Planes y Programas

Programa de Estudios, 5° Semestre, Licenciatura en Educación Preescolar /
Cuidado de la Salud Infantil /
Orientaciones didácticas generales

Con el propósito de contribuir a que las formas de enseñanza y de aprendizaje en esta asignatura sean congruentes con los rasgos del perfil de egreso que establece el plan de estudios, a continuación se presentan las sugerencias generales para el desarrollo del curso.

Planificación de las sesiones. Es necesario que los profesores encargados de impartir la asignatura revisen con anticipación los contenidos de cada bloque temático, las actividades que se sugieren para cada uno de los temas y los materiales de estudio. Con esta base podrán programar el número de sesiones que se requieren para cada tema, definir el propósito específico de cada sesión y organizar las actividades que las estudiantes realizarán en el aula y fuera de ella, como entrevistas u observaciones. La revisión anticipada de los materiales de estudio y de las actividades permitirá también anticipar y precisar las cuestiones o temas para el análisis y la discusión.

Es importante en la primera sesión --antes de iniciar el tratamiento de los contenidos-- examinar con atención el programa para conocer las finalidades del curso, los temas principales y su relación con otras asignaturas del plan de estudios. Asimismo, en grupo deberán plantearse las formas de trabajo propuestas para el desarrollo del curso y los criterios que se seguirán para la evaluación del aprovechamiento.

Considerar los conocimientos y las ideas previas de las estudiantes. Siempre que se inicie el tratamiento de un bloque o tema es conveniente conocer las concepciones y las ideas que las alumnas han adquirido a partir de experiencias y estudios anteriores; esto permitirá, por un lado, evitar repeticiones en contenidos que hayan tenido algún tratamiento como parte de otras asignaturas (nutrición, accidentes y enfermedades infantiles, entre otros); por otro lado, se trata de propiciar que los conocimientos iniciales acerca de los contenidos más relevantes del programa evolucionen hacia la elaboración de explicaciones más precisas y sustentadas. Para que las alumnas manifiesten sus ideas, puede recurrirse al planteamiento de problemas o situaciones, quizá a través de debates, que las lleven a reflexionar, elaborar, explicar y discutir sus hipótesis.

Es indispensable que los maestros normalistas analicen la manera en que comúnmente se han tratado los temas relacionados con la salud y el impacto que ha tenido este tratamiento en la formación de las estudiantes, pues no se trata de repetir información que --desde la educación primaria-- han recibido las normalistas, sino desarrollar en ellas una visión amplia y analítica de los problemas sanitarios con que se pueden encontrar durante su futura labor docente. Asimismo, se busca que las normalistas reflexionen sobre sus propias conductas en torno a la salud y sobre las repercusiones que éstas pueden tener en la formación de sus alumnos.

Aprovechamiento de los materiales de estudio. Los textos seleccionados para el estudio de los temas del curso contienen la información básica que requieren las futuras educadoras. Al comentar su contenido, es importante centrar el análisis y la discusión en los puntos o temas que se señalan en la secuencia de actividades de este programa de estudio.

Para aprovechar óptimamente el tiempo de las sesiones de clase en el análisis y la discusión de los temas, se sugiere que la lectura y el análisis individual de los textos se realice en tiempo extra clase. Asimismo, es necesario no perder de vista que los elementos que se vayan obteniendo de cada lectura, análisis o discusión, se retomarán en otras actividades o sesiones.

Coordinación con el personal de salud. Una de las metas de este curso es promover la colaboración entre el personal docente y el personal de salud de la región donde se trabaje: médicos, trabajadores sociales, promotores de salud. Es importante que los profesores establezcan los contactos necesarios para que, en determinado momento, cuenten con la asesoría o el apoyo de estas personas y, en la medida de sus posibilidades, impartan alguna conferencia, proporcionen materiales audiovisuales, se entrevisten con las estudiantes o participen en alguna clase.

Asimismo, es necesario promover que las estudiantes localicen y visiten las distintas instituciones que atienden la salud infantil e indaguen sobre los servicios que proporciona cada una; los materiales y los recursos con que cuentan para la educación sanitaria de la comunidad y la relación que mantienen con los centros escolares. Se trata de que las estudiantes conozcan las opciones para la solución y/o canalización de los problemas de salud que se presenten en su futuro trabajo docente.

Vínculo con situaciones o problemas reales y cercanos. Se deben promover el análisis y la confrontación entre la información que encuentren en los textos o en las charlas con el personal de salud, y la que obtienen de sus experiencias y observaciones en el jardín de niños y en la comunidad, así como de las entrevistas que realicen con educadoras y padres de familia. Sólo de esta manera el tratamiento de los temas tendrá sentido para las estudiantes.

El fichero sobre cuidado de la salud infantil y el directorio de instituciones. Éstos son dos instrumentos de registro que resultarán útiles y prácticos en la futura labor docente de las estudiantes. Se propone que, conforme se desarrollen los temas de este programa, particularmente los que tienen que ver con las enfermedades y padecimientos frecuentes en la edad preescolar, las estudiantes elaboren tarjetas en las que registren, por ejemplo, las señales de alerta que indican cuándo puede haber un problema de agudeza visual, de audición, de desnutrición, etcétera. También es importante que cada alumna elabore su propio directorio de instituciones en las que puede apoyarse para la canalización de los casos que requieran una atención específica y especializada.

Trabajo individual, en equipos y en grupo. En las actividades que se sugieren para desarrollar el curso se promueve el trabajo individual, en equipos y en grupo. No está de más señalar la importancia que tiene la participación del profesor en las tres formas, no sólo porque él es responsable de coordinar y orientar las actividades, sino también porque con sus conocimientos, opiniones y experiencias contribuye significativamente a la formación de las estudiantes.

Las estudiantes leen y analizan los textos básicos individualmente; también registran sus reflexiones, puntos de vista, experiencias y propuestas. Es necesario que las normalistas intercambien en clase todos estos elementos y que participen activamente en los momentos de trabajo en grupo o en equipo.

Conviene recordar que el trabajo en equipo resulta productivo siempre y cuando se organicen las tareas con un referente común que permita a cada quien aportar elementos para el análisis y la discusión. Hay que destacar que el trabajo colectivo sólo cumple su función formativa si se basa en un trabajo individual responsable y si los integrantes tienen una visión de conjunto del tema que se estudia o que se expone. Debe evitarse el trabajo colectivo que se reduce a la suma de fragmentos, producto de la acción aislada de cada integrante, que no refleja una elaboración coherente y un esfuerzo común.

Observación y práctica en los jardines de niños. Las estudiantes observarán las actividades que se realizan en los jardines de niños para cuidar la salud de los pequeños alumnos y experimentarán algunas estrategias que, en ese campo, contribuyan a la formación de conocimientos, hábitos y actitudes en los niños para proteger su salud. Estas experiencias permitirán a las estudiantes ejercitar sus habilidades docentes, observar el desenvolvimiento de los niños y establecer relaciones con los elementos o los temas que se aborden en clase. Es necesario que registren las observaciones hechas durante las prácticas y que las compartan y analicen con los compañeros en clase.

La preparación de las actividades que las estudiantes aplican en el jardín de niños y el análisis de sus resultados se llevan a cabo en el tiempo destinado a esta asignatura; sin embargo, es importante establecer acuerdos con el profesor encargado de Observación y Práctica Docente, para llevar a cabo un trabajo coordinado que permita a estudiantes y maestros contar con la información correspondiente a los tiempos que destinarán a las jornadas de observación y práctica y a las características de las actividades que en cada una de ellas se realizarán.

Evaluación. Para evaluar el aprovechamiento de las estudiantes, es necesario considerar tanto los propósitos generales del curso, como los contenidos temáticos de cada bloque y tomar en cuenta el interés y la disposición de las normalistas por estudiar los temas propuestos y por participar en las discusiones y exposiciones ante el grupo. Algunos aspectos que permiten valorar el logro de los propósitos del curso son los siguientes:

  • La selección, comprensión y uso de la información contenida en los materiales de estudio.

  • La calidad de la participación de las estudiantes en las discusiones y en la exposición de temas, así como en la elaboración de alternativas de acción y propuestas didácticas para desarrollarlas en el jardín de niños.

  • La capacidad para registrar, organizar y analizar la información obtenida durante la estancia en los jardines de niños, en los recorridos por la comunidad y en las entrevistas a los padres de familia.

  • La precisión y fundamentación de las conclusiones sobre los temas estudiados y su congruencia con el trabajo en el jardín de niños.

Durante el desarrollo del curso y con base en los aspectos señalados anteriormente, el maestro se percatará de los logros de las estudiantes en cada bloque, de su capacidad para integrar los conocimientos obtenidos y de las habilidades desarrolladas.

Es importante recordar que además de valorar el aprovechamiento de las estudiantes durante el curso, el proceso de evaluación permite al maestro reflexionar sobre la manera en que él planea o prepara las sesiones, la forma de enseñanza que pone en práctica, el tipo de estrategias que implementa, la relación que establece con sus alumnas y los procedimientos de evaluación que aplica.

Regresar