| Programa
de Estudios, 2° semestre, Licenciatura en Educación Especial
/
Observación
del Proceso Escolar (Edición
2005-2006) /
Orientaciones
didácticas
Es
importante que los estudiantes conozcan los propósitos, los temas
y la organización del curso antes de proceder a su desarrollo, con
la finalidad de hacer los cambios que sean necesarios o para tomar
en cuenta, en las jornadas de observación, las inquietudes que surjan.
En
este programa se establece una estrecha vinculación entre el análisis
de textos explicativos y la observación en las escuelas de educación
básica y en los servicios de educación especial; el estudio de cada
tema aporta elementos que orientan de manera más sistemática las
observaciones, y la información que se recoge durante estas actividades
sirve como referente para el análisis de los contenidos propuestos.
Para asegurar el sentido formativo de las actividades, a continuación
se enuncia un conjunto de orientaciones didácticas que conviene
considerar al planificar el curso y al desarrollar cada bloque temático.
1. Es importante que el docente conozca previamente los propósitos
y las actividades que las otras asignaturas del semestre proponen,
para favorecer tanto la vinculación de los cursos como el trabajo
colegiado.
2. La lectura de los textos sugeridos en la bibliografía permite
que los estudiantes reflexionen sobre los temas de estudio y, al
mismo tiempo, centren su atención en aspectos que conviene observar
durante las estancias en las escuelas de educación básica; en algunas
ocasiones, la lectura de los textos requerirá tiempo extraclase.
3. De acuerdo con los criterios establecidos en el Plan de Estudios
de la Licenciatura en Educación Especial, las observaciones en las
escuelas de educación básica y en los servicios de educación especial
tienen como objetivo que los futuros maestros de educación especial
obtengan elementos que orienten su desempeño profesional.
Para ello, durante
este semestre se realizan tres jornadas de observación, de tres
días consecutivos cada una, a escuelas de educación básica que cuentan
con el servicio de educación especial (preescolar, primaria y secundaria),
teniendo como propósito observar el aula escolar; es conveniente
que los estudiantes primero realicen un recorrido por la escuela
y posteriormente observen el trabajo del aula. Cada estudiante observa
el trabajo que se desarrolla en un aula durante tres días, esto
permite que se familiarice con el trabajo docente –tanto del maestro
regular como del maestro de educación especial– y con las diversas
formas de participación, interacción y comunicación de los alumnos.
Con la finalidad de
que observen los diferentes niveles educativos, en cada jornada
se organiza al grupo de tal forma que los estudiantes se distribuyan
en los niveles de educación preescolar, primaria y secundaria, así
como en los servicios de educación especial escolarizados; en caso
de no existir secundarias que cuenten con el servicio de apoyo de
educación especial se asistirá a algún Centro de Atención Múltiple
Laboral. Es conveniente que al término del curso cada alumno haya
tenido la oportunidad de observar tanto los tres niveles educativos
como diferentes contextos, para que así tengan los elementos necesarios
que les permitan comprender las distintas formas de participación
de los alumnos y de los maestros de educación regular y de educación
especial.
Para sacar el mayor
provecho a la asistencia a las escuelas es importante que los alumnos
elaboren previamente su guía de observación, integrando los aspectos
que interese conocer de acuerdo con los temas de este curso así
como los derivados de las otras asignaturas. Para el diseño e integración
de la guía, los estudiantes revisan los escritos producto de las
actividades de cada bloque e incorporan aspectos que les permitan
conocer, de manera informada, las situaciones que se presentan en
el trabajo escolar. No se trata de verificar si los contenidos revisados
en los textos se presentan en las aulas, lo que se busca es contar
con elementos que orienten un análisis posterior de las situaciones
particulares observadas.
Los datos recogidos
durante las visitas permiten el análisis y la reflexión acerca de
los contenidos revisados en cada bloque; no se pretende que los
estudiantes cuestionen, califiquen o evalúen el trabajo observado,
sino que expliquen y comprendan el porqué de las distintas formas
del desempeño profesional y de la participación de los alumnos.
4. Para que las actividades de observación en las escuelas de educación
básica y en los servicios de educación especial sean formativas,
es necesario que, después de llevarlas a cabo, se retome la experiencia
obtenida y se analice. Durante las jornadas, el estudiante debe
redactar su diario de observación al finalizar cada día, con el
fin de recuperar aquellas situaciones, eventos o impresiones que
considere pertinente narrar; para sistematizar los datos registrados
se puede considerar como referente la guía de observación, sin que
esto se convierta en un requisito riguroso que obstaculice la elaboración
del escrito y el estilo personal de cada estudiante.
Las actividades que
se realizan al término de la jornada de observación promueven que
el estudiante cuestione, analice, reflexione y explique lo observado,
considerarando los planteamientos de los autores, las situaciones
y experiencias vividas en las aulas de educación básica y en los
servicios de educación especial.
Al concluir cada una
de las actividades destinadas al análisis, el estudiante elabora
un escrito en el que integra lo aprendido en la jornada de observación
y en el análisis de la experiencia, y hace una valoración de los
aprendizajes obtenidos en su conjunto: los logros, las dificultades
y los retos que le plantea el quehacer docente. Se recomienda que
se comenten estos escritos en el grupo con el fin de obtener una
visión global e integrada del trabajo educativo.

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