleccionar las actividades motrices por los beneficios que aportan a los escolares, más que por afán de competición; así como ponderar el tipo, la calidad y la cantidad de movimientos que, de acuerdo con las características de su edad, los escolares pueden realizar sin riesgo, para cuidar su integridad física y emocional.
  • Ampliar su conocimiento y dominio de un amplio repertorio de actividades motrices (recreativas, deportivas y de iniciación deportiva, acuáticas, rítmicas y de expresión; circuitos de acción motriz, juegos, ejercicios, fábulas, cuentos, rondas, cantos; clubes, talleres, paseos, etcétera), de modo que desarrollen, cada vez más, su creatividad pedagógica. Hacer atractiva la práctica y promover el gusto por la actividad física en los alumnos, para que este aprendizaje trascienda a la escuela y se logre que los niños y los adolescentes aprovechen su tiempo libre en aras de la motricidad y de un estilo de vida saludable.

Durante sus estancias en los planteles, los estudiantes registrarán los rasgos generales de su experiencia didáctica, como un apoyo para analizar y reflexionar acerca de los avances observados en los alumnos y los logros y problemas identificados en su propia competencia docente. El análisis y la reflexión sobre el trabajo docente se desarrollará de manera más sistemática en el Taller… donde con el asesor y sus compañeros de grupo comentarán su experiencia y reconocerán los retos y las dificultades en su desempeño, y buscarán las formas para mejorarlo en el siguiente periodo de práctica intensiva, mediante cambios en su planeación, el aprovechamiento de los conocimientos obtenidos en la licenciatura, la búsqueda de información pertinente y el apoyo que puedan brindarles su asesor o los profesores de la escuela normal organizados en una red de asesoría. Al mismo tiempo, los resultados del análisis y la reflexión les aportarán elementos fundamentales para la elaboración del documento recepcional.

Se espera que, con base en las acciones de los dos últimos semestres, los estudiantes terminen de incorporar los rasgos del perfil de egreso a su formación personal, de manera que fortalezcan sus competencias como docentes de educación física, se asuman como profesionales que trabajan en el contexto de la educación básica y, por tanto, sean partícipes de las actividades cotidianas de las escuelas y de su organización y funcionamiento; igualmente, que sean capaces de identificar las demandas de la comunidad en que se encuentra el plantel, en la cual se desenvuelven los niños y los adolescentes.

La necesidad de formar un educador físico con el enfoque descrito surge, por un lado, de las prácticas pedagógicas que se realizan actualmente en la educación física y de las condiciones de la educación básica, de la cual es parte: la masificación de la escuela, la dificultad de atender grupos numerosos, la escasa vinculación entre los educadores físicos y los maestros generales, el poco aprovechamiento de la infraestructura física y del recurso que representan las instalaciones escolares, además de la falta de cobertura del servicio de educación física; y por el otro, de los avances que en materias científica y didáctica experimenta esta disciplina, por ejemplo: la redefinición de sus conceptos clave, el estudio de los ejercicios contraindicados y de nuevas prácticas de la motricidad. El estatus que se otorga a la educación física en los planteles propicia, en ocasiones, que se consideren irrelevantes sus contenidos y su práctica para el aprendizaje de los escolares; lo cual plantea la tarea de fortalecer y reorientar el trabajo docente de la educación física como un componente fundamental para el desarrollo de los niños y los adolescentes del país, ya que este campo, en el marco de los propósitos de la educación básica, demanda una práctica pedagógica amplia, diversa e incluyente (véase anexo 3).

En resumen, se pretende que durante séptimo y octavo semestres los estudiantes: a) continúen formándose en un plantel de educación básica, concentrándose en trabajar la educación física con todos los niños o los adolescentes de determinados grupos y grados de un centro escolar, para contribuir a que logren las finalidades de la educación básica (véase anexo 4), al tiempo que cubren su servicio social conforme la orientación de la formación inicial recibida en la escuela normal; b) asuman un rol docente como futuros educadores físicos en las condiciones reales de las escuelas, pero para ir más allá de lo que tradicionalmente se ha concebido como el cuerpo y el movimiento de los niños y los adolescentes, o de lo que suele considerarse como actividades prioritarias de la educación física al invertírsele el tiempo escolar disponible: escoltas, concursos, competiciones deportivas, tablas gimnásticas, desfiles, espectáculos o demostraciones; c) traten, además, de reorientar a la educación física con otra perspectiva de sus contenidos, enfoque y estrategias; y d) finalmente, propicien que los alumnos adquieran aprendizajes, a través de las actividades motrices, con los que reconozcan su potencial y sus límites como personas, es decir, alcancen la autorrealización física; actúen o controlen su cuerpo con autonomía; se muevan con inteligencia y coordinadamente con relación al medio, los objetos y los demás sujetos, como expresión de su competencia motriz; disfruten la práctica motriz; desarrollen hábitos, actitudes, valores, normas y comportamientos positivos, así como habilidades; adquieran conocimientos y significados del cuerpo y el movimiento, y se eduquen para alcanzar una mejor calidad de vida.

Regresar