Planes y Programas

Programa de Estudios, 7° semestre, Licenciatura en Educación Física /
Lineamientos para la Organización del Trabajo Académico durante Séptimo y
Octavo Semestres (Ed. 2005)
/
I. Trabajo Docente

4. Recomendaciones y sugerencias para la organización y promoción del trabajo docente

En el tiempo destinado por el Plan de Estudios para la asignatura Trabajo Docente I y II, los estudiantes acudirán al plantel de preescolar, primaria o secundaria que les corresponda a aplicar propuestas didácticas en alguna de las dos modalidades en que participen.3

En la organización de las actividades del trabajo docente se retomará la experiencia adquirida por las normales en el proceso de vinculación con las escuelas de educación básica, que han ido construyendo institucionalmente durante los seis primeros semestres. De esta manera, la selección de escuelas y la identificación de tutores debe ser resultado del trabajo efectuado y se refuerza con las acciones a emprender en séptimo y octavo semestres.

Para el desarrollo del trabajo docente se seleccionan escuelas, de los tres niveles de educación básica, de sostenimiento público; para su elección debe considerarse la totalidad de planteles en la entidad, incluyendo los que se encuentren en contextos urbanos, urbano marginados, rurales e indígenas. Si la escuela normal lo considera conveniente, en un mismo plantel de educación básica pueden desarrollarse ambas modalidades de trabajo docente.

La selección de los maestros de educación física en servicio como tutores será responsabilidad de las autoridades de la escuela normal y de educación física en cada entidad, jefes de sector y supervisores.

Una vez que están ubicadas las escuelas y seleccionados los tutores, los criterios de distribución de los estudiantes normalistas –por nivel, en un plantel, con determinado tutor y en cierta modalidad del trabajo docente– los establecen los directivos de la escuela normal y la academia de asesores de séptimo y octavo semestres, tomando en cuenta las opiniones, el historial académico y las competencias demostradas de los estudiantes normalistas, así como la ubicación de los centros escolares disponibles y el asesor que específicamente los atenderá.

Lo mejor será que se conformen grupos para el Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas Didácticas con estudiantes que se ubiquen en un mismo nivel educativo durante la aplicación de su trabajo docente. Cuando se decida colocar a un estudiante normalista en una escuela que no cuente con los servicios de un educador físico, se debe garantizar que el asesor asuma una mayor responsabilidad para visitar y ofrecer apoyo a dicho estudiante.

4.1. Características de la tutoría que los profesores en servicio brindan a los futuros maestros de educación física

Como se ha señalado, en el Plan de Estudios de la licenciatura se reconoce la necesidad de que los estudiantes se formen como docentes en las escuelas de educación básica mediante actividades graduales y sistemáticas de práctica que, durante séptimo y octavo semestres, culminan con el mayor tiempo posible de permanencia en los planteles de preescolar, primaria o secundaria. Este criterio constituye parte de una amplia tradición normalista que busca recuperar de los profesores en servicio el conocimiento tácito de la profesión docente que únicamente se adquiere mediante la práctica cotidiana.

En estas tareas, la participación del educador físico es muy útil, ya que orienta a los estudiantes para que lleven a cabo con éxito su trabajo docente, comparte con ellos la experiencia que ha adquirido en su ejercicio profesional y les transmite el conocimiento que tiene sobre las características de los grupos, los alumnos y el contexto en que se desenvuelven, sobre los contenidos de la especialidad y las actividades efectuadas en las escuelas, así como de la organización y el funcionamiento del plantel donde labora.

Para la escuela normal es indispensable que el tutor apoye los procesos formativos vinculados a la labor docente, porque los estudiantes normalistas tienen la necesidad de contar con orientaciones precisas para incorporarse a la dinámica escolar mediante la realización de acciones propias de educación física: organización y desarrollo de la sesión, selección de contenidos con base en propósitos definidos, y estrategias para facilitar el aprendizaje de los alumnos. Además, la presencia de un tutor contribuye a crear en la sesión que aplique el estudiante un clima de seguridad, confianza y credibilidad. Posteriormente, el tutor deberá brindar sugerencias y evaluar la práctica.

Es recomendable que, en lo posible, la tutoría se lleve a cabo por educadores físicos en servicio para ambas modalidades; sin embargo, esto puede no ser así en todos los casos, debido a la escasa cobertura del servicio de educación física en los diferentes niveles educativos y entidades del país, por lo que, independientemente de si existe o no un profesor de educación física en cada escuela seleccionada, será conveniente organizar o ampliar dicha tutoría a partir de un equipo integrado por maestros (en especial los titulares de los grupos que el estudiante atienda en su trabajo docente), y directivos de las escuelas de educación básica, en coordinación con la escuela normal, con el fin de que, como autoridades de cada plantel, se responsabilicen en conjunto del proceso de formación de los futuros educadores físicos.

Para ambas modalidades serán seleccionados como tutores, prioritariamente, los educadores físicos que cumplan con las siguientes características:

a) Ser profesor o licenciado en educación física. Tener capacidad para: escuchar y apoyar constantemente; responder preguntas; resolver dudas; proponer acciones; establecer una relación de colaboración para el trabajo conjunto; permitir que los estudiantes trabajen con base en el enfoque de la reorientación de la educación física en la educación básica, entre otros.

b) Manifestar su disposición a desempeñar la función de tutor del estudiante durante el ciclo escolar, previo conocimiento de los compromisos y responsabilidades que adquiere: orientar en el momento necesario para mejorar la calidad de la enseñanza; contar con tiempo y espacios para comentar acerca de los contenidos de educación física, las formas de organización de la sesión, el dominio de su profesión y la cultura escolar; crear un clima de confianza y credibilidad, así como de seguridad para el desarrollo de la sesión; ayudar a identificar problemas didácticos sobre los que habrá de reflexionarse posteriormente, entre otros.

c) Tener un prestigio profesional reconocido por el cumplimiento en su ejercicio cotidiano, su iniciativa y creatividad pedagógica en el diseño, la realización de acciones para el mejoramiento del trabajo docente y la obtención de resultados educativos con todos los alumnos de los grupos que atiende (se considerará, asimismo, su participación en proyectos escolares y programas con carácter incluyente que contribuyan al logro de los propósitos de la educación básica).

d) Contar con un mínimo de tres años de servicio frente a grupo como profesor de educación física.

Como se ha señalado, inicialmente las escuelas normales indicarán las escuelas de práctica y los tutores de educación física; posteriormente, cuando los estudiantes ya estén establecidos en las escuelas y durante las primeras semanas de trabajo docente, la normal organizará, a través del asesor, un equipo de tutores conformado por los maestros de los grupos que atienda el estudiante normalista y los directivos del plantel. La tutoría con estas características ofrecerá a los futuros maestros diversas orientaciones según el punto de vista de quienes integren dicho equipo; situación que enriquecerá la formación de los primeros, con la experiencia de directivos y maestros de grupo, mismos que, por su permanencia en la jornada escolar completa, a diferencia del educador físico en servicio, tendrán un conocimiento más profundo sobre la organización y el funcionamiento de la escuela y de los grupos, las condiciones sociales de los alumnos y del entorno del plantel, las características específicas de los alumnos, los atributos de los grupos en su conjunto, la diversidad y las diferencias individuales de los escolares.

En los planteles de preescolar, primaria o secundaria donde se decida impulsar la modalidad 2 de trabajo docente, los maestros y directivos deberán organizarse y comprometerse para ofrecer rotativamente la tutoría en cada periodo de trabajo docente, la cual consistirá en acompañar a los estudiantes y ofrecerles orientaciones con base en el conocimiento que tienen al estar en contacto permanente con las condiciones sociales de sus alumnos y del entorno de la escuela. Este acompañamiento será útil, además, para contribuir a la seguridad de los alumnos.

Tanto el maestro de educación física como el equipo de tutores serán responsables de los grupos de alumnos con que trabajen los futuros educadores físicos; en ambas modalidades deben acompañar a los estudiantes en la aplicación de la sesión, así como en las otras actividades que efectúen como parte del trabajo docente.

4.2. Funciones y responsabilidades de los tutores

La tutoría implica que todo profesor dispuesto a ejercerla deberá asumirla conforme a las características del trabajo docente que lleva a cabo el estudiante normalista. Independientemente de quienes participen y de la modalidad de que se trate, los tutores asumirán las siguientes funciones, mismas que facilitarán a los futuros profesores alcanzar los propósitos de su trabajo docente:

1.  Mantener comunicación con el asesor de la escuela normal para conocer cuáles son los propósitos de la formación de los estudiantes, el enfoque y los contenidos de las asignaturas que cursan, las actividades que efectuarán durante su estancia en la escuela y los criterios para evaluar su desempeño, con el propósito de tomar los acuerdos necesarios para desarrollar una labor coordinada en apoyo a los estudiantes y para llevar un seguimiento de su desempeño. Al mismo tiempo, establecer con el futuro educador físico una relación de respeto y confianza para la buena marcha de sus actividades.

2.  Proporcionar los contenidos que el estudiante deberá cubrir e informarle del tipo de actividades que comúnmente realizan, o que han llevado a cabo, con los grupos de alumnos en los que intervendrá el estudiante, de manera que éste diseñe sus propuestas didácticas con más pertinencia para cada periodo de trabajo docente, buscando, además, que sean congruentes con el enfoque pedagógico aprendido en la escuela normal. Esto para no alterar la planeación del profesor titular y el aprendizaje de los alumnos. Por otra parte, se espera que el tutor proporcione a los profesores en formación sus apreciaciones sobre las características de los grupos y de los niños o los adolescentes, así como acerca del ambiente familiar y social de éstos.

3.  Observar el desempeño de las actividades que pone en práctica el estudiante normalista en los grupos que atiende. Sin descuidar su responsabilidad como titulares de los grupos, permanecerán con los mismos durante toda la sesión –o el tiempo que dure la actividad motriz, para el caso de la modalidad 2–, con la finalidad de observar y apoyar a los estudiantes en los momentos en que lo requieran, y garantizar la seguridad de los alumnos.

4.  Orientar la práctica de los estudiantes mediante recomendaciones y comentarios –hechos con tacto y de forma oportuna– con el fin de que continúen mejorando sus competencias didácticas y puedan reconocer retos, dificultades y limitaciones; en particular, apoyar la elaboración de la planeación y la realización de las actividades de trabajo docente: propuestas didácticas, observaciones, entrevistas con las madres y los padres de familia, participación en consejos técnicos de la escuela, organización de actividades colectivas, entre otras; así como facilitar materiales para el avance de este trabajo.

Al entrar en contacto con sus tutores –sobre todo con los profesores de grupo– y al observar a los alumnos en los salones de clase, el estudiante puede contribuir con algunas actividades motrices a atender o fortalecer el tratamiento de contenidos curriculares de cualquier asignatura o campo que estudian o en los que se desarrollan los niños y los adolescentes, así apoya desde la educación física la formación integral de los escolares y aprende a vincular su trabajo con el de los maestros generales.

Las sugerencias del tutor al futuro docente pueden girar en torno a: la habilidad para dirigirse a los alumnos con un lenguaje sencillo y claro; la forma de organizar al grupo y guiar las actividades; la capacidad para resolver situaciones imprevistas; el manejo creativo de los recursos y materiales con que cuentan la escuela y el entorno; la relación que establece el docente con la escuela en su conjunto y con los padres y las madres de familia. Es deseable que, al observar a los normalistas, los tutores tomen nota de su desempeño, lo cual constituirá una base para su evaluación.

5.   Compartir con los estudiantes normalistas las planeaciones para sus grupos, con la finalidad de que puedan realizar un trabajo más coordinado en los propósitos educativos y, al mismo tiempo, les den oportunidad de ensayar o experimentar propuestas didácticas y variedad de prácticas, de modo que puedan desarrollar su trabajo docente de acuerdo con la reorientación de la educación física en la educación básica y que éste redunde en un mayor beneficio para los alumnos.

Asimismo, se recomienda compartir con los futuros educadores información sobre aspectos organizativos y de la cultura escolar; sugerencias que permitan a los estudiantes desde su trabajo docente impulsar el mejoramiento conjunto del plantel; orientaciones para relacionarse con la comunidad a fin de lograr el apoyo de ésta a la labor educativa que ellos realizan; y ofrecer observaciones sobre su intervención en estos aspectos.

6.   Participar en las reuniones a que convoque la escuela normal con la finalidad de obtener información y valorar los avances en el proceso del trabajo docente; e incorporarse a las acciones de actualización que la normal lleve a cabo para fortalecer la función de tutoría.

Es conveniente reiterar que el apoyo de los tutores es fundamental en la formación inicial de los futuros maestros, por lo que se evitará incurrir en prácticas negativas que suelen observarse cuando los normalistas acuden a las escuelas, tales como asignarles temas irrelevantes o inviables para trabajarse con los grupos, prestarles su planeación para que realicen una copia textual de ella, ausentarse frecuentemente, considerar al estudiante como profesor para cubrir sus propias ausencias o las de los maestros de otros grupos, asignarle tareas de mantenimiento físico del plantel, administrativas, o de promoción social de escasa o nula relación con el trabajo pedagógico, o tareas de carácter personal ajenas al trabajo docente.

4.3. El papel de los asesores de las actividades académicas de séptimo y octavo semestres durante el trabajo docente

Los maestros de la normal que desempeñen la función de asesoría durante los periodos de trabajo docente realizarán las siguientes tareas:

a)  Informar a los directivos y profesores de educación básica sobre los propósitos formativos de las actividades de séptimo y octavo semestres.

b)  Dar seguimiento más puntual a los estudiantes que desarrollen el trabajo docente en condiciones desfavorables o manifiesten actitudes de poco compromiso y responsabilidad.

c)  Orientar con precisión a los tutores acerca de las actividades que efectuarán los futuros educadores, de cuáles son los recursos necesarios para desarrollarlas, y cómo evaluar su aplicación.

d)  Llegar a acuerdos con los tutores que permitan avanzar en las acciones programadas.

e)  Establecer comunicación con el equipo de tutores y los maestros de grupo, para que se trabaje en el mismo sentido que con el educador físico en servicio.

f)  Asesorar la aplicación de propuestas didácticas en las escuelas de educación básica de todos los estudiantes a su cargo.

g)  Evaluar el desempeño de cada estudiante con base en los criterios establecidos, y coordinar y participar con los tutores en reuniones en las que se comenten y discutan los resultados de las distintas actividades que efectúan los normalistas.

En séptimo y octavo semestres el asesor realizará un trabajo más cercano con los estudiantes; se requiere que asista regularmente y con tiempo suficiente a observar el desempeño de éstos en el trabajo docente y que dialogue con ellos en los momentos más oportunos. Como parte de estas acciones, se coordinará con el tutor y/o equipo de tutores que se instale en cada escuela, por lo que habrá de tomar en cuenta los comentarios referidos al desempeño docente que hagan los profesores de educación física, los maestros de grupo y los directivos del plantel.

El asesor debe ayudar al estudiante a identificar elementos clave que permitan analizar la sesión y la puesta en práctica de unidades didácticas o, en general, las propuestas didácticas; y formular preguntas que motiven la reflexión y le auxilien a realizar ajustes a su trabajo docente en el lugar en que se lleve a cabo. Con estos elementos el asesor podrá establecer comunicación con el estudiante; iniciar un breve análisis después de la sesión; apoyarlo a tomar decisiones para la siguiente clase; y dar seguimiento a la evolución de su desempeño con información precisa obtenida del trabajo docente y de los comentarios o informes que los tutores proporcionen.

Es importante que la asesoría se centre en aspectos que permitan revisar y orientar la práctica docente de los futuros educadores físicos, tales como: estrategias didácticas propuestas, distribución del tiempo (proporción de actividades motrices en la sesión y participación de los alumnos), formas de abordar el contenido, uso del espacio y de los materiales, además de identificar cómo toman en cuenta las motivaciones y los intereses de los escolares. Al mismo tiempo se espera que el asesor intervenga con tacto en el momento oportuno, que evite interrumpir al estudiante durante las actividades y cuide de no restarle autoridad frente a los escolares.

La información recopilada permitirá ampliar la reflexión de la práctica docente en el Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas Didácticas en la escuela normal.

4.4. Responsabilidades de los directivos de las escuelas normales al organizar y promover el trabajo docente en las escuelas de educación básica

Para organizar el conjunto de actividades del trabajo docente y mantener una comunicación permanente con las escuelas de educación básica que participen en el proceso, las autoridades de las escuelas que ofrecen la Licenciatura en Educación Física asumirán las siguientes responsabilidades:

a) Organizar los grupos de estudiantes del último grado escolar y designar a los asesores de las actividades académicas de séptimo y octavo semestres, con base en los criterios establecidos en el capítulo II de estos lineamientos.

b) Dar a conocer estos lineamientos entre los estudiantes del último año de la licenciatura, entregándoles el documento impreso.

c) Informar a los directivos y tutores de los planteles de educación básica acerca de las características del Plan de Estudios de la licenciatura y de los propósitos formativos del trabajo docente de séptimo y octavo semestres, así como los requerimientos para llevarlo a cabo. Asimismo, emitirán y entregarán la documentación necesaria a dichas autoridades de los planteles de preescolar, primaria o secundaria, para que los normalistas efectúen las tareas que tienen asignadas.

d) Establecer, en coordinación con el Responsable Estatal del Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos de las Escuelas Normales, los acuerdos necesarios con las autoridades educativas de la entidad, para involucrar a los supervisores de zona y a los directores de las escuelas de preescolar, primaria y secundaria en el seguimiento del trabajo docente, y mantener comunicación permanente con las autoridades de educación básica y de educación física para informar sobre el desempeño de los estudiantes normalistas.

e) Reconocer la participación de las escuelas de educación básica y de los maestros tutores en el proceso de formación inicial de los futuros educadores físicos. En coordinación con la autoridad educativa estatal, promoverán el reconocimiento de los maestros tutores en el escalafón vertical por asistir a las actividades de capacitación sobre la tutoría a los estudiantes normalistas de séptimo y octavo semestres de la Licenciatura en Educación Física, que promueva la escuela normal. Asimismo, la normal emitirá un documento para valorar el esfuerzo y la intervención del personal académico y directivo de los planteles de educación preescolar, primaria y secundaria en la formación de los futuros maestros.

f) Organizar y asegurar la realización de las reuniones de trabajo colegiado en la escuela normal entre los asesores para:

  • Programar las visitas de seguimiento a los estudiantes, que llevarán a cabo los asesores en las escuelas donde se desarrolle el trabajo docente, mediante el diseño de rutas que permitan que cada estudiante sea visitado por su asesor al menos una vez por semana durante cada periodo. Para atender esta tarea se podrán incorporar, además, a través de una red de asesoría, otros profesores de la escuela normal, quienes tendrán comunicación permanente con el asesor titular de los estudiantes visitados.

  • Valorar los resultados del trabajo e identificar aspectos en los que sea necesario orientar a los estudiantes y a los profesores que participen como tutores, y así contribuir al mejoramiento sistemático del trabajo docente.

  • Diseñar el programa de acciones a realizar de manera compartida con las escuelas de preescolar, primaria y secundaria durante el año escolar; por ejemplo, al efectuar la gestión para solicitar las instalaciones, los recursos y los requerimientos necesarios para llevar a cabo el trabajo docente en cualquiera de sus dos modalidades –permisos por escrito de los padres de familia, convocatorias autorizadas por la escuela, entre otras.

  • Acordar los mecanismos e instrumentos de control de asistencia de los estudiantes en los periodos de trabajo docente en la escuela de educación básica respectiva.

g) Atender situaciones que impidan el desarrollo del trabajo docente en las condiciones adecuadas, por ejemplo:

  • El incumplimiento sistemático de la función de tutoría. En caso de que, durante la realización del trabajo docente, algún estudiante manifieste inconformidad porque el desempeño de sus tutores no responde a los lineamientos y criterios establecidos, y las causas de tal inconformidad estén suficientemente justificadas, se procederá a revisar el caso con el asesor de la normal y las autoridades del plantel educativo para encontrar una solución.

  • La falta de disposición del estudiante para efectuar el trabajo docente. Cuando los profesores que participan como tutores y el director de la escuela de preescolar, primaria o secundaria tengan evidencias de que el estudiante no cumple con las tareas propias del trabajo docente, se analizará el caso con el asesor de la normal y se tomarán las medidas pertinentes para evitar que la actitud del futuro profesor repercuta de manera negativa en la formación de los alumnos de los distintos grupos que atiende. En el análisis o valoración que se haga es importante tomar en cuenta que el estudiante apenas está en proceso de adquisición de las competencias profesionales necesarias para trabajar con los alumnos de educación básica.

En cualquier situación imprevista el asesor, en coordinación con las autoridades de la escuela normal: primero, revisarán el caso; segundo, establecerán un acuerdo con las autoridades de la escuela en cuestión y con quienes lleven a cabo las tareas de tutoría para buscar soluciones; tercero, tomarán las decisiones pertinentes para garantizar que los estudiantes desplieguen su trabajo docente en condiciones favorables.

h) Establecer comunicación con los directores de las escuelas de preescolar, primaria y secundaria, a fin de asegurar que los estudiantes lleven a cabo el trabajo docente en los grupos que les fueron asignados, y evitar de esta manera que se aproveche la presencia de los estudiantes para cubrir las necesidades de personal en dichas escuelas.

4.5. Compromisos de los estudiantes en la realización del trabajo docente

Como se ha señalado, las actividades de séptimo y octavo semestres servirán para que los futuros profesores de educación física adquieran los aprendizajes que fortalezcan su formación profesional y para asegurar un trabajo efectivo con los grupos de alumnos de educación básica. Para lograrlo, asumirán los siguientes compromisos:

a) Realizar el trabajo docente con responsabilidad en la escuela y con los grupos que se les asignen. Actuar como un futuro educador físico reflexivo, que es capaz de tomar decisiones, desenvolverse con autonomía, resolver imprevistos, ensayar soluciones a los problemas didácticos que se le presenten y registrar sus observaciones y experiencias para mejorar su trabajo docente.

b) Asistir puntual e ininterrumpidamente a la escuela de educación básica asignada durante los periodos destinados y permanecer en ella durante toda la jornada, salvo cuando el trabajo docente se efectúe fuera de la escuela, según las actividades programadas y la modalidad con que se trabaje.

c) Trabajar la educación física incluyendo a todos los alumnos de los grupos que le fueron asignados para realizar el trabajo docente en cualquiera de sus dos modalidades y favorecer un ambiente de respeto y confianza. En particular, atender con equidad, mediante estrategias específicas, a los educandos de grupos vulnerables que muestren mayor riesgo de fracaso escolar.

d) Presentar con oportunidad, a quienes funjan como sus tutores, las propuestas didácticas que aplicarán con los alumnos de los distintos grupos en cada una de las modalidades de trabajo docente, para obtener sus comentarios.

e) Aplicar las propuestas didácticas diseñadas y evaluar con pertinencia los aprendizajes de los alumnos.

f) Establecer comunicación con los distintos actores de la escuela: niños o adolescentes, padres de familia, tutores, directivos y demás personal docente y de apoyo del plantel. Particularmente, reconocer la autoridad de los directivos tanto por su función dentro del plantel, como por las posibilidades de tutoría que pueden ofrecer.

g) Participar en las diversas actividades que se lleven a cabo en la escuela y que corresponden a las de todo educador físico en servicio: reuniones de los maestros de educación física, juntas del Consejo Técnico Escolar, juntas con madres y padres de familia, entre otras. En el caso de la modalidad 2 de trabajo docente, los normalistas asistirán en el horario regular de los grupos que atienden para tener este acercamiento.

h) Solicitar observaciones y recomendaciones para mejorar su desempeño docente a los maestros que participen como tutores.

i) Identificar y registrar los distintos aspectos de su experiencia docente para utilizarlos en la reflexión acerca de las actividades realizadas: diario de observación y práctica, plan general de trabajo, planes de sesiones o de unidades didácticas, videograbaciones de las propuestas didácticas aplicadas, producciones de alumnos –como esquemas para explicar la propia acción motriz, elaboración de convocatorias en el marco de una fiesta motriz, etcétera–, escritos derivados de análisis anteriores, expedientes, entre otros.

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