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Plan
de Estudios, Licenciatura en Educación Física/
Plan
de Estudios para la formación inicial de profesores de Educación
Física
V. DESCRIPCIÓN DE LAS ASIGNATURAS
Área
Actividades Principalmente Escolarizadas
Bases
Filosóficas, Legales y Organizativas del Sistema Educativo
Mexicano
El
propósito de esta asignatura es ofrecer a los estudiantes,
desde el inicio mismo de su formación, una visión
esencial y sistemática de las bases constitutivas del sistema
educativo mexicano en la época actual. A lo largo de sus
estudios, los alumnos normalistas profundizarán en diversos
aspectos de este tema, incluidos los de su evolución histórica,
por lo que es conveniente que este curso sea un referente que
dé congruencia y orden a los aprendizajes posteriores.
Un
primer campo de estudio se refiere a las definiciones filosóficas
que orientan nuestro sistema educativo, establecidas en el Artículo
Tercero de la Constitución y que se han mantenido en lo
sustancial, a pesar de los cambios experimentados por este precepto.
Se pondrá énfasis en la educación básica
y en los principios de laicismo, obligatoriedad y gratuidad, destacando
el sentido republicano, nacional y democrático que corresponde
a la educación como servicio público. Específicamente
podrá reflexionarse sobre la aplicación de estos
principios en la práctica de la educación física
en México.
Por
la importancia que tiene la diversidad —uno de los aspectos fundamentales
que caracterizan a la sociedad y que está presente en la
educación básica en nuestro país y al mismo
tiempo es un componente central de la escuela—, se revisará
también el Artículo Cuarto Constitucional; asimismo,
se analizará el derecho a la salud física y mental
como necesidad vital que tienen los menores para desarrollarse.
Ambos aspectos, normados por este artículo, se relacionan
con la atención a las diferencias individuales de los alumnos
en los planteles escolares.
La
legislación reglamentaria fundamental, constituida por
la Ley General de Educación y las correspondientes leyes
estatales, será un segundo campo de estudio. En él
se dará prioridad a las formulaciones sobre las orientaciones
normativas, la definición de los niveles que integran el
sistema educativo, la distribución de facultades entre
los órganos de autoridad y los derechos y responsabilidades
de quienes participan en los servicios educativos o son sus beneficiarios.
Por tratarse de una transformación de largo alcance, se
pondrá especial atención en las definiciones legales
de la federalización de la educación básica
y normal. Como parte de este marco legal se revisarán los
aspectos normativos sobre el sentido de la educación física
y la práctica deportiva como un derecho de la población
en general en nuestro país y las condiciones de la educación
básica para impulsar el cumplimento de este derecho con
los escolares.
Un
tercer campo de estudio se refiere a la organización de los
niveles educativos y a las modalidades que adopta la prestación
de este servicio a distintos tipos de población. Se analizarán
las diversas disposiciones normativas que permitan comprender mejor
los propósitos de la educación básica en su
conjunto y de la educación física en particular.
Las
características formales del sistema educativo mexicano se
entienden más claramente cuando se adopta una perspectiva
comparativa en relación con sistemas nacionales distintos.
Así, se incluyen elementos básicos para contrastar
diversas formas de organización educativa, en aspectos tales
como normatividad unitaria o autonomía local, predominio
de lo público o de lo privado, laicismo o participación
religiosa. Además, se revisan algunos elementos relativos
a la educación física y al deporte educativo.
Los
temas que conforman el programa de este curso demandan el trabajo
reflexivo de los alumnos, para evitar una aproximación didáctica
excesivamente formalista. La discusión y el análisis
de situaciones y problemas ligados a postulados filosóficos
y preceptos legales son muy importantes, así como la vinculación
del presente curso con el de Problemas y Políticas de la
Educación Básica, que se imparte también en
el primer semestre.
Problemas
y Políticas de la Educación Básica
La
finalidad de este curso es que los estudiantes se formen una visión
ordenada de los problemas centrales de la educación básica
en el México actual. Al mismo tiempo, que analicen las políticas
gubernamentales relacionadas con esos problemas, para valorar sus
logros y sus limitaciones. Como en otras asignaturas iniciales,
este curso proporcionará una base sistemática para
el conocimiento de las cuestiones específicas de la educación
física que los estudiantes abordarán con mayor precisión
a lo largo de sus estudios.
La
educación básica en su conjunto es el referente principal
de este programa, con el fin de que los estudiantes perciban que
la educación preescolar, primaria y secundaria, que antes
funcionaban con una marcada separación, se van articulando
gradualmente en un ciclo continuo. Para los futuros profesores de
educación física es especialmente útil relacionar
su campo de trabajo con las demandas de los distintos niveles y
valorar, de este modo, la importancia de la educación básica
en la trayectoria formativa de los niños y los adolescentes.
Dado
que los temas que podrían incluirse en un curso como éste
son abundantes y variados, el programa de estudios propone, por
razones de método, que los contenidos abarquen tres campos:
a)Cobertura.
Se analiza la capacidad del sistema educativo para proporcionar
servicios educativos a las poblaciones demandantes, así
como los patrones de permanencia y avance que se presentan en
cada nivel y entre los distintos niveles.
b)Calidad.
Este concepto se aborda en dos sentidos: como nivel de dominio
de competencias y conocimientos esenciales (por ejemplo, comprensión
de lectura o capacidad de resolver problemas matemáticos)
y como correspondencia de lo que se aprende con las demandas de
la vida real y las características del entorno (calidad
como pertinencia).
c)Equidad.
Se refiere a los grados y formas de desigualdad en el acceso a
la educación de los grupos sociales, distintos por su nivel
de ingreso, ámbito de residencia, etnia y lengua, y escolaridad
de la familia. En este análisis se consideran tanto las
desigualdades en el acceso y la permanencia, como en los recursos
educativos recibidos.
En
el desarrollo del curso, los estudiantes adquirirán algunas
competencias y aplicarán algunos métodos relevantes
para su trabajo: el ejercicio de la precisión en la construcción
y uso de criterios para evaluar macroprocesos educativos; la familiarización
con el procedimiento para elaborar y comprender estadísticas
descriptivas y la localización, valoración y uso de
material informativo.
Con
el estudio de los contenidos de este programa se espera que los
estudiantes identifiquen desde el principio de su formación
profesional los desafíos que enfrenta la educación
básica, especialmente la educación física,
y cómo éstos se manifiestan en el aula (la cual se
entiende como todo espacio escolar donde se desarrolla la labor
educativa), en la escuela, en la entidad federativa donde viven
y en el país. El análisis de los problemas de cobertura
y calidad, y de su desigual distribución regional y social,
permite establecer criterios para que los estudiantes reflexionen
acerca del papel que tienen los actores del sistema educativo: los
profesores, los directivos, las autoridades educativas, los padres
de familia y los diversos sectores y organizaciones sociales, en
el surgimiento, la persistencia y la superación de estos
problemas.
El
cumplimiento de los propósitos del curso permitirá
que los estudiantes se formen una idea global de la situación
actual de la educación básica y de la educación
física, y de cuáles son sus principales retos; de
esta manera comprenderán el compromiso profesional y ético
que implica ser maestro.
Los
contenidos de esta asignatura tienen relación directa con
las asignaturas Bases Filosóficas, Legales y Organizativas
del Sistema Educativo Mexicano, y Propósitos y Contenidos
de la Educación Básica I y II.
Estrategias
para el Estudio y la Comunicación
El
dominio de las competencias de la lectura comprensiva y crítica,
así como la expresión clara en forma oral y escrita,
deben ser un componente de todas las actividades de formación
del estudiante normalista, cualquiera que sea el contenido con que
trabaje.
Para
que esta finalidad se cumpla, en la parte inicial de los estudios
se dispone de un espacio curricular dedicado tanto al ejercicio
sistemático de diversas formas de trabajo intelectual con
los libros y otras fuentes de información, como a la producción
de textos y a la práctica de la expresión oral. Este
curso es necesario porque, de acuerdo con abundantes evidencias,
un porcentaje elevado de los egresados de la enseñanza media
superior no logra el nivel de dominio suficiente de las competencias
mencionadas, para aprender con autonomía y para comunicarse
en forma fluida y eficiente.
Las
capacidades específicas de comprensión de la lectura
y de los mensajes orales, así como la redacción y
la expresión oral con objetivos definidos deben combinarse
continuamente en las actividades de los estudiantes. Los temas y
actividades de trabajo de Estrategias para el Estudio y la Comunicación
indican algunos aspectos particulares de tales competencias, cuyo
dominio se considera indispensable para alcanzar logros académicos
genuinos y para el aprendizaje autónomo y permanente. Dichos
aspectos se agrupan en cuatro campos:
a) Aprovechamiento de la información transmitida oralmente
Su
propósito es lograr cada vez mejores resultados en actividades
como la exposición, la conferencia y la discusión
en grupo; y el uso adecuado de recursos como el video educativo
que, aunque emplea otros medios, tiene una estructura expositiva
y se apoya en la comunicación oral. Se pretende que el
estudiante desarrolle su habilidad para tomar notas, reconstruir
la organización de una exposición, evaluarla críticamente
y elaborar preguntas y problemas en torno a ella.
b) La expresión oral fluida y coherente
Su
desarrollo corresponde tanto a las necesidades de comunicación
en las actividades académicas (exponer, argumentar o interrogar),
como a otras que tienen especial sentido en la relación
educativa con los niños (escuchar, explicar, describir,
narrar o preguntar para propiciar el aprendizaje). El estudiante
comprenderá la importancia de la claridad, la sencillez
y la amenidad y desarrollará la habilidad para atraer y
mantener la atención de los interlocutores y para identificar
los niveles adecuados del vocabulario.
c) La lectura de libros y el manejo de las fuentes de información
Incluye
el conocimiento de las diversas partes de los libros, los artículos
de difusión e investigación y otros materiales informativos.
Se otorga especial importancia a la comprensión y al análisis
de las argumentaciones y exposiciones escritas, su secuencia,
congruencia y fundamentación, así como a la contrastación
de argumentaciones divergentes referidas a un mismo asunto. En
relación con las actividades anteriores, un objetivo central
es que los estudiantes adquieran destrezas para elaborar notas
de lectura, resúmenes, esquemas conceptuales y otros recursos
para la sistematización del estudio.
d) La redacción de textos y reportes académicos breves
Se
refiere al logro de una expresión escrita clara, precisa
y amena para usos académicos básicos, como la exposición
de resultados del estudio, la presentación argumentada
de ideas propias, la descripción de observaciones y experiencias,
la formulación de preguntas y cuestiones de discusión.
Se considera que un adecuado aprendizaje para producir textos
como los mencionados favorecerá también aplicaciones
distintas del lenguaje escrito, entre ellas las literarias y las
familiares.
Este
curso se desarrollará en forma de taller. Los temas para
la elaboración de los textos y materiales de trabajo se
tomarán fundamentalmente de aquellos que requieren manejar
o formular los alumnos en el resto de sus cursos, lo cual demanda
la comunicación frecuente entre los maestros del mismo
semestre.
Como
en toda actividad cuya finalidad es el desarrollo de capacidades,
la práctica sólo adquiere sentido formativo si sus
productos y manifestaciones son objeto de una obra continua de
corrección por parte del maestro y de autocorrección
y mejoramiento por parte de los alumnos. De esta manera los estudiantes
constatarán sus logros y necesidades y el maestro obtendrá
elementos de evaluación referidos a los avances individuales
en el trabajo mismo.
Propósitos
y Contenidos de la Educación Básica
I y II
La
finalidad de estos cursos es que los alumnos normalistas analicen
y comprendan los propósitos formativos que tiene la educación
básica en nuestro país, además de que adquieran
una visión general sobre los contenidos básicos
que estudian los niños y los adolescentes durante su permanencia
en la escuela. Dado que en los semestres posteriores los normalistas
analizan temas de diversos campos de conocimiento de la educación
física en el contexto de las escuelas de educación
básica, es conveniente que posean desde el inicio de los
estudios un panorama de conjunto que dé unidad a los referentes
particulares.
Con
el tratamiento de los temas de los cursos se busca que los estudiantes
identifiquen la continuidad entre la educación preescolar,
primaria y secundaria como un ciclo cuya finalidad es satisfacer
necesidades de aprendizaje fundamentales que constituyen los contenidos
básicos —conocimientos, competencias, habilidades, valores
y actitudes— que todos los niños y adolescentes mexicanos
deben adquirir.
Por
contar con dos espacios curriculares para el estudio de los propósitos
y contenidos de la educación básica, los temas del
primer curso se concentrarán en los niveles de preescolar
y primaria. En el segundo curso se analizará lo específico
de la educación secundaria y se concluirá con la articulación
de los tres niveles.
El
planteamiento articulado que ofrecen los cursos permite distinguir:
a) la función social y la importancia de la educación
básica; b) la complejidad creciente de un nivel educativo
a otro en relación con la edad de los alumnos; las características
comunes de éstos y las capacidades para aprender con que
cuentan; c) los procesos principales de aprendizaje que desarrollan
los niños y los adolescentes al cursar los distintos grados
que conforman los niveles educativos o al pasar de un nivel a otro;
d) los problemas principales que deben atender los maestros
para favorecer el logro de los propósitos formativos y la
adquisición de los contenidos básicos, y para contribuir
a la formación integral de los educandos; y e) lo
que caracteriza a un nivel educativo si se comparan o contrastan
sus propósitos y sus contenidos específicos con otro,
las estrategias de enseñanza que utilizan los maestros, la
atención que brindan a sus hijos las madres y los padres
de familia, la forma como se organizan las escuelas y las prioridades
formativas de cada nivel.
La
adquisición de una visión unificada de la educación
básica, objeto de estos cursos, propicia que los estudiantes
sitúen su futuro trabajo profesional en el marco de tres
espacios escolares que cuentan con metas educativas claras, mismas
que se van ampliando conforme los niños y adolescentes avanzan
en su escolaridad. Este marco referencial es particularmente importante
para que el futuro educador físico, al realizar con los alumnos
su labor especializada, tenga claridad sobre las contribuciones
que la educación física puede hacer al logro de los
propósitos y contenidos básicos y, en consecuencia,
a la formación integral.
Otro
factor más que se favorece con el estudio de estos cursos
es la preparación para ejercer la educación física
con una práctica pedagógica adecuada a cada nivel
educativo, distinguiendo las similitudes y diferencias entre los
niños y los adolescentes.
Al
término de los cursos, los estudiantes habrán comprendido
que los propósitos y contenidos de la educación básica
constituyen una orientación y un referente que guía
la labor docente, pero que su logro y desarrollo en condiciones
concretas deja un amplio campo a la iniciativa y la creatividad
del maestro. En este mismo sentido, los estudiantes advertirán
que, como propuesta sistemática, los propósitos y
contenidos no son inalterables, sino que están sujetos al
avance de las ciencias y del conocimiento de los procesos educativos
y, sobre todo, a los resultados de la experiencia de los maestros
y la evaluación de los aprendizajes de los alumnos.
La
Educación en el Desarrollo Histórico de México
I y II
El
propósito de esta asignatura, que se cursa en dos semestres,
es que los estudiantes conozcan, con un grado apreciable de profundidad,
las propuestas, las experiencias sociales y las ideas que han ejercido
mayor influencia en el desenvolvimiento histórico de la educación
en México.
El
primer curso abarca el periodo comprendido entre la etapa prehispánica
y la República Restaurada. El segundo, desde fines del siglo XIX hasta fines del XX.
Así, en el primero se esbozan las bases para comprender más
específicamente el desarrollo de la educación física
en el México contemporáneo; tema que se aborda en
el segundo curso, por lo que ambos guardan estrecha relación.
Como
sugiere la denominación dada a estos cursos, se aspira a
que el conocimiento de lo educativo se vincule con el de las condiciones
históricas y sociales de la época correspondiente,
y que la reflexión sobre las prácticas y las ideas
educativas tome en cuenta la relación entre éstas
y las luchas políticas, las necesidades sociales, los debates
ideológicos, las transformaciones de la sociedad y las influencias
externas.
Como
parte de la formación que ofrece la licenciatura, estos cursos
deben contribuir a la constitución de la identidad profesional
de los futuros profesores de educación física, al
brindarles los elementos para que se reconozcan como parte de una
larga tradición educativa y para que comprendan que su trabajo
se relaciona con aspiraciones y demandas que, a lo largo de nuestra
historia, han sustentado los mexicanos.
Durante
los cursos no se propone realizar una revisión general, temáticamente
exhaustiva, de la evolución histórica de la educación
en México, pues se sabe por experiencia que ese tipo de revisión
genera aprendizajes superficiales y arbitrariamente simplificados.
En los programas de estudio se propone que los estudiantes normalistas
dispongan de una síntesis panorámica de cada época,
es decir, de los rasgos principales que las caracterizan, la cual
les ayudará a ubicar hechos, secuencias, relaciones, duración,
orden temporal y cronología. La parte fundamental de los
cursos consistirá en el estudio a profundidad de un número
limitado de temas especialmente relevantes, para lo cual se utilizarán
diversas fuentes —entre ellas fuentes primarias, siempre que esto
resulte práctico.
Al
respecto, se considera que si los estudiantes logran un aprendizaje
reflexivo de temas esenciales, con rigor y con la posibilidad de
identificar las relaciones de contexto, desarrollarán un
interés y una capacidad analítica sobre las cuestiones
históricas que posteriormente podrán aplicar a otros
temas.
A
lo largo del estudio de las distintas épocas, se pondrá
especial atención a ciertos aspectos o procesos referidos
al desarrollo de la educación física, como: la concepción
de la educación física, la educación para el
cuidado de la salud, la expresión y comunicación corporal,
el desarrollo de la motricidad, el deporte y la recreación,
considerando que en cada contexto histórico se producen y
manifiestan distintas prácticas educativas y tendencias teóricas
sobre la educación de la corporeidad humana.
En
lo que se refiere a la organización temática del primer
curso, se inicia con el estudio de los testimonios sobre la educación
en la etapa prehispánica, en general, observando las formas
en que se orientaba la educación y, en particular, la educación
de la corporeidad en algunas culturas mesoamericanas. Se continúa
con la revisión de las consecuencias de la Conquista y de
las diversas prácticas de evangelización y reorganización
social y cultural realizadas por los religiosos y los funcionarios
de la Corona Española y su influencia en la constitución
de la concepción dualista del ser humano (cuerpo-alma) y
en su educación, así como la visión teológica
acerca de la educación de la corporeidad.
De
la época colonial se analizan algunas instituciones y prácticas
típicas y se pone especial atención a la evolución
de las ideas, las artes y las ciencias, que van adquiriendo una
identidad propia antes de la Independencia. Además, se estudian
las ideas sobre educación sostenidas por los líderes
insurgentes, como José María Morelos, las influencias
iniciales de la Revolución Francesa y las polémicas
entre liberales y conservadores en la época de Gómez
Farías y Lucas Alamán. De manera general se revisa
la influencia de algunos pensadores que fueron decisivos en el desarrollo
de la educación física. En la última parte
se resaltan los conflictos y la obra realizada en la época
de la Reforma y la Intervención, para concluir con las iniciativas
desarrolladas durante la fase de la República Restaurada.
En
esta época también se destacan los debates en torno
a la necesidad de incluir la asignatura de educación física
en los programas educativos, como base de un pensamiento higiénico
y naturalista que caracterizó la concepción educativa
de los liberales.
Conviene
subrayar que una contribución importante de este curso es
que los alumnos normalistas puedan distinguir las influencias y
relaciones entre los hechos históricos, la época social
y los fenómenos educativos; que comprendan conceptos como
cambio, ruptura, continuidad, sucesión, así como la
influencia de los individuos, las sociedades y el entorno natural
en el devenir histórico.
De
esta manera, el primer curso constituye un referente básico
para la formación de los estudiantes, al apoyar la comprensión
de la conformación histórica del campo de estudio
y del trabajo de la educación física.
El
segundo curso iniciará con el estudio de las propuestas educativas
surgidas en las últimas décadas del siglo xix
y del papel de la educación física en la constitución
del proyecto educativo. Particularmente, se revisará el pensamiento
de Carlos A. Carrillo, Enrique C. Rébsamen, Justo Sierra,
Ignacio Ramírez y otros pensadores que dieron origen a una
corriente educativa nacional. Se ubican las primeras manifestaciones
de la educación física escolarizada en función
de los ordenamientos surgidos del primero y segundo congresos de
instrucción pública, la impartición de la clase
de gimnasia en las escuelas públicas elementales y la formación
de profesores en la especialidad. Posteriormente se revisan los
aspectos centrales de las polémicas revolucionarias, en particular
las que confluyen en el Constituyente de 1917 y en la creación
de la Secretaría de Educación Pública. En este
marco, se estudia la formación del proyecto de cultura nacional
posrevolucionaria con la influencia de José Vasconcelos y
la visión que se tiene de la educación física
en la perspectiva del desarrollo de la cultura física con
orientación nacional y popular.
Se
pondrá especial énfasis en la revisión y el
análisis de la lógica de desarrollo histórico
que ha tenido la educación física como resultado de
las demandas sociales, las políticas educativas y los enfoques
pedagógicos que influyeron en cada etapa, tanto en las prácticas
escolares como en el desarrollo de las escuelas formadoras de maestros.
Como resultado de esta revisión histórica los alumnos
tendrán un conocimiento fundamentado de los problemas y retos
que hoy enfrenta la educación física.
La
parte más amplia del segundo curso se referirá a algunos
de los momentos y personajes más representativos en la construcción
del sistema educativo posrevolucionario, desde 1921 hasta finales
de la década de los 90; de tal forma que puedan caracterizarse
etapas clave en la constitución del proyecto de la educación
física mexicana, como: la educación física
en el marco de la educación socialista que se gestó
en México en los años 30; el impacto de la revolución
científica-tecnológica posterior a los años
50 y el desarrollo de la propuesta basada en el enfoque técnico-deportivo
como tendencia dominante de la especialidad hasta finales de la
década de los 60; la aparición del enfoque de la educación
psicomotriz y la recreación —en el marco de la Reforma Educativa
y los programas por objetivos— en la década de los 70, que
estuvieron vigentes hasta principios de los años 90.
Para
seleccionar los contenidos de una etapa larga y compleja, se buscará
que en los temas elegidos se manifiesten algunas líneas o
disyuntivas que han estado presentes a lo largo del periodo. Como
ejemplo, en general, se puede señalar la contraposición
entre centralismo y autonomía local, el laicismo, la educación
rural, el indigenismo y la integración cultural, la educación
de masas y el elitismo, la cobertura, la equidad educativa, y particularmente,
la educación física de género, la integración
de la corporeidad y el desarrollo de competencias motrices, y la
relación entre educación física y deporte,
entre otros aspectos que forman parte del debate sobre el papel
que juega la educación física en la resolución
de necesidades educativas de los escolares de nuestra época.
La
organización de los programas de ambos cursos permite que,
además de los referentes nacionales que se consideran indispensables,
en cada entidad federativa se incorporen contenidos adicionales,
cuando la historia del estado registre experiencias relevantes que
estén vinculadas con las cuestiones de alcance nacional,
así como las concepciones y los enfoques teóricos
formulados en otros países y que han influido el campo conceptual
de la asignatura.
Particularmente,
el segundo curso incluirá: cómo fue evolucionando
la educación física en nuestro país, a nivel
nacional, desde finales del siglo XIX hasta finales del XX,
la evolución regional, la influencia internacional, los enfoques,
las prácticas realizadas y los resultados educativos, y la
evolución de las escuelas formadoras. Con este panorama de
análisis se pueden comprender, en general, los rasgos que
caracterizan al México contemporáneo y al momento
actual, desde una perspectiva histórica que permitirá
concluir el curso con el análisis de los alcances y limitaciones
que ha tenido el desarrollo histórico de la educación
física.
Mediante
los dos cursos, los estudiantes normalistas fortalecerán
una concepción de la historia en la que, más que privilegiar
las fechas y los nombres, destaque la comprensión del proceso
y la idea de que el estudio del pasado permite explicar y analizar
el presente, es decir, para el caso de la educación física:
comprender las prácticas docentes actuales, cómo y
por qué se generaron, y qué es necesario preservar
o cambiar.
Seminario
de Temas Selectos de Historia de la Pedagogía y la Educación
I y II
Estos
cursos se distinguen del conjunto de asignaturas del plan de estudios
por la forma de trabajo en seminario y porque, en esta modalidad,
se debaten contenidos de particular significado para la preparación
de los estudiantes de la Licenciatura en Educación Física.
Ambos aspectos tienen el mismo nivel de importancia para la formación
de los educadores físicos: iniciarse y acceder a una modalidad
de trabajo mediante temas que propician la discusión argumentada
y el planteamiento de ideas propias a partir de los conocimientos
que han obtenido a lo largo de su carrera y en la perspectiva de
ampliar la capacidad para formarse juicios y criterios propios.
Así, se reconoce y asegura que el ejercicio de estas habilidades
se desarrolla vinculado a saberes de la disciplina y no de manera
aislada del conocimiento específico.
El
propósito central de estos cursos es que los estudiantes
conozcan y analicen algunos de los momentos más relevantes
de la reflexión pedagógica y de la historia de la
educación física, seleccionando aquellos que, por
una razón definida, tienen un significado vivo en la realidad
educativa de nuestro tiempo. Los temas elegidos corresponden a dos
tipos distintos de hechos históricos: por un lado, las prácticas
sociales para la educación de las generaciones jóvenes,
más sistemáticas y complejas a partir de la constitución
de los estados nacionales y, por otro, la reflexión y la
teoría en torno a los fenómenos educativos, producidas
por individuos destacados. Es decir, los temas se analizan en un
contexto social, histórico y pedagógico, lo que permite
a los estudiantes aprender a ubicar el sentido educativo del campo
profesional en el que se forman y a vincularlo con diversos fenómenos
de los que recibió mayor influencia o que contribuyó
a modificar o consolidar.
Con
este enfoque selectivo, por el número de temas y por el tratamiento
para su estudio, se aspira a superar las limitaciones de los cursos
convencionales, que proponen una revisión general de la historia
de la educación y la teoría pedagógica y que,
inevitablemente, producen un conocimiento superficial, casi siempre
descontextualizado y sujeto a un rápido olvido.
Estudiar
un número limitado de temas, a manera de ejemplo, hará
factible que el alumno normalista comprenda más claramente
los vínculos de los fenómenos educativos con las creencias
y valores de un grupo social, con las tendencias de conservación
o de cambio que se expresan en una sociedad y con las concepciones
sobre el ser humano que, de manera explícita o implícita,
están en la base de todas las prácticas educativas.
Asimismo, entenderán que la obra de los grandes pedagogos
no es un producto aislado, sino que se relaciona de diversas maneras
(continuidad o ruptura, contradicción o recuperación)
con el mundo intelectual y político de su tiempo. Esta forma
de abordar el pasado de la pedagogía y de la educación
física preparará a los estudiantes para acercamientos
posteriores a la visión histórica de su profesión.
La
selección de temas no obedece a una secuencia rigurosa, se
ubican en distintos periodos históricos y en diversos espacios
geográficos. El vínculo entre ellos lo establecen,
por un lado, la necesidad formativa que tienen los futuros maestros
por conocer la evolución de la educación física
y, por el otro, algunos hilos conductores para el análisis
común entre los temas: la función asignada al cuerpo
y al movimiento; el papel de la educación física en
los sistemas educativos; los problemas que ha enfrentado ésta
para lograr un status como campo de estudio específico;
la vinculación entre el trabajo de los educadores físicos
y la educación de los niños y jóvenes; los
métodos y prácticas de enseñanza; las demandas
sociales y las necesidades formativas de los educandos que la escuela
debe atender, así como la función social que se espera
cumpla la educación física en distintas épocas.
La
modalidad de seminario exige y propicia mejores competencias comunicativas
y de estudio, tanto del maestro como de los estudiantes, y estimula
el aprendizaje autónomo. La ubicación de los seminarios
en cuarto y quinto semestres asegura el desarrollo de esta modalidad
de trabajo, en la medida en que desde el primer semestre se promueven
las habilidades intelectuales de los estudiantes, como: la lectura
crítica, la comunicación de sus ideas en forma oral
y escrita, el debate argumentado y las actitudes que exige la discusión
académica.
Los
programas incluirán algunos temas básicos correspondientes
a la reflexión pedagógica y al desarrollo de la educación
física en un contexto caracterizado por los procesos políticos
y culturales, y los debates intelectuales, por ejemplo: la educación
del hombre y la concepción del cuerpo en la Grecia clásica;
la propuesta de Rousseau de un método natural para la educación
integral de los sujetos; el proyecto de José Vasconcelos
que da sentido pedagógico a la educación física,
al propiciar conocimientos y desarrollar habilidades; la búsqueda
de la identidad de la educación física en Francia;
y el debate en torno a las pedagogías sobre la corporeidad,
las corrientes y los enfoques contemporáneos de la educación
física y el deporte, y el concepto de motricidad.
Para
el estudio de los temas de estos seminarios, se remitirá
a los estudiantes a fuentes directas y, cuando esto no sea posible,
se cuidará que las fuentes secundarias sean aquellas que
permitan comprender de manera clara y fundamentada las propuestas
originales.
Gestión
Escolar
El
propósito de este curso es que los alumnos estudien sistemáticamente
las características de la organización y el funcionamiento
de las escuelas de educación básica, identifiquen
los rasgos de la vida escolar que más influyen en los resultados
educativos, analicen propuestas y conozcan instrumentos para impulsar
y participar en acciones que desde la educación física
contribuyan al mejoramiento del conjunto de un plantel.
El
programa parte de la idea de que para lograr el mejoramiento de
la calidad educativa es necesario que la escuela funcione como unidad;
es decir, como una institución con metas y tareas centrales,
alrededor de las cuales se organizan las actividades de directivos,
maestros y alumnos, y no como un espacio donde se reúnen
distintos grupos escolares con sus propios maestros o en el que
cada maestro realiza su trabajo de manera aislada.
Con
el objeto de que los futuros profesores de educación física
contribuyan al mejoramiento de las escuelas donde realizarán
su labor docente, es necesario que, además de conocer las
disposiciones legales y administrativas que norman el funcionamiento
de cada plantel, adquieran los conocimientos para analizar los factores
que intervienen en el funcionamiento real de las escuelas de educación
básica, así como la relación que existe entre
factores organizativos y de cultura escolar con la calidad de la
educación que ofrece cada institución.
El
programa de esta asignatura incorpora el estudio de estrategias
e instrumentos para evaluar la calidad de la escuela en su conjunto,
para interpretar la información disponible y para participar
en el trabajo colegiado —en el caso de la educación física,
mediante proyectos específicos sobre el desarrollo de la
motricidad en los escolares y el apoyo a otros procesos de formación
que experimentan durante su vida escolar. Otra cuestión importante
que se analizará durante el curso es la relación de
la comunidad, particularmente de las madres y los padres de familia,
con la escuela; sobre todo, el curso aportará elementos que
permitan identificar estrategias para lograr el apoyo de las familias
a las tareas educativas propias de la educación física
en el contexto escolar y en el tiempo libre de los niños
y los adolescentes.
Entre
los temas que se estudiarán durante el curso se encuentran
los siguientes: a) el marco normativo del funcionamiento
de las escuelas; b) la estructura organizativa; c)
los elementos que conforman el clima y la cultura escolar (mecanismos
de intervención y de toma de decisiones; uso del tiempo escolar;
normas de relación explícitas e implícitas
que regulan las relaciones entre el director o directora de cada
escuela, el personal docente, los alumnos, las madres y los padres
de familia; conflictos típicos; y expectativas de los diversos
actores respecto a la institución escolar); d) la
función directiva (funciones y estilos de dirección,
la planeación de la actividad escolar); e) la gestión
académica, es decir, las formas y mecanismos utilizados para
organizar la tarea principal según el nivel educativo que
atiende la escuela (organización de la enseñanza,
de los grupos, los horarios, mecanismos para atender a los grupos,
etcétera), y f) los criterios y orientaciones para
participar en trabajos de equipo con miras a articular acciones
conjuntas y lograr metas educativas compartidas.
Respecto
a los componentes y factores anteriores, también se abordarán
las semejanzas y diferencias que presentan en cada nivel de la educación
básica.
Durante
el curso se revisarán las disposiciones administrativas y
los documentos normativos correspondientes, así como los
aportes teóricos acerca de la organización y gestión
escolar, sin embargo, uno de los referentes principales será
el conocimiento que los estudiantes acumularon en semestres anteriores
con las asignaturas del Área Actividades de Acercamiento
a la Práctica Escolar.
Con
la adquisición y el desarrollo de estos conocimientos, herramientas
y habilidades se espera que los futuros maestros sean capaces de
identificar los problemas más significativos que enfrenta
la escuela y sus causas y que, además, puedan promover el
mejoramiento de la institución y la innovación en
la práctica educativa.
Esta
asignatura tiene una estrecha relación con Propósitos
y Contenidos de la Educación Básica i
y ii, porque permite al futuro maestro de
educación física relacionarse con el conjunto de profesores
que se desempeñan en una escuela, con los directivos y con
los padres de familia, mediante un trabajo pedagógico que
tiene metas comunes y compartidas.
El
futuro docente, además de saber diseñar, organizar
y aplicar proyectos, programas o actividades de educación
física acordes con la misión efectiva de los planteles
de educación básica y que sean significativos para
los alumnos, debe involucrarse en los proyectos y los planes de
trabajo que tenga la escuela o institución en la que preste
sus servicios profesionales.
Desarrollo
Infantil I y II
El
propósito de esta asignatura es que los estudiantes normalistas
se inicien en el conocimiento sistemático de los procesos
de desarrollo del niño, de los diversos factores que influyen
en su aprendizaje escolar y de sus implicaciones en las prácticas
educativas. En los programas de estos cursos se concibe el desarrollo
infantil como un proceso integral, en el cual, por razones de método,
pueden distinguirse tres grandes campos: el crecimiento biológico
y el desarrollo psicomotriz; el desarrollo cognitivo; y el desarrollo
afectivo y de relación interpersonal. Estos campos se influencian
permanentemente entre sí, lo que da al proceso individual
un carácter unitario y una compleja interacción con
los ambientes familiares y sociales más cercanos al niño.
Sin embargo, para quienes se aproximan por primera vez al estudio
del desarrollo infantil, resulta indispensable separar los grandes
campos de este proceso para que sea factible estudiarlo de manera
ordenada y sistemática.
El
reconocimiento de la existencia de diferentes interpretaciones del
desarrollo infantil y, por tanto, de diversas prácticas culturales
para estimularlo es un aspecto fundamental que deben analizar los
futuros profesores de educación física, no sólo
como tema de estudio sino como un medio necesario para desarrollar
las actitudes personales y las competencias profesionales que les
permitan trabajar eficientemente con los alumnos de educación
básica, así como orientar y estimular sus potencialidades.
Un componente central de la formación del educador físico
es conocer cómo son los alumnos, cómo crecen, cómo
piensan y sienten, y cómo se relacionan con los demás.
Así, lo importante será favorecer que el estudiante
sea capaz de usar este saber como referente cotidiano de su práctica
y como guía de su intervención pedagógica.
En
la medida en que los futuros docentes avancen en sus estudios y
realicen observaciones frecuentes y bien dirigidas, tendrán
la capacidad de integrar en una visión de conjunto los conocimientos
que adquirieron secuencialmente con estos cursos. De esta manera,
se promueve la adquisición de dos perspectivas complementarias:
una, la de las pautas, formas y ritmos que caracterizan, en lo general,
a los procesos de desarrollo; otra, la de la diversidad que resulta
de la interacción de cada niño —que crece como complejidad
individual— con el ambiente que lo rodea.
De
acuerdo con los anteriores criterios, los programas de estos cursos
se organizan de la siguiente manera:
En
el primer curso se presenta un bloque introductorio, que servirá
a los futuros profesores de educación física como
un marco básico para organizar el estudio de los aspectos
del desarrollo de los niños y los adolescentes que se analizarán
a lo largo de los cursos de esta línea de formación.
Este acercamiento inicial servirá para que los estudiantes
revisen tres criterios que deberán tener presentes: el carácter
integral, el carácter individual, y el carácter social
y cultural de los procesos de cambio.
En
este bloque también se destaca la importancia de que los
futuros profesores de educación física, más
que apegarse a una sola explicación teórica, se aproximen
al estudio de diversas concepciones acerca del desarrollo humano
y reflexionen respecto a sus implicaciones en el aprendizaje y en
las prácticas educativas.
En
los siguientes bloques se caracteriza a la infancia como una noción
que se ha transformado a través del tiempo y que varía
según el contexto social y cultural; se acerca a los estudiantes
a la noción de nicho de desarrollo —como un modelo
que permite analizar la regulación cultural del medio inmediato—,
así como a la descripción de ese medio desde el punto
de vista del niño.
Además,
se estudian los procesos del desarrollo prenatal, perinatal y de
los primeros años, y los factores que influyen en el crecimiento
y desarrollo futuros: información genética, nutrición,
hábitos y costumbres en la alimentación, cuidado de
la salud, y prevención de accidentes y enfermedades más
comunes en los niños.
Al
estudiar el desarrollo físico y psicomotriz de los niños
se revisan procesos específicos: la lateralización
cerebral; las capacidades motrices y perceptivas; la importancia
de los logros posturales, de crecimiento y de control del cuerpo;
la preferencia lateral; la coordinación fina, el equilibrio
y las pautas de maduración de las destrezas motrices, entre
otros. Asimismo, se da especial atención al papel que desempeña
el maestro de educación física para favorecer las
posibilidades de desarrollo físico y psicomotriz de los niños.
Al estudiar los temas es importante tener presente que éstos
se analizarán con mayor profundidad en otros cursos de la
licenciatura, como El Cuerpo. Estructura y Funciones I
y II, y Desarrollo Corporal y MotricidadI
y II.
En
el segundo curso se busca que los estudiantes continúen con
el análisis del desarrollo físico y psicomotriz, atendiendo
a la necesidad del movimiento de los niños y al papel que
juega en el desarrollo del esquema corporal dentro de la práctica
educativa; identifiquen los riesgos frecuentes para los niños
al realizar actividades motrices y en el inicio temprano de experiencias
competitivas, y revisen algunos hallazgos de la investigación
reciente en relación con el carácter diferenciado
del desarrollo cognitivo y las potencialidades cognitivas de los
niños, la adquisición y desenvolvimiento del lenguaje,
las oportunidades y los retos para el desarrollo de la competencia
comunicativa de los niños en la familia y en la escuela.
En
este curso también se estudia la vinculación entre
el desarrollo afectivo de los niños y los procesos de socialización,
con énfasis particular en los cambios que se generan al ingresar
al jardín de niños y a la escuela primaria, así
como al papel del maestro de educación física en la
promoción de la identidad de los alumnos y de la confianza
en sus capacidades y competencias motrices.
Aunque
estos cursos tienen un propósito esencialmente analítico,
es importante que los maestros responsables de impartirlos fomenten
en los estudiantes, de manera sistemática, la capacidad de
percibir las implicaciones que tiene el proceso de desarrollo infantil
sobre los niveles de complejidad y los estilos de enseñanza
seleccionados durante el ejercicio docente.
Estos
cursos se relacionan con las diferentes asignaturas del plan de
estudios, en particular con Propósitos y Contenidos de la
Educación Básica I y II,
Introducción a la Educación Física, Juego y
Educación Física, El Cuerpo. Estructura y Funciones I
y II, Actividad Física y SaludI
y II, Desarrollo Corporal y Motricidad I
y II, Formación Perceptivo-Motriz
a través del Ritmo I y II,
y con todos los cursos del Área Actividades de Acercamiento
a la Práctica Escolar.Asimismo, son el antecedente inmediato
de los cursos Desarrollo de los Adolescentes I
y II, Niños y Adolescentes en Situaciones
de Riesgo y Necesidades Educativas Especiales.
Desarrollo
de los Adolescentes I y II
El
propósito de la asignatura es que los futuros maestros estudien
los procesos que se presentan en la adolescencia. El conocimiento
de estos procesos permitirá a los estudiantes normalistas
comprender que la adolescencia es una etapa de profundos cambios
en todos los aspectos del desarrollo; que los cambios físicos
y hormonales traen como consecuencia la transformación del
cuerpo del niño en cuerpo maduro física y sexualmente;
que la evolución de las capacidades del pensamiento permite
a los adolescentes contar con una nueva forma de razonar sobre las
cosas, y que el sentido de la identidad les posibilita la búsqueda
de una manera de ser propia, lo cual implica modificar sus relaciones
sociales, en particular con la familia, con sus pares y con el otro
sexo.
Se
enfatiza que los procesos cognitivos de los adolescentes son distintos
a los de los adultos. Esto implica, para el profesor de educación
física, percibir cómo se desenvuelven, por ejemplo,
las capacidades de pensamiento abstracto y formal para generalizar,
construir argumentaciones, elaborar hipótesis, comprender
conceptos, considerar alternativas y operar con símbolos;
por otro lado significa tomar en cuenta el cambio en las posibilidades
de reflexión sobre sí mismos, sobre los otros y sobre
las realidades sociales. Para entender la diversidad de alumnos
en la adolescencia y específicamente en la escuela secundaria,
es necesario hacer dos precisiones: primero, que existen variaciones
individuales, sobre todo de carácter social y cultural, que
acortan o alargan el periodo, y segundo, que intervienen patrones
de género que ocasionan que los primeros cambios se manifiesten
antes en la mujer que en el hombre.
Se
destaca que en la adolescencia hay ciertas concordancias entre la
formación de las estructuras del pensamiento, la construcción
de lo intelectual y racional, y las etapas del desarrollo físico.
Se precisa que en estas edades tienen un peso importante la actividad
motriz, el desarrollo de habilidades y la consolidación del
esquema corporal. Asimismo, se analiza la influencia de la práctica
de la educación física en las escuelas y la actuación
del maestro de esta especialidad sobre el desarrollo cognitivo,
emocional, social, el despliegue de una buena actitud hacia la actividad
física y la conformación de la identidad de los alumnos.
El
tratamiento de los temas de ambos cursos contribuirá a que
los futuros profesores de educación física se expliquen
con mayor precisión las condiciones que dan sentido a la
enseñanza y que favorecen el aprendizaje de cualquier campo
de estudio. Se pretende que tomen conciencia de que los adolescentes
son capaces de reflexionar, cuestionarse y tomar decisiones, siendo
estas algunas potencialidades que, por diversos motivos y hasta
prejuicios, con frecuencia son ignoradas o no aprovechadas por los
docentes.
El
primer cursoproporcionará a los estudiantes un marco básico
para abordar el estudio de los procesos de cambio de los adolescentes;
analizarán el surgimiento del concepto adolescencia y podrán
ubicar los campos de transformación en esta etapa entendiéndolos
como procesos que se distinguen por razones de método, pero
que en realidad se caracterizan por la influencia mutua. De esta
manera, identificarán tres fases en la adolescencia, a partir
de reconocer que, si bien los cambios en esta etapa son continuos,
su intensidad varía en ciertos tramos de edad: fase temprana,
de los 10 a los 13 años; fase media, de los 14 a los 16 años,
y fase avanzada, de los 17 a los 20 años.
En
particular, se estudian los procesos de crecimiento corporal, el
desarrollo de los órganos y las funciones sexuales como procesos
interrelacionados. Se destaca la importancia de considerar las variaciones
individuales y los factores genéticos y nutricionales, en
relación con las pautas generales de crecimiento y cambios
biológicos.
Aunque
el tratamiento del tema es fundamentalmente biológico, se
analizan los efectos que los cambios en este aspecto ejercen sobre
la autopercepción de las y los adolescentes y las formas
más comunes de manejarlos personal y familiarmente; es decir,
se estudian las formas en que los cambios corporales y sexuales
son procesados subjetivamente, modificando la percepción
que los jóvenes tienen de sí mismos, y las implicaciones
de estos cambios biológicos en la vida familiar y escolar.
Por último, se revisan las características de las
relaciones familiares y la influencia que ejerce la comunicación
dentro de la familia sobre las formas en que los adolescentes viven
sus cambios físicos, así como el papel que juega el
profesor de educación física en estos procesos.
En
el segundo curso se analizan los principales aportes teóricos
con los cuales se ha intentado explicar el desarrollo de los procesos
cognitivos. Pero más que proponer un estudio exhaustivo de
cada tendencia, se pretende que los estudiantes normalistas reconozcan
que los aportes de la ciencia y la investigación en este
ámbito no están agotados, que la realidad evidencia
que en el estudio del desarrollo de las capacidades y habilidades
cognitivas hay asuntos en permanente debate, y que estas habilidades
no son resultado automático de una etapa cronológica,
sino que en su desarrollo intervienen factores socioculturales,
familiares y educativos.
En
otro momento se analizan distintos puntos de vista que permiten
subrayar el carácter histórico, relacional, intersubjetivo
y procesal de la conformación de la identidad personal en
la adolescencia y que explican cómo influyen los aspectos
sociales y culturales en dicho proceso. Asimismo, se abordan algunos
temas típicos sobre la adolescencia; el principal se refiere
al conflicto o crisis, como un estado particular del
adolescente en la dinámica familiar, específicamente
en la relación con los padres como primeros modelos y referentes
de su identidad en la vida. Aquí, será fundamental
la reflexión y exploración por parte de los estudiantes
respecto a cómo se viven los procesos afectivos y psicosociales
por su importancia para el desarrollo de la autonomía y el
peso que tienen las representaciones y los estereotipos sociales
en las actitudes, generalmente prejuiciosas, de los adultos hacia
los adolescentes.
El
estudio de los temas favorecerá que los estudiantes normalistas
se percaten del papel que tienen los maestros de secundaria, en
particular los de educación física, para orientar
a sus alumnos en esta exploración y reconozcan que el maestro
es también un referente de identidad para los adolescentes.
Por
último, en este curso se estudian temas relacionados con
el contexto en que se dan los procesos de conformación de
la identidad personal de los adolescentes en las sociedades contemporáneas,
en particular a partir de la relación entre el cuerpo y el
movimiento. Se reflexiona cómo en décadas recientes,
y debido en gran medida a la influencia de los medios de comunicación
de masas, se desarrollan culturas de adolescentes que se manifiestan
en conductas, modelos y consumos propios de estas edades.
Con
base en el análisis se podrán valorar las aportaciones
de las culturas juveniles a la vida y al cambio de las sociedades,
y se comprenderá que la existencia de nuevas formas de expresión
es posible debido a la capacidad de adolescentes y jóvenes
para expresarse y dar sentido a su propia condición y tiempo.
Se subraya que el reto de la escuela, pero principalmente del maestro,
consiste en comprender esas formas de expresión, tener una
actitud sensible y abierta para conocer y orientar de manera positiva
la necesidad que tienen los adolescentes de expresar sus inquietudes
y proyectos de vida, y aprovecharlos en la sesión de educación
física para lograr su desarrollo integral.
Estos
cursos se relacionan con las diferentes asignaturas del plan de
estudios, en particular con Propósitos y Contenidos de la
Educación Básica I y II,
Introducción a la Educación Física, Desarrollo
Corporal y Motricidad I y II,
Formación Perceptivo-Motriz a través del Ritmo I
y II, El Cuerpo. Estructura y Funciones I
y II, Actividad Física y Salud I
y II, Juego y Educación Física,
Iniciación Deportiva, Deporte Educativo y los Adolescentes I
y II, y con todos los cursos del Área
Actividades de Acercamiento a la Práctica Escolar. Asimismo,
tienen como antecedente inmediato los cursos Desarrollo Infantil I
y II, y son el precedente de Niños
y Adolescentes en Situaciones de Riesgo y Necesidades Educativas
Especiales.
Niños
y Adolescentes en Situaciones de Riesgo
El
propósito de este curso es continuar propiciando en los futuros
profesores de educación física una actitud reflexiva,
de apertura y comprensión de la diversidad que caracteriza
a los niños y a los adolescentes. Esta asignatura parte de
dos supuestos fundamentales, el primero se refiere a que existen
alumnos que, por razones no individuales y en comparación
con la generalidad de sus compañeros, presentan un riesgo
notablemente mayor de: fracasar en la escuela, sea por abandono
precoz, reprobación reiterada o niveles especialmente bajos
de aprendizaje; sufrir un daño físico o emocional
grave; o no incorporarse a la vida adulta con un mínimo aceptable
de bienestar y seguridad. El segundo alude a reconocer que la intervención
del maestro y de la escuela tiene posibilidades razonables de eliminar
o reducir apreciablemente esos riesgos, sin alterar el cumplimiento
de las acciones educativas comunes.
Este
curso tiene como antecedente los contenidos abordados en las asignaturas
Desarrollo Infantil I y II, y Desarrollo de los Adolescentes I
y II. A partir del conocimiento de los
procesos que caracterizan el desarrollo de los niños y los
adolescentes y la temática abordada en este curso, los futuros
profesores de educación física tendrán elementos
suficientes para percibir factores de riesgo en la conducta de los
alumnos y sus familias, así como proponer criterios y recursos
para intervenir en la prevención y la atención de
situaciones de riesgo.
Cabe
señalar que algunos grupos de riesgo, como los casos de niños
y adolescentes con discapacidad, indígenas y de familias
de jornaleros agrícolas, no están considerados en
este curso debido a que serán motivo de estudio de la asignatura
Necesidades Educativas Especiales o se abordarán en Asignatura
Regional. Al respecto, es importante que en cada escuela normal
se estudien con mayor profundidad aquellos grupos y combinaciones
de factores de riesgo que se presentan con mayor frecuencia en la
entidad.
En
el curso se estudia qué son las situaciones de riesgo, la
naturaleza y la confluencia de los factores que las generan y los
tipos de riesgo más frecuentes a que están expuestos
los niños y los adolescentes, como: violencia intrafamiliar;
inestabilidad en la integración y la organización
de la familia; agresividad y violencia física y emocional
en el hogar y en la escuela; rezagos acumulados en competencias
fundamentales de Español y Matemáticas; desnutrición
y problemas crónicos de salud; discriminación y violencia
contra las mujeres; ambientes de residencia extremadamente agresivos
y protodelincuenciales; abuso sexual, embarazo precoz y vulnerabilidad
a la drogadicción, entre otros. Además se estudia
la fragilidad y resistencia de los niños y los adolescentes
ante los factores de riesgo, así como el impacto diferenciado
de contextos adversos.
Se
destaca la importancia de reconocer la manifestación de las
condiciones de riesgo en las relaciones escolares e identificar
los rasgos de la escuela que agravan los factores de riesgo. Se
señalan pautas para la detección de alumnos en situación
de riesgo; es decir, señales de alerta que se manifiestan
en las relaciones escolares, a través de cambios en la conducta
personal como: aislamiento, alteración de las relaciones
entre pares, desinterés sistemático e injustificado
por las actividades escolares, transgresión constante de
normas justas y la formación de grupos agresivos y violentos.
Finalmente
se dan elementos para el diseño y la puesta en marcha de
acciones especiales para atender a los alumnos en situación
de riesgo a partir de las relaciones en la escuela, la familia,
las instituciones y programas sociales de apoyo, y con las autoridades
civiles y judiciales en casos graves. En particular se destaca la
necesidad de identificar, y aprovechar, la sesión de educación
física como un espacio propicio para favorecer un ambiente
escolar seguro, saludable y estimulante para el desarrollo integral
de los niños y los adolescentes; así como para fortalecer
la comunicación y el fomento de altas expectativas de logro
en los escolares.
Necesidades
Educativas Especiales
Con
este curso concluye la secuencia de asignaturas que abordan el estudio
del conocimiento del educando y su propósito es que los estudiantes
normalistas adquieran conocimientos y desarrollen las habilidades
y actitudes que les permitan identificar a los alumnos que presentan
necesidades educativas especiales, con el fin de brindarles la mejor
atención posible dentro del jardín de niños,
la escuela primaria y la escuela secundaria. Los temas abordados
les darán elementos para adecuar las actividades de educación
física y con ello favorecer la participación de todos
los alumnos.
En
el curso se resalta la importancia de que el educador físico
tenga elementos pedagógicos suficientes para adecuar las
actividades con el fin de facilitar la práctica motriz de
todos los alumnos; es decir que, independientemente de sus características,
participen de manera activa. Al trabajar con un grupo donde algún
niño tenga discapacidad orgánica o sensorial, es importante
evitar que el alumno se mantenga al margen de las actividades o
participe únicamente como observador. Cuando a un alumno
se le excluye de un juego por su discapacidad, se le priva de una
fuente de relación y de formación a la cual tiene
derecho, además se influye de manera negativa en su desarrollo
emocional y psicológico. Al incluirlo en el trabajo con todos
sus compañeros, además de favorecer su proceso de
maduración, se generan actitudes de tolerancia, respeto y
solidaridad de todo el grupo; es decir, se aprende a trabajar la
convivencia en la diversidad.
A
partir del conocimiento de los procesos que caracterizan el desarrollo
de los niños y los adolescentes, los futuros profesores de
educación física identificarán las distintas
condiciones que se pueden asociar con el surgimiento de las necesidades
educativas especiales. En este programa se reconoce a la diversidad
como una condición inherente en cualquier grupo escolar;
este reconocimiento representa un reto para el maestro de educación
física ya que, para satisfacer las necesidades educativas
de todos sus alumnos, realizará un esfuerzo continuo por
conocer a cada uno y tener la sensibilidad para apoyar a aquellos
que presentan necesidades educativas especiales.
Se
estudiarán las necesidades educativas que se derivan de algunas
discapacidades —entendidas como la consecuencia relativamente permanente
de problemas orgánicos, sensoriales, intelectuales o afectivos—
que con frecuencia afectan a la población escolar, como:
problemas de lenguaje, epilepsia, debilidad visual, ceguera, parálisis
cerebral, síndrome de Down, deficiencia mental y autismo,
entre otros.
Los
temas abordados en el curso favorecerán la reflexión
de los estudiantes respecto a la importancia de que los alumnos
con necesidades educativas especiales, y en particular los que tienen
alguna discapacidad orgánica o sensorial, participen de manera
activa en las actividades de educación física. Un
niño y un adolescente se sentirán parte del grupo
(más cohesionados) si participan de los juegos con sus compañeros.
En la actualidad se reconoce que para el niño el juego motriz
es la primera herramienta de interacción con lo que le rodea.
Asimismo, existen fuertes evidencias de que el juego, además
de promover el desarrollo de las capacidades físicas y motrices
y de favorecer los aprendizajes, le ayuda a construir sus relaciones
sociales, pues lo introduce en el mundo de los valores y las actitudes,
al favorecer el respeto a las diferencias, a las normas, al espíritu
de equipo, a la cooperación y a la superación. De
esta manera, la sesión de educación física
puede potenciar el incremento en la autoestima, mejorar la imagen
corporal y la confianza en sus capacidades.
En
el curso se revisarán distintas estrategias para adecuar
las actividades a las necesidades educativas de los alumnos del
jardín de niños, de primaria y de secundaria, destacando
que la actividad física mejora la calidad de vida y que,
en particular para los alumnos que tienen una capacidad motriz y
movilidad reducida, la práctica de la educación física
les aporta posibilidades para mantener funciones y habilitar nuevas
capacidades en forma divertida y gratificante.
El
conocimiento de las necesidades educativas especiales y de las estrategias
para su atención permite que los futuros profesores de educación
física asuman el compromiso de ofrecer una educación
de calidad para todos los niños y adolescentes.
El
curso se relaciona con las diferentes asignaturas del plan de estudios,
en particular con Propósitos y Contenidos de la Educación
Básica I y II,
Introducción a la Educación Física, Juego y
Educación Física, Desarrollo Corporal y Motricidad I
y II, Formación Perceptivo-Motriz
a través del Ritmo I y II,
El Cuerpo. Estructura y Funciones I y
II, Actividad Física y Salud I
y II, y con todos los cursos del Área
Actividades de Acercamiento a la Práctica Escolar; además
tiene como antecedente inmediato los cursos Desarrollo Infantil I
y II, Desarrollo de los Adolescentes I
y II, y Niños y Adolescentes en
Situaciones de Riesgo.
Introducción
a la Educación Física
Con
esta asignatura se inicia, durante el primer semestre, la formación
específica en el campo de la educación física.
El curso tiene como finalidad brindar a los estudiantes el conocimiento
esencial de los contenidos pedagógicos que a través
de la práctica motriz desarrollarán con los niños
y los adolescentes. Es un curso introductorio que relaciona la teoría
con la práctica y proporciona a los estudiantes una base
para incursionar en forma paulatina en el conocimiento, manejo y
comprensión de la educación física aplicada
en la escuela.
El
carácter introductorio de esta asignatura pretende favorecer
en los estudiantes el descubrimiento del sentido de la educación
física, sus finalidades formativas y cuál es el principal
enfoque que orienta su práctica docente en las escuelas de
preescolar, primaria y secundaria. Su ubicación curricular
en el primer semestre se explica por la necesidad de comprender,
desde el comienzo de la licenciatura, las cuestiones que orientan
la especialidad, así como mostrar la panorámica general
de las principales aportaciones de la educación física
al aprendizaje de los niños y de los adolescentes que asisten
a las escuelas de educación básica.
Por
el interés de lograr una formación especializada y
centrada en la atención a niños y adolescentes, en
este primer curso se pondrá especial énfasis en:
a)Las
principales nociones pedagógicas que sostiene la orientación
actual de la educación física y que permiten definir
las necesidades y expectativas de los alumnos de educación
básica; se analizarán, en forma introductoria, conceptos
tales como motricidad, cuerpo-corporeidad, competencia
motriz y actuación estratégica, mediante
este análisis se pretende romper con la idea de dicotomía
cuerpo-mente que durante mucho tiempo ha impedido una orientación
más congruente de la educación física.
b)El
estudio sobre cómo se estructura la autorrealización
física de los escolares a través de la autogestión
y construcción de las experiencias y sobre cómo
esta autorrealización tiene por finalidad fortalecer la
autonomía.
c)La
explicación de los principales argumentos formativos de
la iniciacióndeportiva y del deporte escolar;
cómo educan estas prácticas y cómo pueden
ser presentadas a los niños y a los jóvenes.
d)El
reconocimiento de cómo el desempeño motriz
promueve y fortalece actitudes y valores.
e)La
reflexión acerca de cómo la habilidad docente
se fundamenta en el conocimiento de la disciplina, el conocimiento
pedagógico y didáctico y en la utilización
de distintas formas de trabajo.
Para
lograr lo anterior se parte de las expectativas de los estudiantes
que han decidido ser profesores de la especialidad, con el propósito
de aprovecharlas y reorientarlas por medio de lecturas, observación,
análisis, reflexión y con una práctica que
les permita reconocer las bases en que se apoya la propuesta curricular,
para que, entonces, continúen con un estudio ordenado del
resto de las asignaturas, adquieran un panorama amplio de las principales
herramientas y recursos didácticos que se pueden utilizar
en la práctica de la educación física y asuman
el compromiso de contribuir a satisfacer necesidades básicas
de aprendizaje de niños y adolescentes.
Al
analizar la orientación vigente de la educación física
los estudiantes distinguirán: cuáles son sus propuestas
programáticas, cuáles y de qué tipo sus principales
argumentaciones, y cómo promueve la formación de valores
y actitudes en los escolares. En este análisis será
importante la revisión de los materiales y recursos didácticos
editados por la sep, que permitirán a los alumnos normalistas conocer
de conjunto la actual oferta educativa de esta asignatura. Es indispensable
que, durante el desarrollo del curso, comenten la orientación
pedagógica del plan de estudios de la Licenciatura en Educación
Física, reconozcan el sentido que tiene el estudio de cada
una de las asignaturas, cómo se relacionan, cuáles
son referentes de otras, qué se espera de ellos como estudiantes,
y qué se espera de su futura labor como docentes de educación
básica especializados en educación física.
Este
curso se caracteriza, además, por promover e impulsar en
los estudiantes una práctica de la actividad motriz que recupere
sus experiencias previas; mediante esta práctica reconocerán
los valores y actitudes logradas durante su experiencia personal
y escolar, cómo se pone en juego la energía corporal,
cómo la educación física que ellos experimentaron
les permitió o no satisfacciones propias y la autorrealización.
A partir de estas experiencias, se iniciará un trabajo de
análisis y reflexión de la misma práctica para
comprender los efectos formativos de la educación física.
Asimismo,
en esta asignatura se impulsa una práctica que les proporcionará
una experiencia corporal creativa, con la finalidad de aportar ideas
y experimentar realizaciones. La práctica así entendida
supone que la acción motriz comienza o debe comenzar en uno
mismo y, partiendo de ahí, llevar a reflexiones acerca del
significado del movimiento, las vivencias y el aprendizaje de los
niños y los adolescentes y de cómo se puede trabajar
con los alumnos de la educación básica, qué
tipo de prácticas se podrán hacer y cómo actúan
los mecanismos de la acción motriz. Se parte de la convicción
de que los estudiantes pueden tener mejores condiciones para la
adquisición de estrategias docentes si reflexionan profundamente
acerca de su propia experiencia motriz, relacionándola con
los procesos perceptivo-motores y con los intelectuales y afectivos.
Será
importante planear las actividades del curso a partir de las experiencias
previas de los estudiantes, conocer las motivaciones que los han
orientado a ser educadores físicos, cuáles son sus
expectativas y experiencias con respecto a la actividad física,
cómo imaginan el papel del docente de esta especialidad y,
sobre todo, cuáles han sido sus experiencias exitosas con
respecto a la práctica motriz. A partir de este conjunto
de vivencias, se busca que el estudiante reflexione, de manera introductoria,
acerca del significado que tiene el movimiento, cómo se manifiesta,
cuáles son sus principales motores, qué tipo de aprendizajes
promueve la educación física y cuáles son los
mecanismos idóneos para evaluar el proceso.
Para
darle sentido a la práctica se propone organizar equipos
de trabajo y practicar circuitos de acción motriz,
juegosmodificados, juegos cooperativosy
sesiones deportivas, y a partir de ahí analizar el tipo
de implicaciones y relaciones que la motricidad tiene al menos en
tres escenarios: a) la relación que se establece entre
las actividades y acciones con el propio cuerpo y su movimiento,
es decir, reflexionar acerca de cómo, a través
de la acción corporal, las personas se comunican, se
expresan, se relacionan, conocen y se conocen, aprenden a hacer
y a ser, b) el tipo de procedimientos aprendidos y relacionados
con la motricidad, y c) el tipo de actitudes puestas en juego
en la acción motriz.
El
desarrollo del curso debe permitir que los estudiantes comprendan
globalmente qué es la educación física, cómo
se aplica en los distintos niveles educativos y cuáles son
las principales contribuciones de esta asignatura a los propósitos
de la educación básica.
El
Cuerpo. Estructura y Funciones I y II
Con
estos cursos los estudiantes iniciarán el estudio de la estructura
del cuerpo humano y de sus funciones, a partir del conocimiento
de su anatomía y fisiología; particularmente estudiarán
el aparato locomotor y su relación con otras estructuras
del cuerpo. Este conocimiento es importante, ya que está
referido al conjunto de partes orgánicas que actúan
para realizar la función de la locomoción, cuyo soporte
estructural son las extremidades superiores, las extremidades inferiores
y los músculos y huesos torácicos.
Con
el estudio de los contenidos de ambos cursos se busca que los estudiantes
normalistas reconozcan que las actividades motrices se manifiestan
en dos dimensiones: una, funcional, anatómica, y la otra,
como una expresión inteligente realizada con una intención.
El
estudio del cuerpo —es decir de sus propiedades, sistemas y aparatos—
con la finalidad de favorecer su cuidado tiene un particular interés
para la educación física, ya que el conocimiento de
la estructura corporal y de sus especificidades de movimiento es
un medio necesario para saber diseñar secuencias de actividades
que puedan realizar los niños sin lesionarse y para ofrecerles
un estilo de vida activo y saludable.
Los
programas de estos cursos, además, destacan la necesidad
de conocer los elementos básicos del sistema nervioso y sus
implicaciones en los actos motores, así como saber cuál
es la relación entre los procesos fisiológicos y las
actividades de educación física.
Otro
contenido fundamental de estos programas se refiere al estudio de
los procesos bioquímicos básicos que permiten transformar
los nutrientes en energía mecánica. Por lo tanto,
se abordarán y estudiarán, de manera general, algunas
sustancias nutricias, sistemas de aporte energético y su
relación con los diferentes tipos de esfuerzo físico,
atendiendo a la intensidad y duración de éstos, así
como el ciclo de producción de energía y adenosín
trifosfato (atp) y reposición del mismo a través
de los tres sistemas de obtención: a) anaeróbica
aláctica, como un proceso inmediato de obtención de
energía; b) anaeróbica láctica,
de obtención de energía a corto plazo y c) aeróbica,
que proporciona energía a largo plazo. A partir de este conocimiento,
los futuros profesores podrán fundamentar sus decisiones
en el campo de la aplicación didáctica al proponer
actividades, con criterios claros de intensidad, carga y volumen.
En
el desarrollo de los cursos, los alumnos normalistas adquirirán
conocimientos de Miología y Artrología para interpretar
cómo las estructuras músculo-esqueléticas intervienen
en las diversas manifestaciones del movimiento humano, así
como sus alcances y limitaciones de ejercitación y desarrollo.
El
conocimiento y experiencia que aporten estos dos cursos serán
referentes para el estudio de la asignatura La Actividad Física
y la Salud I y II,ubicada
en cuarto y quinto semestres, al analizar las relaciones, efectos
y consecuencias que se dan entre el sedentarismo, por un lado, y
el ejercicio físico y el impulso a un estilo de vida activo
y saludable, por otro. De ahí la importancia de reconocer
los procesos fisiológicos que se realizan en los distintos
sistemas que integran al cuerpo humano como unidad funcional.
Los
contenidos de esta asignatura demandan el estudio, análisis
y reflexión constantes por parte de los estudiantes. Se recomienda
que los maestros encargados de impartirlos fomenten la capacidad
de percibir las implicaciones que, en cada uno de sus momentos,
tienen los procesos de producción de energía generadores
de movimiento, los procesos de los diferentes sistemas que integran
la anatomía humana, y las posibilidades y limitaciones del
movimiento de músculos y articulaciones.
Juego
y Educación Física
El
propósito de este curso es favorecer en los estudiantes el
conocimiento del juego y su empleo como un importante medio de aprendizaje
en la educación física. El juego se puede comprender
como un escenario de conquistas personales de los niños y
los adolescentes; su estudio es básico y fundamental, ya
que en él se manifiestan avances y retrocesos; ensayos y
errores; exploración y descubrimiento, que encierran procesos
de pensamiento, análisis, síntesis, abstracción,
sentimiento y voluntad. Los juegos en la educación física
contienen dos dimensiones: las actitudes, de orden afectivo y social,
y las aptitudes para la realización física.
Este
curso contribuye a la preparación pedagógica de los
futuros docentes para que a través del juego promuevan aprendizajes
en los escolares de educación básica y lo utilicen
como herramienta didáctica que proporciona medios para la
expresión, la comunicación y la incorporación
del yo en la acción.Además, con sus beneficios de
tipo cognitivo, afectivo y social, el juego contribuye a la integración
de la corporeidad.
Se
considera que el juego es de interés para los escolares porque:
a) pone en acción ciertos patrones motrices que ellos
dominan, b) a partir de ese dominio, los niños y adolescentes
miden sus desempeños y, en forma constante, toman conciencia
de sus posibilidades motrices, c) desarrollan su interés
por distintas modalidades de juegos: espontáneos, juegos
con reglas o semirreglados, y juegos más complejos, según
la edad de los escolares, y d) con los juegos se posibilita
la edificación de la competencia motriz, el sentimiento y
la capacidad de enfrentar retos.
Con
sus aportaciones, el juego actualiza la competencia motriz, integra
la corporeidad, proporciona un bagaje de conocimiento, educa y contribuye
al reforzamiento y vinculación de los contenidos aprendidos
en el aula con la manera de hacer, de actuar, de proceder por medio
de actividades al aire libre y en otro tipo de circunstancias, en
las que se apliquen este tipo de conocimientos, porque representan
una experiencia para la interacción social en el marco de
la educación básica.
Este
curso prepara a los estudiantes normalistas para que, gradualmente,
aumenten en cantidad y variabilidad las experiencias motrices de
sus alumnos, con el empleo de una mayor cantidad de recursos perceptivo-motrices,
incrementando las oportunidades para practicar, darle sentido a
las vivencias, estimular la imaginación y fantasía
y desarrollar la identidad de los alumnos; esto último se
logra al aportar regocijo, enseñanzas y diversas estrategias
para que el niño o el adolescente solucionen problemas y
desafíos, a partir de desarrollar el pensamiento divergente
y la actuación estratégica.
Como
parte del curso, los estudiantes normalistas realizarán una
práctica vivencial para conocer y experimentar los factores
de anticipación motriz, memoria motriz y problemas
de decisión, tres procesos que se fusionan con los mecanismos
del acto motor: la percepción, la decisión
y la ejecución.
Asimismo,
es necesario que los estudiantes comprendan los procesos de aprendizaje
que siguen los niños y los adolescentes, las dificultades
que enfrentan y la diversidad de procedimientos que desarrollan
para adquirir conocimientos. El docente encargado de este curso
debe tener siempre presentes dos cuestiones: la primera, promover
la práctica de los propios normalistas; y la segunda, proporcionar
ejemplos y parámetros que focalicen la atención en
la actividad motriz con niños y adolescentes. Durante la
práctica que realicen los estudiantes procurarán llevar
a cabo actividades variadas y atractivas en las que se pongan en
juego diversos niveles de ejecución, en función de
las posibilidades, de sus alumnos, para enseñarles a ser
competentes. Con estas actividades los estudiantes normalistas aprenderán
cómo desarrollar en los alumnos de educación básica
la competencia motriz a través del juego y favorecer que
aprendan a darle sentido a su propia acción, orientarla y
regular sus movimientos.
Un
aspecto muy importante del curso consistirá en la revisión
a profundidad del por qué y para qué de un juego.
El contenido de esta asignatura se orientará al análisis
de los aportes que ofrecen los juegos al desarrollo y a la salud
de los niños y de los adolescentes.
Con
el estudio de este curso los futuros profesores de educación
física adquirirán la capacidad de crear juegos y de
ofrecer la oportunidad de practicarlos, a partir del conocimiento
sobre lo que un niño o adolescente puede llegar a realizar
a través de éstos, los procesos cognitivos implicados
en las adquisiciones motrices, y cómo estos procesos influyen
en su actuación estratégica y motriz permitiéndoles
reconocer que cuentan con los recursos necesarios para actuar de
forma eficaz en el medio en que se desenvuelven.
Los
temas a tratar dentro de este espacio se relacionan de manera directa
con los del Área Actividades de Acercamiento a la Práctica
Escolar, pues señalan rasgos a observar
en los escolares tales como: el nivel de desarrollo de los niños
y adolescentes y la práctica de juegos que realizan, los
tipos de conocimiento que se involucran al jugar, los distintos
tipos de juegos y las formas jugadas sobre la base de las disposiciones
que les permite su competencia motriz. En las estancias en las escuelas
de educación básica se observarán los distintos
patrones de movimiento y de qué manera los niños reivindican
su sentimiento de ser competentes al jugar.
Un
tema básico es el referido al sentimiento de incompetencia
que se puede adquirir dentro de las sesiones de educación
física; es decir, cómo al tiempo que se edifica la
competencia motriz, se va acumulando un sentimiento de incompetencia.
Los futuros maestros deben tener clara la manera en que actúan
ante los grupos, la manera en que motivan e incentivan a los niños
y adolescentes, cómo animan la participación del grupo
y la forma en que confeccionan los ambientes de aprendizaje para
posibilitar en los niños y en los adolescentes el aprendizaje
y la acción motriz.
Es
indispensable que el futuro docente ponga en práctica los
principios teóricos y prácticos sobre el juego, considerando
que a los niños y los adolescentes hay que brindarles toda
la información necesaria, explicarles los objetivos que se
buscan y ofrecerles la oportunidad de participación e intervención
en las sesiones.
Desarrollo
Corporal y Motricidad I y II
Los
estudiantes de educación física se iniciarán,
mediante el estudio de esta asignatura,en el conocimiento sistemático
de los procesos de desempeño del niño y de los factores
de diverso orden que influyen en su desarrollo motor,poniendo especial
atención al periodo de edad en el cual se ubica la gran mayoría
de los alumnos de educación básica.
También
son motivo de estudio de estos cursos la motricidad, sus distintas
manifestaciones y los principales escenarios donde se hace presente
dentro de la educación física. La motricidad es referente
central de la formación académica, pues para el caso
de la educación física es al mismo tiempo objeto de
estudio, fin de la actividad cinética y parte del proceso
de adquisición de las habilidades y competencias motrices.
En
la asignatura Desarrollo Corporal y Motricidad pueden distinguirse
dos campos: el del crecimiento biológico y el del desarrollo
psicomotriz. Los fenómenos de cada campo influencian a los
del otro permanentemente, lo que da al desarrollo su carácter
unitario. Sin embargo, para quienes se aproximan por primera vez
al estudio del desarrollo infantil y de los adolescentes, resulta
indispensable separar los campos de este proceso, para que sea factible
estudiarlo de manera ordenada y sistemática.
De
acuerdo con este criterio, el primer curso inicia con la revisión
global del desarrollo del niño desde la etapa intrauterina
y perinatal hasta los seis años, pues aunque el foco de atención
de los cursos es la edad en que asiste a la escuela básica,
será útil para los estudiantes tener una idea clara
de la génesis del desarrollo infantil en su etapa temprana.
Se estudian las pautas generales de crecimiento, considerando los
factores genéticos, de género, de nutrición
y de salud que influyen en los casos individuales, para pasar después
a la revisión del desarrollo psicomotor y a los avances en
relación con la coordinación, la destreza y el control
corporal. En la segunda parte de este curso se realizará
el estudio de la integración de la corporeidad.
El
planteamiento de los contenidos para el estudio de la motricidad
permitirá a los estudiantes distinguir:
a)La
corporeidad, como forma de expresión total e integral de
las personas.
b)Que
la motricidad es siempre una actuación inteligente de las
personas.
c)La
contribución de la acción motriz a la formación
de sentimientos y pensamientos en los niños y en los adolescentes.
d)Que
la corporeidad y la motricidad evolucionan constantemente y permiten
un conocimiento cada vez mayor de nosotros mismos.
De
los temas que se abordarán en este curso y de cada escenario
de manifestación de la motricidad es importante destacar
lo siguiente:
1.
En el ámbito de la psicomotricidad se estudiará
lo concerniente a la imagen-esquema corporal; tonicidad-tono; relajación-respiración;
la percepción espacial; la estructuración temporal;
equilibrio; las coordinaciones dinámica general y fina y
las praxias. Todo este conjunto de temas se han de integrar con
el fin de analizar los ajustes perceptivo, motriz y postural.
Se analizará, además, cómo la psicomotricidad
orienta y es referente básico para el reconocimiento del
propio cuerpo en los niños de entre cinco y 11 años
y como el proceso de iniciativa, exploración, descubrimiento
y creatividad de los niños posibilita la estructuración
del esquema corporal.
2.
En el ámbito funcional se estudiarán las capacidades
motrices básicas: resistencia (aeróbica, anaeróbica,
muscular), flexibilidad (elasticidad muscular, movilidad articular),
fuerza (potencia, fuerza máxima) y velocidad (velocidad de
traslación, reacción); y el lugar que ocupan las capacidades
coordinativas: equilibrio, ubicación espacio-temporal, lateralidad,
ritmo, entre otras.
El
segundo curso de esta asignatura comienza con el estudio de los
campos del desarrollo en la etapa de los seis a los 16 años
de edad (correspondiente a la educación primaria y secundaria),
para analizar el desarrollo físico y de las capacidades motrices
de los niños y jóvenes de esas edades, así
como los factores biológicos y ambientales (nutrición
y salud, elementos sociales y emocionales, estimulación y
prácticas de crianza) que influyen sobre los patrones de
crecimiento.
En
este curso se propone una visión sintética de los
ámbitos de cambio personal que caracterizan a la adolescencia.
Aunque éste es un proceso integral, se sugiere distinguir,
por razones de método de estudio, tres grandes ámbitos:
el biológico —caracterizado por el crecimiento físico—,
la maduración de los órganos sexuales y las funciones
sexuales.
Se
presenta una descripción sistemática de los patrones
de crecimiento y cambio seguidos por los hombres y las mujeres a
lo largo de las tres fases en que se ha sugerido dividir el estudio
de la adolescencia. Se consideran en este tema el aumento de la
altura y del peso, el incremento de la fuerza y la destreza musculares,
el desarrollo de los órganos sexuales y la evolución
de los caracteres sexuales secundarios, la aparición de las
funciones de menstruación y producción de espermatozoides.
Con
el análisis de los distintos ámbitos en que se manifiesta
la motricidad, se busca que los estudiantes identifiquen la pertinencia,
sentido y significado de la actividad corporal dentro de la educación
básica, establezcan las vinculaciones pertinentes para valorar
que toda acción motriz contiene aprendizajes dirigidos a
integrar la corporeidad, edificar la competencia motriz, y a sentar
los cimientos de una educación física de base, por
ello:
1.
En el ámbito de la expresión se estudiarán
los procesos de comunicación, interrelación, creatividad,
lenguaje corporal, baile y representación.
2.
En el ámbito del juego y la actividad ludomotriz
se realizarán lecturas individuales y de grupo con la finalidad
de elaborar conclusiones y tener muy claro cuáles y de qué
tipo son las manifestaciones motrices. Se insistirá en el
estudio del pensamiento y la actuación estratégica,
de los procesos de anticipación, decisión y memoria
motriz, así como de los mecanismos del movimiento.
3.
Desde el ámbito de la iniciación deportiva
y del deporte escolar se estudiarán a profundidad
los procesos de interacción grupal, la incertidumbre, la
cooperación-oposición, el desempeño motriz,
las conquistas personales y todo lo referente a la comunicación
corporal no discursiva que se presentan en este tipo de actividades.
Esta
serie de ámbitos obliga a un estudio dinámico, a hacer
vinculaciones entre uno y otro, conocer cómo y cuándo
hay motricidad creativa e inteligente y sobre todo cómo y
qué observar en las actuaciones de los alumnos.
Por la temática
que aborda, esta asignatura tiene una estrecha vinculación
con Desarrollo Infantil I y II y Desarrollo
de los Adolescentes I y II.
Iniciación
Deportiva
El
propósito de esta asignatura es ofrecer a los estudiantes
conocimientos para orientar y aplicar en forma dinámica la
iniciación deportiva y el deporte escolar y utilizar estos
recursos como medios de la educación física; con ello
se intenta precisar los vínculos existentes entre la acción
motriz, el sentimiento de competencia y la vigorización física.
La
orientación dinámica de la iniciación deportiva
implica la construcción de nociones y conceptos básicos
para comprenderla en sus dimensiones teórica y práctica.
Conceptos como juegos modificados, juegos cooperativos e iniciacióndeportiva, afianzan el aspecto educativo del deporte, que está acorde
con este plan de estudios.
El
curso Iniciación Deportiva se ubica en el tercer semestre
y se relaciona con las asignaturas Introducción a la Educación
Física, del primer semestre, La Actividad Motriz en el Medio
Acuático, del cuarto semestre, así como Deporte Educativo
y los Adolescentes I y II, ubicadas en el quinto y sexto semestres,
respectivamente. También tiene relación
con Desarrollo Infantil i yii
y Desarrollo Corporal y Motricidad I y
II, como referente para la aplicación
de prácticas enfocadas a la iniciación deportiva.
Esta
asignatura incluye tanto contenidos teóricos como el desarrollo
de actividades prácticas.
Los
temas y las propuestas para su tratamiento convergen en torno a
tres ejes: el primero corresponde a los juegos modificados,
concebidos como actividades donde se presentan y ponen a prueba
el sentido agonístico y la vigorización corporal.
Este tipo de juegos incluyen metodologías que permiten una
gran flexibilidad para modificar las reglas y favorecer la variabilidad
de los juegos, variabilidad que atiende el interés constante
de los niños y de los adolescentes por renovar sus formas
de interacción.
El
segundo eje son los juegos cooperativos, cuya meta inicial
es el desarrollo del sentimiento de colectividad e implican acción
conjunta, disfrutar lo realizado en forma individual y grupal y
sumar esfuerzos de los participantes, y no necesariamente forcejeo
físico y competencia. Además supone organizar pequeños
o grandes grupos de alumnos coordinados por un docente, así
como el diseño de contenidos, objetivos y metodologías
propias de cada juego, con el fin de contribuir al logro de la formación
de los educandos.
El
tercer eje, es la iniciación deportiva. La iniciación
deportiva implica un conjunto de consideraciones sobre el conocimiento
y depuración de habilidades motrices, tanto abiertas como
cerradas, que los niños y jóvenes requieren para comenzar
a incursionar en la práctica de algún deporte, así
como sobre el conocimiento de las características que por
su edad biológica y escolar tienen los niños y adolescentes;
es en relación a estas características que se diseñan
los programas deportivos de iniciación y no a la inversa,
es decir, el deporte, independientemente de la etapa en que se encuentre
—inicial, de desarrollo pleno, con fines de salud, estéticos,
competitivos, recreativos—, se adapta al niño y al adolescente
y no éstos al deporte.
En
la iniciación deportiva se aprovecharán los resultados
de diversas investigaciones sobre el estado físico, la capacidad
de construir aprendizajes, la disposición mental-anímica
y las experiencias motrices logradas por los niños y los
adolescentes. Y se trabajará a partir del siguiente principio:
no se educa para el deporte, se educa a través del deporte.
Asimismo,
se espera que los alumnos normalistas aprendan cómo atender
y canalizar las distintas motivaciones que los niños y adolescentes
tienen con respecto a la práctica de la actividad deportiva
y así participen en la satisfacción de las exigencias
en la formación integral de los alumnos, por medio del diseño
de actividades que permitan la práctica dinámica de
la iniciación deportiva.
Con
base en la identificación de posibilidades, necesidades y
motivaciones, se discutirá sobre la creación de ambientes
que propicien aprendizajes y estimulen la creatividad de niños
y adolescentes para practicar uno o varios deportes de manera más
específica y sencilla, según sus propios intereses.
El
alumno normalista analizará diversos temas, para fundamentar
las estrategias de trabajo docente en la iniciación deportiva,
así como las del deporte mismo, considerando y adaptando
los objetivos y las propias actividades a las características
de niños y adolescentes. Cuando se desconocen la naturaleza
y características de los alumnos, los riesgos son graves
y pueden ser drásticas las consecuencias, entre ellas, la
especialización precoz, la adquisición de automatismos
motores rígidos —que limitan la consecución de nuevos
movimientos, lo que reduce en el individuo su disponibilidad motriz
generalizada— y, por supuesto, las lesiones físicas y agresiones
psicológicas que pueden marcar e influir negativamente en
la vida de una persona.
Formación
Perceptivo-Motriz a través del Ritmo I y II
Esta
asignatura se cursa en tercer y cuarto semestres, y tiene dos finalidades:
la primera, que los estudiantes conozcan, analicen y reflexionen
sobre la formación perceptiva motriz de los niños
y adolescentes de la educación básica; y la segunda,
que practiquen la expresión corporal a través
del ritmo, con la intención de adquirir la habilidad para
diseñar y aplicar itinerarios didácticos que promuevan
en los escolares el reconocimiento de sí mismos, la fluidez
en sus desempeños motrices y la capacidad para expresar su
motricidad.
En
el desarrollo perceptivo-motriz es posible distinguir dos dimensiones:
una referida a la recepción y procesamiento de los estímulos
recibidos por los órganos de los sentidos, y la otra, el
análisis de las distintas sensaciones que se relacionan tanto
con la experiencia motriz previa, como con el proceso de motivación
de cada alumno. Al fusionarse estas dos dimensiones se genera la
expresión corporal.
Dichas
dimensiones se abordan en los dos cursos de Formación Perceptivo-Motriz
a través del Ritmo mediante el estudio, análisis de
textos, la observación y práctica de actividades físicas
rítmicas y la reflexión constante. Para el desarrollo
de las actividades es indispensable asumir una perspectiva integral
de la formación perceptivo-motriz y de la expresión
corporal.
Uno
de los medios más adecuados para favorecer la formación
perceptivo-motriz y la motricidad es la vivencia corporal a través
del ritmo. Esta afirmación se sustenta en que los niños
y adolescentes: a) disfrutan y aprenden a sentir su
cuerpo mediante el movimiento y la imaginación (que pueden
asociarse a la música, los cantos, los juegos y las cadencias
de otros sonidos); b) actúan o representan personajes
y situaciones a partir de la frase “como si”; c) experimentan
contrastes tónico-emocionales y viven diferentes formas de
ejecución del movimiento a través de la experiencia
musical, y d) evocan distintas situaciones significativas
desde el cuerpo en movimiento.
El
primer grupo de temas que forman parte del contenido de estos dos
cursos se refiere al estudio de la imagen y percepción
del cuerpo y la interrelación entre los conocimientos
conceptuales y procedimentales para el desarrollo de las capacidades
motrices. Los tópicos centrales son: esquema corporal global
y segmentario, aspectos propioceptivos del esquema corporal, posibilidades
corporales: sensoriales, expresivas y motrices, nociones espacio-temporales,
afirmación de la lateralidad, percepción y estructuración
del espacio en relación con el tiempo, equilibrio y actitud
corporal, y control del cuerpo en relación con la tensión,
la relajación y la respiración, etcétera.
Estos
y otros temas se abordarán desde la perspectiva del ritmo,
para posteriormente revisar las bases sobre las que se realiza la
evaluación.
A
partir del estudio de estos cursos los estudiantes tienen la posibilidad
de obtener una sólida formación didáctica y
la suficiente sensibilidad pedagógica para saber cuándo
y cómo se pueden utilizar las actividades rítmicas
para favorecer la formación integral, al reconocer que el
ritmo forma parte del conjunto de experiencias motrices significativas
en los escolares.
El
estudio también profundizará en las características
y exigencias de los llamados ajustes: postural, perceptivo y
motriz, y cómo trabajarlos con el ritmo, juegos,
cantos, rondas y composiciones e itinerarios didácticos.
Un
segundo grupo de temas y contenidos a abordar se refieren a: ubicación
espacio-temporal, lateralidad, estimulación de los ejes corporales,
coordinación motriz fina, coordinación motriz gruesa,
expresión corporal y conocimiento de la imagen corporal relacionadas
con las posibilidades rítmicas para niños y adolescentes
de 10 a 16 años de edad.
El
conocimiento y manejo de estos temas debe vincularse a las asignaturas
Propósitos y Contenidos de la Educación Básica I
y II, y Desarrollo Corporal y Motricidad I
y II.
En
los dos cursos, los estudiantes, al tiempo que adquieren el conocimiento
de los contenidos del desarrollo perceptivo-motriz, realizarán
prácticas en las que experimenten formas rítmicas,
trabajando con sensibilidad, imaginación y creatividad, además
de explorar y descubrir diversas posibilidades motrices, definiendo
tareas y retos, respetando los estilos personales de cada individuo,
y dándose la oportunidad de comunicar sus vivencias. Como
resultado de esas experiencias se espera que los estudiantes normalistas
analicen los efectos y aprendizajes que se alcanzan a través
del ritmo, y cómo éste puede contribuir a la formación
integral de los niños y los adolescentes.
Con
el conocimiento que adquiera sobre la formación perceptivo-motriz,
el futuro docente en educación física promoverá
e impulsará en niños y adolescentes el conocimiento,
la exploración y la consolidación de su imagen —en
las dimensiones perceptiva y motriz— y sus competencias comunicativas,
afianzando actitudes positivas que favorezcan una motricidad consciente
e intencionada.
La
Actividad Física y la Salud I
y II
Esta
asignatura se imparte en dos cursos y tiene como propósito
que los estudiantes reconozcan las principales formas que hacen
segura y efectiva la práctica de la educación física,
partiendo del principio: el ejercicio físico es un medio
para el mantenimiento y mejora de la salud; entendida ésta,
a su vez, como: “El estado de bienestar físico, mental y
social, y no solamente la ausencia de afecciones y enfermedades”,
tal como lo declara la Organización Mundial de la Salud en
su Carta Constitucional de 1946, ratificada en 1987.
A
lo largo de estos cursos los estudiantes adquieren conocimientos,
hábitos y actitudes para promover en los alumnos de educación
básica la salud individual y colectiva, destacando claramente
los beneficios que generan el ejercicio físico, el juego
y las actividades de iniciación deportiva.
Estos
cursos incluyen de manera articulada la revisión de aspectos
teóricos, la práctica y la reflexión, que puedan
orientar al futuro docente en el diseño de sesiones —en las
que se ofrezca a los niños y adolescentes de educación
básica una práctica segura— así como la evaluación
de los alcances que la vigorización física provoca
en los escolares.
En
el desarrollo de estos dos cursos los estudiantes adquirirán
las competencias necesarias para evaluar qué tan pertinente
es la prescripción de algunos ejercicios; para designar espacios
convenientes de trabajo; así como para la adecuada elección
y utilización de los materiales didácticos en beneficio
de sus alumnos; en estas tareas considerarán los factores
climatológicos y ambientales y los principios de carga, volumen
e intensidad en los ejercicios —de acuerdo con las posibilidades
de los alumnos y siendo coherentes con la información recibida
en los semestres anteriores sobre el proceso de adquisición
de conocimiento de los educandos.
Al
estudiar los distintos temas del programa, los estudiantes normalistas
desarrollarán la capacidad para identificar la relación
entre la actividad física y los beneficios que su práctica
aporta a la salud de los niños y de los adolescentes. Dicha
relación debe estar presente en cada una de las actividades
propias de las asignaturas de la formación específica,
para evitar, así, la práctica que tiende a lograr
éxito en los deportes de competencia; en cambio deberá
fomentarse la actividad física para una vida activa y saludable.
Los
cursos, al contener un alto porcentaje de práctica, generarán
beneficios personales y la comprensión sobre cómo
y cuándo aplicar sesiones dirigidas a mejorar las capacidades
motrices básicas: resistencia, fuerza, velocidad y flexibilidad,
por medio de circuitos de entrenamiento, sesiones de resistencia
anaeróbica y otras posibilidades de iniciación deportiva.
Si
los estudiantes logran, mediante la reflexión y la acción,
un aprendizaje de los temas básicos, identificarán
el enfoque de la educación física orientado hacia
la formación de valores y actitudes, el disfrute y la participación
positiva de la actividad física, la promoción de un
estilo de vida activo y saludable, el aprecio y cuidado de uno mismo,
el respeto por los demás y la realización de forma
segura de los ejercicios y actividades de la educación física,
atendiendo a las condiciones socioculturales del medio y a partir
de los recursos con que cuentan los alumnos.
Por
otra parte, se propone que el futuro docente adquiera los conocimientos
necesarios para diseñar y llevar a cabo actividades de educación
física dirigidas a los niños y adolescentes con necesidades
educativas especiales y para aquellos escolares con deficiencias
en los sistemas endocrino o respiratorio, o que presenten enfermedades
crónicas tales como diabetes infantil o juvenil, asma, bulimia,
anorexia o trastornos cardiacos, entre otros; contrarrestar el sedentarismo,
organizar el club del pie plano y cuidar los hábitos posturales.
La
programación de estos cursos favorece que los estudiantes
desarrollen habilidades que les permitan detectar y alentar la participación
de sus alumnos en la iniciación deportiva, realizando diversas
actividades y ejercicios seguros, asumiendo el compromiso de ofrecer
una educación física de calidad para todos los niños
y adolescentes de la educación básica.
La
Actividad Motriz en el Medio Acuático
Esta
asignatura aporta elementos para que el futuro maestro de educación
física valore la necesidad de promover en los niños
y adolescentes la formación de una competencia motriz activa
por medio del control del cuerpo en el agua, pues este tipo de práctica
posibilita sensaciones nuevas y propicia la exteriorización
de conductas sensoriales, afectivas y cognoscitivas que favorecen
en los niños y adolescentes el sentimiento placentero y lúdico,
contribuyendo así a su formación integral.
El
propósito de esta asignatura es que los estudiantes conozcan
la orientación pedagógica de la expresión motriz
en el medio acuático y, particularmente, en la natación.
Dos aspectos son importantes al respecto: esta expresión
se guía por el disfrute que brindan las actividades acuáticas
y por la edificación de la competencia motriz; y es una manifestación
física que implica el control y ajuste de la coordinación
motriz gruesa.
Algunas
de las razones que justifican la asignatura dentro del plan de estudios
son: a) las actividades motrices en el medio acuático
permiten que las personas desarrollen habilidades y actitudes que
fortalecen la autoestima, la confianza en sí mismos y el
sentimiento de satisfacción personal; b) es una actividad
que implica retos, pues significa un desempeño motriz en
un espacio distinto al de las actividades cotidianas, un control
cinético preciso, la ejecución de habilidades motrices
de tipo cerrado y la coordinación de movimientos; c)
supone una actividad motivada por variables psicológicas
y de praxis (control y ejecución consciente de un movimiento
que implica los ajustes: perceptivo, motriz y postural) distintas
a las realizadas en el suelo firme, en la cual se pondera la sensopercepción
propioceptiva del cuerpo en condiciones novedosas; d) vigoriza
el desarrollo perceptivo motriz al controlarse la posición
del cuerpo, su tonicidad, la ubicación espacial, el control
de la relajación y la respiración y e) puede
ser una actividad para el uso y disfrute del tiempo libre de los
escolares que tienen esa motivación e interés.
De
acuerdo con estos argumentos, es indispensable que el profesional
de la educación física adquiera las competencias necesarias
para motivar, orientar y conducir procesos de enseñanza dirigidos
a la práctica de las actividades acuáticas, dichas
competencias le permitirán ser un promotor dinámico
de estilos saludables de vida y un difusor de actividades para el
aprovechamiento del tiempo libre.
Un
primer conjunto de elementos de estudio de este curso está
organizado en dos ámbitos; el teórico y el práctico.
Aquél se refiere al conocimiento de los patrones de movimiento,
esquemas motores y habilidades motrices de tipo cerrado que exige
la natación. El otro, implica conocer, analizar y tener un
dominio de esos esquemas para saber planear sesiones que sean acordes
con las características de desarrollo de niños y adolescentes
y que les aporten un aprendizaje valioso en la experiencia de la
movilidad corporal en el agua, ya sea que dicha experiencia tenga
un enfoque educativo, recreativo, deportivo, terapéutico
o de entrenamiento.
Un
segundo campo de estudio se refiere a la revisión de los
procesos de motivación e incentivación de niños
y adolescentes para el disfrute de la expresión lúdica
en el medio acuático, así como a saber qué
hacer para que los niños pierdan el temor ante un medio poco
común y llevarlos progresivamente a la inserción en
un ambiente totalmente diferente.
Este
tipo de experiencias necesariamente se tendrán que analizar
y reflexionar teniendo como referencia las primeras vivencias de
los estudiantes al estar en contacto con el medio acuático
y, posteriormente, al momento de estar practicando la natación.
Un
tercer grupo de temas de estudio es el relacionado con las formas
básicas de la enseñanza para impulsar las habilidades
motrices cerradas: cómo y cuando un patrón de movimiento
se convierte en esquema de acción, cómo y cuando la
repetición de una habilidad es necesaria para el afianzamiento
de la destreza misma, cómo y cuándo se logran el control
propioceptivo y la coordinación con la respiración,
necesarios para adquirir la autonomía física al momento
de aprender un estilo de nadar.
Un
requisito indispensable en la formación de los propios estudiantes
será que aprendan y realicen la práctica de al menos
un estilo de natación (crowl). Este aprendizaje deberá
ajustarse a una dimensión pedagógica donde se pongan
a prueba distintas formas jugadas, recursos y actividades lúdicas
que motiven una actitud sensible y el ánimo por el aprendizaje.
Así, los estudiantes incorporarán en su propia experiencia
formas adecuadas para el trabajo con niños y adolescentes.
Un
factor indispensable en la formación de los estudiantes es
la referida al estudio, manejo y habilidad práctica de las
medidas de seguridad y salvamento elementales que se necesitan al
momento de estar practicando actividades en el medio acuático
con grupos numerosos o pequeños. Esta pericia deberá
aprenderse y practicarse de forma rigurosa, con el propósito
de incorporar, al repertorio de habilidades profesionales del futuro
profesor de educación física, aquellas técnicas
que le permitan desempeñarse con confianza.
Con
la adquisición y desarrollo del conjunto de conocimientos,
experiencias, herramientas y habilidades que se ofrecen en este
curso, se espera que los futuros maestros sean capaces de llevar
a cabo sesiones amenas, divertidas y seguras a través de
formas jugadas, tanto para los niños como para los adolescentes,
proyectándoles seguridad y confianza en sí mismos,
y logrando la familiarización, el dominio y la autonomía
motrices en el medio acuático.
Planeación
de la Enseñanza y Evaluación del Aprendizaje I y II
Esta
asignatura ofrece a los estudiantes un amplio y sistematizado estudio
de la planeación y la evaluación, como procesos vinculados
entre sí, para desarrollar el trabajo docente en los distintos
niveles y grados de la educación básica, además
de revisar los aspectos de organización que permiten el pleno
aprovechamiento de los recursos didácticos y el uso efectivo
del tiempo escolar.
Los
futuros maestros analizarán los procedimientos para planear
y evaluar las actividades de enseñanza considerando tanto
avances como dificultades en el aprendizaje que se espera lograr
en los alumnos. Por lo que, mediante el diseño de estrategias,
actividades e instrumentos —y sin perder de vista la diversidad
que caracteriza a los niños y a los adolescentes— y sus probables
adaptaciones, procurarán atender al grupo en su conjunto
y considerar las necesidades y características de cada educando.
En
el primer curso de esta asignatura, los estudiantes reconocerán
que la planeación es un recurso para la enseñanza
y no un requisito burocrático o un medio de control administrativo
que ocasiona pérdida de tiempo y de esfuerzos, y aprenderán
a diseñar actividades para atender los propósitos
y temas, así como a seleccionar los recursos y las formas
de evaluación más adecuados para el desarrollo de
una o varias sesiones, pero tomando en cuenta que el resultado de
la planeación está sujeto a imprevistos que surgen
cotidianamente en el trabajo docente.
Los
estudiantes tomarán en cuenta que, para despertar el interés
de los alumnos de la educación básica, deben presentar
actividades que representen desafíos o problemas adecuados
a sus posibilidades y que, asimismo, estimulen el desarrollo cognitivo,
físico y psicomotriz y de relación social.
En
este curso se insistirá en la utilización de los recursos
o materiales educativos como un elemento fundamental para favorecer
el aprendizaje de los alumnos. Los estudiantes reconocerán
que una competencia didáctica importante es saber aprovechar
con sentido formativo los recursos del entorno que están
disponibles o son accesibles. Es necesario que tengan en cuenta
que no reporta mucha utilidad elaborar materiales que no cumplen
una función pedagógica precisa y que ofrecen a los
niños modelos estereotipados de actividad que se reducen
a la repetición de acciones y suelen carecer de impacto formativo.
Asimismo,
en este curso se analizarán las estrategias de trabajo didáctico
que estimulan el desarrollo cognitivo de los educandos; con este
criterio se tomarán en cuenta las fases preactiva, activa
y postactiva de unidades didácticas monográficas y
abiertas, ambientes de aprendizaje, sesiones productivas y reproductivas,
circuitos de acción motriz, sesiones abiertas y cerradas,
incluyendo, además, las formas de comunicación del
maestro, así como la asignación de tareas definidas,
semidefinidas y no definidas que suponen la progresiva autonomía
de los alumnos respecto al cúmulo de actividades que presenta
el profesor.
En
el segundo curso de esta asignatura se incluirán temas y
se realizarán actividades orientadas a que los estudiantes
identifiquen diversas estrategias para evaluar en los niños
y adolescentes de educación básica la adquisición
de conocimientos y habilidades. Los estudiantes normalistas comprenderán
que la evaluación es un proceso permanente que aporta información
sobre los avances y dificultades que experimentan los alumnos en
las distintas situaciones de aprendizaje, pero también acerca
de las dificultades que enfrenta el maestro al enseñar. De
esta manera entenderán que la evaluación se realiza
en distintos momentos y con propósitos específicos
para la toma de decisiones y que no se reduce a la asignación
de calificaciones.
El
segundo curso se dirige, entonces, al estudio de los elementos formalizados
de la planeación didáctica y la evaluación,
a las competencias que pueden desarrollar los estudiantes normalistas
para integrar conocimientos y experiencias que han adquirido durante
su formación, y al diseño y aplicación de los
elementos que intervienen en los procesos de enseñanza y
de aprendizaje, primero en las prácticas escolares y después
en su vida profesional.
Finalmente,
los estudiantes aprenderán cómo evaluar los procesos
de aprendizaje y obtendrán elementos para valorar el impacto
educativo; aprovecharán los resultados de dicha evaluación
para mejorar y saber el grado de interés que las actividades
de educación física despiertan en los alumnos. En
el diseño de instrumentos de evaluación —como el ludograma
y el sociodrama— y de pequeñas pruebas de desempeño
físico, tendrán presente que estos instrumentos deben
ser congruentes con las formas de enseñanza y que representan
un elemento importante para determinar qué hacer cuando los
alumnos no logran los niveles de avance que se establecieron en
la planeación inicial.
Por
los contenidos de ambos cursos es fundamental que los maestros titulares
de esta asignatura conozcan el conjunto de planteamientos de los
programas que han estudiado los normalistas, para propiciar que
utilicen los conocimientos adquiridos hasta ese momento y fortalezcan
su formación pedagógica; además, deben establecer
una estrecha vinculación con los maestros que imparten simultáneamente
los cursos de Observación y Práctica Docente ii y iii.
Deporte
Educativo y los Adolescentes I y II
La
presente asignatura está organizada en dos cursos que se
imparten en el quinto y en el sexto semestres y tiene como finalidad
el estudio, el análisis y la práctica del deporte
educativo, dirigido a la satisfacción de las necesidades
de aprendizaje de los escolares, desde las siguientes perspectivas:
a) de enseñanza, b) de orientación y
promoción, c) social y organizativa, y d) de
iniciación deportiva.
Estos
cursos se incluyen en el plan de estudios porque la práctica
del deporte educativo: 1) aporta elementos para la formación
de los alumnos: la canalización del agón, la vigorización
física y la satisfacción del interés lúdico;
2) favorece una edificación integral de la competencia
motriz de los adolescentes, y 3) promueve una formación
en valores, la identidad y la autoestima.
Mediante
la práctica del deporte educativo, la educación física
intenta rescatar y reorientar el sentido de la competición
—que es inherente al ser humano para medirse y plantearse desafíos
en relación con otros—, hacia la consecución de un
propósito formativo. A fin de que el deporte sea educativo
es indispensable que se dote a los futuros docentes con la orientación
pedagógica de su práctica, para impulsar en los adolescentes
el sentido de cooperación y dotarlos de autonomía
motriz.
Para
lograr lo anterior, las actividades de estos cursos deben favorecer
en los estudiantes normalistas la capacidad para orientar la práctica
del deporte educativo como un medio para desarrollar las competencias
motrices —ser apto, saber hacer o emplear, tener habilidades y destrezas
para resolver tareas motrices—, a diferencia del enfoque competitivo
—competir para vencer al adversario. Se trata de que los estudiantes
normalistas comprendan el carácter formativo del deporte
que pueden practicar los escolares al poner a prueba los distintos
dominios motrices, vencer miedos e incertidumbres y disfrutar lo
realizado en equipo; donde la motricidad sea el común denominador
y ellos sean protagonistas del proceso.
En
el primer curso de esta asignatura se estudiarán los contextos
teóricos y prácticos y los referentes pedagógicos
tanto de la educación física como del deporte educativo,
la determinación y conceptualización del deporte escolar,
su alcance, orientación y contenido y, sobre todo, el esclarecimiento
de su función educativa. A estos temas se agregan un conjunto
de argumentos que aportan una orientación y análisis
desde las perspectivas sociológica, psicológica, histórica
y, por supuesto, educativa, que permitirán al estudiante
de la licenciatura obtener un marco referencial para ubicar los
tipos de prácticas didáctico-deportivas que se aplican
con los adolescentes de la educación básica.
Paralelamente
al estudio teórico se plantea la necesidad de hacer una práctica
de actividades deportivas, que deberá relacionarse con:
a)El
entendimiento de las formas jugadas del deporte educativo y las
habilidades motrices básicas que están presentes
en las distintas modalidades deportivas.
b)El
análisis del contexto donde se aplican las prácticas:
nivel de desarrollo de los escolares, intereses, motivaciones
de los adolescentes hacia la actividad deportiva.
c)El
conocimiento de los fundamentos técnicos y metodológicos
básicos de los deportes individuales.
d)El
énfasis en la táctica y los mecanismos perceptivo,
decisorio y ejecutor del movimiento que tiene lugar en
las prácticas.
e)El
tipo de desempeños motrices y los proxemas del gesto corporal.
f)El
análisis tanto de las formas globales como de las progresiones
lógicas en la iniciación a los deportes individuales.
Los
contenidos de tipo instrumental para el primer curso serán
actividades atléticas: eludir, lanzar, saltar, atrapar, caer,
y actividades gimnásticas en general. Se aprovecharán
los conocimientos de las asignaturas Desarrollo de los Adolescentes i y ii, Juego y Educación Física,
Iniciación Deportiva, y La Actividad Motriz en el Medio Acuático
para vincular experiencias, orientaciones y enfoque de una iniciación
deportiva que considere los rasgos propios que caracterizan a los
alumnos y los oriente hacia la depuración de patrones de
movimiento específicos.
La
preocupación del profesor de educación física
es dotar al alumno de una gran autonomía motriz que le permita
adaptarse a variadas situaciones. El lugar central no lo ocupa el
movimiento (generalmente en forma de técnica deportiva) sino
la persona que se mueve, que actúa, que realiza una actividad
física.
En
el segundo curso se profundizará en el estudio, el análisis,
y la práctica dirigida a la satisfacción de las necesidades
de aprendizaje de los escolares, el deporte educativo para los alumnos
con necesidades educativas especiales y las actividades que apoyen
el trabajo y la integración de los adolescentes en situaciones
de riesgo, poniendo especial énfasis en la mejora y depuración
de actividades y prácticas colectivas.
Se
hará referencia a actividades deportivas de cancha propia,
común y de invasión para determinar el tipo de esquemas
motores que se utilizan en cada una, el tipo de desplazamientos,
la actuación estratégica y las habilidades motrices
abiertas y cerradas que implican. Se aprovechará el tiempo
para una práctica pedagógica que busque la mejora
en los mecanismos de ejecución del movimiento y en el tipo
de aprendizajes que se pueden lograr en, por medio y a través de
la práctica deportiva. Se pondrá especial atención
en promover una práctica democrática, abierta e incluyente
para todos los adolescentes y se insistirá en la participación
de todos los escolares sin exclusión, ya que el deporte educativo
debe permitir el desarrollo de aptitudes motrices y psicomotrices
en relación con los aspectos afectivos, cognitivos y sociales
de cada alumno, respetando los estadios del desarrollo humano.
Las
estrategias didácticas que se diseñen, deberán
orientarse a objetivos claramente formativos y apoyarse en prácticas
didáctico-deportivas, para dar al deporte una presencia más
educativa, es decir, utilizarlo como un medio de la educación
física, precisando claramente los vínculos entre educación
física y deporte.
Es
importante, entonces, que los estudiantes reconozcan que la actividad
deportiva se convierte en materia educativa siempre y cuando su
realización conlleve a la necesidad y a la responsabilidad
del disfrute por practicarla y no por buscar el máximo rendimiento
y, por ende, el triunfo.
Los
temas, contenidos y prácticas a realizar en este curso se
referirán a:
a)Un
breve recorrido histórico de la evolución del deporte
hasta convertirse en una actividad educativa.
b)El
conocimiento de los diferentes conceptos que existen acerca del
deporte educativo.
c)El
análisis, de manera crítica y constructiva, del
papel del deporte en la sociedad actual y los valores que aporta.
d)El
estudio de los aspectos particulares y específicos de los
deportes de conjunto.
e)El
análisis de los actuales procesos de enseñanza en
la práctica de los deportes de conjunto.
f)El
conocimiento de los fundamentos básicos de los reglamentos,
las técnicas y metodologías de los deportes individuales.
Se
espera que los alumnos reconozcan que, en las prácticas deportivas,
lo educativo no es el aprendizaje de sus técnicas o tácticas,
ni siquiera los beneficios físicos y psíquicos de
una buena preparación física que sustenta su rendimiento,
sino las condiciones en que pueden realizarse esas prácticas,
que permitan a los adolescentes movilizar sus capacidades, de manera
tal que esa experiencia les posibilite organizar y configurar su
propio yo, logrando su autoestructuración. Es decir, lo educativo
son las condiciones en que se practiquen las tareas del aprendizaje
deportivo, pues es lo que conducirá a los adolescentes a
lograr seguridad y confianza.
Educación
para el Uso del Tiempo Libre I y II
Esta
asignatura está organizada en dos cursos, que se ofrecen
en el quinto y en elsexto semestres, tiene como finalidad el estudio,
análisis y comprensión del concepto tiempo libre,
el cual durante mucho tiempo ha estado ligado al concepto de recreación
y ha dirigido muchas de las actividades desarrolladas por la educación
física; asimismo, se ha relacionado con la noción
de tiempo de ocio. La discusión y debate en torno a dichos
conceptos será motivo central de esta asignatura, para poder
analizar qué lugar ocupa la práctica de la educación
física tanto dentro como fuera de la escuela.
Ambos
cursos permitirán a los estudiantes normalistas reflexionar
sobre los mecanismos mediante los cuales se priva al individuo de
las capacidades que posee para recrearse, es decir, para transformar
sus propias condiciones de vida en su tiempo libre; si el tiempo
libre es funcional o contrafuncional; si el tiempo libre solamente
debe utilizarse como diversión, descanso o desarrollo; si
el tiempo libre de las personas debe darse en libertad o bien, si
es un descanso activo o un descanso pasivo.
Con
el curso Educación para el Uso del Tiempo Libre ilos
estudiantes comprenderán el lugar que la práctica
de la educación física debe ocupar dentro y fuera
de la escuela y los valores y actitudes que desarrolla cuando es
planeada y evaluada adecuadamente; al mismo tiempo los estudiantes
han de analizar y reflexionar acerca de cuáles y de qué
tipo pueden ser las acciones a realizar para fomentar en niños
y adolescentes el uso positivo del tiempo libre. Además,
estudiarán, analizarán y comprenderán los elementos
que conforman el concepto tiempo libre, con miras a diseñar
propuestas de trabajo en el siguiente semestre.
Al
entender y manejar los fundamentos para el diseño de una
propuesta, se garantiza que se puedan observar y evaluar los logros
de niños y adolescentes en la práctica y, a partir
de ahí, establecer con más precisión actividades
recreativas que impulsen la expresión y convivencia humanas
y darle un sentido funcional al tiempo libre de los escolares de
la educación básica.
Durante
este primer curso se pondrá énfasis en la tarea que
tienen los educadores físicos para promover que los alumnos
de educación básica aprendan a vivir, a convivir y
a trabajar, dando sentido a las actividades que realizan. En el
trabajo práctico de la asignatura se buscará encauzar
las vivencias, primero las de los mismos estudiantes normalistas
y después considerando las experiencias propias de niños
y adolescentes de la educación básica, hacia el aprendizaje
de acciones que promueve la educación física para
ser utilizadas dentro y fuera de la escuela y que están orientadas
al aprovechamiento del tiempo libre.
Durante
el segundo curso se profundizará en las posibilidades y formación
para el tiempo libre, realizando discusiones y análisis grupales
que permitan tener claridad del impacto y de la necesidad de promover
su uso adecuado.
Será
necesario que las actividades de los dos cursos propicien una planeación
didáctica orientada hacia el estudio y análisis de
la vinculación entre la autorrealización física;
la integración de la corporeidad y la competencia motriz;
la perspectiva de género; la promoción de la autonomía
y la formación de valores y actitudes; así como la
evaluación del trabajo docente.
La
adquisición de una formación sólida y de una
visión clara de su tarea como futuros educadores físicos,
con el fin de promover actividades para el uso del tiempo libre,
permitirá a los estudiantes normalistas enseñar y
dar sentido a las actividades que proporciona la educación
física a los niños y adolescentes, mediante el diseño,
aplicación y evaluación de proyectos que involucren
a todos los actores del proceso de enseñanza y de aprendizaje
que se da en los escenarios educativos.
Una
característica importante de esta asignatura es su carácter
práctico y la combinación entre lo conceptual y lo
instrumental. Se organizarán grupos de estudio que se responsabilicen
de proponer actividades, conocer y analizar su finalidad pedagógica
para luego aplicarlas en forma práctica. Después de
ello, tendrán lugar sesiones de análisis y reflexión
para explicar cuál fue el aporte formativo de dichas propuestas.
Como
resultado de estos cursos, se espera que los estudiantes normalistas
comprendan que el análisis de diversos textos, la identificación
clara de los elementos que conforman en sentido estricto el uso
del tiempo libre en la educación básica y la observación
de situaciones concretas, acompañada de la reflexión,
les permitirá diseñar actividades distintas y alternativas
de la educación física, para emplear el tiempo libre
de forma positiva y funcional.
Para
que esta finalidad se cumpla, será importante que los estudiantes
normalistas diseñen y desarrollen ejercicios sistemáticos
de diversas formas de trabajo, generen propuestas y realicen prácticas,
que al evaluarse aporten evidencias de la importancia que tiene
el que los egresados logren desempeñarse con eficacia en
los proyectos en escuelas y centros multifuncionales, así
como en campamentos, cursos de verano, festivales recreativos, jornadas
de educación física, clubes recreativos, paseos ciclistas,
etcétera.
Como
en toda actividad cuya finalidad es el desarrollo de capacidades,
la práctica sólo adquiere sentido formativo si sus
productos y manifestaciones son objeto de una reflexión y
análisis a partir de los cuales se reconozcan aquellos aspectos
que se requiere mejorar; el análisis debe apoyarse en conceptos
teóricos que orienten una nueva cultura para el empleo adecuado
del tiempo libre por parte de los niños y los adolescentes
de la educación básica.
Organización
de Actividades de Educación Física en la Escuela
El
propósito de este curso es promover entre los estudiantes
normalistas las habilidades y los conocimientos necesarios para
diseñar, organizar y poner en práctica, tanto en forma
individual como colectiva, proyectos, programas y jornadas de educación
física que involucren al conjunto de actores de un plantel
y que garanticen la participación de los alumnos, de modo
que sean útiles para su formación integral.
Mediante
la discusión, los alumnos normalistas retomarán los
aprendizajes adquiridos en los semestres anteriores y profundizarán
en diversos aspectos de planeación y gestión de la
práctica de la educación física, buscando establecer
una vinculación de ésta con los propósitos,
orientaciones, enfoques y contenidos de la educación básica,
y considerando el tiempo escolar que se destine a las actividades.
Dentro
de las sesiones de trabajo, los estudiantes llevarán a cabo
actividades y secuencias para discutir, compartir y confrontar experiencias
y puntos de vista que hagan más formativa su experiencia.
Este análisis servirá para comentar tanto logros como
obstáculos en el aprendizaje de los alumnos —protagonistas
en las propuestas de trabajo—, para revisar el impacto y los efectos
de la actividad motriz, y sobre todo, para valorar posibilidades
de organización y aplicación, como parte del proyecto
escolar de la institución en que se desempeñen profesionalmente.
El
énfasis del trabajo se pondrá en dos vertientes: en
la primera, se llevan a cabo la organización y la planeación
de las actividades dirigidas al establecimiento de secuencias didácticas
relacionadas directamente con la sesión de educación
física; la organización y la planeación incluyen
la práctica, el estudio, la reflexión y la discusión
de unidades didácticas, circuitos de acción motriz,
ambientes de aprendizaje, itinerarios didácticos, sesiones
abiertas y cerradas, jornadas de educación física
y demás escenarios que favorezcan aprendizajes en niños
y adolescentes. La segunda vertiente se orienta al estudio, reflexión,
práctica y organización de actividades que suponen
la participación de grupos numerosos, como torneos recreativos
y eventos especiales, entre otros.
Mediante
el trabajo con esos dos componentes los estudiantes adquirirán
además competencias docentes para atender la relación
estrecha que existe entre la observación y la práctica,
y los elementos que les permitirán comprender a la educación
física como una actividad que proporciona aprendizajes a
los escolares.
Con
el estudio de los contenidos de esta asignatura los estudiantes
aprenderán cómo sistematizar y organizar actividades
que encaucen la motricidad creativa e inteligente mediante el diseño
de distintas propuestas didácticas que tomen en cuenta las
características de los alumnos.
En
este curso los estudiantes aprovecharán toda la información
que han adquirido en el estudio de los temas y en las actividades
realizadas en las distintas asignaturas y se prepararán para
desempeñarse durante su práctica intensiva en el séptimo
y el octavo semestres, donde atenderán sesiones completas.
Los
estudiantes aprenderán a valorar a la educación física
dentro del proyecto escolar, ya que cuentan con los elementos necesarios
para discriminar y proporcionar un aprendizaje tanto a los niños
como a los adolescentes. Al mismo tiempo, sabrán precisar
cómo, cuándo, en dónde y por qué aplicar
juegos de organización simple o compleja, individuales o
colectivos.
Esta
asignatura se relaciona con el conjunto de los cursos de la formación
específica y aporta un sentido formativo para profundizar
en el desarrollo de las habilidades didácticas y saber usar
los materiales de trabajo, como ficheros de actividades, bitácoras,
relatorías, etcétera; saber involucrar a los docentes
en las actividades de educación física y saber incorporar
la educación física al conjunto de la escuela.
Asignatura
Regional
Tal
como se señaló en el capítulo “Criterios y
orientaciones...”, la necesidad de incorporar contenidos regionales
en la formación de los nuevos maestros se atiende de dos
maneras. La primera consiste en incluir diversos elementos de carácter
regional, que son característicos de una entidad, en las
asignaturas generales del plan de estudios —lo que permitirá
estudiar aspectos relativos a la organización del sistema
educativo estatal—: los problemas educativos o del entorno sociocultural
de los niños y adolescentes y las condiciones que existen
para aplicar la educación física según el medio;
estos elementos se analizarán en forma paralela a los temas
de alcance nacional. La segunda es la apertura de un espacio en
el plan de estudios, dedicado específicamente a contenidos
relativos a la educación física en el contexto de
la educación básica de cada entidad.
El
tema de asignatura regional, seleccionado por las escuelas normales
con el acuerdo de la autoridad educativa estatal, servirá
para estudiar una situación determinada y con impacto educativo
a la que muy probablemente se enfrentarán los egresados de
los planteles normalistas al incorporarse al trabajo profesional.
En este sentido, la asignatura regional no debe utilizarse como
un espacio de la formación general de los estudiantes o como
materia optativa, sino para consolidar sus competencias para desenvolverse
en un medio específico o en condiciones educativas particulares.
La sep propone una serie de temas, de los
que se puede seleccionar y desarrollar uno durante sexto semestre.
La elaboración del programa de Asignatura Regional con el
tema escogido, será responsabilidad de cada escuela normal,
conforme a los lineamientos básicos que establezca la sep.
Atendiendo a la frecuencia con la cual se presentan ciertas condiciones
educativas específicas, con rasgos regionales propios, se
proponen los siguientes temas para la asignatura:
•Educación
física en el medio rural y en comunidades indígenas.
•La
atención de la educación física en zonas urbanas.
•La
educación física en la telesecundaria.
•Modalidades
regionales para la promoción y atención de la educación
física en la educación básica.
•La
utilización del patrimonio cultural y natural de la región
como recurso en la formación para el tiempo libre.
El
temario anterior sólo es una propuesta. Las escuelas normales
podrán seleccionar otros temas y aplicar el programa correspondiente
cuando existan situaciones relacionadas directamente con el contexto
regional y que se consideren indispensables en la formación
de los estudiantes. De ser así, en el diseño del programa
tomarán en cuenta ciertos lineamientos que aseguren su congruencia
con la orientación del plan de estudios en su conjunto, como:
la relación de los propósitos del curso con el perfil
deseable del nuevo maestro, la aplicación de estrategias
de trabajo que propicien el desarrollo de habilidades intelectuales
básicas y la orientación de actividades de observación
en situaciones reales en la escuela.
De
acuerdo con sus necesidades y recursos, las escuelas podrán
ofrecer a los estudiantes dos o más opciones simultáneas
de asignatura regional, de manera que éstos seleccionen una
conforme a sus intereses o necesidades formativas.
Con
Asignatura Regional se espera que el futuro profesor de educación
física consolide sus conocimientos y habilidades para saber
atender la motricidad de los niños y adolescentes según
las distintas condiciones existentes. Por lo que, durante el curso,
es indispensable estudiar contenidos en los que se articule: a)
la comprensión de la diversidad que caracteriza al país,
reflejada en espacios geográficos específicos; sobre
todo, en la diversidad natural y geográfica, donde destacan
las condiciones ambientales y climáticas que influyen en
la práctica y de la cual se pueden aprovechar recursos naturales
que ofrece el entorno para desarrollar la actividad física
y motriz con niños y adolescentes; b) los principios
didácticos mediante los cuales la práctica docente
de la educación física se adapta, por ejemplo, a las
características de las zonas rurales aisladas, las comunidades
indígenas, las comunidades urbanas marginadas, las zonas
urbanas y a las condiciones de sus alumnos; c) el análisis
de las situaciones y los problemas educativos de preescolar, primaria
y secundaria de su región o entidad: valoración social
de la actividad motriz, prácticas de la motricidad, problemas
más comunes de salud pública, tiempo escolar efectivo,
cobertura de la educación física en los tres niveles
de la educación básica, rezago escolar en el terreno
de la motricidad, problemas educativos y contribuciones para su
solución desde la educación física; y d)
las prácticas regionales de ciertos juegos y deportes tradicionales
o, en general, prácticas de la actividad motriz de impacto
en la región, como expresión del patrimonio cultural,
y que pueden ser formativas para niños y adolescentes, entre
otros.
Área
Actividades de Acercamiento a la Práctica Escolar
Escuela
y Contexto Social
El
propósito de este curso es que los estudiantes normalistas
se inicien en el conocimiento de las principales características
de las escuelas de educación básica en sus diferentes
niveles educativos —preescolar, primaria y secundaria—, en distintos
contextos sociales —urbano, urbano marginado, rural e indígena—
y según las diversas modalidades —en el caso de secundarias:
generales, técnicas o telesecundarias— en que se ofrece
el servicio educativo, y que realicen una exploración inicial
de las formas de organización y funcionamiento real de
los planteles, las particularidades sociales y culturales de la
población que atienden, las funciones que desempeña
el personal que labora en ellos, las formas de trabajo más
frecuentes en el aula, así como los intereses, actitudes
y expectativas de los alumnos y las familias de éstos respecto
a la escuela.
Los
conocimientos que adquieran al estudiar esta asignatura serán
de gran utilidad para que empiecen a comprender: el papel que
tiene la educación física en los planteles de educación
básica, el contexto en que desarrollarán su labor
profesional, y las características de los niños
y los adolescentes con quienes trabajarán; así como
la complejidad de las escuelas, los retos que enfrentan maestros
y alumnos, y las acciones que realizan para superarlos; de tal
manera que no califiquen en forma apresurada o con escaso fundamento
lo que ocurre en las instituciones escolares.
Durante
el curso, los alumnos normalistas realizan actividades en el aula
de la escuela normal y actividades de observación en escuelas
de educación básica. Se organizan visitas a los
planteles y a las aulas de educación preescolar, primaria
y secundaria; el programa de estudios se ha estructurado en función
de éstas, con el fin de que los estudiantes cuenten con
conocimientos y referentes que les apoyen para realizar las observaciones.
De esta manera, el estudio de los temas del curso en la escuela
normal les proporciona elementos para observar lo que sucede en
el aula y en el conjunto de la escuela, reflexionar sobre el desarrollo
de la actividad escolar cotidiana observada en los planteles y
contrastar, entonces, lo que sucede en la práctica con
la información obtenida mediante la lectura. Con esta estrategia
de trabajo, los estudiantes se iniciarán en el desarrollo
de: la capacidad para observar, la cual se considera como una
herramienta que les permite formarse en la docencia y como una
habilidad que cualquier profesor debe poseer para realizar su
labor educativa; la habilidad para comunicar por escrito lo que
observan; la competencia para vincular lo que estudian con las
situaciones reales que ocurren en las escuelas, así como
explicarse y comprender lo que sucede con los alumnos y el trabajo
docente.
A
lo largo del curso, los estudiantes llevarán a cabo entre
cuatro y seis visitas a diferentes escuelas de educación
básica y su duración será de un día
cada una. Durante las visitas observarán el contexto social
en que se ubican las escuelas, con el propósito de analizar
su influencia en la vida escolar, así como aspectos generales
del proceso educativo y de la educación física en
particular. Identificarán las características generales
de los niños y de los adolescentes; las formas de organizar
las actividades educativas generales y específicas de cada
grupo; algunas particularidades del trabajo docente según
distintas clases que observen; el funcionamiento de la escuela;
el papel que juegan los distintos actores que conforman la vida
escolar; las características y la diversidad del entorno
escolar, y las relaciones que establecen directores, alumnos,
maestros y padres de familia. Para mayor comprensión de
las características de las escuelas, de los maestros y
de los alumnos de la educación básica, los estudiantes
dialogarán o entrevistarán al personal docente,
al director, a los padres y las madres de familia y a los alumnos.
La
asistencia a diferentes escuelas, según distintas combinaciones
entre los niveles educativos, los contextos y las modalidades, de
acuerdo con las condiciones de la región en que se encuentra
ubicada la escuela normal y las características del servicio
educativo, proporcionará a los estudiantes una mejor idea
de qué es la educación básica en México,
del cumplimiento de sus finalidades, de su diversidad, de los escenarios
posibles para el trabajo con la educación física,
de las necesidades educativas de los niños y adolescentes
y de la función que tiene el trabajo docente. Este propósito
puede lograrse en la escuela normal si en el análisis de
las situaciones observadas se contrastan las experiencias obtenidas
en las escuelas atendiendo a la diversidad en cuanto al nivel educativo,
el contexto social y la modalidad en el caso de las escuelas secundarias.
Para
el estudio de los temas y la realización de las actividades
de este curso, los alumnos normalistas contarán, además,
con los conocimientos que adquieran simultáneamente en las
asignaturas que forman parte del mismo semestre, como: Bases Filosóficas,
Legales y Organizativas del Sistema Educativo Mexicano, Problemas
y Políticas de la Educación Básica, Propósitos
y Contenidos de la Educación Básica i,
Introducción a la Educación Física, y Desarrollo
Infantil i.
Observación
del Proceso Escolar
En
el curso Observación del Proceso Escolar se pretende continuar
con el desarrollo de las habilidades para observar y analizar los
procesos de enseñanza y aprendizaje, y profundizar en los
contenidos revisados en la asignatura Escuela y Contexto Social
durante el primer semestre; además, los estudiantes realizarán
actividades de ayudantía académica y, si fuera pertinente,
aplicarán alguna actividad inicial de educación física,
con las que iniciarán su acercamiento progresivo al trabajo
docente.
Durante
el semestre, los estudiantes realizarán tres jornadas de
observación, de dos o tres días consecutivos cada
una. Al asistir a las escuelas continuarán observando las
características generales del trabajo docente en distintas
actividades escolares: las que organizan los maestros titulares
de los grupos en los jardines de niños o en las escuelas
primarias, o las que aplican los maestros que atienden las distintas
asignaturas en las escuelas secundarias; los recursos que utilizan;
el trabajo que realizan los alumnos; los aprendizajes que priorizan
los maestros; las actitudes de los niños y adolescentes en
el salón de clases; sus inquietudes y expectativas sobre
el trabajo escolar que desarrollan, así como la relación
que establecen los alumnos con el maestro. Además, observarán
con mayor atención algunos aspectos relacionados con el trabajo
del profesor de educación física; para ello, darán
seguimiento a las actividades de un maestro en cualquiera de los
planteles de educación básica, con el fin de identificar:
las condiciones que favorece para desarrollar la práctica
motriz entre los educandos; el clima y las formas de trabajo que
establece en la sesión; las actividades didácticas
que realiza; la manera en que aprovecha el tiempo destinado a la
clase; los recursos didácticos que emplea; las actitudes
que manifiesta durante la clase; sus expectativas acerca de los
alumnos; la oportunidad que les da para expresarse y proponer, y
la interacción que propicia entre los niños o los
adolescentes. Asimismo, observarán las reacciones de los
alumnos durante la clase, su interés, inquietudes y formas
de participación y las actividades en que manifiestan su
conducta motriz dentro o fuera del salón de clases.
También
conversan con maestros, directivos, alumnos y padres de familia
para conocer la importancia que se le concede a la educación
física y la valoración que tienen los maestros en
cada institución acerca de la práctica motriz. De
ser posible, los estudiantes observarán las actividades relacionadas
con la educación física que llevan a cabo los niños
y los adolescentes en sus comunidades durante el tiempo libre.
Para
que las actividades realizadas en Observación del Proceso
Escolar resulten formativas, es importante que se preparen y organicen
con propósitos bien definidos, de manera que los estudiantes
conozcan con precisión los aspectos sobre los que deberán
obtener información, los datos y testimonios relevantes para
el análisis que realizarán posteriormente. La preparación
de estas actividades y el análisis de las experiencias adquiridas
estarán a cargo del titular de esta asignatura.
El
programa de estudio sugerirá un conjunto de actividades para
orientar las observaciones y para sistematizar y analizar la información
obtenida. Las demás asignaturas del semestre aportan asuntos
particulares a contemplar en el desarrollo de estas actividades;
en ellas los estudiantes normalistas conocen acerca de los aprendizajes
que adquieren los niños y los adolescentes y de las actividades
didácticas que realiza el docente durante el trabajo en la
escuela; así, para estudiar o profundizar los temas de algunas
asignaturas del semestre, se requiere que los estudiantes lleven
a cabo actividades, sugeridas en los programas de dichas asignaturas,
al visitar las escuelas y estar en contacto con los niños
y los adolescentes. Esta relación entre los programas del
semestre debe coordinarse desde la escuela normal con el fin de
propiciar que los futuros maestros realicen una permanente vinculación
entre los conocimientos adquiridos en la normal con las reflexiones
y análisis producto de la experiencia obtenida durante las
jornadas de observación.
Para
el desarrollo de los temas y la realización de las actividades
de este curso, los alumnos tendrán como antecedente los conocimientos
adquiridos en las asignaturas del primer semestre, sobre todo en
Escuela y Contexto Social, y simultáneamente contarán
con los aportes de Propósitos y Contenidos de la Educación
Básica ii,
Desarrollo Infantil ii,
Juego y Educación Física, y Desarrollo Corporal y
Motricidad i,
pues en estos cursos obtendrán información y elementos
para observar el trabajo docente en general, las características
de los alumnos de educación básica y la aplicación
de la educación física en la escuela con niños
y adolescentes.
Observación
y Práctica Docente I y II
Estos
cursos, correspondientes al tercero y cuarto semestres respectivamente,
tienen como propósitos que los normalistas continúen
el estudio y la caracterización del trabajo en educación
física que se realiza en las escuelas de educación
básica y observen a los maestros de la especialidad al trabajar
con grupos de niños o de adolescentes; y quese inicien en
la preparación y aplicación de actividades didácticas
con grupos de educación primaria y secundaria, así
como en el análisis de los resultados de estas experiencias.
Los
cursos de Observación y Práctica Docente incluyen
dos tipos de actividades: las que se realizan en la escuela normal
—estudio, análisis de experiencias y planeación de
las actividades didácticas a efectuar con los niños
y los adolescentes—; y las de observación y práctica,
que se llevan a cabo con grupos de escolares de primaria y secundaria.
La
observación de clases en grupos de educación primaria
o secundaria tiene un propósito formativo, pues permite a
los estudiantes identificar las formas de trabajo de los maestros
y su impacto en las actitudes y en el aprendizaje de los niños
o los adolescentes. Para que los estudiantes se involucren en el
ambiente real de su futura profesión, es fundamental que
cuenten con la posibilidad de observar cómo los alumnos se
relacionan con los maestros que no son de la especialidad, cómo
reaccionan ante las actividades que les proponen, cómo interactúan
en el grupo, qué hacen en los tiempos de descanso, a qué
les interesa jugar y qué normas implícitas o explícitas
se manifiestan en los grupos y en la escuela.
Durante
la observación de las sesiones de educación física,
los estudiantes identifican las manifestaciones motrices de los
niños y de los adolescentes, las dificultades que presentan
al realizar diferentes patrones de movimiento, así como las
habilidades, valores y actitudes que desarrollan.
Estas
observaciones permiten a los futuros maestros comprender con mayor
precisión el desarrollo e integración de la motricidad
de los educandos, que son contenidos de la asignatura Desarrollo
Corporal y Motricidad I y II;
en ese mismo sentido, también relacionarán lo observado
con la forma como evoluciona y se transforma el interés que
muestran los niños y los adolescentes por el juego, la iniciación
deportiva y en general por la actividad motriz que realizan dentro
y fuera de la escuela. Estos últimos temas se han estudiado
en semestres anteriores o se revisan simultáneamente en el
tercero y cuarto.
En
el curso de Observación y Práctica Docente I
se destinan dos jornadas a la observación y práctica
en escuelas de educación básica (primaria y secundaria).
La primera, con duración de entre tres días consecutivos
y una semana, en donde se espera que los estudiantes realicen actividades
de observación, según lo arriba descrito, además
de que apliquen actividades como itinerarios didácticos rítmicos,
juegos, circuitos de acción motriz y algunas otras que se
deriven de las asignaturas estudiadas en los semestres anteriores
o en este mismo semestre; estas actividades didácticas tendrán
como finalidad iniciar al estudiante en la organización y
el control del grupo, la habilidad didáctica y el dominio
de los contenidos de educación física. Durante el
proceso, se percatará de sus dificultades, limitaciones y
aciertos, para aprovecharlos y mejorar en la siguiente jornada de
trabajo con los niños y los adolescentes. En la segunda jornada,
con duración de una semana completa trabajarán en
los mismos grupos que visitaron en la primera jornada; se requiere
que los estudiantescontinúen incorporando a su práctica
docente aspectos que les permitan responder con mayor eficacia a
las características y necesidades de niños y adolescentes
en distintos grados escolares, con los que aplicarán secuencias
rítmicas más estructuradas y algunas actividades propias
de la iniciación deportiva, entre otras posibilidades. Así,
en esta segunda jornada continúan con el desarrollo de habilidades
para la atención delos escolares desde la educación
física.
Al
permanecer una semana en un centro escolar, los futuros maestros
tendrán más oportunidad de observar, convivir y platicar
con los alumnos y los profesores de la escuela, dentro y fuera del
salón de clases, para obtener un mejor conocimiento de las
características generales de los niños o los adolescentes,
de sus actitudes, de las manifestaciones de su motricidad dentro
y fuera del salón, de sus problemas de interrelación,
de sus dificultades en el aprendizaje de los contenidos básicos,
entre otros aspectos; con esto adquiriránuna mayor seguridad
para comunicarse con los escolares, y buscarán que, en la
aplicación de las actividades motrices, éstas tengan
más sentido para los alumnos. Aprovecharán para observar
al docente de educación física: el desarrollo de las
secuencias en las sesiones, las estrategias de enseñanza
que emplea; cómo propicia el logro de la autonomía
en niños y adolescentes, si éstos generan,
deciden y controlan su propia actividad; también, identificarán
la congruencia de las actividades realizadas con los propósitos
educativos y el enfoque de enseñanza, así como las
formas de relación que establece el maestro con sus alumnos.
Con toda la información acumulada se espera que los estudiantes
reflexionen y analicen si en las prácticas motrices que se
llevan a cabo en las escuelas de educación básica:
a) se contribuye a lograr los propósitos de la educación
física; b)las estrategias utilizadas son las adecuadas;
c) se pueden relacionar las actividades que desarrollan los
niños en el patio con las que trabajan en el salón
de clases; d) logran relacionar los contenidos estudiados
en las diferentes asignaturas en la escuela normal y el desarrollo
de su competencia didáctica para aplicar la educación
física en la educación básica.
En
Observación y Práctica Docente II
se prevén dos semanas completas de estancia en las escuelas
primarias y secundarias, distribuidas en el semestre. En la primera
semana, los estudiantes observarán y aplicarán secuencias
didácticas que incluyan circuitos de acción motriz
con dos patrones de movimiento; poniendo especial atención
en la manipulación de los objetos y en el control que tienen
los alumnos de éstos; además incorporarán estrategias
para el cuidado de la salud tanto a nivel de información
que deben manejar los alumnos, como respecto al tipo de actitudes
que asumirá el estudiante normalista al momento de trabajar,
para propiciar una sesión de educación física
segura. Lo anterior se relaciona particularmente con los contenidos
revisados en la asignatura Actividad Física y Salud I. Durante la segunda estancia, al diseñar
y aplicar planes más estructurados, los estudiantes continuarán
incorporandoaspectos que llevaron a la práctica en la primera
jornada, por ejemplo: al aplicar un juego reglado tendrán
cuidado en percatarse si los niños y adolescentes comprenden
y respetan las reglas; además incorporarán en sus
propuestas las orientaciones que reciban en Planeación de
la Enseñanza y Evaluación del Aprendizaje I.
Las
experiencias desarrolladas durante estas semanas se analizarán
en la escuela normal, con el propósito de que los estudiantes
normalistas reflexionen sobre sus logros y retos y consideren que
el análisis constante de estos procesos les permitirá
replantear su práctica docente. Es función del maestro
de esta asignatura conducir a los alumnos a que identifiquen en
su desempeño los aspectos que deben mejorar y hacerles notar
que estos momentos de reflexión son característicos
del trabajo del profesor.
Además
de la observación y la práctica, durante cada estancia
en las escuelas dialogarán con los actores de la escuela
para obtener datos o información sobre aspectos específicos
relacionados con los alumnos, los maestros y la escuela en general,
que les permitan ubicar su trabajo de educación física,
contribuir al desarrollo de los niños y los adolescentes
y avanzar en su formación en el contexto real de las escuelas
de educación básica.
Para
quelos estudiantes se inicien de la mejor manera posible en la experiencia
de la práctica docente mediante la aplicación de secuencias
didácticas de educación física, se requiere
que haya una adecuada coordinación entre los distintos maestros
que atienden las asignaturas de tercero y cuarto semestres, y que
la escuela normal establezca también acuerdos previos con
los docentes de educación física de las escuelas primarias
o secundarias y con los directivos de esas instituciones, para determinar
los contenidos que se desarrollarán en las prácticas,
y solicitar apoyo, orientaciones y recomendaciones con el fin de
que al realizar los estudiantes las actividades de observación
y práctica, éstas se constituyan en una experiencia
formativa, y ellos gradualmente mejoren su desempeño.
Posteriormente,
los resultados de estas experiencias y la valoración personal
de los logros y dificultades se analizan en la escuela normal, donde
el profesor de Observación y Práctica Docente guía
la reflexión sobre las experiencias; durante el análisis
los estudiantes se apoyan también en los conocimientos obtenidos
en asignaturas como: Introducción a la Educación Física;
El Cuerpo. Estructura y Funciones I y
II; Actividad Física y Salud I; Desarrollo Corporal y Motricidad I
y II; Juego y Educación Física;
Iniciación Deportiva; La Actividad Motriz en el Medio Acuático;
Formación Perceptivo-Motriz a través del Ritmo I
y II; Planeación de la Enseñanza
y Evaluación del Aprendizaje I; Desarrollo Infantil I y II;
y Desarrollo de los Adolescentes I y II.
Observación
y Práctica Docente III y IV
Estos
cursos se organizan en función de las jornadas de observación
y práctica; por tal motivo, el conjunto de actividades que
se realizan está destinado a apoyar su preparación
y su desarrollo y, posteriormente, el análisis de la experiencia
obtenida. Se parte de la idea de que los estudiantes ya tienen un
conocimiento más sólido de las características
de la organización y del trabajo en las escuelas de educación
básica y, particularmente, en el aula. Por lo tanto, en estos
semestres se espera que manifiesten los conocimientos adquiridos
y las habilidades desarrolladas al aplicar actividades físicas
y corporales no sólo con niños y adolescentes, de
educación primaria y secundaria, sino que trabajen, además,
con los niños pequeños de educación preescolar
para contribuir a su desarrollo físico y psicomotor, y atiendan
a niños y adolescentes con necesidades educativas especiales,
para apoyarlos en su integración educativa, a través
de las actividades motrices.
La
preparación y el análisis de las jornadas de observación
y práctica tienen como finalidad principal contribuir al
mejoramiento continuo del desempeño de cada uno de los estudiantes
normalistas en su trabajo con alumnos de educación básica;
es decir, que obtengan elementos para superar problemas específicos que
enfrentan cuando tratan de lograr que los alumnos fortalezcan su
acción motriz. Los retos y problemas que cada estudiante
normalista enfrentará al trabajar con alumnos de distintos
grados y de los tres niveles educativos, dependen de varios factores,
como las características del grupo, el dominio que el futuro
docente tenga de los contenidos, las estrategias de trabajo que
aplique y sus habilidades para comunicarse con los alumnos, entre
otros. De ahí surge la necesidad de que en el aula de la
escuela normal y con el apoyo del profesor de Observación
y Práctica Docente, los estudiantes, en colectivo y de forma
individual, analicen su propio desempeño, valoren sus avances
y busquen estrategias específicas para superar sus dificultades,
apoyándose en las experiencias obtenidas en las prácticas
realizadas y en los conocimientos que hasta este momento han obtenido
en las asignaturas cursadas.
En
las asignaturas de los distintos semestres correspondientes a la
formación específica, incluidas las de quinto y sexto,
los futuros maestros logran un conocimiento cada vez más
amplio y preciso de los contenidos que la integran: saber detectar
ejercicios contraindicados, la evolución que tienen los juegos,
saber canalizar intereses y expectativas de los niños y adolescentes,
desarrollar patrones básicos de movimiento, aplicar diferentes
formas de organización, diseñar estrategias de enseñanza
congruentes con el enfoque de la educación física,
y utilizar recursos que favorezcan el aprendizaje en los alumnos.
Por ello, los profesores titulares de las asignaturas correspondientes
a la formación específica orientarán a los
estudiantes en la preparación y organización de secuencias
de enseñanza que llevarán a la práctica en
los jardines de niños, escuelas primarias o secundarias.
Corresponde al profesor titular de Observación y Práctica
Docente asesorar a los estudiantes en la elaboración del
plan de trabajo, así como en el análisis posterior
de la experiencia, en la perspectiva que los alumnos normalistas
avancen en el desarrollo de sus competencias didácticas.
En
cada semestre (quinto y sexto) se prevén dos jornadas de
observación y práctica en las escuelas de educación
básica: la primera durará una semana y la segunda
dos semanas consecutivas. Se recomienda que, en estos semestres,
los estudiantes practiquen en un nivel educativo distinto de aquellos
en que practicaron los semestres pasados, a fin de diversificar
sus experiencias de trabajo. A través de estas prácticas
se enfrentarán a retos reales al aplicar actividades físicas
y corporales con alumnos de educación preescolar, primaria
y secundaria, y podrán identificar las ventajas de organizar
el trabajo para lograr buenos resultados en el desarrollo de las
habilidades motrices básicas de los niños y de los
adolescentes.
El
trabajo con grupos escolares apoya al futuro maestro en el desarrollo
de su competencia didáctica, al poner en juego su habilidad
para proporcionar explicaciones suficientes, precisas y claras a
los niños y adolescentes; de su creatividad, al aprender
a manejar las situaciones diversas que se presentan en la práctica;
y su capacidad para propiciar la participación de todos los
alumnos, mediante una educación física incluyente
y equitativa.
Tomando
en cuenta la complejidad que implica aplicar actividades corporales
y motrices en los grupos escolares de las escuelas de educación
básica, las actividades de observación se realizan
al mismo tiempo que las prácticas y se concentran principalmente
en las actividades que desarrollan los niños y adolescentes,
en sus intereses y potencialidades motrices, así como en
sus actitudes y reacciones durante el transcurso de las sesiones.
Por ello, el análisis de las experiencias obtenidas en las
escuelas de educación básica, que se realiza en la
escuela normal, se concentra en el conocimiento que obtuvieron de
los alumnos y en valorar su propia práctica con el fin de
avanzar en el desarrollo de sus competencias didácticas.
Al
terminar el sexto semestre de la licenciatura, los estudiantes normalistas
enfrentarán el reto de atender a grupos escolares en periodos
más amplios de trabajo docente; este hecho exige que tanto
la preparación de las jornadas de observación y práctica
como el análisis posterior se organicen de tal modo que permitan
a los estudiantes obtener orientaciones precisas para mejorar continuamente
su desempeño en los grupos escolares.
Área
Práctica Intensiva en Condiciones Reales de Trabajo
En
los cursos anteriores del área
Actividades de acercamiento a la práctica escolar, los estudiantes han experimentado la aplicación
de actividades con niños y adolescentes para trabajar los
contenidos de la educación física; asimismo, han
obtenido herramientas didácticas básicas necesarias
para planificar, organizar y desarrollar sesiones de circuitos
de acción motriz, unidades didácticas monográficas
y abiertas, ambientes de aprendizaje, actividades de iniciación
deportiva y las distintas modalidades de juegos. Otro aspecto
importante que los estudiantes han experimentado es el referido
a la evaluación.
La
práctica en condiciones reales de trabajo en los tres niveles
de la educación básica es la actividad central en
los dos últimos semestres de la formación inicial,
con ella se busca que los estudiantes pongan en juego la formación
adquirida —al ser corresponsables de aplicar la educación
física en diferentes grupos en alguno de los niveles de
la educación básica—, que reconozcan esta experiencia
como parte de su proceso formativo y que fortalezcan su compromiso
profesional.
La
preparación del trabajo contará con el apoyo del
Taller de Análisis del Trabajo Docente y Diseño
de Propuestas Didácticas, que se cursa en los mismos semestres;
en él los estudiantes elaborarán planes de sesión,
y posteriormente, analizarán los resultados obtenidos al
aplicarlos en los grupos escolares. Durante estos semestres asistirán
a la escuela normal en periodos breves, después trabajarán
con diferentes grupos de un plantel en alguno de los niveles de
educación básica y posteriormente regresarán
a la escuela normal para analizar la experiencia y los resultados
obtenidos. Con base en los resultados de dicho análisis,
prepararán la siguiente jornada de trabajo en las escuelas,
y así sucesivamente hasta completar el ciclo escolar.
El
trabajo en la escuela se realizará bajo la tutoría
de un profesor especialista en educación física
adscrito a alguno de los niveles educativos: preescolar, primaria
o secundaria, cuya función será orientar las actividades
del estudiante en la escuela, compartir su experiencia, hacer
recomendaciones oportunas y señalarle aspectos que deben
ser reforzados o modificados para mejorar la calidad de su trabajo.
Taller
de Análisis del Trabajo Docente y Diseño de Propuestas
Didácticas I y II
La
inclusión de estos espacios curriculares en los dos últimos
semestres de la formación inicial de los profesores de educación
física tiene como propósito que los estudiantes normalistas
integren los conocimientos adquiridos —acerca de la disciplina de
su especialidad, de las características de los alumnos, de
los procesos de la edificación de la competencia motriz y
de la integración de la corporeidad de los escolares— mediante
el diseño de propuestas que se aplicarán en diferentes
grupos en una escuela de alguno de los niveles de la educación
básica donde realicen la práctica intensiva (correspondiente
a Trabajo Docente i y ii).
En estos espacios, además, se analizarán las experiencias
y los resultados obtenidos durante las jornadas de enseñanza,
de tal modo que en el tramo final de su formación los estudiantes
analicen periódicamente y con profundidad su propio desempeño,
lo cual es la base para perfeccionar sus competencias didácticas.
En
ambos cursos se promoverá el diseño de estrategias
y propuestas didácticas de la especialidad, que sean congruentes
con el enfoque y los propósitos de la educación física;
asimismo, y sobre la base del conocimiento del grupo, los estudiantes
enfrentarán el reto de diseñar actividades didácticas
diversas, que permitan despertar el interés de los alumnos
y dar cauce a sus expectativas por jugar y moverse y, sobre todo,
que contribuyan a la edificación de su competencia motriz.
Las
propuestas didácticas pueden tener formas distintas (unidades
didácticas monográficas y abiertas, ambientes de aprendizaje,
circuitos de acción motriz, sesiones productivas y reproductivas,
entre otras), pero en cualquier caso deberán contener los
siguientes elementos: propósitos precisos, secuencia de actividades
de enseñanza, instrumentos o procedimientos de evaluación,
así como los recursos y materiales necesarios para el desarrollo
de las actividades. En la reflexión que precede al diseño
de propuestas se incluirán temas que permitan analizar críticamente
formas de enseñanza centradas en la autorrealización
y autonomía motriz de los alumnos, que consideren la atención
a la perspectiva de género y a las características
de los escolares, que impulsen la integración de la corporeidad
y la edificación de la competencia motriz, ofrezcan una educación
física que forme tanto aptitudes como actitudes y eduque
para el uso positivo del tiempo libre.
La
modalidad de taller propicia la colaboración y el intercambio
de conocimientos y experiencias entre los estudiantes y exige generar
productos concretos y útiles para la enseñanza. Por
ello es muy importante que las propuestas elaboradas individualmente
se analicen en grupo y se mejoren, pues se pretende que sirvan de
base para el trabajo docente que los estudiantes realizan en séptimo
y octavo semestres.
Después
de aplicar en preescolar, primaria o secundaria las propuestas elaboradas,
se regresará al taller para analizar y comentar los resultados
de su aplicación: el logro de los propósitos, el interés
que mostraron los niños y los adolescentes, el desarrollo
de las actividades, la pertinencia de los recursos y de las formas
de evaluación, el uso y aprovechamiento del tiempo escolar.
El análisis incluirá el propio desempeño de
los estudiantes normalistas: dominio de los contenidos, conducción
de la sesión, capacidad de comunicación con los alumnos,
el clima de relación con el grupo, etcétera.
Las
conclusiones obtenidas al analizar el trabajo docente aportarán
elementos para que los estudiantes elaboren su documento recepcional.

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