Planes y Programas

Licenciatura en Educación Secundaria / 4° semestre
Orientaciones para el diseño de los programas de Observación y Práctica Docente II,
por especialidad

Sugerencias para la elaboración de las actividades del programa de Observación y Práctica Docente II

Con la finalidad de orientar el diseño de las actividades del programa, a continuación se presentan una serie de sugerencias para los profesores de las escuelas normales encargados de esta tarea. Dichas sugerencias o recomendaciones surgen de la información obtenida durante el seguimiento a la operación de la Licenciatura en Educación Secundaria y de la experiencia generada en la elaboración de los programas y materiales de apoyo para el estudio, en especial los relativos al área de Actividades de acercamiento a la práctica escolar.

  1. Las actividades deben guardar congruencia con los propósitos generales del curso, las orientaciones didácticas generales y las sugerencias para la evaluación. Esto se logra cuando es posible identificar la manera como contribuye cada actividad o grupo de actividades al logro de los propósitos, así como a medida en que dichas actividades son congruentes con la lógica de trabajo propuesta para el estudio de los temas.

  2. Las actividades deben considerar la continuidad y el carácter gradual de los aprendizajes que obtendrán los estudiantes normalistas entre un bloque y otro. Aunque todo el programa de Observación y Práctica Docente II se encuentra interrelacionado por el tratamiento de temas relativos a la observación, la práctica y el análisis, cada bloque del programa posee una identidad propia y persigue objetivos de formación específicos para cada uno de estos aspectos, los cuales deben distinguirse al definir las actividades; por esta razón, las tareas que se diseñen procurarán niveles de complejidad crecientes y de preferencia sin saltos cualitativamente bruscos entre un bloque y otro. Una recomendación que puede servir para cuidar la continuidad y la graduación en el tratamiento de los temas, consiste en tener presentes los propósitos y actividades de las asignaturas del área de Actividades de acercamiento a la práctica escolar.

  3. El número de actividades a realizarse en cada bloque debe considerar el tiempo disponible en el calendario escolar. La experiencia ha mostrado que es preferible diseñar un programa realista y flexible, acorde con los días de trabajo efectivos en la escuela normal, que uno demasiado ambicioso o modesto en sus aspiraciones. Lo importante es lograr los propósitos del programa. Se sugiere realizar ejercicios de planeación del semestre distribuyendo el número de actividades por día o semana tomando en cuenta las visitas a la escuela secundaria y las jornadas de observación y práctica.

  4. En cada actividad debe haber claridad acerca de qué van a aprender los estudiantes normalistas al realizarla. Una pregunta clave en el diseño de las actividades del programa es la siguiente: ¿qué se espera que aprendan los estudiantes al efectuar lo que se les pide? Dicha pregunta debe hacerse antes y después de elegir los textos que se leerán, las tareas que habrán de realizarse colectivamente e individualmente y los productos esperados, y es de gran ayuda para clarificar el propósito y la congruencia de cada uno de estos elementos.

  5. Los productos de las actividades deben diversificarse. No conviene que al final de cada actividad o grupo de actividades los estudiantes se realicen siempre escritos o siempre reflexiones grupales. Interesa promover oportunidades de aprendizaje variadas en todos los estudiantes normalistas a través de requerir productos de trabajo de distinta naturaleza que movilicen sus diversas habilidades cognitivas (la representación gráfica de lo aprendido, la reflexión individual oral, la elaboración de ensayos breves, los mapas conceptuales, las investigaciones, etc.); promover esta experiencia de trabajo diversificado con los futuros docentes propiciará que éstos a su vez la reproduzcan con sus alumnos de secundaria. Es importante que se logre mantener un equilibrio entre productos intermedios y finales, de tal manera que en la comprensión de los temas se distinga una profundización paulatina y gradual.

  6. Las actividades pueden enriquecerse de distinta forma con las lecturas propuestas. Las lecturas no son la parte central de las actividades, sino las tareas que los normalistas llevarán a cabo con ellas. Por ello, no siempre debe empezarse el estudio de algún tema a partir de la opinión de los expertos en éste, también pueden proponerse lecturas intermedias para profundizar en la discusión sobre la experiencia de los estudiantes o al final de las actividades para dirigir las reflexiones de los normalistas hacia aspectos específicos mencionados por los autores. Asimismo, puede haber actividades o grupos de actividades en las que no se realice ninguna lectura y se basen las tareas en el análisis de algún video, un relato oral, o bien, en la información que poseen los estudiantes sobre los temas. Por otra parte, es recomendable seleccionar lecturas cortas (hay que recordar que los estudiantes tienen compromisos con otras asignaturas) y no pedir que se lean los textos en el salón de clases pues ello quita tiempo a la interacción entre los estudiantes y los profesores. Por último, se debe evitar una saturación de textos y que el programa se convierta en una especie de antología que difícilmente se analizará en el semestre con suficiente detenimiento.

  7. Los ejemplos de la práctica docente favorecen la comprensión de los temas. Los estudiantes normalistas se muestran sensibles ante los relatos, las evidencias y los registros de experiencias de profesores de educación secundaria, o bien, ante lo que les ha sucedido a otros estudiantes durante sus actividades de práctica docente; por ello, se recomienda incorporar productos elaborados por estudiantes normalistas de cursos pasados con el debido anonimato y siempre y cuando no sean ejemplos negativos (de lo que “no se debe hacer”), ni sean motivo de descalificación de maestros o alumnos.

  8. Hay aspectos del trabajo docente que todo profesor de educación secundaria debe aprender independientemente de la asignatura que imparte y las actividades que se diseñen deberán contemplarlos, si bien la asignatura pertenece al Campo de formación específica. Por esta razón, no todas las actividades de Observación y Práctica Docente II deben estar orientadas hacia la especialidad de enseñanza. Es preciso recordar que las competencias docentes que este curso aborda se desarrollan tanto en la escuela normal como en la escuela secundaria, por lo que se recomienda incorporar a las actividades elementos de reflexión acerca de la vida escolar y los adolescentes del grupo, evitando concentrar en todos los temas el dominio de contenidos de la especialidad. Asimismo, conviene revisar los contenidos y las orientaciones didácticas que se trabajan en las otras asignaturas de la especialidad que se cursan en el cuarto semestre para incorporar lo aprendido en estos cursos y no repetir temas.

  9. Las actividades de análisis deben ir de la valoración general de la jornada, a la organización de los datos y la posterior explicación de las situaciones observadas y/o vividas. Las conclusiones que se desprenden del seguimiento, indican que una de las dificultades en el análisis de la práctica se encuentra en el hecho que los estudiantes suelen formular explicaciones sobre lo ocurrido en las clases sin que experimenten un proceso de clasificación, ordenamiento, comparación y enriquecimiento de la información recuperada en la escuela secundaria, lo cual origina que muchas veces el análisis se quede en una socialización de experiencias. Para Observación y Práctica Docente II las actividades de análisis tendrán que continuar con la lógica de trabajo del anterior curso donde se parte de una visión general de la jornada en la escuela secundaria, se continúa con la organización de los datos disponibles acerca de las clases y los alumnos del grupo, se prosigue con la explicación de algunos aspectos relativos a la práctica de enseñanza (enfatizando aquellos elementos de la especialidad) y se concluye con una reflexión sobre lo aprendido, los avances y los nuevos retos.

 

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