| Programa
de Estudios, 3er semestre, Licenciatura en Educación
Especial /
Enseñanza
del español en la educación básica
(Ed. 2006-2007) /
Criterios
para la evaluación
En
la evaluación de las actividades de este curso es importante aprovechar
las ventajas formativas de la comprobación periódica de los avances
individuales y de grupo. La evaluación mediante portafolios provee
de oportunidades para estimular el progreso de los estudiantes a
través de orientaciones que les permitan identificar sus fortalezas
y debilidades, así como el ejercicio de la autoevaluación y el establecimiento
de acuerdos de trabajo para mejorar.
La
revisión, evaluación y análisis crítico de los trabajos correspondientes
a cada bloque permitirán advertir que el dominio de los contenidos
y de la enseñanza es un proceso progresivo. La constatación de esto
por los estudiantes es un factor que además de orientarlos hacia
un mejor desempeño les permitirá dimensionar el aprendizaje de sus
futuros alumnos.
Desde
el inicio de las sesiones se irá incrementando el grado de exigencia
en la calidad de los trabajos de los estudiantes, con un compromiso
expreso por mejorar su desempeño individual, de manera paulatina
pero constante.
Es
de suma importancia prever en el diseño de las actividades de evaluación
los procedimientos enfocados a procesos y a resultados finales,
que podrán ajustarse durante el desarrollo de las tareas y al revisar
los portafolios.
En
todos los casos es importante indicar con anticipación lo que se
espera de la participación individual y colectiva en la realización
de los trabajos y cuáles serán las formas de evaluación correspondientes.
Por lo tanto, resulta imprescindible utilizar guías detalladas para
la ejecución de las actividades y listas de corroboración, construidas
en correspondencia con las habilidades que en cada momento se pretende
consolidar. La descripción de elementos y características del trabajo
programado orienta a los estudiantes durante el proceso de cada
actividad, les facilita la autoevaluación de sus progresos y posibilita
una evaluación general confiable.
Al
trabajar por equipos se evitará propiciar el encubrimiento de insuficiencias
o incumplimiento individuales. En particular, se suprimirán las
prácticas de lectura repartida por capítulos o por número de páginas
entre los integrantes del equipo. Conviene recordar que los logros
alcanzados dependen del esfuerzo individual y que un trabajo de
equipo mal aplicado puede resultar contraproducente.
Se
debe tomar en cuenta que durante la revisión de los trabajos de
los estudiantes da mejores resultados la evaluación formativa, con
recursos de orientación y estímulo, como:
• El interés que demuestra el maestro de la asignatura
por los avances individuales.
•
Expresar el reconocimiento a los esfuerzos y aciertos, junto
con las indicaciones para mejorar el contenido de los trabajos.
•
Anotar en los trabajos las observaciones y recomendaciones
necesarias para la autocorrección y reelaboración.
La
aplicación de las evaluaciones dará oportunidad a la reflexión sobre
la responsabilidad individual por mejorar permanentemente el desempeño
académico, teniendo en cuenta que en las competencias didácticas
de los maestros radica buena parte de la calidad de los resultados
de los estudiantes.
En
términos generales, el esfuerzo y la constancia de los estudiantes
debe encontrar estímulo y reconocimiento a través de evaluaciones
realizadas con el mayor cuidado. Se trata de afianzar actitudes
positivas hacia el estudio y el conocimiento, así como fomentar
la satisfacción por el trabajo bien hecho.
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