Planes y Programas
Plan de Estudios, Licenciatura en Educación Secundaria /
Orientaciones académicas para las especialidades /
Campo de formación específica. Especialidad: Formación Cívica y Ética /
2. La formación inicial de los profesores de educación secundaria con especialidad en formación cívica y ética.

Para que la reorientación de la enseñanza sea posible, es necesaria una formación distinta de los profesores de educación secundaria, de tal modo que garantice la adquisición sólida de los conocimientos disciplinarios relacionados con los contenidos escolares y un conocimiento profundo de los procesos que los alumnos experimentan en ese periodo de su vida, así como el desarrollo de las competencias didácticas que requiere el trabajo con los adolescentes.

Es indispensable recordar que los alumnos de la escuela secundaria provienen de diversos ambientes socioculturales y cuentan con diversos antecedentes y logros escolares; la escuela básica tiene como misión que todos, alumnas y alumnos,  independientemente de sus antecedentes sociales o escolares, alcancen las metas educativas.

Para afrontar este reto se requiere un profesor dotado de las competencias profesionales, en primer lugar, para comunicarse en diversos momentos con los adolescentes, conocer sus preocupaciones e intereses siempre variados y, en segundo lugar, con base en el conocimiento de este escenario educativo, sea capaz de seleccionar contenidos, proponer diversas formas de tratamiento de tal modo que logre despertar el interés y la curiosidad de los adolescentes para el conocimiento histórico. Sólo de este modo será posible hacer de la escuela secundaria un ambiente intelectual y social estimulante y satisfactorio para estudiantes y profesores.

Atendiendo a los argumentos expresados anteriormente, la formación especializada para la enseñanza de la formación cívica y ética en la escuelas secundaria debe garantizar que los futuros profesores adquieran las habilidades, conocimientos y actitudes que se señalan enseguida, además de los que corresponden a la formación común:

a) Conocimiento de los valores que rigen la convivencia social en nuestra sociedad, y que incluye los valores universales; sus fundamentos, su proceso de construcción y sus implicaciones en la vida cotidiana, social y política.

b) Conocimiento de los principios de la legalidad, los derechos humanos, los derechos y deberes de los mexicanos: los principios en los que se fundamentan, sus alcances, los mecanismos para su protección y los procedimientos básicos implicados en su ejercicio. Asimismo, conocimiento de los “derechos de los niños” y sus implicaciones para la práctica escolar y el desarrollo de los adolescentes.

c) Conocimiento de los principios, valores y procedimientos del régimen político democrático, así como de los rasgos básicos de la organización del Estado Mexicano y, en particular, de las instituciones asociadas al ejercicio de las garantías individuales y sociales.

d) Conocimiento de los adolescentes, en particular de los procesos que siguen en el ámbito del desarrollo valoral; en particular capacidad para observar e interpretar los sucesos del aula, dialogar con los alumnos e interpretar sus preocupaciones e intereses vitales.

e) Capacidad para aprovechar experiencias y situaciones de la vida escolar (mecanismos de participación, reuniones, conflictos), así como las derivadas del entorno social como medios para promover la reflexión acerca de los valores éticos y cívicos.

f) Capacidad para intervenir y promover la solución pacífica de conflictos escolares y extraescolares en las que se involucren los alumnos; en particular, para orientar y apoyar a otros profesores de la escuela en estas cuestiones.

g) Capacidad para diseñar estrategias y poner en práctica actividades que permitan a los alumnos el desarrollo de su autonomía y juicio moral, en particular para formular juicios fundamentados ante situaciones que impliquen conflictos de valor, así como para el promover el aprendizaje reflexivo de conceptos jurídicos y políticos básicos.

h) Capacidad para diseñar y utilizar estrategias e instrumentos variados de evaluación que permitan conocer la evolución de las actitudes de los alumnos, la comprensión de nociones fundamentales y la capacidad para aplicar estos saberes en su vida personal y social.

i) Capacidad para utilizar en forma creativa diversos recursos de enseñanza, en especial para aprovechar educativamente los mensajes emitidos por los medios de comunicación.

El logro de los rasgos descritos hace necesario replantear la organización de los estudios en la formación inicial de profesores. Una parte importante de esta reorganización se expresa en los campos de asignaturas correspondientes a la formación general de profesores de educación básica y al de formación común para todas las especialidades de educación secundaria, tal como se muestra en el mapa curricular1.

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