| Programa
de Estudios, 7° semestre, Licenciatura en Educación Física
/
Lineamientos
para la Organización del Trabajo Académico durante
Séptimo y
Octavo Semestres (Ed. 2005)/
I.
Trabajo Docente
4. Recomendaciones
y sugerencias para la organización y promoción del trabajo docente
En
el tiempo destinado por el Plan de Estudios para la asignatura Trabajo
Docente I y II, los estudiantes acudirán al plantel de preescolar,
primaria o secundaria que les corresponda a aplicar propuestas didácticas
en alguna de las dos modalidades en que participen.3
En
la organización de las actividades del trabajo docente se retomará
la experiencia adquirida por las normales en el proceso de vinculación
con las escuelas de educación básica, que han ido construyendo institucionalmente
durante los seis primeros semestres. De esta manera, la selección
de escuelas y la identificación de tutores debe ser resultado del
trabajo efectuado y se refuerza con las acciones a emprender en
séptimo y octavo semestres.
Para
el desarrollo del trabajo docente se seleccionan escuelas, de los
tres niveles de educación básica, de sostenimiento público; para
su elección debe considerarse la totalidad de planteles en la entidad,
incluyendo los que se encuentren en contextos urbanos, urbano marginados,
rurales e indígenas. Si la escuela normal lo considera conveniente,
en un mismo plantel de educación básica pueden desarrollarse ambas
modalidades de trabajo docente.
La
selección de los maestros de educación física en servicio como tutores
será responsabilidad de las autoridades de la escuela normal y de
educación física en cada entidad, jefes de sector y supervisores.
Una
vez que están ubicadas las escuelas y seleccionados los tutores,
los criterios de distribución de los estudiantes normalistas –por
nivel, en un plantel, con determinado tutor y en cierta modalidad
del trabajo docente– los establecen los directivos de la escuela
normal y la academia de asesores de séptimo y octavo semestres,
tomando en cuenta las opiniones, el historial académico y las competencias
demostradas de los estudiantes normalistas, así como la ubicación
de los centros escolares disponibles y el asesor que específicamente
los atenderá.
Lo
mejor será que se conformen grupos para el Taller de Análisis del
Trabajo Docente y Diseño de Propuestas Didácticas con estudiantes
que se ubiquen en un mismo nivel educativo durante la aplicación
de su trabajo docente. Cuando se decida colocar a un estudiante
normalista en una escuela que no cuente con los servicios de un
educador físico, se debe garantizar que el asesor asuma una mayor
responsabilidad para visitar y ofrecer apoyo a dicho estudiante.
4.1.
Características de la tutoría que los profesores en servicio brindan
a los futuros maestros de educación física
Como
se ha señalado, en el Plan de Estudios de la licenciatura se reconoce
la necesidad de que los estudiantes se formen como docentes en las
escuelas de educación básica mediante actividades graduales y sistemáticas
de práctica que, durante séptimo y octavo semestres, culminan con
el mayor tiempo posible de permanencia en los planteles de preescolar,
primaria o secundaria. Este criterio constituye parte de una amplia
tradición normalista que busca recuperar de los profesores en servicio
el conocimiento tácito de la profesión docente que únicamente se
adquiere mediante la práctica cotidiana.
En
estas tareas, la participación del educador físico es muy útil,
ya que orienta a los estudiantes para que lleven a cabo con éxito
su trabajo docente, comparte con ellos la experiencia que ha adquirido
en su ejercicio profesional y les transmite el conocimiento que
tiene sobre las características de los grupos, los alumnos y el
contexto en que se desenvuelven, sobre los contenidos de la especialidad
y las actividades efectuadas en las escuelas, así como de la organización
y el funcionamiento del plantel donde labora.
Para
la escuela normal es indispensable que el tutor apoye los procesos
formativos vinculados a la labor docente, porque los estudiantes
normalistas tienen la necesidad de contar con orientaciones precisas
para incorporarse a la dinámica escolar mediante la realización
de acciones propias de educación física: organización y desarrollo
de la sesión, selección de contenidos con base en propósitos definidos,
y estrategias para facilitar el aprendizaje de los alumnos. Además,
la presencia de un tutor contribuye a crear en la sesión que aplique
el estudiante un clima de seguridad, confianza y credibilidad. Posteriormente,
el tutor deberá brindar sugerencias y evaluar la práctica.
Es
recomendable que, en lo posible, la tutoría se lleve a cabo por
educadores físicos en servicio para ambas modalidades; sin embargo,
esto puede no ser así en todos los casos, debido a la escasa cobertura
del servicio de educación física en los diferentes niveles educativos
y entidades del país, por lo que, independientemente de si existe
o no un profesor de educación física en cada escuela seleccionada,
será conveniente organizar o ampliar dicha tutoría a partir de un
equipo integrado por maestros (en especial los titulares de los
grupos que el estudiante atienda en su trabajo docente), y directivos
de las escuelas de educación básica, en coordinación con la escuela
normal, con el fin de que, como autoridades de cada plantel, se
responsabilicen en conjunto del proceso de formación de los futuros
educadores físicos.
Para
ambas modalidades serán seleccionados como tutores, prioritariamente,
los educadores físicos que cumplan con las siguientes características:
a)
Ser profesor o licenciado en educación física.
Tener capacidad para: escuchar y apoyar constantemente; responder
preguntas; resolver dudas; proponer acciones; establecer una relación
de colaboración para el trabajo conjunto; permitir que los estudiantes
trabajen con base en el enfoque de la reorientación de la educación
física en la educación básica, entre otros.
b)
Manifestar su disposición a desempeñar la función de tutor del
estudiante durante el ciclo escolar, previo conocimiento de los
compromisos y responsabilidades que adquiere:
orientar en el momento necesario para mejorar la calidad de la
enseñanza; contar con tiempo y espacios para comentar acerca de
los contenidos de educación física, las formas de organización
de la sesión, el dominio de su profesión y la cultura escolar;
crear un clima de confianza y credibilidad, así como de seguridad
para el desarrollo de la sesión; ayudar a identificar problemas
didácticos sobre los que habrá de reflexionarse posteriormente,
entre otros.
c)
Tener un prestigio profesional reconocido por el
cumplimiento en su ejercicio cotidiano, su iniciativa y creatividad
pedagógica en el diseño, la realización de acciones para el mejoramiento
del trabajo docente y la obtención de resultados educativos con
todos los alumnos de los grupos que atiende (se considerará, asimismo,
su participación en proyectos escolares y programas con carácter
incluyente que contribuyan al logro de los propósitos de la educación
básica).
d)
Contar con un mínimo de tres años de servicio frente a grupo como
profesor de educación física.
Como
se ha señalado, inicialmente las escuelas normales indicarán las
escuelas de práctica y los tutores de educación física; posteriormente,
cuando los estudiantes ya estén establecidos en las escuelas y durante
las primeras semanas de trabajo docente, la normal organizará, a
través del asesor, un equipo de tutores conformado por los maestros
de los grupos que atienda el estudiante normalista y los directivos
del plantel. La tutoría con estas características ofrecerá a los
futuros maestros diversas orientaciones según el punto de vista
de quienes integren dicho equipo; situación que enriquecerá la formación
de los primeros, con la experiencia de directivos y maestros de
grupo, mismos que, por su permanencia en la jornada escolar completa,
a diferencia del educador físico en servicio, tendrán un conocimiento
más profundo sobre la organización y el funcionamiento de la escuela
y de los grupos, las condiciones sociales de los alumnos y del entorno
del plantel, las características específicas de los alumnos, los
atributos de los grupos en su conjunto, la diversidad y las diferencias
individuales de los escolares.
En
los planteles de preescolar, primaria o secundaria donde se decida
impulsar la modalidad 2 de trabajo docente, los maestros y directivos
deberán organizarse y comprometerse para ofrecer rotativamente la
tutoría en cada periodo de trabajo docente, la cual consistirá en
acompañar a los estudiantes y ofrecerles orientaciones con base
en el conocimiento que tienen al estar en contacto permanente con
las condiciones sociales de sus alumnos y del entorno de la escuela.
Este acompañamiento será útil, además, para contribuir a la seguridad
de los alumnos.
Tanto
el maestro de educación física como el equipo de tutores serán responsables
de los grupos de alumnos con que trabajen los futuros educadores
físicos; en ambas modalidades deben acompañar a los estudiantes
en la aplicación de la sesión, así como en las otras actividades
que efectúen como parte del trabajo docente.
4.2.
Funciones y responsabilidades de los tutores
La
tutoría implica que todo profesor dispuesto a ejercerla deberá asumirla
conforme a las características del trabajo docente que lleva a cabo
el estudiante normalista. Independientemente de quienes participen
y de la modalidad de que se trate, los tutores asumirán las siguientes
funciones, mismas que facilitarán a los futuros profesores alcanzar
los propósitos de su trabajo docente:
1. Mantener comunicación con el asesor de la escuela
normal para conocer cuáles son los propósitos de la
formación de los estudiantes, el enfoque y los contenidos de las
asignaturas que cursan, las actividades que efectuarán durante su
estancia en la escuela y los criterios para evaluar su desempeño,
con el propósito de tomar los acuerdos necesarios para desarrollar
una labor coordinada en apoyo a los estudiantes y para llevar un
seguimiento de su desempeño. Al mismo tiempo, establecer con el
futuro educador físico una relación de respeto y confianza para
la buena marcha de sus actividades.
2. Proporcionar los contenidos que el estudiante deberá
cubrir e informarle del tipo de actividades que comúnmente realizan,
o que han llevado a cabo, con los grupos de alumnos en
los que intervendrá el estudiante, de manera que éste diseñe sus
propuestas didácticas con más pertinencia para cada periodo de trabajo
docente, buscando, además, que sean congruentes con el enfoque pedagógico
aprendido en la escuela normal. Esto para no alterar la planeación
del profesor titular y el aprendizaje de los alumnos. Por otra parte,
se espera que el tutor proporcione a los profesores en formación
sus apreciaciones sobre las características de los grupos y de los
niños o los adolescentes, así como acerca del ambiente familiar
y social de éstos.
3. Observar el desempeño de las actividades que pone
en práctica el estudiante normalista en los grupos que atiende.
Sin descuidar su responsabilidad como titulares de los grupos, permanecerán
con los mismos durante toda la sesión –o el tiempo que dure la actividad
motriz, para el caso de la modalidad 2–, con la finalidad de observar
y apoyar a los estudiantes en los momentos en que lo requieran,
y garantizar la seguridad de los alumnos.
4. Orientar la práctica de los estudiantes mediante
recomendaciones y comentarios –hechos con tacto y de
forma oportuna– con el fin de que continúen mejorando sus competencias
didácticas y puedan reconocer retos, dificultades y limitaciones;
en particular, apoyar la elaboración de la planeación y la realización
de las actividades de trabajo docente: propuestas didácticas, observaciones,
entrevistas con las madres y los padres de familia, participación
en consejos técnicos de la escuela, organización de actividades
colectivas, entre otras; así como facilitar materiales para el avance
de este trabajo.
Al
entrar en contacto con sus tutores –sobre todo con los profesores
de grupo– y al observar a los alumnos en los salones de clase, el
estudiante puede contribuir con algunas actividades motrices a atender
o fortalecer el tratamiento de contenidos curriculares de cualquier
asignatura o campo que estudian o en los que se desarrollan los
niños y los adolescentes, así apoya desde la educación física la
formación integral de los escolares y aprende a vincular su trabajo
con el de los maestros generales.
Las
sugerencias del tutor al futuro docente pueden girar en torno a:
la habilidad para dirigirse a los alumnos con un lenguaje sencillo
y claro; la forma de organizar al grupo y guiar las actividades;
la capacidad para resolver situaciones imprevistas; el manejo creativo
de los recursos y materiales con que cuentan la escuela y el entorno;
la relación que establece el docente con la escuela en su conjunto
y con los padres y las madres de familia. Es deseable que, al observar
a los normalistas, los tutores tomen nota de su desempeño, lo cual
constituirá una base para su evaluación.
5.
Compartir con los estudiantes normalistas las planeaciones para
sus grupos, con la finalidad de que puedan realizar un trabajo más
coordinado en los propósitos educativos y, al mismo
tiempo, les den oportunidad de ensayar o experimentar propuestas
didácticas y variedad de prácticas, de modo que puedan desarrollar
su trabajo docente de acuerdo con la reorientación de la educación
física en la educación básica y que éste redunde en un mayor beneficio
para los alumnos.
Asimismo,
se recomienda compartir con los futuros educadores información sobre
aspectos organizativos y de la cultura escolar; sugerencias que
permitan a los estudiantes desde su trabajo docente impulsar el
mejoramiento conjunto del plantel; orientaciones para relacionarse
con la comunidad a fin de lograr el apoyo de ésta a la labor educativa
que ellos realizan; y ofrecer observaciones sobre su intervención
en estos aspectos.
6.
Participar en las reuniones a que convoque la escuela normal
con la finalidad de obtener información y valorar los avances
en el proceso del trabajo docente; e incorporarse a las acciones
de actualización que la normal lleve a cabo para fortalecer la función
de tutoría.
Es
conveniente reiterar que el apoyo de los tutores es fundamental
en la formación inicial de los futuros maestros, por lo que se evitará
incurrir en prácticas negativas que suelen observarse cuando los
normalistas acuden a las escuelas, tales como asignarles temas irrelevantes
o inviables para trabajarse con los grupos, prestarles su planeación
para que realicen una copia textual de ella, ausentarse frecuentemente,
considerar al estudiante como profesor para cubrir sus propias ausencias
o las de los maestros de otros grupos, asignarle tareas de mantenimiento
físico del plantel, administrativas, o de promoción social de escasa
o nula relación con el trabajo pedagógico, o tareas de carácter
personal ajenas al trabajo docente.
4.3.
El papel de los asesores de las actividades académicas de séptimo
y octavo semestres durante el trabajo docente
Los
maestros de la normal que desempeñen la función de asesoría durante
los periodos de trabajo docente realizarán las siguientes tareas:
a) Informar a los directivos y profesores de educación básica
sobre los propósitos formativos de las actividades de séptimo
y octavo semestres.
b) Dar seguimiento más puntual a los estudiantes que desarrollen
el trabajo docente en condiciones desfavorables o manifiesten
actitudes de poco compromiso y responsabilidad.
c) Orientar con precisión a los tutores acerca de las actividades
que efectuarán los futuros educadores, de cuáles son los recursos
necesarios para desarrollarlas, y cómo evaluar su aplicación.
d) Llegar a acuerdos con los tutores que permitan avanzar
en las acciones programadas.
e) Establecer comunicación con el equipo de tutores y los
maestros de grupo, para que se trabaje en el mismo sentido que
con el educador físico en servicio.
f) Asesorar la aplicación de propuestas didácticas en las
escuelas de educación básica de todos los estudiantes a su cargo.
g) Evaluar el desempeño de cada estudiante con base en los
criterios establecidos, y coordinar y participar con los tutores
en reuniones en las que se comenten y discutan los resultados
de las distintas actividades que efectúan los normalistas.
En
séptimo y octavo semestres el asesor realizará un trabajo más cercano
con los estudiantes; se requiere que asista regularmente y con tiempo
suficiente a observar el desempeño de éstos en el trabajo docente
y que dialogue con ellos en los momentos más oportunos. Como parte
de estas acciones, se coordinará con el tutor y/o equipo de tutores
que se instale en cada escuela, por lo que habrá de tomar en cuenta
los comentarios referidos al desempeño docente que hagan los profesores
de educación física, los maestros de grupo y los directivos del
plantel.
El
asesor debe ayudar al estudiante a identificar elementos clave que
permitan analizar la sesión y la puesta en práctica de unidades
didácticas o, en general, las propuestas didácticas; y formular
preguntas que motiven la reflexión y le auxilien a realizar ajustes
a su trabajo docente en el lugar en que se lleve a cabo. Con estos
elementos el asesor podrá establecer comunicación con el estudiante;
iniciar un breve análisis después de la sesión; apoyarlo a tomar
decisiones para la siguiente clase; y dar seguimiento a la evolución
de su desempeño con información precisa obtenida del trabajo docente
y de los comentarios o informes que los tutores proporcionen.
Es
importante que la asesoría se centre en aspectos que permitan revisar
y orientar la práctica docente de los futuros educadores físicos,
tales como: estrategias didácticas propuestas, distribución del
tiempo (proporción de actividades motrices en la sesión y participación
de los alumnos), formas de abordar el contenido, uso del espacio
y de los materiales, además de identificar cómo toman en cuenta
las motivaciones y los intereses de los escolares. Al mismo tiempo
se espera que el asesor intervenga con tacto en el momento oportuno,
que evite interrumpir al estudiante durante las actividades y cuide
de no restarle autoridad frente a los escolares.
La
información recopilada permitirá ampliar la reflexión de la práctica
docente en el Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de
Propuestas Didácticas en la escuela normal.
4.4.
Responsabilidades de los directivos de las escuelas normales al
organizar y promover el trabajo docente en las escuelas de educación
básica
Para
organizar el conjunto de actividades del trabajo docente y mantener
una comunicación permanente con las escuelas de educación básica
que participen en el proceso, las autoridades de las escuelas que
ofrecen la Licenciatura en Educación Física asumirán las siguientes
responsabilidades:
a)
Organizar los grupos de estudiantes del último grado escolar
y designar a los asesores de las actividades académicas de séptimo
y octavo semestres, con base en los criterios establecidos en
el capítulo II de estos lineamientos.
b)
Dar a conocer estos lineamientos entre los estudiantes del
último año de la licenciatura, entregándoles el documento impreso.
c)
Informar a los directivos y tutores de los planteles de educación
básica acerca de las características del Plan de Estudios de la
licenciatura y de los propósitos formativos del trabajo docente
de séptimo y octavo semestres, así como los requerimientos para
llevarlo a cabo. Asimismo, emitirán y entregarán la documentación
necesaria a dichas autoridades de los planteles de preescolar,
primaria o secundaria, para que los normalistas efectúen las tareas
que tienen asignadas.
d)
Establecer, en coordinación con el Responsable Estatal del
Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos
de las Escuelas Normales, los acuerdos necesarios con las
autoridades educativas de la entidad, para involucrar a los supervisores
de zona y a los directores de las escuelas de preescolar, primaria
y secundaria en el seguimiento del trabajo docente, y mantener
comunicación permanente con las autoridades de educación básica
y de educación física para informar sobre el desempeño de los
estudiantes normalistas.
e)
Reconocer la participación de las escuelas de educación básica
y de los maestros tutores en el proceso de formación inicial
de los futuros educadores físicos. En coordinación con la autoridad
educativa estatal, promoverán el reconocimiento de los maestros
tutores en el escalafón vertical por asistir a las actividades
de capacitación sobre la tutoría a los estudiantes normalistas
de séptimo y octavo semestres de la Licenciatura en Educación
Física, que promueva la escuela normal. Asimismo, la normal emitirá
un documento para valorar el esfuerzo y la intervención del personal
académico y directivo de los planteles de educación preescolar,
primaria y secundaria en la formación de los futuros maestros.
f)
Organizar y asegurar la realización de las reuniones de trabajo
colegiado en la escuela normal entre los asesores para:
-
Programar las visitas de seguimiento
a los estudiantes, que llevarán a cabo los asesores en
las escuelas donde se desarrolle el trabajo docente, mediante
el diseño de rutas que permitan que cada estudiante sea visitado
por su asesor al menos una vez por semana durante cada periodo.
Para atender esta tarea se podrán incorporar, además, a través
de una red de asesoría, otros profesores de la escuela normal,
quienes tendrán comunicación permanente con el asesor titular
de los estudiantes visitados.
-
Valorar los resultados del
trabajo e identificar aspectos en los que sea necesario
orientar a los estudiantes y a los profesores que participen
como tutores, y así contribuir al mejoramiento sistemático
del trabajo docente.
-
Diseñar el programa de acciones
a realizar de manera compartida con las escuelas de preescolar,
primaria y secundaria durante el año escolar; por ejemplo,
al efectuar la gestión para solicitar las instalaciones, los
recursos y los requerimientos necesarios para llevar a cabo
el trabajo docente en cualquiera de sus dos modalidades –permisos
por escrito de los padres de familia, convocatorias autorizadas
por la escuela, entre otras.
-
Acordar los mecanismos e instrumentos
de control de asistencia de los estudiantes en los periodos
de trabajo docente en la escuela de educación básica respectiva.
g)
Atender situaciones que impidan el desarrollo del trabajo docente
en las condiciones adecuadas, por ejemplo:
-
El incumplimiento sistemático
de la función de tutoría. En caso de que, durante la realización
del trabajo docente, algún estudiante manifieste inconformidad
porque el desempeño de sus tutores no responde a los lineamientos
y criterios establecidos, y las causas de tal inconformidad
estén suficientemente justificadas, se procederá a revisar
el caso con el asesor de la normal y las autoridades del plantel
educativo para encontrar una solución.
-
La falta de disposición del estudiante
para efectuar el trabajo docente. Cuando los profesores que
participan como tutores y el director de la escuela de preescolar,
primaria o secundaria tengan evidencias de que el estudiante
no cumple con las tareas propias del trabajo docente, se analizará
el caso con el asesor de la normal y se tomarán las medidas
pertinentes para evitar que la actitud del futuro profesor
repercuta de manera negativa en la formación de los alumnos
de los distintos grupos que atiende. En el análisis o valoración
que se haga es importante tomar en cuenta que el estudiante
apenas está en proceso de adquisición de las competencias
profesionales necesarias para trabajar con los alumnos de
educación básica.
En
cualquier situación imprevista el asesor, en coordinación con las
autoridades de la escuela normal: primero, revisarán el caso; segundo,
establecerán un acuerdo con las autoridades de la escuela en cuestión
y con quienes lleven a cabo las tareas de tutoría para buscar soluciones;
tercero, tomarán las decisiones pertinentes para garantizar que
los estudiantes desplieguen su trabajo docente en condiciones favorables.
h)
Establecer comunicación con los directores de las escuelas
de preescolar, primaria y secundaria, a fin de asegurar que los
estudiantes lleven a cabo el trabajo docente en los grupos que les
fueron asignados, y evitar de esta manera que se aproveche la presencia
de los estudiantes para cubrir las necesidades de personal en dichas
escuelas.
4.5.
Compromisos de los estudiantes en la realización del trabajo docente
Como
se ha señalado, las actividades de séptimo y octavo semestres servirán
para que los futuros profesores de educación física adquieran los
aprendizajes que fortalezcan su formación profesional y para asegurar
un trabajo efectivo con los grupos de alumnos de educación básica.
Para lograrlo, asumirán los siguientes compromisos:
a)
Realizar el trabajo docente con responsabilidad en la escuela
y con los grupos que se les asignen. Actuar como un futuro educador
físico reflexivo, que es capaz de tomar decisiones, desenvolverse
con autonomía, resolver imprevistos, ensayar soluciones a los problemas
didácticos que se le presenten y registrar sus observaciones y experiencias
para mejorar su trabajo docente.
b)
Asistir puntual e ininterrumpidamente a la escuela de educación
básica asignada durante los periodos destinados y permanecer en
ella durante toda la jornada, salvo cuando el trabajo docente se
efectúe fuera de la escuela, según las actividades programadas y
la modalidad con que se trabaje.
c)
Trabajar la educación física incluyendo a todos los alumnos
de los grupos que le fueron asignados para realizar el trabajo docente
en cualquiera de sus dos modalidades y favorecer un ambiente de
respeto y confianza. En particular, atender con equidad, mediante
estrategias específicas, a los educandos de grupos vulnerables que
muestren mayor riesgo de fracaso escolar.
d)
Presentar con oportunidad, a quienes funjan como sus tutores, las
propuestas didácticas que aplicarán con los alumnos de los distintos
grupos en cada una de las modalidades de trabajo docente, para obtener
sus comentarios.
e)
Aplicar las propuestas didácticas diseñadas y evaluar con
pertinencia los aprendizajes de los alumnos.
f)
Establecer comunicación con los distintos actores de la escuela:
niños o adolescentes, padres de familia, tutores, directivos y demás
personal docente y de apoyo del plantel. Particularmente, reconocer
la autoridad de los directivos tanto por su función dentro del plantel,
como por las posibilidades de tutoría que pueden ofrecer.
g)
Participar en las diversas actividades que se lleven a cabo en la
escuela y que corresponden a las de todo educador físico en servicio:
reuniones de los maestros de educación física, juntas del Consejo
Técnico Escolar, juntas con madres y padres de familia, entre otras.
En el caso de la modalidad 2 de trabajo docente, los normalistas
asistirán en el horario regular de los grupos que atienden para
tener este acercamiento.
h)
Solicitar observaciones y recomendaciones para mejorar su desempeño
docente a los maestros que participen como tutores.
i)
Identificar y registrar los distintos aspectos de su experiencia
docente para utilizarlos en la reflexión acerca de las actividades
realizadas: diario de observación y práctica, plan general de trabajo,
planes de sesiones o de unidades didácticas, videograbaciones de
las propuestas didácticas aplicadas, producciones de alumnos –como
esquemas para explicar la propia acción motriz, elaboración de convocatorias
en el marco de una fiesta motriz, etcétera–, escritos derivados
de análisis anteriores, expedientes, entre otros.
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