| El
fortalecimiento del lenguaje en el preescolar. El trabajo
en un grupo de niños*
Al concluir
con el pase de lista, Yadira1 solicita
a los niños explicar lo que hicieron el día anterior.
Tres niños de manera clara hacen un recuento de las actividades
realizadas.
Enseguida,
ella comenta a los niños: “en nuestro país existe
la costumbre de que en esta época [Día de muertos]
algunas personas escriban calaveras dedicadas a sus amigos, por
eso ahora yo escribí una calavera para la maestra Lucy, otra
para el señor Pepe y otra para la maestra que nos visita”.
Pregunta
a los niños si quieren saber qué escribió,
ellos contestan —¡síííí! Les dice
que sus calaveras están escritas en los carteles pegados
al pizarrón y comienza a leerlas, mientras los niños
escuchan atentamente y sonríen al oír las palabras
de Yadira:
Estaba
la muerte afuera del salón
cuando
llega la maestra Lucy
y
le da un empujón.
Un
niño le solicita que lea otra vez y ella accede. Al terminar,
pide a los niños que digan una calavera, nadie se anima,
ella insiste. Finalmente, una niña dice una calavera para
su compañera Anahí: “Una vez vino la muerte y se llevó
a Anahí”.
Participan
otros cinco niños, todos escuchan con atención, y
cuando termina cada uno Yadira hace comentarios como: ¡uy
qué miedo!, ¡ya se la llevó la muerte! Las intervenciones
de la estudiante normalista provocan que los niños sonrían
y hagan comentarios entre ellos en voz muy baja. Posteriormente,
ella les reparte una hoja blanca y un lápiz e indica que
escribirán una calavera a su mejor amigo; cuando acaba de
dar la indicación en el salón hay absoluto silencio,
los niños se miran desconcertados. Yadira advierte el desconcierto
y les dice: “sí, lo que van a hacer es escribir en la hoja
una calavera para su mejor amigo”. Un niño replica con tono
de preocupación “yo no sé escribir”, la estudiante
aclara: “yo sé que todos pueden escribir, van a hacerlo como
ustedes sepan”, una niña la apoya diciendo “sí podemos
porque ya somos grandes”.
La
mayoría del grupo se pone a hacer la tarea propuesta; sin
embargo, se advierte que algunos niños no saben qué
hacer, Yadira se acerca a cada uno de estos niños, con voz
suave los anima a que escriban, les dice que ella no está
esperando una escritura como la de las personas grandes, que pueden
hacerlo como ellos quieran, porque lo importante es pensar en una
calavera para el mejor amigo.
Finalmente
logra que todos escriban, se observa que para ello utilizan símbolos
diversos, aunque predominan las líneas curvas cerradas; se
advierte también que dos niños se valen de dibujos
y una niña escribe utilizando el código convencional.
En tanto los niños trabajan, Yadira se acerca a algunos y
les pregunta qué han escrito, ellos le responden con seguridad
viendo su hoja de trabajo.
Cuando
todos han concluido, la estudiante pide a cada niño que lea
al grupo su calavera, aclara que en primer término deben
señalar a quién la dedican.
Briseida
pasa al frente para leer su calavera, su voz es tenue y no se escucha
claramente. Yadira se percata de esto, jala una silla y sube ahí
a Briseida; lo cual permite a los niños ver a su compañera;
ella, mirando su hoja y con voz más fuerte que la vez anterior
dice: “Lupita estaba en el Centro, vino la muerte y se la robó”.
En tanto ella lee, los niños la escuchan atentamente, se
les nota contentos; aunque quien tiene una amplia sonrisa es Lupita,
la niña a quien dedicó la calavera. Al concluir la
lectura la estudiante comenta: “Miren nada más a la muerte,
seguro ya sabía que a Lupita le gustaba andar por el Centro”
y luego pide a Briseida le dé un abrazo a Lupita “de mejores
amigas”; además, las invita a que juntas peguen en el corcho,
que está en la pared, la hoja con la calavera. En este momento
de la actividad se nota a los niños emocionados y muchos
solicitan leer su calavera; un niño sugiere que ahora le
toque a Lupita, Yadira, dirigiéndose a todo el grupo, pregunta
si están de acuerdo, la mayoría grita ¡síííí!
*
Fragmentos del informe de visitas a estudiantes de 7° semestre
de la Licenciatura en Educación Preescolar durante su trabajo
docente en los jardines de niños, México, 2003 (documento
interno de la DGN). (Subir)
1
Estudiante normalista de 7º semestre de la Licenciatura en
Educación Preescolar, quien en el ciclo escolar 2002-2003
desarrolla su trabajo docente en un grupo de tercer grado de un
jardín de niños público, ubicado en una colonia
periférica de la capital de una entidad federativa. El nombre
de la estudiante ha sido cambiado con la intención de conservar
el anonimato. (Subir)

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