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Programa
de Estudios, 1er semestre, Licenciatura en Educación
Especial/
Bases
filosoficas, legales y organizativas del sistema educativo mexicano
I (Edición
2004-2005)/
Orientaciones
didácticas
Para el logro
de los propósitos del curso es necesario que el profesor y los estudiantes
establezcan un clima adecuado para el estudio, la reflexión y la
discusión; lo cual, a su vez, requiere la lectura analítica de los
textos legales y de los ensayos explicativos, referencias constantes
a la realidad educativa, y una actitud inquisitiva y dispuesta al
libre examen. De este modo es posible evitar el riesgo de que el
estudio de los contenidos se realice en forma superficial y con
una orientación memorística.
Con el propósito
de ayudar a mejorar las formas de enseñanza y las estrategias de
aprendizaje, enseguida se enuncia un conjunto de orientaciones didácticas
que conviene tomar en cuenta, tanto al planificar el desarrollo
del curso como en el tratamiento de los contenidos de cada bloque
temático.
1. Los contenidos
incluyen elementos de carácter filosófico, legal y organizativo,
cuyo conocimiento es fundamental para que los estudiantes normalistas
distingan las características de su futuro campo de trabajo e identifiquen
las finalidades, los derechos y las responsabilidades que la legislación
educativa establece para la labor docente. Es decir, aunque algunos
contenidos del curso se relacionan con la filosofía de la educación,
la legislación o la administración educativa, no se trata de estudiar
específicamente una de estas disciplinas; por esta razón, es indispensable
que las actividades –dentro y fuera del aula– se orienten siempre
hacia la comprensión de las características del sistema educativo
mexicano, sus componentes y sus implicaciones en la práctica educativa.
Tener presente esta recomendación –que puede parecer reiterativa–
ayudará a evitar que el curso se centre sólo en un contenido, según
la formación o experiencia profesional de los maestros que imparten
la asignatura.
2. Antes de
iniciar el curso y el desarrollo de los temas de cada bloque, conviene
que los estudiantes expresen sus conocimientos en relación con los
conceptos, los principios o las normas que son objeto de estudio.
Esta acción permitirá a los estudiantes percatarse de lo que saben,
de los fundamentos de sus opiniones y, de algún modo, de los retos
que enfrentan para adquirir nuevos conocimientos o mejorar sus habilidades;
además de que esta información puede ser aprovechada por el docente
para diseñar estrategias didácticas más adecuadas a la situación
del grupo. En el curso es importante generar la reflexión a partir
de preguntas sobre los fundamentos del sistema o de la política
educativa, como: ¿por qué la educación es, al mismo tiempo, un derecho
y una obligación?, ¿cómo puede influir la federalización educativa
en una mayor participación social en la educación?, ¿por qué es
necesaria la existencia de programas compensatorios?, entre otras.
3. El estudio
de las normas que son objeto del curso, adquiere sentido si se analizan
sus fundamentos, las relaciones que existen entre ordenamientos
de distinta jerarquía, su observancia en las prácticas educativas
concretas, así como los argumentos que las explican o cuestionan.
Por esta razón –además de los artículos constitucionales, de la
Ley General de Educación y de las leyes estatales respectivas–,
en la bibliografía de cada bloque se incluyen textos que permiten
conocer interpretaciones diversas acerca del significado de las
disposiciones legales, sus orígenes o implicaciones. La lectura
atenta de estos textos contribuirá a que los estudiantes amplíen
sus conocimientos y, por tanto, tengan mayores elementos para formarse
juicios propios y fundamentados.
Los estudiantes
y los maestros podrán consultar algunos documentos propuestos para
el estudio de la asignatura a través de Internet, aunque varios
se encuentran en las bibliotecas de las escuelas normales (en la
bibliografía básica o complementaria se indica la dirección electrónica
para su consulta).
4. Un recurso
útil para lograr una lectura con objetivos precisos y para estimular
el debate en el grupo, es el planteamiento de problemas o preguntas
cuya respuesta exija utilizar creativamente los conocimientos que
se poseen, relacionar información de diversas fuentes y construir
argumentos nuevos. Al respecto, en cada bloque se incluyen preguntas
que se consideran centrales para el análisis de los temas, pero
es factible que, en el transcurso de las clases, tanto el docente
como los estudiantes plantearán nuevas preguntas que permitirán
profundizar la reflexión. Otra posibilidad es encontrar la solución,
apegada a la ley, para situaciones conflictivas reales relacionadas
con las facultades, los derechos y las obligaciones de profesores,
autoridades y padres de familia, por ejemplo: a) un alumno es dado de baja porque es
indisciplinado, su madre protesta, pero el maestro se niega a reincorporarlo,
¿qué harías si tú fueras la autoridad que debe atender el caso?;
b) la asamblea de padres de familia y la
dirección de la escuela acuerdan suspender a los alumnos cuyos padres
no paguen la cuota anual, ¿este acuerdo es procedente?, ¿por qué?,
y c) Ernesto es un niño de nueve años que presenta discapacidad intelectual
y la maestra de grupo de primer año se niega a recibirlo por considerar
que no tiene los conocimientos adecuados para atenderlo y, sobre
todo, por el desfase de edad respecto al resto del grupo, ¿su decisión
es adecuada?, ¿por qué?
5. La referencia
constante a la realidad educativa es indispensable para evitar un
tratamiento formal de los principios y las normas que se estudian
en el curso. Por ello, en esta asignatura es muy importante aprovechar
las reflexiones, conclusiones y actividades de otros cursos que
se imparten en el primer semestre. El estudio de temas como el acceso
y la permanencia de los niños en la escuela o los programas compensatorios,
específicamente de aquellos que de manera particular se refieren
a la educación especial y que corresponden a la asignatura Problemas
y Políticas de la Educación Básica, pueden aprovecharse para reconocer,
por ejemplo, cómo se concretan el derecho a la educación y el principio
de equidad educativa. El estudio de conceptos como necesidades
básicas de aprendizaje
y contenidos básicos, así como la revisión
de planes y programas de estudio, que se realizan en Propósitos
y Contenidos de la Educación Básica I y II, son referentes para
reconocer cómo se expresa el carácter nacional de la educación.
Asimismo, durante las visitas que se llevan a cabo en Escuela y
Contexto Social, los estudiantes normalistas, además de identificar
algunas características del funcionamiento real de las escuelas
que atienden a niños y adolescentes que presenten necesidades educativas
especiales, con o sin discapacidad, conocerán su proceso de integración,
apreciarán las características de la adaptación curricular y observarán
el alcance de las modificaciones pertinentes en la planeación y
la organización escolar que les permita valorar la vigencia de los
principios que rigen la práctica educativa cotidiana.
6. El conocimiento
de las bases y características de otros sistemas educativos es una
vía para comprender que éstas, aunque son producto de la historia
particular de cada país, se ven influidas por consideraciones de
índole internacional resultado del desarrollo de las ciencias de
la educación, entre otros aspectos, y que por lo tanto no son inamovibles.
El programa reserva el bloque IV para este tipo de ejercicios; los
temas seleccionados permitirán al estudiante realizar un análisis
comparativo entre nuestro país y diferentes naciones, que considere
entre otros aspectos: los propósitos, las formas de organización
y algunos alcances logrados en la educación especial y en la integración
educativa.
7. La organización
de debates o mesas redondas, entre los alumnos de un grupo, e incluso
entre todos los alumnos del primer semestre, es un ejercicio que
suele tener impacto formativo duradero en los estudiantes, pues
exige la construcción y exposición de argumentos precisos, un manejo
ágil de la información y gran capacidad de análisis de lo que dicen
los demás participantes. La elaboración individual de textos diversos
–resúmenes, esquemas, mapas conceptuales, entre otros– es también
una actividad que debe favorecerse de manera sistemática. Es importante
recordar que todas las actividades escolares contribuirán a la formación
de este tipo de habilidades intelectuales que son indispensables
para el ejercicio de la docencia en los distintos niveles y servicios
educativos.
8. Conviene
precisar que el análisis y la reflexión sobre el movimiento internacional
a favor de la integración educativa, así como los marcos normativos
emanados de conferencias mundiales sobre educación, declaraciones
e informes, aunque no sean objeto estricto de estudio en este curso,
sí tendrán un abordaje didáctico en las actividades, de tal manera
que los estudiantes normalistas comprendan cómo el discurso internacional
(acuerdos, resoluciones o propuestas) sobre la integración educativa
tiene presencia e influencia en el marco jurídico nacional.
9. Para precisar
los criterios y procedimientos que permiten evaluar los logros y
las dificultades de los estudiantes, es necesario tomar en cuenta
los rasgos deseables del perfil de egreso que propone el Plan de
Estudios para el futuro maestro, los propósitos del curso y de cada
bloque, y el tipo de actividades desarrolladas para el análisis
de los temas. Además de verificar el logro de los propósitos del
curso, la información obtenida durante el proceso de evaluación
permite valorar la eficacia de la actividad docente, las estrategias
de enseñanza y los recursos empleados, así como las condiciones
institucionales que favorecen u obstaculizan el trabajo cotidiano,
en particular las acciones de vinculación con las autoridades, los
maestros, los padres de familia y los alumnos de educación básica.
Esta valoración es la base para reorientar las formas de trabajo
de acuerdo con los avances individuales y del grupo; por ello, es
importante que la evaluación no se realice sólo al final del curso,
ni exclusivamente para asignar calificaciones. A continuación, se
sugieren algunos aspectos para evaluar el logro de los propósitos,
además de los que definan el profesor y los estudiantes:
a) El conocimiento de los componentes del sistema educativo
mexicano, de las relaciones que existen entre ellos y de sus implicaciones
en la práctica educativa y en el trabajo cotidiano del profesor
de educación especial.
b) La comprensión de los conceptos básicos, como laicismo,
gratuidad, obligatoriedad, federalismo educativo, entre otros.
c) El conocimiento de la normatividad y la organización vigentes
para la atención educativa a los niños y jóvenes que presenten necesidades
educativas especiales, con o sin discapacidad.
d) Las habilidades para la lectura, la selección y el uso de
información que los estudiantes muestren tanto al redactar ensayos
y otros escritos, como al participar en los debates.
e) La colaboración y el compromiso que los estudiantes manifiesten
durante el desarrollo del curso.
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