Planes y Programas

Portada del libroPrograma de Estudios, 5° semestre, Licenciatura en Educación Preescolar / Conocimiento del Medio Natural y Social II (Ed. 2005)
Sugerencias para la evaluación

La evaluación, entendida como un proceso continuo, sistemático y permanente, permite identificar los avances y las dificultades en el aprendizaje de las estudiantes, así como aportar información al maestro para que tome decisiones que mejoren su estilo de enseñanza y el proceso formativo de las alumnas normalistas.

El profesor de la asignatura, tomando en cuenta la opinión de las estudiantes, establecerá los procedimientos y criterios más idóneos para valorar continuamente los aprendizajes obtenidos. Para ello, tendrá como referentes, entre otros elementos, el perfil de egreso, los propósitos del curso, los temas de estudio y el desempeño de las estudiantes en las actividades desarrolladas.

Es conveniente que, al iniciar el curso, las estudiantes conozcan el procedimiento que se seguirá para su evaluación, tanto en el trabajo individual como en la participación en equipo y en grupo, de tal forma que ellas también puedan evaluar su proceso formativo.

El profesor llevará un control sistemático de los productos elaborados (ensayos, resúmenes, notas, esquemas, registros de observaciones y entrevistas, diseño de actividades didácticas, entre otros), con el fin de contar con suficiente información para valorar el aprendizaje y evitar la tendencia que reduce la evaluación a la calificación de trabajos al término del semestre.

Es recomendable que las estudiantes normalistas continúen con la conformación y el uso de un portafolios ya que constituye una importante fuente para la autoevaluación así como para la evaluación que realiza el maestro.

A continuación se presentan algunos aspectos que pueden orientar el proceso de evaluación durante el curso, caracterizados por los principios de continuidad, sistematicidad y flexibilidad.

Evaluación mediante trabajos escritos

Para el desarrollo de este curso se propone, entre otras actividades, que las alumnas redacten escritos individuales y después los analicen en equipo, de modo que cuenten con elementos para mejorarlos; algunos requieren del estudio de textos y confrontación con situaciones reales.

En congruencia con los propósitos del programa y las actividades sugeridas, la evaluación debe aportar evidencias de los esfuerzos y progresos que las estudiantes realicen; entre otros aspectos, es recomendable considerar lo siguiente: a) que los escritos den cuenta de sus aprendizajes sobre el tema; b) las modificaciones y correcciones que puedan hacer a sus escritos, a partir de las sugerencias brindadas para mejorarlos, y no únicamente valorar el producto final; c) la comprensión del contenido, más que la presentación formal del trabajo; d) el empleo de referentes teóricos para explicar los procesos mediante los cuales se desarrolla el conocimiento en los niños y para analizar sus experiencias de trabajo en el aula, y e) las reflexiones, las propuestas y los cuestionamientos que elaboren.

Evaluación a partir de actividades de observación y práctica

Es importante que el diseño de guiones de observación y/o entrevistas, así como el diseño de actividades didácticas relacionadas con el conocimiento de la naturaleza y de la vida social, elaborados para las jornadas de observación y práctica, sean considerados en la evaluación de las estudiantes normalistas.

La sistematización y el análisis de experiencias obtenidas en la aplicación de las actividades didácticas, la información recabada a través de reseñas, descripciones y grabaciones, son evidencias que deben ser analizadas y evaluadas para fortalecer en las estudiantes el desarrollo de habilidades para observar, registrar, describir, comparar, analizar y explicar el medio natural y social; así como para reflexionar sobre el conocimiento que tienen de los niños, y sobre lo que sucede en el aula y en el jardín de niños. Es importante subrayar que al momento de valorar el desempeño de las alumnas normalistas en el trabajo con los niños se debe considerar que se encuentran en proceso de formación como educadoras y, en este sentido, no se puede esperar que pongan en juego habilidades docentes aún no consolidadas.

Evaluación del trabajo en equipo

El trabajo en equipo es una de las actividades que requiere especial atención por parte del profesor de la asignatura, a fin de evitar la práctica frecuente de sólo evaluar los productos en forma global e indiscriminada. Para ello, se recomienda considerar aspectos individuales que se presentan en el trabajo en equipo, como: la participación, la responsabilidad, la colaboración y el nivel de integración, la calidad de las participaciones y el respeto a la diversidad de opiniones.

Evaluación de la participación de las estudiantes en el grupo

Las participaciones de las alumnas normalistas en el grupo son importantes para el desarrollo de sus competencias docentes y, por tanto, pueden considerarse como aspectos a evaluar. Para ello, es necesario valorar las características de las participaciones: calidad de los argumentos o las preguntas; es decir, si las alumnas normalistas manifiestan comprensión de los textos o sólo repiten los contenidos; asimismo, el respeto a la diversidad de opiniones debe distinguirse de la aceptación de participaciones protagónicas que imponen interpretaciones unilaterales y carentes de argumentos.

Evaluación por medio de pruebas escritas

En general, la evaluación no requiere de acciones ni de productos distintos a los que se generan en los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Cuando se considere la posibilidad de evaluar con un examen los conocimientos adquiridos por las estudiantes, es necesario que los instrumentos elegidos les planteen retos para que apliquen su capacidad de análisis, juicio crítico, comprensión, relación, síntesis y argumentación, así como:

  • La comprensión de las competencias cognitivas y afectivas que desarrollan los niños al interactuar con el medio natural y social.
  • La habilidad para vincular los aportes teóricos con el análisis de las actitudes, respuestas e interpretaciones que los niños en edad preescolar elaboran a partir de su relación con el medio natural y social.
  • El reconocimiento de la importancia de estimular la curiosidad en los niños y favorecer su actitud inquisitiva ante los fenómenos naturales y los acontecimientos sociales.

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