Planes y Programas

Programa de Estudios, 3er semestre, Licenciatura en Educación Especial /
La educación en el desarrollo histórico de México II (Ed. 2006-2007) /
Sugerencias para la evaluación

Es pertinente que el maestro de la asignatura acuerde con los estudiantes, desde el inicio del curso, las formas de evaluar, de esta manera todos podrán orientar sus actividades según los compromisos establecidos. La evaluación tiene que ser congruente con el enfoque del programa, los propósitos educativos y las actividades de enseñanza. En este sentido, el enfoque vincula sus contenidos con las cinco líneas temáticas –ya descritas– y demanda que se estudien como parte de un proceso histórico; así, una parte importante de la evaluación deberá dedicarse a valorar si los estudiantes logran: identificar cambios, continuidades y rupturas de una época a otra; descubrir causas de los acontecimientos; explicar e interpretar acontecimientos del presente utilizando los conocimientos históricos adquiridos, etcétera. Por otro lado, si en la clase los estudiantes han realizado frecuentemente actividades en las que leen y discuten en pequeños equipos, interpretan información y proponen hipótesis, sería poco acertado evaluar con un instrumento que sólo midiera la cantidad de datos que fueron capaces de memorizar. En este caso, la forma de evaluación elegida debe conciliar tanto el enfoque del programa como el proceso de enseñanza empleado en el aula.

Para evaluar, es importante considerar la participación de los estudiantes en la clase, los textos que elaboren y las investigaciones realizadas. Si se aplican pruebas escritas, de preferencia deben plantear a los estudiantes retos en los que apliquen su capacidad de análisis, juicio crítico, comprensión, relación, síntesis, argumentación, etcétera. Las pruebas objetivas de respuesta cerrada (opción múltiple, de correspondencia, selección de enunciados falsos o verdaderos) deben considerarse complementarias a los procedimientos de evaluación sugeridos.

Antes de iniciar el curso, el maestro puede planear los momentos en que evaluará, así podrá prever el tiempo y los recursos que se requieran. La evaluación puede realizarse al inicio, durante, y al final del curso o de cada sesión. Con la evaluación inicial se identifican los conocimientos que poseen los estudiantes al principiar el curso o tema, y ese es el punto de partida del maestro para planear las estrategias y actividades de enseñanza de acuerdo con las capacidades de los integrantes del grupo; la evaluación continua durante el semestre permite conocer cotidianamente lo que se aprende en cada clase y ayuda a perfeccionar las estrategias de enseñanza, y con la evaluación final se puede comprobar en qué medida se lograron los propósitos educativos de la asignatura.

Lo importante es que la evaluación se realice de manera permanente, se asuma como una extensión de las actividades de enseñanza y sea formativa para estudiantes y maestros; es decir, que aporte información para corregir y mejorar su participación y los resultados del proceso educativo.

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