| Plan
de Estudios, Licenciatura en Educación Especial /
Plan de estudios para la formación inicial de profesores de educación especial
/
Área Práctica Intensiva en Condiciones Reales
de Trabajo
Trabajo
Docente I y II
La
formación inicial de los estudiantes culmina en séptimo y octavo
semestres con dos actividades centrales: el diseño, el análisis
y la reflexión de propuestas didácticas, y la práctica docente en
condiciones reales. Ambas actividades permiten la consolidación
de los rasgos del perfil de egreso que se señalan en el Plan de
Estudios de la licenciatura.
El
propósito de los cursos Trabajo Docente i y ii,
es que los estudiantes sean capaces de aplicar y evaluar planes
de trabajo y de clase para la atención de niños y adolescentes que
presenten necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad,
a través de la identificación de los elementos para la organización
y el desarrollo de actividades de aprendizaje en los servicios de
educación especial.
Los
cursos del área Actividades
de Acercamiento a la Práctica Escolar permiten que el futuro docente
identifique las condiciones institucionales; conozca las formas
de detección de las necesidades educativas especiales que presentan
los alumnos con o sin discapacidad; diseñe adecuaciones curriculares
en la metodología, la evaluación, los contenidos y los propósitos;
establezca un clima de relación en el grupo escolar para favorecer
actitudes de confianza, autoestima, respeto y curiosidad, para promover
la autonomía personal; identifique y solucione problemas e imprevistos
en el aula, y favorezca la participación de las familias con la
escuela. Para consolidar estas competencias es necesario que las
ponga en práctica en condiciones reales de trabajo, lo que le proporcionará
la posibilidad de poner en juego los conocimientos y las herramientas
obtenidos durante la formación previa; adquirir nuevas competencias,
así como fortalecer su compromiso profesional.
En
estos dos últimos semestres los estudiantes permanecen por periodos
prolongados de práctica en los servicios de educación especial,
desarrollando las actividades propias de los docentes de educación
especial. Esto favorece, entre otras cosas, un mayor conocimiento
de los niños y de los adolescentes, una valoración más amplia de
los avances que logran y una mayor comprensión de la dinámica escolar,
lo que es fundamental para que realicen, de manera adecuada, las
actividades propias del trabajo en condiciones reales.
Durante
los periodos de trabajo docente el estudiante identifica las características
de la escuela de práctica, detecta las necesidades educativas especiales
que presentan los alumnos, con o sin discapacidad; aplica planes
de trabajo y de clase; organiza los espacios y tiempos de las actividades
de aprendizaje; observa la forma en que cada niño o adolescente
resuelve las tareas; utiliza de manera creativa los recursos didácticos,
y evalúa permanentemente los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
La
práctica docente que realizan los estudiantes durante el último
año escolar de su formación, permite que éstos hagan frente a los
problemas que plantea el ejercicio cotidiano de la profesión. Sin
embargo, requieren del apoyo, la orientación y la guía de un maestro
experimentado en educación especial, que sea su tutor y los acompañe
durante el proceso, los oriente en la toma de decisiones, en la
aplicación de las estrategias de enseñanza y aprendizaje y en la
evaluación. El acompañamiento y la guía de este tutor propicia que
los estudiantes normalistas enfrenten con mayor seguridad las situaciones
conflictivas y garantiza que su actuación no corra el peligro de
llevar al fracaso el aprendizaje de los alumnos, mismo que repercutiría
de manera negativa en la propia formación de los estudiantes, en
la adquisición, el desarrollo y la consolidación de los rasgos del
perfil de egreso.
Es
importante que el maestro tutor sea consciente de que la convivencia
con los escolares, el trato con los maestros y los directivos de
educación básica regular y especial, así como con las familias de
los niños y los adolescentes, plantea a los estudiantes problemas
para cuya solución, requieren de su orientación, apoyo y asistencia.
También es importante que este tutor tenga presente que el futuro
maestro de educación especial no ha completado su formación y, por
lo tanto, hay competencias que debe adquirir y otras que están en
proceso de desarrollo y consolidación, por lo tanto no es conveniente
que se le deje solo para enfrentar las dificultades que plantea
el desempeño de la profesión.
La
tutoría que los normalistas reciben en un servicio de educación
especial se complementa con la asesoría que tienen, de un maestro
de la escuela normal, lo que implica la presencia de éste en las
instituciones donde el estudiante realiza su trabajo docente. Durante
estos semestres los futuros maestros asisten de manera alterna a
la escuela normal y a los servicios de educación especial designados
para la práctica. En la escuela normal analizan y reflexionan sobre
la experiencia adquirida y los resultados obtenidos, lo que les
permite mejorar su desempeño profesional en la siguiente jornada
de trabajo docente.
Taller
de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas Didácticas
I y II
Este
taller se desarrolla de manera paralela a Trabajo Docente i
y ii en los tiempos establecidos para las
actividades que se realizan en la escuela normal. La inclusión de
estos espacios curriculares en los dos últimos semestres tiene como
propósito que los estudiantes normalistas sistematicen e interpreten
la experiencia docente, integren los conocimientos adquiridos mediante
el diseño de propuestas didácticas que se aplican en el servicio
de educación especial donde realizan sus prácticas en séptimo
y octavo semestres. Además, analizan y reflexionan acerca de los
resultados obtenidos durante su trabajo docente, como base para
mejorar su desempeño en la atención educativa a los niños y adolescentes
que presenten necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad.
Las
competencias docentes que se desarrollan durante este semestre,
además de las que se favorecieron en los anteriores, permiten que
los estudiantes diseñen propuestas didácticas; manejen los planes
y programas de estudio de educación básica; describan, narren, expliquen
y argumenten de forma oral y escrita su trabajo docente; todo lo
anterior, para brindar una mejor atención educativa a los alumnos.
En
los dos cursos de Taller de Análisis… se promoverá el diseño de
estrategias y propuestas didácticas congruentes con el enfoque y
la misión de la educación especial, para atender a niños y adolescentes
que manifiesten necesidades educativas especiales, particularmente
aquellos que tienen discapacidad; asimismo, y sobre la base del
conocimiento de los alumnos y del grupo donde éstos se encuentran,
los estudiantes enfrentarán el reto de diseñar adecuaciones curriculares
y actividades de aprendizaje, que contribuyan a la participación
de los niños y los adolescentes en procesos educativos para desarrollar
todas sus potencialidades, de manera que alcancen los propósitos
fundamentales de la educación básica.
La
modalidad de taller propicia la colaboración y el intercambio de
conocimientos y experiencias entre los estudiantes, y exige generar
productos concretos y útiles para la enseñanza. La interacción con
los compañeros del taller y la asesoría del maestro, permite la
continuación del ejercicio sistemático de análisis que iniciaron
en otras asignaturas del Plan de Estudios. Es muy importante que
las propuestas elaboradas individualmente se analicen en grupo y
se mejoren, pues se pretende que sirvan de base para el trabajo
docente que los estudiantes realizan en séptimo y octavo semestres.
Después
de aplicar propuestas didácticas en los servicios de educación especial,
se regresa al Taller de Análisis… para analizar y comentar: los
resultados de su aplicación, el logro de los propósitos, el interés
mostrado por los niños o los adolescentes, el desarrollo de las
actividades, la pertinencia de las adecuaciones curriculares, de
los recursos y de las formas de evaluación, el uso y aprovechamiento
del tiempo escolar, entre otros.
El
análisis incluirá el propio desempeño de los estudiantes normalistas:
habilidad para comunicarse con el maestro tutor, los alumnos y las
familias; el clima de relación con el grupo; el diseño de propuestas
didácticas; el intercambio de experiencias y conocimientos obtenidos
en el trabajo docente; el análisis y la reflexión crítica, sistemática
y fundamentada de las propuestas didácticas en los servicios de
educación especial; el dominio de propósitos, enfoques y contenidos;
la capacidad para articular contenidos de las asignaturas; el uso
de los recursos didácticos y la atención de los alumnos que presentan
necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad. Al ejercitar
de manera sistemática el análisis en torno a estos aspectos, el
estudiante puede mejorar de manera permanen-te su acción en los
servicios de educación especial y en las escuelas de educación regular
y, de manera paralela, desarrollar y consolidar los rasgos del perfil
de egreso.
Es
importante que el maestro responsable de la asignatura acompañe
permanentemente a los estudiantes en las escuelas en las que realizan
el trabajo docente; al hacerlo, no sólo tendrá ocasión de orientarlos
en la toma de decisiones y en la solución de los problemas que se
les presenten, sino que tendrá elementos que le permitan, una vez
en el Taller de Análisis…, orientar las actividades de reflexión
y análisis.
Los
resultados de la reflexión y del análisis del trabajo docente aportarán
elementos para que los estudiantes elaboren su Documento Recepcional,
mismo que sirve de base para que el futuro maestro presente el examen
profesional. Este documento se desarrolla como una actividad de
Taller de Análisis del Trabajo Docente y diseño de Propuestas Didácticas
i y ii, pero
es conveniente que se tenga presente que no es la actividad central
de éste y mucho menos la única. El trabajo que, con carácter de
Documento Recepcional, elaboran los estudiantes, les permite evidenciar
los rasgos del perfil de egreso adquiridos y desarrollados a lo
largo de su formación inicial y dar cuenta de los logros y las dificultades
que enfrentan, por lo que constituye un testimonio de gran valor
para reorientar y fortalecer, según sea el caso, las actividades
educativas que se desarrollan en la escuela normal de manera cotidiana.

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