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de Estudios, Licenciatura en Educación Especial /
La formación de maestros de educación especial: evolución y situación
actual /
El Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos de
las Escuelas Normales
El
Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos
de las Escuelas Normales se desarrolla, desde 1996, en coordinación
con las autoridades educativas de las entidades federativas. Como
parte de las acciones iniciales del programa, la sep realizó una amplia consulta entre autoridades educativas
estatales, especialistas en formación docente, y maestros y directivos
de educación básica y de educación normal; desde entonces, la participación
de la comunidad normalista y de las autoridades estatales responsables
de la formación inicial de los maestros es una constante en la aplicación
de este programa.
El
programa surgió bajo la definición de que las escuelas normales
deben seguir formando a los maestros de educación básica, como lo
han hecho en el pasado, pero respondiendo a las cada vez mayores
y más complejas demandas que se derivan de la necesidad de una educación
suficiente para todos, de alta calidad formativa y que distribuya
con equidad sus beneficios. Esta postura tiene como base no sólo
la valoración de lo que la tradición normalista ha significado para
el país, sino también el convencimiento de que, en el momento actual,
las escuelas normales son las instituciones que pueden realizar
con mayor eficacia la tarea de formar a los futuros maestros. Aun
tomando en cuenta las limitaciones y dificultades que afectan a
las escuelas normales, es indudable que constituyen un recurso educativo
insustituible, por la experiencia, dedicación y competencia profesional
de sus maestros y directivos, y por la vocación que encamina a la
mayoría de sus alumnos hasta sus aulas.
Algunos
países que contaban con un sistema de formación docente semejante
al nuestro han optado por trasladar la preparación profesional de
los maestros a instituciones de tipo universitario. En el caso de
México, resulta más racional y adecuado a nuestras condiciones y
nuestros valores educativos realizar un esfuerzo serio y sostenido
para fortalecer las instituciones normalistas en su condición de
centros auténticos de educación superior, tanto en lo que respecta
a su organización y funcionamiento académicos, como a la formación
del personal docente que en ellas labora.
En
este programa destinado a las escuelas normales se hizo el esfuerzo
de tomar en cuenta los componentes esenciales que determinan el
funcionamiento real de una institución educativa. Se sabe, por la
experiencia de diversos intentos de reformas en la educación, que
una modificación parcial y limitada a un solo aspecto de la organización
institucional, tiene pocas posibilidades de éxito. El caso más frecuente
ha sido el de esperar que el solo cambio de los planes y los programas
de estudio tenga la suficiente fuerza para modificar, en el sentido
deseado, las prácticas y los resultados de la enseñanza y el aprendizaje.
El hecho es que, cuando las transformaciones se conciben de manera
aislada y formal, muchas cosas cambian de nombre y otras sólo lo
hacen en forma confusa y azarosa.
A
la luz de esas experiencias se inició una reforma integral de la
educación normal, que ha considerado: a) la reformulación
de los planes y programas de estudio para la formación inicial de
maestros para la educación básica; b) la actualización de
los profesores de las escuelas normales; c) la elaboración
de normas y orientaciones para la gestión institucional y la regulación
del trabajo académico; así como, d) el mejoramiento de la
planta física y el equipamiento de las escuelas. Con estas cuatro
líneas de acción, el programa emprendió un nuevo proyecto de formación
inicial de maestros de educación básica y ha avanzado en crear,
al interior de las escuelas, condiciones favorables, tanto académicas
como materiales, para que directivos, maestros y estudiantes lleven
a cabo las actividades que permitan poner en el centro de la vida
institucional de las normales la formación para ejercer la docencia.
Las
cuatro líneas de trabajo se han aplicado de manera articulada, con
el fin de multiplicar sus efectos y reforzar mutuamente las acciones
que las conforman, y así generar un proceso realmente transformador.
Con
el propósito de obtener información oportuna para conocer los avances,
así como las dificultades que enfrentan maestros, directivos y estudiantes
en torno a la reforma de la educación normal en su conjunto, la
Subsecretaría de Educación Básica y Normal, en coordinación con
las autoridades educativas estatales y de las escuelas normales,
ha llevado a cabo diversas acciones de seguimiento y balance. La
información obtenida ha permitido realizar ajustes a los diferentes
programas de estudio y a sus correspondientes materiales de apoyo,
identificar requerimientos adicionales de actualización y capacitación
de los directivos y profesores de las escuelas normales, así como
desarrollar actividades para mejorar las prácticas de enseñanza
de los formadores de docentes.
A
casi ocho años de aplicación del programa, se han diseñado nuevos
planes de estudio para las licenciaturas en educación primaria,
preescolar, secundaria y educación física, y nuevos programas por
asignatura; se han realizado talleres de actualización para maestros
de las escuelas normales; se han impartido cursos para la comprensión
del idioma inglés y de didáctica de los medios; se ha equipado a
los planteles con mobiliario, recursos audiovisuales e informáticos;
se han enriquecido los acervos bibliográficos con materiales de
distribución universal y con colecciones especiales de libros; se
han transmitido teleconferencias y establecido nuevas normas de
operación. Además, se efectúa un proceso continuo de seguimiento
y evaluación, paralelo a la aplicación de la reforma, lo que ha
permitido mejorar las acciones centrales del programa.
Los
resultados del balance realizado confirmaron la existencia de avances
significativos en el logro de los propósitos iniciales del Programa,
que conviene alentar y fortalecer; pero también dieron cuenta de
lagunas e insuficiencias, algunas de ellas no previstas, y otras
que obedecen a dificultades en la operación de las cuatro líneas
de acción que orientaron originalmente este Programa.
Aunado
a lo anterior, las líneas de política establecidas en el ProNaE
contemplan una serie de compromisos para reorientar y fortalecer
la formación inicial y continua de los maestros de educación básica,
así como su desarrollo profesional, con el propósito de responder
adecuadamente a los fines que se persiguen en este nivel educativo.
En el ProNaE se señalan como objetivos seguir impulsando la articulación
entre la educación básica y la educación normal en nuestro país,
con el fin de alcanzar mayor calidad y equidad en el acceso, desarrollo
y resultados educativos, asegurar la transformación académica y
administrativa de las escuelas normales, y garantizar la formación
de los maestros que el país requiere, en congruencia con los contenidos,
las prácticas educativas y los propósitos de la educación básica.
Para
cumplir con sus metas, el ProNaE contempla las siguientes líneas
de acción que se centran en atender las prioridades de esta transformación:
el cambio en las prácticas educativas de los maestros de las escuelas
normales, el mejoramiento de la organización y funcionamiento de
cada plantel y la vinculación de las instituciones normalistas con
las escuelas de educación básica.
Con
base en la experiencia desarrollada y en respuesta a los objetivos
del ProNaE 2001-2006, el Programa para la Transformación y el Fortalecimiento
Académicos de las Escuelas Normales establece actualmente seis líneas
de acción que se describen a continuación:
1) Consolidación de la reforma de los planes
y programas de estudio
Esta
línea incluye la revisión y actualización de los planes reformados,
a partir de los resultados del seguimiento a la aplicación de los
programas, de las evaluaciones externas que se aplican a los planes
de estudio, de la revisión de la producción teórica y de los avances
de investigación relacionados con los campos de estudio específicos
que contienen las propuestas curriculares; incluye también la modificación
de las propuestas formativas de las licenciaturas en Educación Física
(la cual inició en 2002), Educación Especial, Educación Artística,
Educación Inicial y la correspondiente a la Licenciatura en Educación
Primaria con enfoque Intercultural Bilingüe.
2) Formación y actualización del personal docente
y directivo de las escuelas normales
Estas
acciones continúan atendiéndose cada vez en mejores condiciones,
gracias a la valiosa experiencia acumulada en los años recientes.
Sin embargo, con el propósito de ofrecer tanto a los maestros como
al personal directivo de las escuelas normales un servicio sistemático
y riguroso de actualización y desarrollo profesional, esta línea
incluye ahora el diseño y desarrollo de programas orientados al
estudio sistemático de las competencias que requiere el personal
de las escuelas normales, al desarrollo profesional de los directivos
y docentes de las escuelas normales y al fortalecimiento de las
tareas de gestión institucional. Estos programas se impartirán en
diversas modalidades, en atención a las condiciones laborales de
sus destinatarios y de la ubicación de las escuelas. El trabajo
de formación y actualización se apoyará con diversos medios impresos,
audiovisuales e informáticos, y se desarrollará tanto en talleres
y cursos presenciales, como con tecnología a distancia.
3) Mejoramiento de la gestión institucional
Las
acciones de esta línea se desarrollan con el propósito de consolidar
los avances hasta ahora logrados en relación con la gestión escolar
y de contribuir a transformar los procesos clave de la organización
y el funcionamiento de las escuelas normales, entre otros: el trabajo
colegiado, la planeación y la evaluación institucional, el liderazgo
de los directivos escolares, el uso del tiempo escolar y el aprovechamiento
de los recursos educativos disponibles en las escuelas. Mediante
las distintas actividades que se llevan a cabo se busca que la gestión
institucional sea congruente con las formas de trabajo que requieren
las escuelas, con el tipo de enseñanza que se pretende desarrollar
y con los aprendizajes que se promueven entre los profesores y los
estudiantes.
Como
parte de estas acciones, en 2002 se puso en marcha el Programa de
Mejoramiento Institucional de las Escuelas Normales Públicas (Promin),
que es un mecanismo de apoyo a los proyectos de innovación académica
vinculados con el Plan de Desarrollo Institucional y con los Programas
Anuales de Trabajo que presentan las escuelas, destinando recursos
adicionales a su presupuesto regular. La evaluación de los resultados
de este programa y el trabajo de asesoría permanente para orientar
su aplicación contribuirán a generar un ejercicio participativo
de planeación y evaluación, así como una cultura de rendición de
cuentas y, en consecuencia, el mejoramiento de la gestión institucional
de las escuelas.
4) Regulación del trabajo académico de los maestros
de las escuelas normales
Esta
línea incluye acciones que se enfocan a actualizar el marco normativo
que regula la vida académica y el desempeño laboral en las escuelas,
para adecuarlo a las exigencias de sus finalidades educativas. Para
ello se definirán, en consenso con las autoridades educativas estatales
y con las comunidades normalistas, criterios y procedimientos mediante
los cuales se garantice que las escuelas cuenten con profesores
y directivos que reúnan el perfil académico requerido, y asuman
la responsabilidad y el compromiso para ofrecer una preparación
de calidad a los futuros docentes.
Además
de dar oportunidades pertinentes para el desarrollo profesional,
como resultado de un conocimiento de las necesidades reales del
desempeño profesional de los maestros normalistas se mejorarán los
procedimientos de ingreso, permanencia y promoción, y se establecerán
nuevos parámetros para evaluar el trabajo docente, que prioricen
las tareas encaminadas a lograr los propósitos académicos conforme
a la misión de las escuelas normales, es decir, la formación de
profesionales que promuevan el aprendizaje de los niños y los adolescentes
que asisten a la educación básica.
5) Evaluación objetiva y sistemática de las escuelas
Esta
línea tiene como propósito contar con evidencias sobre el desarrollo
de los procesos y sobre los resultados que se obtienen en las acciones
de reforma de las escuelas normales, para que, a partir de los datos
obtenidos, se fortalezcan las experiencias exitosas y se generen
alternativas para superar las insuficiencias y los problemas detectados.
La
evaluación se realiza en dos ámbitos. En el ámbito interno, para
reforzar las acciones de seguimiento que se vienen efectuando a
nivel nacional, y para impulsar, mediante orientaciones precisas,
el seguimiento en cada escuela y entidad de la aplicación de los
nuevos programas y de la normatividad académica, el desempeño de
profesores y directivos, la gestión institucional y la vinculación
entre las escuelas normales y las escuelas de educación básica.
La importancia de la evaluación interna radica en que, a partir
del reconocimiento de los avances y las dificultades que se detectan,
es posible emprender acciones oportunas y pertinentes para fortalecer
los logros y atender los factores que provocan problemas.
Sin
embargo, para contar con una mirada objetiva –que se favorece por
la distancia–, se incluye el ámbito de la evaluación externa. En
éste se inició, y se continuará, el establecimiento de convenios
con instituciones educativas de nivel superior, centros de investigación
educativa que cuentan con tradición y prestigio en el país, e instancias
nacionales de evaluación para que, mediante distintas modalidades
y con diversos instrumentos, evalúen los resultados de aprendizaje
de los futuros profesores, los procedimientos que aplican las escuelas
para mejorar la gestión institucional, el desempeño del personal
docente y directivo y, en general, el avance de la reforma en sus
diferentes líneas de acción.
Dentro
de esta línea, y para atender al Compromiso Social por la Calidad
de la Educación, se establecerán criterios para orientar, con procedimientos
públicos, objetivos y transparentes, la admisión de estudiantes
de nuevo ingreso a las licenciaturas de formación inicial, la incorporación
al servicio docente, así como el nombramiento a cargos directivos
en la educación normal.
6) Regulación de los servicios que ofrecen las
escuelas normales
Esta
línea está encaminada a asegurar que los servicios que ofrecen las
escuelas normales atiendan en forma adecuada y con calidad los requerimientos
de la educación básica en cada entidad federativa. Para ello, se
plantean las siguientes acciones específicas:
Regulación de las instituciones que ofrecen programas de licenciatura. Pretende asegurar que las instituciones que ofrecen este servicio cuenten con
las condiciones académicas suficientes para atender con calidad
la formación de los futuros profesores, con base en los requerimientos
que plantea la aplicación de los nuevos planes y programas de estudio
y las necesidades que presenta la educación básica en cada entidad.
Reforzar la planeación será muy importante en esta línea para evitar
la oferta de servicios que no se justifican o crear nuevas instituciones
donde no se necesitan.
Regulación de las licenciaturas que ofrecen las instituciones formadoras de docentes. Su propósito es promover en cada entidad un diagnóstico de las necesidades prioritarias
de la población en edad escolar, o de sectores de la población –principalmente
los que presentan mayores desventajas– que pueden y deben atenderse
mediante la oferta de formación que brindan las escuelas normales.
Ese diagnóstico permitirá tomar decisiones en cada estado para diversificar
dicha oferta, cancelar las opciones que no son indispensables, o
bien abrir otras, cuidando que las condiciones académicas sean adecuadas.
Regulación de la matrícula inscrita en las distintas licenciaturas. Con esta acción se pretende asegurar, mediante la promoción de una planeación
prospectiva en cada entidad, que la oferta de estudios de formación
inicial se ajuste a las necesidades de atención que a mediano plazo
tendrá la población inscrita en educación básica, para evitar, de
esta manera, la generación de profesores que no pueden ubicarse
en puestos de trabajo acordes con su formación profesional.
Regulación de los estudios de posgrado. Está orientada a definir, en consenso con
las autoridades educativas estatales, una política nacional que
establezca los criterios, procedimientos, requisitos y estándares
de calidad que deben caracterizar a los estudios de posgrado dirigidos
a maestros de educación básica y profesores de educación normal.
Lo que se busca con esta política es garantizar que las ofertas
de posgrado cuenten con la calidad académica que merece y requiere
un profesional de la enseñanza, por la importante labor que desempeña
con los niños y jóvenes de nuestro país.
Para
avanzar en el logro de las acciones planteadas es necesario contar
con el compromiso y el esfuerzo de los estudiantes, profesores y
directivos de las escuelas normales, así como de las autoridades
educativas estatales. La tarea es compleja y su realización implica
retos y dificultades, pero es sin duda un desafío que debe atenderse
prioritariamente, pues se trata de fortalecer y transformar a las
instituciones que, al preparar a los maestros que México requiere,
realizan una aportación insustituible al mejoramiento de la educación
del país.

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