Planes y Programas

Programa de Estudios, 7° semestre, Licenciatura en Educación Física /
Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas
Didácticas I y II (Ed. 2005)/
Orientaciones didácticas y para la evaluación

Estas orientaciones tienen como finalidad destacar algunos aspectos importantes para que los asesores de las actividades académicas de séptimo y octavo semestres guíen a los estudiantes en la realización de las acciones pedagógicas del último año de formación y pueden ser enriquecidas según las condiciones particulares de cada escuela y de los grupos que se atiendan.

1. Revisión de los materiales de séptimo y octavo semestres. La lectura de los Lineamientos para la Organización del Trabajo Académico durante Séptimo y Octavo Semestres, la Guía de trabajo del Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas Didácticas I y II, y las Orientaciones Académicas para la Elaboración del Documento Recepcional, es punto de partida y referente continuo. El objetivo de esta lectura es que conozcan y discutan los propósitos generales y las formas de trabajo y de evaluación del Taller con el fin de que los estudiantes normalistas y el asesor establezcan acuerdos acerca de las acciones pedagógicas que se desarrollarán, las cuales posibiliten, a la vez, comparar los resultados obtenidos en cada periodo de práctica intensiva con las intenciones establecidas.[3]

2. Estudio y análisis de textos. Para el análisis de la práctica y para fundamentar el diseño de propuestas didácticas son indispensables la lectura comprensiva y la reflexión acerca de los textos que se sugieren como bibliografía básica en esta Guía. Por otro lado, muchos de los materiales que se revisan en el Taller ya se analizaron en asignaturas de primero a sexto semestres, pero se retoman en esta Guía para que los estudiantes normalistas aprovechen sus aprendizajes y los transfieran a situaciones nuevas, ya que los desafíos de un profesor de educación física nunca son los mismos, ni hay formas únicas de superarlos, pues cada escuela, grupo y alumno son distintos. Por estas razones, los estudiantes tendrán que recordar de manera constante lo que saben y sistematizar esas experiencias durante el último año de la carrera. Con el fin de facilitar la selección de lecturas, se sugiere consultar la bibliografía de las diferentes asignaturas de la licenciatura, misma que los estudiantes emplearon en el transcurso de su formación inicial. Asimismo, conviene recordar que en cada escuela normal se dispone de un acervo bibliográfico relativo a los propósitos y contenidos del Taller

3. Planteamiento de problemas y revisión de los programas de asignaturas cursadas, de las actividades realizadas y las experiencias obtenidas. Como eje de las sesiones del taller, conviene que el asesor de las actividades académicas de séptimo y octavo semestres o los estudiantes normalistas planteen problemas para promover la discusión; es decir, cuestiones para cuya solución o explicación se requiera articular la información procedente de diferentes fuentes, elaborar argumentos y presentar evidencias. Atendiendo a los propósitos del Taller estos problemas deben relacionarse con la aplicación del enfoque de la reorientación de la educación física en la educación básica, el diseño y puesta en marcha de las propuestas didácticas, los resultados que obtienen los alumnos, los temas del documento recepcional de cada estudiante o, en general, con las situaciones que se presenten durante el trabajo docente, los núcleos temáticos o el desarrollo de las competencias profesionales de los futuros maestros; en las sesiones del Taller pueden surgir nuevos problemas para el análisis que convendrá revisar, ya sea en la misma sesión o en otras. Si bien la discusión de alguna de estas dificultades contribuirá de manera natural a la estructuración y redacción del documento recepcional, es necesario que no se destinen las sesiones únicamente a esta última acción.

Es importante que los estudiantes y el asesor comprendan que el Taller no tiene como intención “repasar” y “aplicar” sin ningún criterio lo revisado en los semestres anteriores, pues repetir de la misma manera lo ya estudiado carece de propósito formativo; tampoco es un espacio para inventar “técnicas” o “dinámicas innovadoras” que nunca han sido pensadas o aplicadas por nadie. Los criterios de selección de las actividades que se retomarán de las asignaturas cursadas dependerán del conocimiento que el asesor tenga del grupo, de los estudiantes en particular y de las necesidades que manifiesten para profundizar en aspectos específicos, a la luz de nuevos retos que pueden enriquecer su práctica docente.

4. Formas de organizar el Taller. Se promoverán y combinarán el trabajo en grupo, la asesoría individual y el trabajo autónomo.

a) El trabajo en grupo. Para que las tareas colectivas cumplan su propósito formativo, es necesaria una preparación previa de parte de cada estudiante, consistente en revisar las lecturas que se discutirán en clase, consultar información o escribir textos sobre los temas programados; de esta manera tendrán referentes comunes que orienten la discusión con sus compañeros y con el asesor.

En las sesiones en grupo se efectuarán las siguientes actividades:

  •    Análisis del trabajo docente de los estudiantes normalistas, mediante la exposición y la confrontación de ideas. En el debate se favorecerá la participación de los futuros maestros de manera ordenada y sustentada en la información registrada por escrito en el diario de observación y práctica, fruto tanto de la experiencia como de la lectura de los textos propuestos.

        Es necesario que el asesor ponga especial atención en promover el intercambio de opiniones y utilice oportunamente la información recopilada en las visitas a las escuelas, así como los comentarios de los profesores tutores. En estas sesiones se plantearán los asuntos de interés general que merezcan analizarse colectivamente; el maestro se hará cargo de la organización del trabajo y la distribución de tiempo, a fin de que todos los integrantes del grupo tengan la oportunidad de exponer su experiencia. Los aspectos particulares serán motivo de tratamiento en la asesoría individual.

  •    Orientación en la elaboración de las propuestas didácticas. La función del asesor es clave para guiar el trabajo de los estudiantes en el proceso de diseño y aplicación de las propuestas didácticas. Las secuencias de actividades didácticas que incluyan deben responder a las finalidades con que fueron pensadas: tanto para obtener un logro en la formación de los futuros profesores de educación física, como para contribuir de manera significativa a la formación de los alumnos de las escuelas de preescolar, primaria o secundaria.

  •    Análisis de los temas o aspectos de los núcleos temáticos. Se espera que los futuros maestros, al estudiar los temas seleccionados, reflexionen sobre la experiencia obtenida, teniendo como referentes los textos revisados. Así, por ejemplo, si uno de los temas de discusión fuera del primer núcleo temático –como se verá más adelante–, además de discutir planteamientos que distintos autores hacen sobre el tema, será necesario poner en juego la información compilada al respecto. Para preparar el análisis de estos temas es necesario que, antes de realizar el periodo de trabajo docente en la escuela de práctica, los estudiantes y el asesor acuerden los aspectos generales o específicos de los núcleos temáticos que se abordarán en el siguiente periodo de sesiones del Taller, y que orientarán la observación y la recopilación de referencias durante la práctica intensiva y su registro por escrito.

El registro y la sistematización de la información que genere la discusión en grupo es también un recurso que los estudiantes normalistas deberán utilizar para dar continuidad a las sesiones del taller y para la revisión permanente de las tareas individuales.

El tiempo destinado a las actividades en grupo incluirá las discusiones que los estudiantes hagan de las propuestas didácticas y el análisis de las experiencias adquiridas durante el trabajo docente. Una buena planeación de las actividades y la definición de criterios orientadores para la discusión y el análisis, fortalecerá la valoración de los estudiantes hacia la labor en conjunto y evitará la demanda constante de recibir atención exclusiva e individual. Esto no significa que el asesor deje de atender a los estudiantes de manera particular; por el contrario, aprovechará el avance que logren en el intercambio con sus compañeros e identificará los aspectos a revisar individualmente.

b) La asesoría individual. Tiene dos finalidades: la revisión y retroalimentación del trabajo docente, y orientar a los estudiantes para la elaboración del documento recepcional.

  •    Asesoría personal para orientar la práctica intensiva. Además del trabajo colectivo, como parte del Taller los estudiantes normalistas recibirán asesoría personal para revisar su desempeño docente y para obtener, del asesor, orientaciones específicas al respecto. En este espacio el asesor y el estudiante normalista tendrán la oportunidad de dialogar acerca de los problemas, las dificultades o carencias que el propio estudiante identifica en su desempeño, así como aquellas que el asesor ha podido observar o de las cuales los tutores le han informado.

          En esta tarea adquiere especial importancia la información que el asesor obtiene sobre el trabajo de los estudiantes, por lo que se insiste en la importancia de visitarlos, observar su desempeño con los alumnos (en el patio escolar, en los salones de clase, en otros espacios o en otras actividades que son parte del trabajo docente) y conversar con los tutores para conocer su opinión acerca de la práctica profesional del estudiante normalista.

          Para que la asesoría individual tenga sentido formativo es necesario que el estudiante prepare los elementos necesarios con los cuales dialogará con su asesor para recibir las recomendaciones o sugerencias correspondientes. Por ejemplo, si su preocupación se relaciona con las dificultades que experimentó al impartir una sesión o unidad didáctica de educación física, o bien con su interés por resolver un conflicto que surgió de manera imprevista en el grupo, o atender el caso particular de un niño o un adolescente que muestra dificultades en el desarrollo de las actividades motrices, es necesario que, además de sistematizar la información, seleccione evidencias que puedan dar cuenta de esa problemática: el registro de sus observaciones, entrevistas y algún testimonio o descripción de lo que hacen o dicen los alumnos en la situación que interesa revisar.

          El asesor establecerá la comunicación adecuada con sus colegas de la escuela normal para solicitar su apoyo y, en caso necesario, su participación para asesorar al estudiante cuando sus requerimientos no puedan ser atendidos por él de manera suficiente.

          Es conveniente que se planeen y calendaricen las sesiones de asesoría individual con el fin de que se constituyan en una forma de auxilio real al trabajo que realizan los estudiantes normalistas.

  •    Asesoría personal para la elaboración del documento recepcional. Ésta iniciará una vez que los estudiantes definan el tema para su documento. El asesor organizará el trabajo de tal manera que en algunas de las primeras sesiones del Taller se puedan analizar aspectos que sean de interés general para el grupo, así como retomar experiencias que interese explicar.

          De acuerdo con el tema seleccionado por cada estudiante se buscará, además, la participación del personal docente de la escuela normal –organizado en una red de asesoría– para brindarles el apoyo académico que les permita avanzar en la escritura del documento. Hay que recordar que esta tarea se realizará en forma autónoma por los alumnos de la normal durante los dos semestres. En la asesoría individual se presentarán los avances que los estudiantes vayan logrando, hasta obtener la versión final.

c) El trabajo autónomo. Se requiere el compromiso personal de los futuros educadores físicos en la sistematización y el registro escrito de la información recopilada durante el trabajo docente; el diseño de su documento recepcional y la elaboración de propuestas didácticas. Por ello, conviene efectuar una planeación en función del tiempo y las actividades requeridas en cada una de estas tareas, en especial las destinadas a su preparación: la consulta bibliográfica, la redacción, la presentación de avances al asesor, entre otras, que se describirán con mayor detalle en el material Orientaciones Académicas para la Elaboración del Documento Recepcional.

5. Evaluación de los aprendizajes adquiridos. Considerando que las actividades del Taller son fundamentales para alcanzar los propósitos formativos de la asignatura Trabajo Docente, la evaluación de ambos cursos está estrechamente relacionada. De este modo, para valorar el Taller se tomarán en cuenta, además de la adquisición de los rasgos del perfil de egreso y los resultados obtenidos por los estudiantes en el desempeño de la práctica intensiva, los siguientes criterios básicos:

  •    El compromiso y la participación tanto en el trabajo individual como en el colectivo que se hacen necesarios para el desarrollo del Taller

  •      La capacidad para sistematizar y escribir la información obtenida de las vivencias de trabajo docente; identificar y analizar los aspectos que pretende atender y, a partir de ello, mejorar su desempeño y retomar estas vivencias en el diseño del documento recepcional.

  •    La habilidad para interpretar y relacionar los textos estudiados con las situaciones que experimenta en las escuelas de educación básica, así como para expresar sus opiniones en las sesiones del Taller.

  •    La habilidad para expresar por escrito los aprendizajes obtenidos como producto de las tareas de análisis.

  •    La disposición hacia el estudio y la búsqueda de información requerida para diseñar las propuestas didácticas.

  •    La competencia para manejar, desde las propuestas didácticas, la variabilidad de la práctica docente y aplicar estrategias acordes con la naturaleza de los contenidos a tratar, que representen retos a los alumnos de educación básica y estimulen su aprendizaje.

  •    La capacidad para aplicar secuencias de actividades motrices en el trabajo docente como producto de la reflexión y el análisis de su experiencia.

  •    La competencia para buscar y seleccionar fuentes informativas que le permitan construir vías de explicación al tema seleccionado para el documento recepcional.

  •      El avance sistemático en la elaboración del documento recepcional durante el ciclo escolar, tomando en cuenta los criterios señalados en las Orientaciones Académicas para la Elaboración del Documento Recepcional, así como los acuerdos que se establezcan con el asesor.

Para la evaluación del Taller, el asesor tomará en cuenta las mismas fuentes que se sugieren para el trabajo docente (véanse Lineamientos para la Organización del Trabajo Académico durante Séptimo y Octavo Semestres) y además las siguientes:

  •      La asistencia y participación en las sesiones de Taller que se lleven a cabo en la escuela normal.

  •    Los escritos que elaboren los estudiantes como producto de las actividades de análisis.

  •      Los planes generales de trabajo, los planes de sesión o las unidades didácticas y otros planes o programaciones de actividades del trabajo docente conforme la modalidad que desarrolle cada estudiante.

  •    Los diarios de observación y práctica que los estudiantes obtienen como parte de las tareas de cada periodo de práctica intensiva, particularmente la sistematización de las ideas y de experiencias centrales como productos del trabajo docente.

  •    Los avances en la elaboración del documento recepcional.


    [3] Se sugiere consultar la propuesta de calendario de actividades y la distribución de las actividades académicas durante el ciclo escolar, que aparece en el documento Lineamientos para la Organización del Trabajo Académico durante Séptimo y Octavo Semestres. Subir

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