|
Programa
de Estudios, 1er semestre, Licenciatura en Educación
Especial/
Introducción
a la educación especial (Edición
2004-2005)/
Sugerencias
para la evaluación
Los
criterios y procedimientos para evaluar a los estudiantes durante
el desarrollo de la asignatura serán congruentes con los propósitos
y las orientaciones didácticas que ya se señalaron. A su vez,
el marco de referencia para evaluar el curso lo constituyen los
rasgos del perfil de egreso que se establecen en el Plan de Estudios
2004 de la licenciatura.
Es necesario
que el maestro tenga en cuenta que la evaluación, además de permitirle
identificar los avances y las dificultades en el aprendizaje de
los estudiantes, también le aportará información que puede aprovechar
para tomar decisiones que le ayuden a mejorar sus formas de enseñanza.
Antes
de iniciar el curso, el maestro hará una planeación en la que
considere los momentos para realizar la evaluación, con el fin
de prever el tiempo y los recursos que requerirán. Para que los
estudiantes normalistas tomen conciencia de los compromisos y
tareas que les corresponde asumir, es conveniente que desde el
inicio del curso el docente acuerde con ellos los criterios y
procedimientos que aplicará para evaluar la asignatura. Lo importante
es que la evaluación sea sistemática, se asuma como parte de las
actividades de enseñanza y sea formativa para estudiantes y maestros;
es decir, que aporte información para corregir y mejorar los resultados
del proceso educativo.
Las
características de la asignatura y el tipo de actividades que
se realizan requieren de prácticas de evaluación diversas, que
aporten evidencias de los conocimientos, las actitudes, las habilidades
y los valores que manifiestan los estudiantes en el trabajo individual
y colectivo. Es necesario tomar en cuenta que si este curso promueve
la realización de actividades como la lectura individual, la discusión
en equipos, la interpretación de información o el planteamiento
de hipótesis, resulta inapropiado evaluar con un instrumento que
sólo demande a los estudiantes demostrar que poseen la información
considerada como relevante.
Para
evaluar se sugiere observar y registrar sistemáticamente las actitudes,
las habilidades, los valores y los conocimientos que manifiesta
cada estudiante durante el curso, con el fin de hacer comparaciones
a lo largo del semestre e identificar sus avances, así como considerar
los textos escritos, la participación en clase y las indagaciones
que realicen. En este caso, la evaluación no requiere de acciones
ni productos distintos de los que se generan en los procesos de
enseñar y aprender.
Cuando
se considere necesario aplicar una actividad destinada específicamente
a la evaluación, es importante que ésta plantee retos para que
los estudiantes apliquen su capacidad de análisis, interpretación,
juicio crítico, comprensión, relación, síntesis, argumentación
y toma de decisiones, además de que proporcionen información sobre
rasgos como los que se enuncian enseguida:
-
La
comprensión de la misión de la educación especial y de sus
finalidades en el marco de la educación básica.
-
La
habilidad para vincular las elaboraciones teóricas con el
análisis de las situaciones prácticas derivadas de las observaciones
y entrevistas relacionadas con la atención que ofrece la educación
especial.
De acuerdo
con estos criterios se proponen las siguientes estrategias para
realizar la evaluación:
-
Elaboración
de textos sencillos, en los cuales los estudiantes desarrollen
y analicen temas correspondientes a cada bloque. Estos textos
pueden ser, por ejemplo: síntesis y resúmenes de las finalidades
de la educación especial y de las principales tendencias de
las prácticas educativas; descripción de la educación especial
o de las formas de trabajo en los servicios; cuadros comparativos
de las diferentes posturas de los autores revisados, o entre
los propósitos de la educación básica y la misión de la educación
especial; mapas y redes de conceptos, como necesidad educativa,
necesidad educativa especial y discapacidad.
-
Demostrar,
a lo largo del curso, el grado de apropiación de los conocimientos
teóricos al plantear interrogantes, problemas, retos y soluciones
para la práctica del maestro de educación especial y su vinculación
con los docentes de educación básica.
-
Participación
en las actividades prácticas; esto es, el grado y tipo de
incorporación de los estudiantes para involucrarse en las
actividades del curso y la actitud asumida para colaborar,
sugerir propuestas, aportar soluciones, y mostrar actitudes
de respeto y tolerancia.

|