| Programa
de Estudios, 3er semestre, Licenciatura en Educación
Especial /
Atención
educativa de alumnos con discapacidad auditiva (Ed. 2006-2007)
/
Orientaciones
didácticas
Es
importante que al inicio del curso el docente y los estudiantes
consideren la importancia de realizar un encuadre, donde revisen
la estructura y organización del mapa curricular, a fin de ubicar
esta asignatura y su relación con las otras del Plan de Estudios;
asimismo, que analicen los propósitos establecidos en ella, para
que comprendan el sentido que tiene la asignatura dentro del Campo
de Formación Común; y hagan una lectura cuidadosa de la secuencia
de los contenidos y del tipo de trabajo que se propone para el desarrollo
de cada uno de ellos.
Para
lograr los propósitos del curso es necesario propiciar que los estudiantes
reflexionen y revisen constantemente el conocimiento que van adquiriendo
en cada bloque, y favorecer que contrasten sus ideas previas con
lo que se analiza en los textos y con las experiencias que obtienen
durante las jornadas de Observación y Práctica Docente i.
Además
de las consideraciones anteriores, se presentan las siguientes sugerencias
que pueden apoyar la organización y el desarrollo del curso:
1. Revisión de aportes teóricos diversos.
Se promueve el acercamiento a diferentes puntos de vista con el
propósito de que los estudiantes desarrollen habilidades para comparar
distintas perspectivas de estudio y para usar la teoría como una herramienta
de análisis de la realidad. 2. El uso de la terminología.
En la bibliografía y en la descripción de las actividades del curso
se emplean diversos términos para referirse a los niños y a los
adolescentes que son sujeto de estudio de este programa: discapacidad
auditiva, sordos, hipoacúsicos, pérdida auditiva, entre otros. Es
importante que los docentes y los estudiantes se familiaricen con
estos términos y reconozcan cuándo se utilizan, dependiendo del
autor, su nacionalidad, la época y la corriente teórica que sustentan.
3.
Trabajo en equipo. En el programa se sugiere
en varias ocasiones organizar al grupo en equipos o en parejas para
realizar diversas actividades. Este tipo de organización resulta productiva
si se asignan las tareas con un referente común que permita aportar
elementos para el análisis y la discusión. Conviene precisar que este
tipo de trabajos, además de promover la cooperación y colaboración
entre sus miembros, resulta formativo si se apoya en el esfuerzo individual
de sus integrantes y si éstos obtienen una visión de conjunto del
tema estudiado. Debe evitarse un trabajo de equipo que fragmente y
aísle las tareas, que no permita valorar el esfuerzo personal y que
no integre coherentemente el esfuerzo común.
4.
Consideración de las ideas previas de los estudiantes.
Éstas son un referente para el desarrollo del curso; hay que tener
presente que deberán evolucionar hacia la elaboración de conceptos
y la comprensión de los procesos que son objeto de estudio de este
programa. Para indagar las concepciones previas no basta con plantear
preguntas al grupo al iniciar un tema; es preciso buscar distintas
estrategias, como la escritura individual de textos breves, la aplicación
de cuestionarios, la elaboración de esquemas y mapas conceptuales,
y la organización de debates, entre otras, que pueden convertirse
posteriormente en instrumentos para valorar los avances obtenidos
durante el curso.
5. El análisis y la reflexión. Son
habilidades que se promueven a través de recursos diversos. El programa
propone un conjunto de textos cuya lectura individual es imprescindible
para la adquisición de los conocimientos y para entablar una discusión
argumentada; es conveniente propiciar la elaboración de síntesis,
ensayos breves y diversos registros de información, a través de los
cuales cada estudiante expresará sus ideas, puntos de vista y conclusiones,
que servirán de apoyo para el trabajo colectivo.
6. Elaboración
de un glosario. Por la cantidad de conceptos que se requiere
manejar en esta asignatura se recomienda que, desde el inicio del
curso, los estudiantes elaboren un glosario, donde expliquen con
sus propias palabras a qué se refieren los términos más relevantes
que se revisan a lo largo del semestre. Cuando lo consideren necesario,
podrán incorporar ilustraciones o gráficos, a fin de contar con
la información de manera más explícita. Este glosario podrá ser
un producto más entre los considerados para la evaluación.
7. Empleo
de videos. Observar y analizar videos de forma detallada es otro
recurso que permite identificar diversos aspectos relacionados con
el desarrollo de los niños y de los adolescentes con discapacidad
auditiva. Para el tratamiento de los temas, en este programa de estudio
se sugiere un video en el que se pueden observar las adecuaciones
de acceso, la participación de los maestros y la familia, y la interacción
de los niños y los adolescentes con discapacidad auditiva en el contexto
escolar y social. Los docentes podrán utilizar otros títulos de películas
y videos que consideren pertinentes. 8. Lectura de un libro. Vale
la pena que durante el curso los estudiantes normalistas lean, por
lo menos, un texto completo; se busca que los futuros docentes trasciendan
la mera lectura de capítulos o artículos puntuales sobre un tema,
y se acerquen al conocimiento de las ideas globales de un autor.
Algunos títulos interesantes, en este sentido, son: Veo una voz, de Oliver Sacks, editorial
Anagrama; Palabras de Caramelo, de Gonzalo Moure,
editorial Anaya; ¿Y ahora qué?, de Grimaneza Wiese Montero,
editorial Libro Amigo, y El
jardín silencioso. Criando a su hijo sordo, de Paul Ogden, editorial
Butte Publications. La finalidad de esta actividad es que se adentren
desde diferentes perspectivas literarias en el contexto social de
las personas con discapacidad auditiva, y a partir de ese acercamiento
reflexionen y fortalezcan lo analizado en la asignatura.
9. Consulta de información en la Internet. En la actualidad la Internet
permite ampliar la información sobre los avances tecnológicos y las
innovaciones que se generan en el ámbito de la atención de personas
con discapacidad auditiva. Conviene que los estudiantes hagan búsquedas
relacionadas con los temas de este curso y organicen exposiciones,
debates y plenarias en las cuales se analice la información recabada,
sus aportes y las posibilidades de empleo en el terreno educativo.
Las siguientes direcciones de Internet pueden ser consultadas por
docentes y estudiantes, y ser sugeridas a los padres de familia y
a los demás maestros que atienden a los alumnos con discapacidad auditiva:
http://www.e-mexico.gob.mx/wb2/eMex/eMex_Discapacinet
http://sapiens.ya.com/eninterdvisual/rincon_de_la_da.htm
http://www.pratp.upr.edu
10. Elaboración de materiales de difusión. Se sugiere elaborar folletos
informativos que permitan sensibilizar a la comunidad respecto a la
atención y participación de las personas con discapacidad auditiva
en los diversos contextos. Estos folletos podrán distribuirse, por
ejemplo, durante las jornadas de la asignatura Observación y Práctica
Docente i. 11. Las actividades de observación y práctica. En la formación de los
futuros maestros, las actividades de observación y práctica constituyen
un recurso valioso mediante el cual los estudiantes tienen un acercamiento
directo a los niños y a los adolescentes, tanto en el contexto educativo
como en otros ámbitos. Conviene que antes de realizar las observaciones
y la práctica se definan sus propósitos y los aspectos específicos
que interesa conocer, de modo que, posteriormente, se facilite el
análisis y la reflexión en torno a ellas.
12. La observación del uso y manejo de materiales específicos para el aprendizaje
y la enseñanza de alumnos con discapacidad auditiva. Observar,
conocer su funcionamiento y, de ser posible, manipular los distintos
recursos materiales y tecnológicos que se emplean para facilitar a
los niños y a los adolescentes con discapacidad auditiva el acceso
a la comunicación y a la información, constituye una experiencia que
proporciona a los estudiantes aprendizajes efectivos y favorece el
desarrollo de su creatividad para la elaboración de otros materiales
y la adecuación de los existentes. Por ello se recomienda que, de
ser posible, la escuela normal cuente con material específico, como:
softwares educativos y audiocuentos
de “Enséñame”, entre otros, que favorecen la atención de los alumnos
con discapacidad auditiva. O bien, que los estudiantes tengan la oportunidad
de conocer los diferentes tipos de auxiliares auditivos y su funcionamiento,
y asistan a instituciones educativas o asociaciones civiles a observar
el uso de estas ayudas tecnológicas. 13. El “maestro huésped”. Si se considera necesario, se recomienda,
en la medida de lo posible, implementar la figura de “maestro huésped”
en temas y aspectos específicos. Un maestro huésped es un invitado
que en su calidad de experto, especialista o persona con amplia
experiencia, comparte con los estudiantes un tema o una actividad
previamente acordada. Esto permitirá fortalecer la visión de trabajo
colaborativo y compartir experiencias con otros profesionales.
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