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Programa
de Estudios, 5° Semestre, Licenciatura en Educación Preescolar
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Entorno
Familiar y Social I /
Introducción
Durante
los cuatro primeros semestres de la licenciatura, las estudiantes
normalistas han adquirido un conjunto de conocimientos sobre los
distintos campos de desarrollo de los niños que les permiten
comprender a sus futuros alumnos, relacionarse con ellos manteniendo
actitudes de respeto y favorecer, mediante su trabajo cotidiano,
el logro de los propósitos que persigue la educación
preescolar.
Con
base en esos antecedentes, los dos programas de esta asignatura
tienen como principales propósitos que las futuras educadoras
lleven a cabo un análisis sistemático de los probables
efectos que la vida familiar y social tienen sobre el desenvolvimiento
de los niños y sobre su aprendizaje escolar; y que, a partir
de ese análisis, reflexionen acerca de las posibilidades
que la educación preescolar y en especial la educadora tienen
para contrarrestar los efectos negativos que las experiencias desfavorables
en dichos ambientes pueden ejercer en el desarrollo de los niños.
Para
lograr estos propósitos es necesario que las estudiantes
comprendan que los niños viven y participan en contextos
familiares y sociales de gran diversidad, y que no es posible establecer
un patrón único de la influencia y los efectos que
dichos contextos tienen sobre el desarrollo infantil; asimismo,
es importante el reconocimiento de que el niño posee un conjunto
de recursos individuales que le permiten procesar dichas influencias
e incorporarse con actitudes propias y de manera activa a la vida
familiar y social.
En
particular, las estudiantes podrán analizar la gran diversidad
que en la sociedad mexicana actual tienen la estructura y las formas
de vida de las familias, así como las múltiples maneras
en que los grupos sociales ocupan el espacio geográfico para
trabajar y convivir; este análisis les permitirá reconocer
que en la sociedad mexicana actual la familia experimenta cambios
profundos y adopta formas distintas a la considerada, tradicionalmente,
como único modelo de familia nuclear e identificar la existencia
cada vez más frecuente de fenómenos que potencialmente
generan tensiones en la convivencia familiar y en el desenvolvimiento
de los niños: la madre que trabaja y la que sostiene sola
a la familia; el padre regularmente ausente; la violencia intrafamiliar;
la privación afectiva; la separación, el divorcio
y las nuevas uniones. Al mismo tiempo que reconocen los riesgos
que esos fenómenos significan para los niños, percibirán
también que la existencia de condiciones favorables de desarrollo
no corresponde necesariamente a una forma determinada de organización
familiar y que muchas familias en situaciones de extrema dificultad
y con una estructura “atípica” logran preservar un ambiente
positivo para el desarrollo de los niños.
Con
los elementos anteriores la futura educadora podrá comprender
mejor los tipos de contextos y de familias que hay en la localidad
o región de que provienen sus alumnos y valorar en forma
realista la influencia que esos contextos tienen sobre su desarrollo
y aprendizaje. Asimismo, reconocerá que en la educación
básica, pero más claramente en el nivel preescolar,
el entendimiento y la comunicación adecuada entre la escuela
y la familia —especialmente con las madres— tienen un papel central
en el logro de experiencias constructivas y exitosas para los niños.
Mediante el análisis de casos concretos constatará
que, aunque los factores ambientales pueden representar dificultades
evidentes, una escuela que funciona bien —sostenida por un trabajo
compartido entre padres y maestros— puede compensar y revertir sus
efectos negativos.
Para
lograr los propósitos anteriores, el plan de estudios destina
dos programas que se cursan en el quinto y sexto semestres. El primero
inicia con un análisis general de los contextos en que viven
los niños, desde un enfoque que pone énfasis en la
diversidad. A partir de ese análisis, la atención
se concentra en el estudio de la familia como el contexto más
inmediato con el que se relaciona el niño; se destaca la
diversidad cada vez más amplia que adoptan las formas familiares,
las relaciones de convivencia y los problemas que enfrentan las
familias y, por tanto, los efectos diversos que ejercen sobre los
niños. En un siguiente momento, se estudian las condiciones
concretas de vida y la diversidad que presentan las familias mexicanas
en el momento actual, destacando los cambios en el cuidado del niño
a partir de la incorporación de la mujer en el mercado laboral.
Como cierre de este primer curso se analiza el papel que pueden
desempeñar la educación preescolar y la educadora
en su relación con los padres de familia, a fin de favorecer
mejores condiciones para el desarrollo y el aprendizaje de los niños.
El
segundo curso de esta asignatura estará orientado al análisis
y estudio sistemático de los diversos componentes del contexto
cultural, y su relación con las familias y los niños
de edad preescolar.
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