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Programa
de Estudios, 3er semestre, Licenciatura en Educación
Especial /
La
educación en el desarrollo histórico de México
II (Ed.
2006-2007) /
Orientaciones
didácticas generales
Para
lograr los propósitos generales planteados, se requiere que el estudiante
conozca a fondo el enfoque, los temas, los propósitos y la bibliografía
del programa, ya que de esto depende que el curso contribuya al
logro de los rasgos del perfil de egreso.
Este
curso puede ser rico en experiencias y propuestas de enseñanza,
por lo cual es necesario que los futuros maestros de educación especial
tengan acceso a distintas concepciones del conocimiento histórico.
¿Cuál es la mejor forma de lograrlo? En primer lugar, promoviendo
y practicando un nuevo enfoque de enseñanza que destaque los procesos
de cambio, continuidad, similitud y permanencia de los acontecimientos
históricos.
Al
abordar cada tema, es muy importante tomar como punto de partida
los conocimientos previos de los estudiantes, ya que durante su
trayectoria por la educación básica y media han revisado la historia
general de México y del mundo y, por lo tanto, se han formado algunas
ideas acerca de los periodos a que se hace referencia en este curso.
Por ejemplo, es probable que algunos consideren que el estudio del
pasado consiste en aprender datos, fechas y nombres para aprobar
el curso; esta impresión sólo puede modificarse si las actividades
desarrolladas en el aula les demuestran que existen formas interesantes
y rigurosas de tratar los contenidos históricos.
Tomar
en cuenta los conocimientos que los estudiantes poseen ayuda a que
el aprendizaje tenga mayor sentido, puesto que parten de lo que
ya conocen, es decir, de las referencias más inmediatas, que constituyen
la base para adquirir nuevos conocimientos. A su vez, el maestro
obtiene valiosa información para averiguar el tipo de conocimientos
de sus alumnos, lo que facilita planear las actividades según el
nivel del grupo. Por ejemplo, si los futuros maestros muestran problemas
en el dominio de contenidos básicos, se requiere poner mayor atención
a este aspecto a lo largo del curso.
A
continuación se proponen algunas orientaciones para favorecer el
logro de los propósitos del curso; además, en cada bloque temático
se sugieren actividades para que los estudiantes aprendan los contenidos
del programa y, al mismo tiempo, desarrollen habilidades y actitudes
favorables para la comprensión de la historia. Estas propuestas
no constituyen una secuencia didáctica completa ni rígida: los maestros
y los estudiantes pueden seleccionar o agregar las que consideren
convenientes.
a) Lectura y análisis de textos. La lectura es la principal actividad para abordar los temas propuestos
en el programa. Para aprovecharla, se sugiere que el maestro prepare
fichas que orienten a los estudiantes para distinguir conceptos
fundamentales, conocer las tesis de algún autor, identificar en
un texto las ideas principales, expresar por escrito sus opiniones,
etcétera. Lo importante es que las lecturas se empleen adecuadamente
durante las clases para generar el interés de los estudiantes; una
forma de lograrlo es que los comentarios que se realicen en el aula
recuperen los contenidos o ideas centrales del material leído, para
favorecer así la continuidad de lo analizado y aprendido en las
sesiones precedentes.
Conviene
que el maestro explique brevemente el contexto (histórico, intelectual
y político) en el que se escribieron los materiales, destaque aquellos
elementos que interesa reconocer y proporcione orientación acerca
de las ideas básicas en los textos. De esta manera, los estudiantes
se aproximarán con mayor claridad al propósito que se persigue al
estudiar la bibliografía recomendada.
b) Lectura de un libro. Independientemente de que los alumnos conozcan capítulos de distintos
libros, se sugiere que lean un libro completo para comprender la
visión de conjunto de algún autor o grupo de autores acerca de un
tema específico. De acuerdo con los propósitos y temas del curso,
se recomiendan los siguientes títulos: A la sombra de la Revolución Mexicana, de Héctor Aguilar Camín y Lorenzo Meyer; Historia
de una profesión, de Alberto Arnaut,
y Nueva
historia mínima de México (2004),
de Escalante Gonzalbo y otros, publicado
en la Biblioteca para la Actualización
del Maestro. Conviene que los alumnos dosifiquen la lectura a lo
largo del curso y presenten sus avances o conclusiones según acuerden
con el maestro.
c) Planteamiento de problemas. Para promover la reflexión de los alumnos y analizar los hechos estudiados,
es útil plantearse, entre otras preguntas, las siguientes: ¿qué
sucedió?, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿qué cambió?, ¿qué permaneció igual?,
¿quiénes participaron?, ¿en qué consistió determinado periodo o
acontecimiento?, ¿cuánto duró? De esta manera se desarrollará en
los estudiantes la capacidad de explicar los hechos educativos del
presente a partir del conocimiento de su origen y su proceso de
transformación; asimismo, podrán reconocer que los cambios producidos
a lo largo del tiempo crean sus propias contradicciones y, por lo
tanto, tienen que estudiarse en su nueva condición. Por ejemplo,
¿qué nuevos desafíos tuvieron que enfrentar los maestros ante cambios
tan importantes como la educación socialista y la creación del sindicato
de maestros? ¿Por qué en la actualidad, en amplios sectores sociales
y en algunos directivos y docentes de educación básica regular y
de educación especial persisten concepciones discriminadoras en
la atención de los niños que presentan necesidades educativas especiales
con o sin discapacidad? ¿Qué situaciones han impedido que en algunas
escuelas se transite de una metodología basada en la segregación
y el aislamiento a otra de carácter integrador?
Responder
a cuestiones como éstas ayudará a distinguir las nuevas situaciones
generadas por los procesos de cambio. Desde el punto de vista formativo,
este ejercicio es un recurso que promueve la selección y el uso
de la información, la reflexión, el análisis, la valoración crítica
y la elaboración de conclusiones propias.
d) Redacción de ensayos. Cuando el maestro lo crea conveniente, puede proponer la redacción
de ensayos, para recuperar los conocimientos adquiridos y desarrollar
habilidades para la redacción, síntesis, argumentación y valoración
crítica. Es importante que los ensayos sean breves, que en ellos
los estudiantes sistematicen e interpreten la información obtenida,
expresen sus puntos de vista y elaboren conclusiones propias. Un
criterio para la delimitación de este tipo de escritos es la necesidad
de ajustarse a los temas que se incluyen en cada bloque, lo que
además permitirá que se continúen elaborando, con base en los contenidos,
líneas del tiempo y otro tipo de recursos imprescindibles para la
adquisición de una perspectiva histórica sobre el desarrollo de
la educación en general y, en particular, de la educación especial.
e) Ejercicios de imaginación histórica. Este tipo de actividades permite a los estudiantes ubicarse en el
lugar de los protagonistas o testigos presenciales de los acontecimientos
históricos y, desde esa posición, relatar experiencias, exponer
ideas, tomar decisiones, etcétera.
Para
que los protagonistas narren sus propias experiencias pueden emplearse
diferentes tipos de texto: la correspondencia, el diario personal
o la crónica, entre otros. La correspondencia consiste en escribir
una carta a alguna persona (maestros, educadores destacados o funcionarios
públicos) para comentar los cambios ocurridos en la educación, la
importancia que adquirieron sus iniciativas, los logros obtenidos,
los retos aún pendientes, etcétera.
Otra
actividad de redacción puede ser elaborar de un periódico con noticias
breves que recapitulen los temas estudiados, por ejemplo: “Se crea
la Secretaría de Educación Pública: José Vasconcelos reseñó las
acciones que desarrollará esa dependencia”, “El maestro rural. Una
entrevista con Rafael Ramírez”, “Alfabeto y desayunos escolares
para los niños de México”, “Ayer se inauguró el Primer Congreso
Mexicano del Niño”, “El Departamento Nacional de Psicopedagogía
cuenta con un Servicio de Educación Especial”, “Ayer se inauguró
la Escuela Normal de Especialización. Por primera vez se contará
en México con una institución formadora de docentes de educación
especial”, “Se decretó la creación de la Dirección General de Educación
Especial”, “Con la publicación de la Ley General de Educación, la
educación especial adquiere un nuevo sustento jurídico-normativo”.
El propósito es que los estudiantes sinteticen los conocimientos
adquiridos y los expresen con sus propias palabras.
f) Actividades de investigación.
•
Investigación
hemerográfica. Se sugiere que, en
los lugares donde sea posible, los alumnos asistan a la hemeroteca
para realizar una breve investigación sobre algún tema específico;
no se pretende hacer una indagación profunda y exhaustiva, sino
que conozcan, a través de la prensa, la reacción inmediata que suscitaron
los acontecimientos estudiados. Conviene que el maestro sugiera
temas de investigación que por su importancia sean abundantes en
notas, entrevistas, desplegados, caricaturas y reportajes periodísticos;
por ejemplo: la creación de la sep,
la educación socialista, las reformas al artículo tercero constitucional,
la fundación del snte, los servicios existentes en la localidad
para atender alumnos que presentan necesidades educativas especiales,
la creación de instituciones formadoras de maestros de educación
especial en la entidad, el sistema educativo estatal y la integración
educativa, etcétera. De esta manera, los alumnos podrán dar seguimiento,
sistematizar, comparar e interpretar la información contenida en
los periódicos. Como esta actividad requiere de tiempo extraclase,
es importante definir el momento adecuado para su realización, y
sus propósitos.
•
Testimonios
orales. Otra actividad de investigación
es la recuperación de testimonios orales que se refieran a prácticas
escolares, métodos de enseñanza, experiencias educativas, programas
de gobierno, entre otros. Si se tiene la fortuna de entrevistar
a maestros de generaciones distintas se podrá hacer una reconstrucción
histórica de los aspectos que se decida investigar.
•
Historia
de una escuela o de un servicio de educación especial. Se sugiere que, de ser posible, se realice esta actividad, pues,
muchas veces, en las comunidades residen los maestros fundadores
de las escuelas normales o de los servicios de educación especial,
y también las personas que participaron en su construcción o creación.
Con la información que proporcionen puede escribirse la historia
de la implementación de la Licenciatura en Educación Especial o
la historia de la escuela normal de especialización en la entidad,
o de un cam, una usaer
o un capep. De esta manera, los estudiantes
conocerán el valor que ciertas comunidades otorgan a la educación,
la importancia que para ellas tiene la escuela y los retos que han
superado para contar con un centro educativo, una escuela normal,
un servicio de educación especial o para concretar la integración
educativa en las escuelas de educación básica.
•
Elaboración
de líneas del tiempo. Esta actividad permitirá a los estudiantes ver y expresar de manera
gráfica la continuidad, la ruptura o el cambio en el proceso educativo
nacional, en particular en el proceso de construcción del campo
de la educación especial.
g) El uso de la bibliografía
complementaria acerca de educación especial. En aras de enriquecer los conocimientos
y de favorecer una visión más amplia de las temáticas establecidas
para el curso, es fundamental que los maestros y los estudiantes
se remitan a la consulta y revisión de los materiales de lectura
complementarios. En el caso de esta asignatura, la bibliografía
complementaria referente a educación especial fue seleccionada para
utilizarse como un apoyo durante el curso, debido a que el enfoque
de este espacio curricular no es el de estudiar una historia de
la educación, ni una historia de la educación especial, sino proporcionar
elementos que permitan a los futuros maestros tener un panorama
de los principales acontecimientos que conformaron el campo disciplinario
en el que se forman, generando con ello el desarrollo de su identidad
profesional y ética. En este sentido, en la bibliografía complementaria
se incorporan dos lecturas de corte histórico; el maestro de la
asignatura, previo análisis de las mismas, decidirá su uso: “La
educación especial y el enfoque médico-pedagógico”, de Ernesto López
Orendain (bloque I,
actividad 5) y “Configuración de una profesión: maestro especialista
en la educación de niños anormales mentales y menores infractores
(1937-1942)”, de Enrique Vera Segura (bloque 3, actividad 5).
Por
otro lado, la exhaustiva indagación bibliográfica y hemerográfica
que se realizó para el diseño y elaboración de este programa permitió
recuperar un conjunto de lecturas de difícil acceso, ya que se encuentran
en los fondos reservados de los centros de documentación, bibliotecas,
archivos y hemerotecas del Distrito Federal o en acervos privados.
Por ello, en cada uno de los temas propuestos para cada bloque,
el maestro y los estudiantes tienen la opción de profundizar en
aspectos más específicos o particulares sobre la educación especial,
sobre todo en el periodo que va de 1910 a 1970, etapa donde el desarrollo
de este campo estuvo íntimamente relacionado con la higiene escolar.
Como
un ejemplo de los textos de época que el maestro y los estudiantes
normalistas podrán conocer, se encuentran, entre otros, el artículo
completo que sobre la historia de la higiene escolar elaboró el
Dr. Manuel Aveleyra Arroyo de Anda; las adaptaciones a México de
los tests de Binet-Simon y de Alicia Descoudres para medir la inteligencia
de los niños; así como los decretos y documentos relativos a la
creación de la Escuela Normal de Especialización y de la Dirección
General de Educación Especial.
El
acceso a los documentos históricos complementarios sobre la educación
especial podrá hacerse en la página electrónica http://normalista.ilce.edu.mx
de la red normalista. Su consulta, además de permitir a los estudiantes
la construcción histórica de esta disciplina, favorecerá el desarrollo
de habilidades en el uso y manejo de las tecnologías de la información
y la comunicación para desenvolverse con eficiencia en una sociedad
del conocimiento y realizar el aprendizaje permanente.
Evidentemente,
las actividades no se agotan con estas sugerencias; es indispensable
que los maestros diversifiquen las formas de enseñanza, para ampliar
las posibilidades de aprendizaje de los estudiantes y para comunicarles,
mediante la práctica, nuevas formas de concebir la historia. Además,
estas actividades pueden complementarse con las recomendadas en
el primer curso de esta asignatura, sobre todo con las relativas
al reconocimiento de las habilidades y los conocimientos
previos de los estudiantes.
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