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Programa
de Estudios, 1er Semestre, Licenciatura en Educación
Especial/
Estrategias
para el Estudio y la Comunicación I (Edición
2004-2005)/
Criterios para la evaluación
En la evaluación de las actividades de este curso es importante aprovechar las
ventajas formativas de la comprobación periódica de los avances
individuales y de grupo. La evaluación es una oportunidad para estimular
el progreso de los estudiantes mediante orientaciones que les permitan
identificar sus aciertos e insuficiencias, ejercitar la autocrítica
y mejorar sus producciones.
En el diseño de las actividades es importante prever procedimientos claros y
explícitos de evaluación de procesos y de resultados, que podrán
ajustarse durante el desarrollo de las tareas. El seguimiento sistemático
de los avances y las dificultades de los estudiantes permitirá al
docente advertir oportunamente en qué temas y ejercicios es necesario
modificar o replantear las formas de trabajo.
En todos los casos es importante indicar con anticipación lo que se espera de
la participación individual y colectiva en la realización de los
trabajos y cuáles serán las formas de evaluación correspondientes.
Por lo tanto, resulta imprescindible utilizar guías detalladas para
la ejecución de las actividades y listas de corroboración, construidas
en correspondencia con las habilidades que en cada momento se requiere
consolidar. La descripción de elementos y características del trabajo
programado orienta a los estudiantes durante el proceso de cada
actividad, les facilita la autoevaluación de sus progresos y posibilita
una evaluación general confiable.
La revisión, evaluación y crítica de los trabajos de los estudiantes permitirán
advertir que un texto académico no queda acabado en el primer intento.
Aun los escritores experimentados necesitan planear, escribir, revisar,
corregir y reescribir varias veces para mejorar la fundamentación
de los planteamientos y las cualidades comunicativas de sus textos.
De acuerdo con los niveles de competencia de cada estudiante, desde el inicio
de las sesiones se irá incrementando el grado de exigencia en la
calidad de sus trabajos, con un compromiso expreso por mejorar,
de manera paulatina pero firme y constante, su desempeño individual.
Al respecto, son de gran utilidad las evaluaciones y autoevaluaciones
durante el proceso de cada actividad, junto con el registro personal
que cada estudiante realice de sus avances y dificultades.
En términos generales, el esfuerzo y la constancia de los estudiantes debe encontrar
estímulo y reconocimiento a través de evaluaciones aplicadas con
el mayor cuidado, porque se trata de afianzar actitudes positivas
hacia el estudio y el conocimiento, así como fomentar la satisfacción
por el trabajo bien hecho.
La calificación global de los trabajos elaborados para otra asignatura compete
al profesor responsable de ella, mientras que la sistematización
de la redacción general, la argumentación y exposición de ideas,
el manejo de las fuentes y la expresión propia que realicen los
estudiantes en esos trabajos, son objeto de atención del curso Estrategias
para el Estudio y la Comunicación. Por su parte, el dominio formal
de las técnicas de trabajo no será objeto de calificación en sí
mismo, puesto que lo importante es lograr que se refleje su aplicación
adecuada en el cumplimiento de las actividades de estudio y comunicación.
Al trabajar por equipos se evitará propiciar el encubrimiento de insuficiencias
o incumplimientos individuales. En particular, se suprimirán las
prácticas de lectura repartida por capítulos o por número de páginas
entre los integrantes del equipo. Conviene recordar que los logros
alcanzados dependen del esfuerzo individual y que un trabajo de
equipo mal aplicado puede resultar contraproducente.
A medida que el semestre transcurre se requerirá prestar una mayor atención a
las competencias de redacción. La evaluación de las producciones
de los estudiantes exige un trabajo de revisión detenido, que puede
facilitarse con la práctica de la corrección entre ellos mismos
antes de la presentación de los textos al maestro de la asignatura.
No es de mucha utilidad sólo calificar el cumplimiento por trabajos
presentados, sin demostrar a los estudiantes que los textos fueron
leídos y corregidos por el maestro para aportarles orientaciones
que los ayuden a mejorar.
Conviene recordar que en la revisión de las producciones de los estudiantes da
mejores resultados la evaluación formativa, con recursos de orientación
y apoyo, como:
• Demostrar el interés del maestro de la asignatura por
los avances individuales.
• Expresar el reconocimiento a los esfuerzos y aciertos,
junto con las indicaciones para mejorar el contenido de los escritos.
• Anotar en los trabajos las observaciones y recomendaciones
necesarias para la autocorrección y reelaboración.
• Establecer al menos un segundo momento de evaluación de
los textos para dar oportunidad de que los estudiantes realicen
las correcciones a partir de las observaciones previamente señaladas.
• Señalar los problemas gramaticales o de ortografía de
manera general, recomendando al estudiante, por ejemplo, que verifique
con ayuda de un diccionario el uso de los acentos de algunas palabras
en lugar de tachar las hojas revisadas.
La aplicación de las evaluaciones dará oportunidad a la reflexión sobre la responsabilidad
individual por mejorar permanentemente en un campo de trascendencia
para todos los educadores, teniendo en cuenta que en las competencias
de comunicación de los maestros radica buena parte de la calidad
de los resultados de la escuela.
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