| Programa
de Estudios, 1er semestre, Licenciatura en Educación
Especial/
Propósitos
y Contenidos de la Educación Básica I (Edición
2004-2005)/
Orientaciones
didácticas generales
Con la finalidad
de contribuir al logro de los propósitos generales del curso y a
la realización de actividades de enseñanza y de aprendizaje congruentes
con los rasgos del perfil de egreso que establece el Plan de Estudios,
se proponen algunos aspectos básicos que conviene tener en cuenta
en el tratamiento de los contenidos.
1. Conocimiento
general del programa. Antes de iniciar el estudio de este programa,
es conveniente que tanto el maestro como los estudiantes lo examinen
con atención para conocer sus propósitos y los temas, y la relación
de éstos con los de otros programas que se estudian de manera simultánea
en este primer semestre, así como para tomar acuerdos en cuanto
a las formas de trabajo que pueden utilizarse para aprovechar la
bibliografía y los materiales de apoyo. Esta actividad permitirá
que los estudiantes expresen sus expectativas y reconozcan sus compromisos
para cumplir las metas establecidas.
2. Lectura
y elaboración de textos. Un requisito indispensable para el
desarrollo del curso es la lectura individual que, junto con la
sistematización por escrito de las ideas desarrolladas, permite
a los estudiantes compartir sus conocimientos en las actividades
colectivas que se organicen y efectúen en el aula, ya sea por equipos
o en grupo, en la medida en que brinda elementos para articular
ideas, participar y plantear preguntas o dudas que ayuden a avanzar
al grupo en general y a cada estudiante en particular.
La bibliografía
básica, al ser analizada a través de diferentes estrategias de estudio,
les proporcionará información, fundamentos y herramientas para que
se expliquen, desde el inicio de la licenciatura, los propósitos,
enfoques y contenidos que trabajarán con los alumnos de educación
básica.
a) Lectura
de un libro. Con esta actividad se pretende que los estudiantes
–más allá de que lean capítulos o artículos específicos sobre un
tema– conozcan el planteamiento global de un autor o grupo de autores
en relación con temas que se revisan durante el curso. Atendiendo
a los propósitos del programa se sugiere que elijan algunos de los
siguientes libros: ¿Qué y cómo aprender? Necesidades básicas
de aprendizaje y contenidos curriculares, de Rosa María Torres,
o El valor de educar, de Fernando Savater, o cualquier otro
texto que se halle en el acervo de la biblioteca de la escuela normal
y se relacione estrechamente con el programa. Para esto, es necesario
que los estudiantes administren su tiempo para la lectura; conviene
que presenten sus avances periódicamente y de acuerdo con los criterios
que establezca el maestro.
El docente puede
proporcionar a los estudiantes algunos elementos para contextualizar
los materiales de lectura; por ejemplo, con información que les
permita ubicarlos en el contexto del trabajo general del autor o
por medio de orientaciones que les ayuden a establecer relaciones
entre algunos documentos normativos con tendencias afines o complementarias.
Por otra parte,
también es recomendable que el profesor indique a los estudiantes
en qué aspectos de los textos deben centrar su atención; para ello
se pueden elaborar no sólo guías de lectura, sino guiones para la
discusión en el grupo; lo importante es propiciar que fundamenten
sus ideas para el análisis y la reflexión individual o en colectivo.
Por ejemplo, a partir del reconocimiento de la discapacidad y de
las necesidades educativas especiales que presentan los niños y
los adolescentes, los estudiantes elaboran explicaciones acerca
de las implicaciones pedagógicas del trabajo de la educación especial
para propiciar que los alumnos logren los propósitos que persigue
la educación básica; estas ideas no se encuentran definidas y desarrolladas
totalmente en los textos, de modo que se derivarán del trabajo analítico
que los estudiantes realicen.
b) Planteamiento
de problemas. Los textos sugeridos en cada bloque representan
desafíos intelectuales para los futuros maestros, por lo que es
necesario dedicar tiempo a su revisión e interpretación. Para estas
actividades es conveniente formular hipótesis o preguntas a manera
de problemas que generen la reflexión, o aplicar técnicas de trabajo
en grupo que lleven a los estudiantes a plantear ideas propias y
a argumentarlas utilizando la información revisada. Con el propósito
de enfrentar estos desafíos dentro y fuera de la clase, en cada
bloque se sugiere una serie de actividades y preguntas. Estas propuestas
no constituyen una secuencia didáctica completa o rígida: el maestro
y los estudiantes pueden seleccionar o agregar las que consideren
pertinentes.
c) Redacción
de textos. Con esta actividad se favorece la organización de
ideas por parte de los futuros profesores y se apoya la sistematización
de su aprendizaje, ya que constituye la base para participar en
el trabajo de equipo y de grupo. La redacción de ideas propias a
partir de la lectura de un texto y de conclusiones después de una
discusión o la elaboración de un ensayo breve, son actividades que
pueden realizarse de manera constante. En cualquier caso, es imprescindible
establecer con claridad y oportunidad la finalidad, el tema y el
tipo de escrito que se requiere.
Para promover
la redacción es importante que el profesor y los alumnos consideren
la vinculación de temas entre asignaturas. En algunas ocasiones,
los contenidos o la bibliografía de los demás cursos incrementarán
las posibilidades de participar en las clases, así como las ideas
y los elementos para la elaboración de textos; a manera de ejemplo,
se pueden citar las visitas a las escuelas de educación básica y
el tratamiento de tópicos relacionados con los servicios de educación
especial que existen en México para atender a los alumnos que presentan
necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad, en educación
inicial, preescolar, primaria y secundaria.
3. Exposición
de puntos de vista y confrontación de ideas de los estudiantes.
Es conveniente que los normalistas puedan expresar lo que conocen
de los temas desde el inicio de su tratamiento. La exposición y
confrontación de ideas se basan en el análisis y la reflexión de
los contenidos estudiados a través del trabajo individual con textos
o videocintas, entre otros recursos. El profesor de la asignatura
juega un papel importante para aprovechar al máximo las actividades,
orientar la discusión de los temas mediante preguntas o indicadores,
apoyar los procesos de estudio, generar situaciones de confianza
y respeto, y fomentar un ambiente de trabajo flexible y con apertura
para presentar o aceptar la diversidad de opiniones.
4. Uso de
la biblioteca. Se recomienda que los futuros maestros consulten
las bibliografías básica y complementaria para estudiar los temas;
por lo que es importante asistir a la biblioteca e implementar estrategias
de búsqueda e identificación de información en diversas fuentes,
habilidad que no será desarrollada al fomentarse el trabajo en fotocopias,
pues así sólo se priva a los estudiantes de experimentar el proceso
de indagación.
5. Participación
en grupo. El trabajo colectivo compromete a la totalidad del
grupo en acciones comunes para el desarrollo de las actividades.
Este programa, al igual que los de las demás asignaturas, contiene
temas que pueden ser tratados a través de la realización de tareas
en conjunto; es importante recordar que el trabajo en equipo y en
grupo implica efectuar tareas individuales que le sirven de base
y lo fundamentan. De esta manera, el trabajo colectivo exige una
participación comprometida, activa y responsable del profesor y
de los estudiantes. En este sentido, pueden organizarse diversas
actividades como: discusiones en grupo, debates, mesas redondas,
etcétera.
6. Visitas
a planteles de educación básica y a los servicios de educación especial.
En la asignatura Escuela y Contexto Social se prepararán visitas
a escuelas de educación básica, así como a servicios de apoyo y
escolarizados de educación especial, en diversos contextos. En este
curso, a partir de los temas que lo conforman, se solicitará a los
estudiantes que recopilen información específica durante las estancias.
Por ello, es fundamental la comunicación entre los profesores titulares
de ambos cursos, a fin de coordinarse para que los estudiantes observen
el trabajo en las instituciones o los planteles escolares, y realicen
las actividades pertinentes.
Cuando por alguna
razón no sea posible realizar indagaciones u observaciones de niños
en el contexto escolar, éstas podrán hacerse en el tiempo libre
con que cuenten los estudiantes.
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