Presentación
La
educación secundaria, fase final de la
educación básica, tiene como propósito
fundamental propiciar en los niños y adolescentes
mexicanos el desarrollo de las habilidades
intelectuales básicas necesarias para
aprender permanentemente en forma autónoma
y para actuar con iniciativa y eficacia
en las múltiples situaciones de la vida
cotidiana. Asimismo, se espera que la
educación secundaria contribuya a consolidar
la adquisición de conocimientos básicos
acerca del mundo natural y social, así
como a la formación de actitudes y valores
que son necesarios para la convivencia
social y la incorporación responsable
a la vida adulta y al trabajo productivo.
Este
planteamiento establece como prioridad
de la educación secundaria el desarrollo
de habilidades intelectuales, tales como
la capacidad para seleccionar y usar información,
para analizar y emitir juicios propios
acerca de la realidad social y natural,
el desarrollo de hábitos de indagación
y de estudio para seguir aprendiendo autónomamente,
así como la formación de valores y actitudes,
antes que la adquisición de información
específica sobre diversos campos del saber.
En
congruencia con estas metas, a partir
de 1993 se establecieron nuevos programas
de estudio para la educación secundaria,
y en cada uno se ha promovido la reorientación
de las prácticas de enseñanza. En el caso
de la formación cívica y ética, en el
periodo reciente se han efectuado cambios
con la finalidad de responder a las necesidades
educativas actuales de los adolescentes.
En primer lugar, se restableció el civismo,
junto con la geografía e historia como
asignaturas específicas en sustitución
del área de ciencias sociales. Posteriormente,
se estableció la asignatura de Formación
Cívica y Ética, en sustitución de “Civismo”
y “Orientación Educativa”; esta nueva
asignatura integra los contenidos de ambas,
pero además incluye temas de estudio que
permiten iniciar a los estudiantes en
la reflexión ética, a partir de sus intereses
vitales y los problemas sociales cotidianos;
al mismo tiempo se ha replanteado la propuesta
de trabajo para abordar los contenidos.
De este modo se enfatiza el sentido formativo
de este campo y se hacen más significativos
para los adolescentes de hoy los contenidos
de estudio.
Esta
nueva orientación demanda una transformación
de las concepciones y prácticas vigentes
en la escuela secundaria y, por lo tanto,
en la formación inicial de los profesores.
Por esta razón se ha establecido un nuevo
plan de estudios de la Licenciatura en
educación secundaria, el cual establece
las orientaciones y los contenidos para
la formación común a todos los profesores
de educación secundaria.
El
diseño y la puesta en marcha de un nuevo
plan de estudios para la formación inicial
de los profesores de educación secundaria
tiene como propósito contribuir al mejoramiento
de la práctica docente, de tal manera
que ésta responda mejor a las características,
intereses y necesidades de los adolescentes,
y sea más eficaz para el logro de los
propósitos establecidos para este nivel
educativo.
Por
atender estas necesidades el mapa curricular
de la licenciatura en educación secundaria
se compone de tres campos: a) formación general para todos los profesores
de educación preescolar, primaria y secundaria,
b) formación común para todos los profesores
de educación secundaria, c) formación
específica para la enseñanza de una
especialidad. Con esta forma de organización
de los estudios se pretende que los futuros
maestros adquieran las competencias y
la sensibilidad para actuar como educadores
de adolescentes y que, además, sean capaces
de trabajar con los contenidos de la asignatura
de la especialidad en la que se forman.
Tal
como lo señala el Artículo 5 del Acuerdo
269, por el que se establece el Plan de
Estudios de la Licenciatura en Educación
Secundaria, “las asignaturas que integran
el campo de formación específica, los
contenidos básicos de sus programas de
estudio y las orientaciones académicas
para el diseño y la elaboración de dichos
programas, serán determinados por la Secretaría
de Educación Pública en el mapa curricular
y las disposiciones normativas que emitirá
por cada una de las especialidades”.
Con
esta base, y con la intención de aprovechar
la experiencia profesional de los profesores
de las escuelas normales, la Secretaría
de Educación Pública ha considerado conveniente
que la elaboración de los programas correspondientes
a las asignaturas de formación específica
por especialidad sea una tarea que se
realice en las propias escuelas normales,
atendiendo a los rasgos del perfil de
egreso y a los criterios y orientaciones
para la organización de las actividades
académicas establecidos en el Plan de
estudios para la Licenciatura en Educación
Secundaria 1999, y las disposiciones incluidas
en el presente documento.
Este
documento es un complemento de ese plan
de estudios y establece los cursos que
componen la especialidad Formación Ética
y Cívica, los contenidos básicos de cada
uno, así como las características deberán
reunir los programas de estudio de cada
asignatura.
Esta
versión es producto de las opiniones y
propuestas del personal académico de las
escuelas normales y de reconocidos especialistas
en formación cívica y ética.