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Programa
de Estudios, 2° semestre, Licenciatura en Educación Especial
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Desarrollo
Físico y Psicomotor (Edición
2005-2006) /
Organización
de los contenidos
El curso
se organiza en tres bloques que contienen temas de estudio, bibliografías
básica y complementaria, y sugerencias de actividades para abordar
dichos temas.
El bloque
I, “Crecimiento físico”, tiene un carácter introductorio al curso;
ofrece un panorama general de los procesos del crecimiento físico
y del desarrollo psico-motor, diferenciándolos para su estudio,
pero sin dejar de observar que ambos forman parte del desarrollo
integral de las personas y que son un proceso gradual y continuo.
Se estudian
los patrones e indicadores de crecimiento más significativos durante
la infancia y la adolescencia (talla, peso, constitución corporal)
y la relación que tienen con el proceso de maduración del ser humano,
considerando las referencias cronológicas únicamente como un indicativo
que puede afectarse por la influencia que los factores de tipo genético
y ambiental ejercen sobre el niño y el adolescente, dándoles su
carácter individual.
Se pretende
resaltar la importancia de los logros posturales durante los primeros
meses de desarrollo, con la intención de que los estudiantes comprendan
y valoren cuáles van alcanzando a lo largo de la infancia, hasta
llegar a la pubertad, donde la aparición de los caracteres sexuales
secundarios impacta de forma considerable la conformación de la
identidad personal de los adolescentes.
El bloque
II, “Desarrollo de la psicomotricidad y su relación con el proceso
de construcción de la corporeidad”, se pretende que los estudiantes
comprendan cómo se adquieren y consolidan las habilidades motrices
básicas, estableciendo una vinculación con los otros campos del
desarrollo: cognitivo y del lenguaje, y social y afectivo.
También
se estudian los elementos teóricos que permiten al futuro docente
establecer las nociones sobre el desarrollo de la motricidad y su
vinculación con las funciones mentales superiores, a lo largo del
desarrollo del individuo, desde su nacimiento hasta la adolescencia.
Todo ello, sin perder de vista que el recién nacido, el niño y el
adolescente son seres íntegros en potencialidad y que cuando están
en movimiento, ponen en juego otros aspectos (cognitivos, afectivos
y lingüísticos) que posibilitarán el desarrollo posterior de los
aprendizajes.
Un tema
relevante es la construcción de la corporeidad, concepto que ayuda
a comprender que el cuerpo posee distintos aspectos: simbólico,
intelectual, físico, anímico o emocional y que cada cultura tiene
una forma de expresarse corporalmente, es decir, muestra su manera
de vivir y de actuar en los diferentes entornos, lo cual impacta
de distintos modos el desarrollo de niños y adolescentes.
Con el
estudio de los temas y la bibliografía del bloque III,
“Procesos del desarrollo físico y psicomotor de los niños y los
adolescentes en la interacción con la familia, la escuela y los
entornos socioculturales”, se pretende que los estudiantes reflexionen
sobre las posibilidades que brinda a los niños y adolescentes que
presentan necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad,
el entorno en que se desenvuelven, pues en él construyen sus competencias
motrices para favorecer su desarrollo físico y psicomotor.
Particularmente,
analizarán las diferencias de género en los contextos socioculturales
y reconocerán que, a partir de los distintos ritmos de desarrollo
de cada individuo, tendrán que realizar un trabajo adecuado a éstos
para estimular las potencialidades de niños y adolescentes.
En el
transcurso de la educación básica, los escolares experimentan cambios
importantes y nuevos estímulos en su desarrollo físico y psicomotor,
pues se relacionan con diferentes personas, establecen relaciones
de amistad, conocen nuevos espacios de actuación y realizan nuevas
actividades, lo que les permite enriquecer sus repertorios motores.
Los espacios escolar y familiar, y los entornos socioculturales
les ofrecen valiosas oportunidades para mejorar dicho desarrollo
físico y psicomotor, ya que pueden realizar la exploración intencionada
de su cuerpo y del entorno, favoreciendo con ello su progresiva
autonomía, además de desarrollar su capacidad para realizar actividades
motrices de carácter individual y colectivo.
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