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Programa
de Estudios, 1er Semestre, Licenciatura en Educación
Especial/
Estrategias
para el Estudio y la Comunicación I (Edición
2004-2005)/
Criterios metodológicos para el desarrollo del curso
Por la naturaleza de esta asignatura, de aplicación práctica y de ejercicio permanente
de las habilidades, el programa que se propone no plantea una secuencia
rígida de contenidos y actividades. El maestro construirá un plan
de trabajo con una organización flexible que permita las adecuaciones
convenientes, de acuerdo con las características y necesidades de
los estudiantes y el avance en el estudio de las otras asignaturas.
Las actividades sugeridas se presentan a manera de ejemplo y el maestro diseñará
otras que juzgue adecuadas para los estudiantes, tomando en cuenta,
por un lado, que cada una requiere de planificación, atención al
proceso, evaluaciones y retroalimentación y, por otro, que la formación
de las habilidades y el desarrollo de las competencias se atienden
en grados de complejidad creciente. La evaluación de los progresos
individuales y del grupo permitirá decidir en qué casos es conveniente
extender o profundizar un tema y en qué otros será necesario replantear
las estrategias de trabajo o proponer ejercicios para su consolidación.
Para el tratamiento de los contenidos se llevará a cabo la lectura sistemática
de revistas y libros especializados, la práctica cotidiana de la
escritura y la realización de debates y exposiciones preparados
con un propósito claro. Los temas del curso se abordarán buscando
resolver problemas comunicativos que se presenten en las otras asignaturas
y además los que tengan que ver con situaciones particulares de
la educación especial.
A lo largo del semestre se desarrollan, simultáneamente, las competencias de
estudio y comunicación señaladas en los propósitos de esta asignatura,
partiendo de las diferencias individuales de los estudiantes y de
la atención a sus necesidades y dificultades de comunicación, con
una dosificación y niveles de exigencia adecuados a los requerimientos
de cada caso.
La importancia otorgada al fortalecimiento de las competencias para el estudio
y la comunicación responde a la necesidad de reducir la distancia
entre el carácter de la formación y el ejercicio de la profesión,
debido a que ya se ha evidenciado la dificultad de los egresados
para poner en práctica las habilidades adquiridas, cuando en su
formación trabajaron con ejemplos y situaciones irreales o poco
relacionadas con los problemas y las demandas más comunes de su
campo profesional.
La recomendación de incorporar en las actividades una estrategia de resolución
de problemas comunicativos significa que se pondrán en juego las
capacidades de los estudiantes para reflexionar, aplicar y poner
a prueba sus conocimientos previos; además, se ejercitarán en la
identificación de contextos y oportunidades para la construcción
creativa de soluciones. Los estudiantes se habituarán a enfrentar
las tareas con una planificación ordenada que facilite su ejecución
y evite sensaciones de frustración o de impotencia. Además estarán
conscientes de que ciertos problemas les exigirán mayor aplicación
y esfuerzo, y reconocerán sus dificultades comunicativas. Por ejemplo,
en la lectura se necesitan revisiones sucesivas, estrategias de
lectura específicas y otros apoyos para alcanzar la comprensión
requerida.
Los elementos formales de redacción y reglas lingüísticas se abordarán, preferentemente,
a partir de necesidades concretas, identificándose como recursos
para la resolución de problemas durante el proceso de elaboración
y corrección de textos; se evitará el tratamiento tradicional que
siguen los cursos en que dominan los contenidos formales con definiciones
y reglas abstractas, donde los estudiantes tienen reducidas oportunidades
para desarrollar y ejercitar sus propias habilidades de comunicación
sobre asuntos reales de su campo de formación. Por ello es necesario
que el docente tenga claro que el sentido formativo de la asignatura
Estrategias para el Estudio y la Comunicación no es equivalente
a un curso de Lingüística o de Español.
El desarrollo del programa llevará a los estudiantes al convencimiento de que,
por razones de satisfacción académica y por el gusto que produce
leer y entender un texto, por la responsabilidad que tienen consigo
mismos en su formación profesional, por las ventajas que conlleva
el trabajo intelectual organizado y por la naturaleza de la profesión
docente, es indispensable adquirir los recursos intelectuales apropiados
para mejorar la relación con el conocimiento y sus aplicaciones
educativas, durante el estudio de la asignatura, en los otros cursos
y en el trabajo autónomo.
Los diagnósticos y la autoevaluación permitirán a los estudiantes identificar
oportunamente las áreas de la comunicación y del estudio en que
se sienten inseguros o con dificultades particulares. La orientación
de las actividades de estudio parte de los problemas que ellos enfrentan
en las diversas asignaturas como retos personales, para que se esfuercen
en superarlos con el apoyo de sus compañeros y maestros.
El fortalecimiento de actitudes positivas comprende la práctica de principios
éticos de la comunicación de ideas y conocimientos: respeto al interlocutor,
honestidad y apego a la verdad, conocimiento de distintos puntos
de vista, criterio propio informado y basado en argumentos, honestidad
intelectual al reconocer y dar crédito a los autores. Estos principios
exigen responsabilidad para que los mensajes cumplan eficazmente
su función.
Los estudiantes requieren tener confianza en su capacidad para desarrollar sus
competencias de comunicación y saber que sus problemas de expresión
pueden derivarse de prácticas inadecuadas en el estudio y en la
lectura. Reflexionarán también sobre la existencia de distintos
modos de manifestar ideas y de utilizar diferente léxico y estilos
de expresión en diversos contextos sociales. Aquí se insistirá en
que, siendo válidas las formas habituales de comunicación de los
medios familiares y populares –donde el lenguaje tiene su propia
función–, en la educación superior es necesario trabajar con niveles
apropiados de precisión, rigor y fundamentación al escribir y expresar
oralmente los argumentos.
La valoración del estudio y el aprecio por los libros son primordiales en la
formación de los educadores; una actitud convincente y estimulante
por parte de los formadores de docentes es indispensable para reforzar
esa actitud en los estudiantes. Es importante que otros profesores
de la institución participen junto con los estudiantes en presentaciones
de libros, debates y mesas redondas sobre temas de la carrera y
de la profesión docente, pues son situaciones que también resultan
pertinentes para poner en práctica la responsabilidad intelectual,
el respeto por las ideas y la tolerancia ante las diferencias.
Para el fomento del placer y el gusto por la lectura en los estudiantes se propiciarán
prácticas flexibles de acercamiento a los libros, que fortalezcan
la apreciación, el disfrute intelectual y la valoración de diversas
obras y fuentes de consulta. Los estudiantes encontrarán estímulo
en su propia formación, en la participación en círculos de lectura
y debates, así como en la elaboración de críticas y reseñas para
el periódico mural, revistas estudiantiles u otros medios disponibles.
Por sus efectos contrarios al propósito, se evitará la asignación
obligatoria de estas lecturas con fines de calificación.
En la selección de los ejemplos y de los problemas comunicativos requeridos para
las actividades del curso se tendrá presente que en las asignaturas
del semestre abundan temas que requieren del estudio sistemático
y representan el mejor material para ejercitar el análisis, la elaboración
de esquemas, las exposiciones y la consulta de fuentes bibliográficas.
Al respecto, se estimulará a los estudiantes para que sean usuarios
permanentes de la biblioteca de la escuela normal, así como a explorar
en obras diversas, para el trabajo autónomo, otras áreas del conocimiento
que complementen su formación.
En el medio educativo circulan diversas guías y manuales sobre técnicas de redacción,
investigación documental y elaboración de tesis, que los estudiantes
emplearán con reserva, porque es frecuente que este tipo de materiales
contengan tratamientos esquemáticos deficientes que no es conveniente
seguir al pie de la letra. El maestro de la asignatura revisará
con cuidado esos textos para seleccionar y aprovechar adecuadamente
los contenidos que resulten de utilidad. Generalmente se trata de
pautas que deben aplicarse con flexibilidad y usarse como apoyo
para ensayar la construcción de estrategias propias, de acuerdo
con las características y necesidades particulares de cada actividad;
es decir, que estas guías servirán sólo como referente en la construcción
y aplicación de estrategias para la resolución de los problemas
comunicativos a los que se enfrenten los estudiantes normalistas.
En esta guía de temas se presentan actividades que requieren la aplicación de
distintas estrategias de estudio y comunicación. Por ello, en la
bibliografía básica se incluyen textos con contenidos y técnicas
que pueden servir para que el maestro y los estudiantes construyan,
a partir de ellos, estrategias propias que se adapten a sus necesidades
académicas. Conviene recordar que se trata de textos de consulta
y que no deben convertirse por sí mismos en materia de estudio del
curso. Se recomienda revisar los apartados relativos a los temas:
planificación del tiempo, organización de agendas y horarios; elaboración
de notas y apuntes de clase; lectura de materiales de estudio y
manejo de fuentes bibliográficas y hemerográficas; preparación de
una exposición oral y explicación de una clase; participación en
debates y seminarios; elaboración de gráficas, esquemas y mapas
conceptuales; redacción de reportes y ensayos breves basados en
consultas bibliográficas.
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