Planes y Programas

Portada del libroPrograma de Estudios, 5° semestre, Licenciatura en Educación Preescolar / Conocimiento del Medio Natural y Social II (Ed. 2005)
Orientaciones didácticas generales

En este apartado se sugiere un conjunto de orientaciones para organizar el trabajo del curso.

Antes de iniciar el tratamiento de los temas es conveniente que el maestro y las estudiantes analicen el programa y su relación con los rasgos del perfil de egreso. Esa revisión detallada les proporcionará una idea precisa de las finalidades del curso y de las formas de trabajo que pueden aplicarse.

Para el logro de los fines del curso, es necesario que el profesor planifique cada una de las sesiones de trabajo, con base en los siguientes aspectos:

1. Los propósitos del curso, los temas, así como los avances y las dificultades en los aprendizajes de las estudiantes.

2. Los materiales de estudio y las actividades que se sugieren, con el fin de precisar las cuestiones fundamentales que se analizarán y debatirán, así como para diseñar o adecuar las actividades de acuerdo con las características de las alumnas normalistas y las condiciones para el trabajo académico.

Es pertinente aclarar que las actividades sugeridas en cada bloque están organizadas de modo tal que abarquen los distintos temas de estudio; sin embargo, son ejemplos que, lejos de constituir secuencias acabadas o rígidas, pretenden servir como base para que el maestro y las alumnas normalistas seleccionen o agreguen las que consideren convenientes, siempre y cuando respondan a los propósitos del curso, a su enfoque y a los temas de estudio. A continuación, se exponen algunos criterios básicos que deben considerase durante el curso para lograr los propósitos previstos:

a) Lectura de textos y elaboración de escritos. Tanto la lectura como la escritura de textos de diversa índole son requisitos indispensables para el desarrollo de este curso, y de cualquier actividad académica. Estas actividades aportan elementos para organizar ideas y sistematizar el aprendizaje, participar y plantear preguntas o dudas. Es fundamental que las estudiantes tengan claro que la participación en actividades, ya sea en equipo o en grupo, tiene como base el trabajo previo de lectura individual y estudio autónomo.

La lectura de textos permitirá a las estudiantes normalistas adquirir información actualizada o relevante que, al ser analizada a través de diferentes estrategias de estudio, les proporcionará elementos para explicarse las formas de intervención que favorecen el desarrollo de las competencias de los niños al explorar el entorno natural y social, las características de las estrategias básicas y los criterios que orientan el diseño y la aplicación de actividades didácticas. Por otra parte, al final del programa se anexa un listado con referencias bibliográficas y sitios web que pueden ser de utilidad para profundizar en los temas de estudio, o bien, para aportar ideas sobre el diseño de actividades didácticas que favorezcan en los niños el desarrollo de sus competencias cognitivas y afectivas al interactuar con el medio natural y social.

La redacción de notas, apuntes y opiniones personales, así como la elaboración de esquemas o mapas conceptuales y de resúmenes o síntesis de textos, propicia seleccionar y adquirir conocimientos específicos para compartir puntos de vista. Después de una lectura individual, de una clase o una sesión de discusión, se pueden redactar ideas en forma de ensayo, esquemas, cuadros o fichas de trabajo; esta actividad intelectual constante contribuye al logro personal de los rasgos del perfil de egreso y prepara a las estudiantes para enfrentar los retos que implica el trabajo con los niños.

El contenido de las lecturas debe integrarse al análisis, la argumentación, la discusión y la reflexión de las actividades prácticas; hay que evitar la lectura sin un propósito definido o desvinculada de los temas de estudio que se proponen en el programa. Si el maestro advierte que algunas estudiantes tienen dificultades en el análisis de los textos sugeridos, puede promover la formación de círculos de estudio que funcionen temporal o permanentemente, solicitando la colaboración de las estudiantes con mejores desempeños.

b) La exposición de conclusiones y la confrontación de argumentos. La exposición de puntos de vista divergentes u opiniones contrarias sobre un mismo tema por parte de los miembros de un grupo es una práctica que implica la argumentación y la discusión, así como saber escuchar a otros; exige también un ambiente de respeto y tolerancia que involucre a todos los integrantes del grupo, incluido el profesor, y evitar individualismos que desgastan y restan la posibilidad de aprender en colectividad; por ello, una tarea del maestro es propiciar un ambiente que incite a debatir, confrontar y arribar a consensos sobre ideas y posiciones. Asimismo, es importante que el maestro oriente y precise las participaciones de las alumnas normalistas durante la discusión de los temas del curso con el fin de lograr una mayor comprensión de los mismos.

c) Consulta en biblioteca. Se recomienda a las estudiantes que, para el estudio de los temas del programa, aprovechen los diversos recursos con que cuenta la biblioteca de su escuela: bibliográficos, audiovisuales y red Edusat. En estos acervos se encuentran algunos de los materiales señalados en las bibliografías básica y complementaria, así como en el anexo que se encuentra en la parte final del programa. La revisión completa de estos materiales ayudará a comprender el contexto en que los autores analizados plantean sus ideas. La revisión de otros textos, la audición de una cinta o la observación de un video, brindan diferentes perspectivas sobre un mismo tema.

d) Manejo y uso de información localizada en Internet. La Internet se ha convertido en un recurso cada vez más importante para obtener información pertinente y actualizada, lo cual resulta muy conveniente para cursos como éste. Las alumnas normalistas podrán consultar páginas de interés educativo que les apoyen en el estudio de algunos temas del curso, como la Red Normalista: http://normalista.ilce.edu.mx; sin embargo, es importante que se les sensibilice en el buen uso de este recurso para que lo aprovechen con fines de estudio.

e) Organización del trabajo durante las sesiones. El trabajo colectivo compromete a la totalidad del grupo en acciones comunes para el logro de propósitos definidos. Este programa, como los de otras asignaturas, contiene temas que deben tratarse mediante la realización de tareas en conjunto. El trabajo en grupo exige una participación comprometida, activa, continua y responsable del profesor y de las estudiantes; de manera particular, requiere de atención e intervenciones oportunas del maestro para orientar a las estudiantes en su desempeño académico. Es importante recordar que estas tareas sólo tendrán sentido si cada integrante del grupo o equipo cumple con su responsabilidad individual, ya sea al momento de analizar un texto, elaborar escritos, plantear preguntas para la discusión, aportar reflexiones sobre un tema, etcétera.

f) Las ideas previas de las estudiantes. En el trabajo con esta asignatura es necesario que el profesor tome como punto de partida los conocimientos de las estudiantes normalistas obtenidos en los cursos de los semestres anteriores, y considere que esos saberes ayudarán a que el aprendizaje de las alumnas normalistas tenga mayor sentido y a que desarrollen su sensibilidad para asumir actitudes que promuevan el conocimiento en los niños que asisten a los planteles de educación preescolar. Para indagar las concepciones previas no es suficiente formular preguntas al grupo al iniciar un tema, se precisa que durante las actividades se utilicen estrategias como la escritura individual de textos breves y la organización de debates, entre otras.

g) Las actividades de observación y práctica. En quinto semestre se trabajan dos jornadas de observación y práctica, la primera abarca una semana (tres días de observación y dos de práctica) y la segunda incluye dos semanas (dos días de observación y tres de práctica en la primera semana y todos los días de práctica en la segunda); las actividades didácticas para promover el desarrollo de competencias cognitivas y afectivas de los niños al interactuar con el medio natural y social se preparan y analizan en este curso con la asesoría del maestro responsable de la asignatura.

Para preparar las actividades de observación es importante que previamente las estudiantes identifiquen aspectos sobre los que requieren obtener información, como:

  • Las formas en que los niños manifiestan su curiosidad al interactuar con objetos físicos, seres vivos, fenómenos naturales y acontecimientos sociales; las preguntas y explicaciones que formulan ante los sucesos que les parecen relevantes de su entorno; las observaciones que realizan dentro o fuera de la escuela para conocer con mayor detalle los diferentes elementos de la naturaleza y la vida social; las actitudes que muestran para cuidar y preservar el medio; la capacidad que ponen en juego para establecer conjeturas e indagar sobre un hecho social o un fenómeno natural, el empleo de la manipulación como un medio para conocer el ambiente natural, el reconocimiento de las características de su propia cultura y de otras, la capacidad para establecer relaciones entre las formas de vida, los hábitos, las costumbres y las normas del pasado y del presente, etcétera.

El registro atento de éstos y otros aspectos orientará a las estudiantes en el conocimiento de los niños del grupo y les dará mayores elementos para seleccionar las estrategias didácticas y diseñar y aplicar actividades didácticas que correspondan a sus características particulares y a las condiciones específicas del lugar donde se realizan las jornadas de observación y práctica.

El diario de observación y práctica que elaboran durante la estancia en los jardines de niños tiene la intención de que sistematicen la experiencia; junto con la planeación y las evidencias del trabajo de los niños (escritos, registros y observaciones de las relaciones que se establecen con el ambiente natural y social, etcétera), son herramientas de apoyo en las actividades de análisis, ya que les permiten recordar, reflexionar y valorar los logros de los niños, así como su propio desempeño.

Con las actividades de observación, al inicio de cada jornada, se busca que las estudiantes conozcan a los niños del grupo, y con base en ese conocimiento definan su intervención educativa. El maestro y las estudiantes normalistas, después de revisar el programa y de identificar los aspectos sobre los que es necesario obtener información, establecerán los tiempos que dedicarán a cada tarea.

Por otra parte, las actividades didácticas que aplican las estudiantes durante las jornadas tienen como propósito favorecer las competencias cognitivas y afectivas de los niños y, al mismo tiempo, que las futuras educadoras reflexionen sobre su propia práctica docente. Para el diseño es factible aprovechar los planteamientos que se abordan en el bloque II de este programa y en el curso Taller de Diseño de Actividades Didácticas I. Asimismo, se recomienda que, en cualquiera de las actividades relacionadas con el conocimiento del medio natural y social, las estudiantes cuiden que su intervención genere posibilidades para que los niños:

  • Manifiesten sus competencias cognitivas, tales como: observar, buscar explicaciones, indagar, formular preguntas, establecer hipótesis, resolver problemas, etcétera.
  • Pongan en juego sus competencias afectivas: asumir actitudes positivas hacia el cuidado y la protección del medio; reconocer y respetar las formas de vida, normas, valores, tradiciones de otras culturas, y construir su propia identidad cultural, entre otras.

En el diseño de las actividades didácticas es necesario evitar el hacer por hacer; lo más importante no es la actividad en sí misma, sino favorecer principalmente el desarrollo de las competencias cognitivas y afectivas de los niños. Asimismo, es importante señalar que, si bien las alumnas normalistas diseñarán actividades didácticas con la intención de que los niños conozcan y comprendan tanto sobre el mundo natural como sobre el social, no debe caerse en el error de pensar que ellos perciben estos ámbitos de conocimiento de manera diferenciada; por el contrario, cuando interactúan con el entorno lo hacen de forma integrada y simultánea.

Conviene que, antes de la jornada de observación y práctica, se analicen las actividades didácticas que las estudiantes pretenden aplicar, esto les dará oportunidad de discutir las diversas propuestas a desarrollar, así como de revisarlas y mejorarlas. Después, y con base en las características de los niños del grupo donde aplicarán las actividades didácticas, se harán las adecuaciones necesarias.

Asimismo, es conveniente recordar que las actividades didácticas que las estudiantes diseñen durante el desarrollo del curso formarán parte de un fichero. Se recomienda que este material, con las adecuaciones necesarias, sea un referente para la preparación de actividades didácticas en las siguientes estancias en los jardines de niños.

Es importante que las futuras educadoras comprendan que la aplicación de las actividades didácticas relacionadas con el conocimiento del medio natural y social, además de favorecer las competencias propias de este campo, contribuye al desarrollo de otro tipo de competencias relacionadas con el lenguaje (dialogar con sus pares y con adultos sobre los sucesos o fenómenos naturales y sociales que llamen su atención; comunicar a través del dibujo o grafías sus ideas sobre el mundo natural o social; discutir e intercambiar puntos de vista para resolver un problema y describir las cosas que observan del entorno), y con el desarrollo motor (manipular objetos, observar y explorar el entorno natural y social).

h) Sistematización y análisis de la información obtenida durante las jornadas de observación y práctica. Para que las actividades de observación y práctica tengan un sentido formativo, es necesario que el análisis de las experiencias relacionadas con las actividades didácticas aplicadas para promover en los niños el conocimiento y la comprensión del medio natural y social sea parte de este curso: mediante preguntas e intercambios de puntos de vista, buscando posibles explicaciones, y evitando el simple recuento anecdótico de los sucesos vividos u observados. Este análisis orientará a las estudiantes a reflexionar acerca de su actuación frente a los niños y a modificarla y reorientarla para que sus prácticas resulten educativas.

Cabe señalar que en la sistematización de los datos y durante su análisis, las estudiantes se apoyarán en los textos revisados y en las discusiones en grupo, con el propósito de profundizar en el conocimiento de las competencias cognitivas y afectivas que los niños ponen en juego al momento de establecer contacto con el entorno natural y social. De este modo, se darán cuenta del sentido o utilidad de los planteamientos de los autores que se analizan en este curso y se motivarán para seguir estudiando y encontrando explicaciones de diverso tipo a los fenómenos que observen o conozcan. Reconocerán, además, que las conclusiones obtenidas de sus análisis se refieren a un medio o contexto particular y evitarán hacer generalizaciones precipitadas, lo que las preparará para la formulación de juicios con fundamentos y la aplicación razonada de conceptos e ideas.

Por otra parte, para superar el reto que implica analizar la diversidad de las experiencias de las estudiantes al aplicar actividades didácticas, conviene organizar equipos de trabajo de acuerdo con el grado en el que realizaron la estancia. Finalmente, las conclusiones que se obtengan, así como los casos considerados relevantes, se someterán a discusión con todo el grupo.

Al concluir cada actividad destinada al análisis, las estudiantes elaborarán individualmente un escrito donde integren lo aprendido al trabajar con los niños para propiciar el desarrollo de sus competencias cognitivas y afectivas al interactuar con el entorno natural y social; en los escritos plantearán acciones que les permitan mejorar su práctica docente. Se recomienda compartir estos escritos en plenaria, con el fin de obtener elementos para identificar fortalezas y debilidades en su intervención pedagógica y actuar en consecuencia.

i) La comunicación y la coordinación entre los profesores titulares de las diferentes asignaturas del semestre. El trabajo colegiado entre los profesores de la escuela normal contribuirá al desarrollo de las competencias profesionales de las estudiantes, pues mediante él se articulan los conocimientos y las experiencias que han obtenido en las distintas asignaturas. Aunado a esto, el trabajo en academia constituye un espacio fundamental para valorar los aprendizajes de las alumnas normalistas, conocer las relaciones que hay entre las asignaturas, y poner en común la planificación de las actividades de observación y práctica requeridas para el estudio de los temas en las diferentes asignaturas.

j) Actividades extraclase para las estudiantes. Se sugiere que, mediante actividades como visitas a ríos, montañas, bosques, observatorios, museos, parques, zoológicos, monumentos, zonas urbanas, rurales, indígenas o migrantes, las estudiantes desarrollen sus competencias para observar, manipular, formular preguntas y obtener explicaciones, describir, explicar los fenómenos naturales y acontecimientos sociales; encontrar relaciones entre el pasado y el presente respecto a las formas de vida; valorar y respetar las diferentes costumbres, tradiciones y normas que caracterizan la vida en sociedad. En estos casos, el maestro presentará una guía de trabajo para sistematizar las experiencias y el desarrollo de las actividades de exploración y de conocimiento, con apoyo en fuentes de información adecuadas y tomando como punto de partida la bibliografía del programa, el acervo, software educativo, videograbaciones y otros materiales disponibles en la biblioteca de la escuela normal, los Centros de Maestros y otras instituciones.

Regresar