| Programa
de Estudios, 7° semestre, Licenciatura en Educación Física
/
Lineamientos
para la Organización del Trabajo Académico durante
Séptimo y
Octavo Semestres (Ed. 2005)/
I.
Trabajo Docente
3. Modalidades
del trabajo docente
Para
efectuar el trabajo docente se podrá seleccionar una modalidad,
de las dos que se proponen: la modalidad 1 se caracteriza, principalmente,
por la aplicación de sesiones de educación física con los alumnos,
y de otras actividades pedagógicas relacionadas con la motricidad
y la gestión escolar, durante la jornada regular de un plantel y
en un tiempo adicional, antes y después de ésta; y la modalidad
2, con la que se brinda un servicio educativo a los niños o a los
adolescentes, organizados en grupos escolares, mediante actividades
diversas para el uso positivo del tiempo libre, a contraturno del
horario regular de la jornada escolar. En ambos casos, las propuestas
didácticas a desarrollar tendrán el enfoque de la reorientación
de la educación física en la educación básica y se sustentarán en
la variabilidad de la práctica motriz de los niños y los adolescentes.
La
acción pedagógica que realicen los futuros educadores físicos forma
parte del proyecto escolar del plantel asignado para el trabajo
docente, es decir, guardará congruencia con lo que se pretende alcanzar
en cada institución durante el año escolar; en ese sentido, adquirirá
pertinencia para la comunidad de alumnos, maestros y directivos,
así como para las familias de los niños o los adolescentes.
En
ambas modalidades, cada estudiante hará su propio trabajo docente
con los grupos que se le asignen, para los que programará actividades
a lo largo de los periodos de práctica intensiva. Se vigilará que,
en ningún caso, un futuro maestro de educación física aproveche
la labor de otro compañero para copiar, transcribir o justificar
sus planeaciones o su documento recepcional.
Por
las características y escasa cobertura del servicio de educación
física en la entidades (véase anexo 5), se propone lo siguiente:
1.
La cantidad de estudiantes que se ubiquen en una misma escuela dependerá
de la disponibilidad de planteles, del número de grupos con que
cuenten, de los educadores físicos que acepten participar como tutores
y de su carga horaria. En general, se debe cuidar que la presencia
de los estudiantes no altere la dinámica del centro escolar.
2.
En aquellas entidades donde sea factible, es recomendable que para
llevar a cabo su práctica intensiva los estudiantes asistan en
parejas a una misma escuela cuando se trate de la modalidad
1, o en equipos de tres, en el caso de la modalidad 2. Este acompañamiento
les permitirá coordinarse y apoyarse en la operación de las propuestas
didácticas; aprender a trabajar colectivamente; establecer acuerdos
internos sobre la disposición de los espacios y los materiales,
así como sobre las actividades a realizar en torno a la gestión
escolar; resolver los imprevistos que se presenten, y colaborar
en las medidas de seguridad. De ser posible, se observarán mutuamente
en su intervención docente e intercambiarán sus registros para fortalecer
el análisis de su desempeño, y atenderán al mayor número posible
de alumnos y con más calidad.
3.
Los estudiantes podrán realizar el trabajo docente en planteles
de algunos de los niveles de educación básica localizados en contextos
rurales, indígenas, urbanos o urbanos marginados, que tengan o no
asignados los servicios de un maestro de educación física de manera
regular; porque se trata de asegurar que, independientemente de
contar o no con educador físico, todos los alumnos reciban el servicio,
dado que tienen derecho al desarrollo de su motricidad. En estas
circunstancias, se debe garantizar que los profesores y directivos
de la escuela funjan como tutores, de modo que apoyen adecuadamente
al futuro profesor de educación física.
Las
actividades pedagógicas comunes a efectuar en ambas modalidades,
se señalan a continuación:
a) Aplicación de propuestas didácticas de educación física
con alumnos de un plantel.
b) Observación y registro de las manifestaciones motrices
de los niños y de los adolescentes dentro y fuera de los salones
de clases durante la realización de las actividades, y además,
sobre su desenvolvimiento en general.
c) Realización de ajustes a las planeaciones elaboradas previamente
en la escuela normal.
d) Evaluación y registro del aprendizaje de los escolares
y del propio desempeño docente.
e) Participación en actividades de educación física relacionadas
con la gestión escolar y con su difusión entre los padres de familia.
f) Preparación de las áreas de trabajo y de los recursos
materiales requeridos para llevar a cabo las propuestas didácticas.
En
seguida, se describen estas actividades:
a)
La aplicación de propuestas didácticas
de educación física con alumnos de un plantel. Se refiere a las
actividades que el futuro docente efectuará con los educandos
para favorecer el desarrollo de su competencia motriz y la integración
de su corporeidad, además de impulsar actividades con el enfoque
de las otras cuatro líneas de reorientación de la educación física.
En
cada modalidad, la realización de las actividades constituirá el
momento de poner en práctica lo planeado y ofrecerá la oportunidad
para mejorar las competencias didácticas relacionadas con las habilidades
para comunicarse con los niños o los adolescentes, organizar al
grupo, y disponer del espacio y de los recursos existentes.
b)
Observación y registro de las manifestaciones motrices
de los niños y de los adolescentes dentro y fuera
de los salones de clases durante la realización de las actividades,
y además, sobre su desenvolvimiento en general. Estas tareas se
efectúan en distintos momentos del trabajo docente: antes, durante
y después de la jornada escolar, en las actividades de educación
física que se llevan a cabo dentro y fuera de la escuela, y en
las que se realizan en el aula y en el exterior de ella (recreos,
entradas y salidas de la escuela). La apreciación de dichas manifestaciones
motrices y otro tipo de indagaciones sobre el grupo se escribirán
como notas en el diario de observación y práctica, que
será el referente inicial para constatar de qué manera las actividades
satisfacen las necesidades e intereses de los niños o los adolescentes.
Por
medio de la observación y el registro es posible conocer la forma
de trabajo del educador físico en las sesiones que imparte; fortalecer
el conocimiento sobre los alumnos; detectar los aprendizajes con
que cuentan los educandos, sus avances y dificultades en el plano
motriz; conocer cómo utilizan su tiempo libre y qué hábitos
y actitudes tienen ante la salud personal; reconocer las actitudes,
disposición o situación anímica del grupo; identificar las formas
como interactúan y se comunican los alumnos; conocer cuál es su
sentir (si dan muestras de inquietud o cansancio previa o posteriormente
a la sesión). Todo este saber respecto a los alumnos tiene por finalidad
reconocer qué tipo de acciones conviene realizar y qué es lo que
necesitan, dependiendo de si sus prácticas son sedentarias o activas,
y adecuar la intervención docente a las motivaciones de los escolares.
Por
otra parte, la observación es un recurso imprescindible de los futuros
educadores físicos para que interpreten cómo los sucesos de la vida
escolar influyen en el desempeño de los alumnos y para que desarrollen
su sensibilidad y las habilidades que les permitan advertir y comprender
las características de las escuelas, de las aulas y del trabajo
del maestro de educación física –y evitar calificar o juzgar apresuradamente
los hechos observados o imitar irreflexivamente lo que el tutor
hace. A la vez, la observación les permite identificar retos, avances
y dificultades de su intervención docente y propiciar una práctica
reflexiva y un proceso de mejora constantes.
c)
Realización de ajustes a las planeaciones elaboradas
previamente en la escuela normal. Al aplicar las propuestas
didácticas durante los periodos de práctica intensiva, es probable
que a los estudiantes se les presenten diversas situaciones e imprevistos
que tendrán que resolver replanteando aspectos de su planeación;
deberán adecuar su programación tomando en cuenta las características
que manifiestan los grupos, la respuesta o las actitudes de los
escolares, las condiciones de los espacios, los materiales y recursos
disponibles, la hora en que se efectúan las actividades, el estado
del tiempo y las condiciones ambientales, entre otros.
Estos
ajustes tienen como soporte la claridad que tenga el estudiante
respecto al diseño de sus propuestas didácticas, a los propósitos
que quiere lograr, a su dominio del enfoque y de los contenidos
escolares de la educación física objeto de su intervención.
La
planeación será, en el momento en que se elabore y posteriormente,
un referente básico de la reflexión sobre la práctica. La reflexión
implica contrastar el propio desempeño con las ideas previas y actuar
para proponer nuevas opciones de intervención. Más adelante, supone
valorar lo hecho y plantearse, de un periodo a otro del trabajo
docente, acciones de fortalecimiento de las competencias didácticas,
para saber ajustarlas con base en los aprendizajes que hayan desarrollado
los escolares y como consecuencia de observaciones, registros y
evaluaciones de las características e intereses de los niños y los
adolescentes efectuadas en la escuela.
d)
Evaluación y registro del aprendizaje de los escolares
y del propio desempeño docente. Los estudiantes normalistas
comenzarán a implementar estrategias de evaluación del aprendizaje
de los niños o los adolescentes, para reconocer los avances y las
dificultades que presenten en sus desempeños motores. Una forma
de lograrlo es mejorar sus habilidades para dialogar con los escolares
e identificar qué actividades les gustan y cuáles les desagradan,
y la valoración que cada alumno realiza de sus logros motores, así
como considerar sus puntos de vista para complementar o reformular
las actividades de educación física; otra manera es que los futuros
docentes tomen notas breves que les ayuden a recordar o precisar
cuál es el desempeño de cada alumno.
Los
estudiantes dispondrán de tiempo para realizar sus registros, en
los que reconstruirán su intervención docente y los aprendizajes
que propiciaron en los alumnos. Toda esta información servirá para
identificar las cualidades de dicha intervención, tomar las decisiones
más adecuadas en el trabajo posterior y se convertirá en insumo
para el Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas
Didácticas.
e)
Participación en actividades de educación física relacionadas
con la gestión escolar y con su difusión entre los padres de familia.
Desde el inicio del ciclo escolar, los estudiantes intervendrán
en actividades cotidianas del trabajo que se efectúa en el plantel,
de tal manera que puedan integrarse a ellas. El acceso a dichas
tareas servirá, entre otros aspectos, para que los futuros educadores
físicos observen el proceso de elaboración del diagnóstico y del
proyecto escolar, el tipo de intervención del maestro de educación
física y cómo éste articula su planeación con los propósitos que
pretende alcanzar el centro educativo. Al mismo tiempo, las actividades
que llevará a cabo el estudiante, independientemente de la modalidad
en que trabaje, se incorporarán a la planeación del educador físico
y al proyecto escolar.
Para
impulsar las actividades de los estudiantes en ambas modalidades
y buscar el reconocimiento de que su labor contribuye a
lograr los propósitos educativos, se propone hagan lo
siguiente: a) auxilien en las actividades colectivas
de índole académica que se efectúan en las escuelas donde realizan
su práctica; b) participen en las reuniones de consejo técnico
explicando lo concerniente a sus propuestas didácticas de educación
física y buscando el apoyo de sus tutores y de los maestros de grupo
para la organización y realización de tales propuestas, o exponiendo
temas de educación física ante dicho órgano colegiado; y c)
apoyen a la comisión de seguridad escolar según lo aprueben el director
del plantel y el personal docente.
Por
otra parte, los estudiantes presenciarán las reuniones de madres
y padres de familia, convocadas por la escuela para ofrecer información
relevante sobre el aprovechamiento de los alumnos y tratar algunos
apoyos que, en particular, pudieran requerir, tanto en el ámbito
académico como en el familiar. A partir del acuerdo que estudiantes
normalistas establezcan con sus tutores, prepararán y realizarán
charlas con las madres y los padres de familia de los grupos que
atienden, con la finalidad de comunicar los beneficios que aporta
la educación física a la formación de sus hijos, o para invitarlos
a que asistan puntual y sistemáticamente a las actividades de educación
física que a contraturno les brindará el plantel, en caso de aplicar
la modalidad 2.
Será
imprescindible que en ambas modalidades de trabajo docente los futuros
educadores físicos lleven a cabo, ante la comunidad escolar, tareas
de difusión de las actividades que realizarán con los alumnos. De
esta manera, tanto en las propuestas didácticas de las actividades
complementarias de la modalidad 1, como en todas las de la modalidad
2, será necesario dar a conocer la oferta educativa a través de
una convocatoria que incluya la explicación de las acciones a efectuar,
sus destinatarios, el lugar y los periodos de trabajo, y los requisitos
de participación. Al mismo tiempo, informarán sobre la secuencia
que se seguirá durante los lapsos de trabajo docente y lo que se
pretende alcanzar.
Es
importante enfatizar que los estudiantes informarán a directivos
y personal docente de la escuela, padres de familia y alumnos, sobre
la organización y actividades que llevarán a cabo en cada modalidad,
previa consideración y aprobación del consejo técnico de la escuela.
Las tareas de difusión dirigidas a los padres, a los niños y a los
adolescentes serán responsabilidad tanto de autoridades y maestros
de la escuela de educación básica, como de la escuela normal, por
lo que los futuros docentes se coordinarán con ellos para informar
sobre su desempeño docente.
f)
Preparación de las áreas de trabajo y de los recursos
materiales requeridos para llevar a cabo
las propuestas didácticas. Con el propósito de crear
un ambiente apropiado y seguro para el aprendizaje y contribuir
a la integridad personal de los alumnos en las actividades de educación
física, los estudiantes dedicarán tiempo a acondicionar las áreas
y los materiales didácticos.
Revisarán
con frecuencia y como un principio de trabajo docente que los espacios
de práctica garanticen las condiciones mínimas de seguridad al estar
libres de objetos que puedan ser peligrosos (piedras, vidrios, basura),
o con hoyos e irregularidades en los pisos. Asimismo, seleccionarán
o diseñarán materiales de enseñanza acordes con los recursos disponibles
y los medios que ofrece el entorno escolar, además de utilizarlos
con creatividad, flexibilidad y sin perder de vista los propósitos
educativos.
Para
el desarrollo de cualquiera de las dos modalidades y para concretar
el ambiente de seguridad, se sugiere tomar en consideración las
siguientes recomendaciones, mismas que podrán ampliarse según las
condiciones particulares de cada escuela de educación básica:
-
Comunicar siempre y de manera
inmediata, a quien corresponda, cualquier percance, situación,
problema o accidente que ocurra en la escuela, el patio, el
salón de clases o durante el tiempo de la educación física.
-
Elaborar un directorio que incluya
datos de las personas y/o instituciones a las que se pueda acudir
en caso de algún percance o emergencia.
-
Identificar los centros de atención
médica más cercanos.
-
Tener un botiquín de primeros
auxilios, debidamente identificado, organizado, abastecido y
ubicado en lugar visible.
-
Establecer acuerdos entre el
asesor, los tutores y las autoridades del plantel de educación
básica, sobre los procedimientos para actuar en emergencias,
y precisar con claridad los niveles de responsabilidad de cada
quien; así como resaltar la importancia de mantener oportunamente
informados a los familiares de los alumnos.
-
Contar, en la medida de lo posible,
con personal médico o personal adecuadamente capacitado y disponible
para ofrecer primeros auxilios.
3.1.
Modalidad 1. Trabajo docente de educación física en escuelas de
educación básica
El
trabajo docente que llevarán a cabo los estudiantes en esta modalidad
se caracteriza, en particular, por la atención directa a los alumnos
mediante sesiones de educación física, con grupos de diferentes
grados, en un mismo nivel educativo y en el horario regular; y por
las actividades pedagógicas complementarias que se les ofrezcan
y se efectúen antes y/o después de la jornada escolar, mismas que
posibilitan ampliar el tiempo de atención de la educación física
y, en consecuencia, contribuyen a satisfacer las necesidades educativas
de los alumnos de educación básica, identificadas por los futuros
maestros en las sesiones.
3.1.1.
Actividades pedagógicas a aplicar con la modalidad 1
Durante
los periodos de trabajo docente los estudiantes permanecerán toda
la jornada escolar y un tiempo adicional, anterior y/o posterior
a ésta, realizando las actividades comunes a ambas modalidades –las
cuales se describen en la primera parte de este apartado– y además
las siguientes: a) organización del horario de atención a
los diferentes grupos; b) aplicación de unidades didácticas,
estructuradas en sesiones de educación física; y c) realización
de actividades pedagógicas complementarias antes y/o después de
la jornada escolar.
a)
Organización del horario de atención a los diferentes
grupos. Los futuros educadores, con base en la organización
de los planteles de educación básica y del horario del educador
físico en servicio, elaborarán una propuesta de distribución de
las horas dedicadas al trabajo docente, de modo que puedan desarrollar
las actividades propias de la modalidad con los grupos; particularmente,
en el caso de la escuela secundaria, dicha atención estará definida
por el horario del conjunto de las asignaturas.
b)
Aplicación de unidades didácticas, estructuradas en sesiones
de educación física. Los futuros educadores físicos
deben concebir a la sesión como un espacio en el que es posible
propiciar en los escolares diversos aprendizajes; por lo tanto,
conviene aprovechar cada sesión a fin de promover en los alumnos
la adquisición de habilidades motrices y de habilidades para comunicarse,
expresarse, relacionarse con los demás, cuidar su salud, entre otras.
1
Al
poner en práctica unidades didácticas, los estudiantes organizarán
las sesiones de educación física en un periodo más amplio de trabajo
docente, de esta manera aprovecharán al máximo los espacios disponibles
que tienen para atender directamente a los alumnos; asimismo, establecerán
continuidad entre las acciones de una sesión a otra y podrán vincularse
con mayor facilidad, a través de estrategias que pongan en marcha
con los niños y adolescentes, a la planeación de los contenidos
escolares que efectúa el educador físico, para contribuir al logro
de los propósitos educativos; además, podrán valorar el impacto
que tiene la intervención docente en el aprendizaje cuando ésta
se planifica y se lleva a cabo adecuadamente por más tiempo con
los mismos grupos.
En
el horario asignado a la educación física en cada nivel educativo,
los estudiantes propondrán una serie de tareas con propósitos claros
mediante la dosificación y el tratamiento pertinente de los contenidos
y una secuencia de actividades, una gran variedad de propuestas
de organización del grupo y uso de los materiales, así como el establecimiento
de diversas formas de relación y comunicación con los alumnos, que
estimule su participación para favorecer el desarrollo de su competencia
motriz. Esta intervención docente será una oportunidad para que
los futuros docentes experimenten y mejoren sus competencias didácticas.
c)
Los estudiantes realizarán actividades pedagógicas complementarias
antes y después de la jornada escolar para ampliar
el tiempo de atención de las sesiones de educación física y contribuir
al logro de los propósitos que se persigan. Las propuestas didácticas,
con sus respectivas actividades complementarias, responderán a las
necesidades educativas que hayan identificado en los niños o en
los adolescentes durante las sesiones.
En
el cuadro de la siguiente página se muestran ejemplos de propuestas
didácticas cuya selección parte de necesidades educativas detectadas
en preescolar, primaria y secundaria.
Finalmente,
cabe señalar que en el desarrollo de esta modalidad se privilegiarán
actividades que tengan un sentido pedagógico diverso, amplio e incluyente,
evitando en todo momento aquellas que se relacionen con cuestiones
administrativas, secretariales, de limpieza, de arbitraje deportivo,
de apoyo político o de mensajería. Se recomienda no priorizar durante
el trabajo docente los concursos de escoltas, las composiciones
gimnásticas y los selectivos deportivos, ya que contribuyen escasamente
al logro de las finalidades de la educación básica y alejan a los
estudiantes de la aplicación del enfoque de reorientación de la
educación física.
| Nivel |
Necesidades
educativas de los alumnos |
Propuestas
didácticas 2 |
| Preescolar |
Reconocimiento
de la conciencia del movimiento mediante el ritmo y la expresión
corporal para sentirse seguro y competente en el plano motor. |
- Unidad didáctica con tres sesiones abiertas que contemplen: canciones,
itinerarios didácticos rítmicos y fábulas motrices.
|
| Primaria |
Desarrollo
de la expresión corporal a través de la presencia, conciencia
y vivencia del cuerpo para adquirir la capacidad de adaptarse
mejor a situaciones nuevas en el plano motor. |
- Unidad didáctica con tres sesiones cerradas a partir de un rallie
de expresión corporal con cuatro estaciones: a) los
espejos; b) lo que hace la mano hace la tras; c)
rodadas de leño; d) canción con mímica “mi muñeco
de cuerda”.
- Caja de estimulación plantar con actividades como: “El inspector”,
“El abecedario” y “Las estatuas”.
- El circo creativo.
|
| Secundaria |
Búsqueda
de la autorrealización física, es decir, el reconocimiento
de las posibilidades y límites personales, a fin de participar
en actividades competitivas. |
- Jornada de educación física cultural (exposición de carteles con graffiti,
concurso de canciones de música “pop” y diseño de posters
con el tema “La violencia intrafamiliar”).
- Club de juegos modificados (“Futbol a colores”, “Pego y corro”, “Todos
encestan”, “Volitoalla”).
- Circuitos de acción motriz de cinco estaciones; cinco patrones
de movimiento básicos (lanzar, correr, patear, atrapar y
saltar) y tres materiales (pelotas, bastones y aros).
|
3.2.
Modalidad 2. Trabajo docente de educación física a contraturno de
la jornada regular de una escuela, para que los alumnos aprendan
a utilizar su tiempo libre
La
modalidad 2 consiste en que los estudiantes normalistas ofrezcan
a los niños y a los adolescentes, fuera del horario regular, propuestas
para fortalecer su competencia motriz, mediante actividades flexibles,
diversas, amplias e incluyentes, que partan de su interés o necesidades
y fomenten su creatividad, autoestima y motivación.
La
finalidad de esta modalidad es efectuar acciones individuales y
colectivas que impliquen retos y problemas motrices a resolver,
destinadas a atender la diversidad de los alumnos de educación básica
para que aprendan a aprovechar positivamente su tiempo libre, y
adquieran un estilo de vida saludable, entre otros aprendizajes.
Esta modalidad se caracteriza porque se efectúa en el turno contrario
a la jornada escolar de los alumnos de un plantel de educación básica,
y tiene que organizarse cuidadosamente para cumplir con todos los
requisitos del plantel y considerar la situación o condiciones del
mismo; aunque su aplicación presenta dificultades conviene destacar
el impacto positivo que puede tener la escuela para cubrir la necesidad
social de niños y jóvenes por aprovechar y formarse convenientemente
en el uso de su tiempo libre.
3.2.1.
Tipos de actividades pedagógicas de la modalidad 2
El
trabajo docente en esta modalidad se organiza con mucha apertura,
pues más que seguir la secuencia de los contenidos establecidos
en los programas de estudio, exige diseñar y poner en práctica estrategias
didácticas o situaciones de aprendizaje especialmente atractivas
para los alumnos, que los motiven a presentarse en la escuela y
a participar en actividades que los ayuden a mejorar su competencia
motriz, que canalicen sus aficiones y potencialidades, o bien, que
los apoyen para superar algunas dificultades en el campo motor o
asociadas a limitaciones de movimiento que originen necesidades
educativas especiales.
Llevar
a cabo actividades físicas y recreativas fuera del horario escolar
contribuye a elevar las condiciones de vida de los escolares, a
que adquieran estilos de vida saludables y a reducir los riesgos
del entorno, así como a propiciar hábitos para el uso adecuado del
tiempo libre. Mediante estas actividades también se aprovechan las
instalaciones del plantel para ofrecer un servicio educativo en
horarios en que habitualmente no se utilizan.
La
cantidad de horas que no se destinen a las actividades físicas con
alumnos se dedicarán al resto de actividades señaladas en esta modalidad,
algunas de las cuales se efectuarán en el horario regular de las
escuelas de educación básica, como la participación en consejos
técnicos o la observación de los escolares.
Los
futuros maestros llevarán a cabo los siguientes tipos de actividades:
a) conformación y organización de los grupos de alumnos;
y b) organización y aplicación de las propuestas didácticas.
a)
Conformación y organización de los grupos de alumnos.
En esta modalidad, las propuestas didácticas que implementen los
estudiantes estarán dirigidas a grupos heterogéneos, por lo que
su organización se llevará a cabo al inicio del ciclo escolar,
con base en la observación de los alumnos en la jornada escolar,
en el diagnóstico, y en el proyecto escolar, además de considerar
las orientaciones de asesores, educadoras, maestros de grupo y
directivos del plantel.
De
acuerdo con los propósitos de las actividades a realizar con los
niños o los adolescentes, los futuros educadores físicos podrán
conformar los grupos a partir de algunos criterios como los que
se presentan a continuación:
- Grupos de edad; por ejemplo:
por ciclos en el nivel de primaria, o por grados en los niveles
de preescolar y secundaria.
- Habilidades motrices sobresalientes
y habilidades por desarrollar.
- Situación de riesgo de
fracaso escolar.
- Intereses, necesidades y aficiones.
b)
Organización y aplicación de las propuestas didácticas.
Una característica específica de esta modalidad es que los estudiantes,
con apoyo de su asesor, tutor y compañeros que comparten su estancia
en la misma escuela, diseñarán estrategias de organización de
las actividades (algunas de las formas de organización podrán
ser las unidades didácticas o las sesiones de educación física),
en las cuales considerarán: el uso y aprovechamiento de los espacios
de la escuela; orientaciones claras referidas a la seguridad de
los escolares; los apoyos y permisos que es necesario obtener
de las madres y los padres de familia; facilidades de las autoridades
educativas para el trabajo docente; espacios y recursos disponibles;
conocimiento de las condiciones sociales de los alumnos y del
entorno de la escuela, entre otros.
Los
estudiantes podrán aplicar con flexibilidad las diversas estrategias
didácticas que han aprendido en su formación, variando la secuencia
de aplicación, combinándolas o alternándolas a lo largo de los periodos
de práctica intensiva; al término de cada lapso de trabajo docente
los futuros educadores deberán concluir la aplicación de sus propuestas
didácticas y valorar su pertinencia, considerando el desempeño motor,
el impacto y las reacciones que manifiestan los niños y los adolescentes
al realizarlas.
La
variedad de estrategias didácticas con que cuentan los futuros educadores
físicos los orientarán a implementar las actividades pedagógicas
en cada uno de los niveles educativos, como se ilustra a continuación:
|
Nivel |
Algunas
prioridades de la educación física |
Ejemplos
de actividades |
Aprendizajes
a lograr en los niños o los adolescentes |
|
Preescolar |
Conocimiento
de la noción del propio cuerpo, la espacialidad, la temporalidad
y la conciencia corporal. |
- En una sesión de educación física: “Los cangrejos”, “El zoológico”.
- En un club de matrogimnasia: el adulto
se coloca de pie con piernas separadas, el niño gatea alrededor
de él (izquierda y derecha), efectúa “ochos” y pasa por
debajo (“puentes”), adelante y atrás.
- En actividades de contacto con la naturaleza: paseo en bosque o jardín
con vehículos lúdicos (triciclo, patineta, bicicleta, etcétera.)
- •En un club de pie plano: rodar botellas con la planta
del pie (adelante y atrás), caminar descalzos sobre pasto
y arena, entre otras actividades.
|
- Desarrolle sus capacidades para expresarse y comunicarse.
- Se sienta seguro y competente en el plano motriz.
- Desarrolle actitudes tanto para conservar el ambiente y
hacer un uso racional de los recursos naturales, como para
preservar el patrimonio cultural.
|
|
Primaria |
Exploración
y reconocimiento de los patrones básicos de movimiento en
los ámbitos de la motricidad: psicomotriz y funcional. |
- Lanzar y atrapar pelotas.
- Correr 20 metros y caminar 10.
- Reptar tres metros, trepar por una cuerda y suspenderse en una barra
o tubo.
- “Las siete maravillas de mi cuerpo”.
- “En busca del reino de Vulcano”.
|
- Desarrolle las capacidades que le permitan enfrentar desafíos y fortalezcan
su creatividad, autoestima y motivación.
- Se integre a un grupo y al trabajo en equipo; es decir,
desarrolle el sentido comunitario.
|
|
Secundaria |
Incremento
del bagaje motor mediante el desarrollo de habilidades motrices
específicas y complejas. |
- Tiro a la torre.
- Lanzamiento de frisbee.
- Eventos especiales: gymkhana (lanzamiento de globos, carrera
de sacos, piñata, mensajes del conocimiento, memorama, otros);
torneos de: korfbal, raquetas y futbol.
- En actividades alternativas (plaza de los desafíos, rallies,
oca gigante y ludoteca).
- En clubes de iniciación deportiva y deporte educativo
(basquetbol, futbol, voleibol, otros.)
|
- Sepa apreciarse y respetarse a sí mismo y a los otros.
- Proponga, comprenda y aplique reglas para la
convivencia y el juego limpio.
- Conozca sus derechos y deberes, y sepa aplicarlos o hacerlos valer.
- Sea capaz de adaptarse y manejar los cambios que implica
la actividad cinética; es decir, tener el control de sí
mismo, tanto en el plano afectivo como en el desempeño motor,
ante las diversas situaciones y manifestaciones imprevistas
que se dan en la acción.
|
A
continuación se presenta un resumen de las principales actividades
pedagógicas comunes para ambas modalidades de trabajo docente, así
como las que corresponden a cada una de ellas:
|
Actividades
pedagógicas comunes para las dos modalidades de trabajo docente |
| 1. Aplicación
de propuestas didácticas de educación física con alumnos de
un plantel.
2. Observación
y registro de las manifestaciones motrices de los niños y
de los adolescentes dentro y fuera de los salones de clases
durante la realización de las actividades y, además, sobre
su desenvolvimiento en general.
3. Realización
de ajustes a las planeaciones elaboradas previamente en la
escuela normal.
4. Evaluación
y registro del aprendizaje de los escolares y del propio desempeño
docente.
5. Participación
en actividades de educación física relacionadas con la gestión
escolar y con su difusión entre los padres de familia.
6.
Preparación de las áreas de trabajo y de los recursos materiales
requeridos para llevar a cabo las propuestas didácticas.
|
|
Actividades
pedagógicas de la modalidad 1 |
Actividades
pedagógicas de la modalidad 2 |
|
1. Organización
del horario de atención a los diferentes grupos.
2. Aplicación
de unidades didácticas, estructuradas en sesiones de educación
física.
3.
Realización de actividades pedagógicas complementarias antes
y/o después de la jornada escolar. |
1. Conformación
y organización de los grupos de alumnos.
2.
Organización y aplicación de las propuestas didácticas (algunas
de las formas podrán ser unidades didácticas o sesiones de
educación física). |
 |