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Programa
de Estudios, 5° Semestre, Licenciatura en Educación Preescolar
/
Entorno
Familiar y Social I /
Organización
de los contenidos
En
el bloque I, “Importancia del contexto en el desarrollo y el aprendizaje
de los niños”, las estudiantes reconocen, al estudiar el
primer tema, que las experiencias y las interacciones que promueven
el desarrollo de los niños adquieren sentido en los diferentes
contextos en que aquéllos participan; reconocen, asimismo,
el carácter dinámico de esos contextos, derivado de
la participación de quienes en ellos interactúan.
El
segundo tema centra la atención en el reconocimiento de la
naturaleza de los contextos familiares como ambientes de enseñanza
y de aprendizaje. Mediante el análisis que realizan las estudiantes
se pretende que reconozcan la riqueza y la complejidad del desarrollo,
vinculadas a diferencias culturales y variaciones en el desarrollo
individual. En este punto, es fundamental que las estudiantes incorporen
elementos de otras asignaturas; por ejemplo, un tema que las estudiantes
han analizado en los cursos de Desarrollo Infantil, y que explica,
en parte, las variaciones individuales en el desarrollo, se refiere
al concepto de temperamento.
En
el tercer tema se estudia la noción de nicho de desarrollo,
como un modelo que permite analizar la regulación cultural
del medio inmediato, así como describir dicho medio desde
el punto de vista del niño. Los escenarios físicos
y sociales en que vive, las costumbres culturalmente reguladas de
su cuidado y crianza, y las creencias de los adultos allegados a
los niños y que asumen su cuidado, son los tres componentes
del “nicho” y constituyen el contexto cultural del desarrollo del
niño. El reconocimiento de la existencia de diferentes interpretaciones
del desarrollo infantil y, por tanto, de diversas prácticas
culturales para estimularlo es un aspecto fundamental, no sólo
como tema de estudio, sino de las competencias que deben adquirir
las futuras educadoras.
Como
se ha enfatizado en los criterios y orientaciones del plan de estudios,
la revisión de diversos aspectos teóricos y de los
aportes de la investigación tiene sentido si las estudiantes
los utilizan como referentes para explicar los distintos componentes
del proceso educativo y, en este caso particular, los procesos de
desarrollo de los niños, a fin de que adquieran elementos
para ejercer su tarea docente en el contexto particular en que se
desempeñarán. Así, el estudio del concepto
nicho de desarrollo exige a las estudiantes, a partir del
análisis cuidadoso del mismo, identificar la dinámica
de sus componentes en casos concretos de familias en sus propias
comunidades.
El
cuarto tema hace referencia al desarrollo infantil en el marco de
las relaciones que son importantes para los niños. Con el
análisis de este tema se pretende que las estudiantes reflexionen
en torno al papel que tienen en el desenvolvimiento del niño
las relaciones entre los participantes en su cuidado y atención,
en particular sobre la importancia que tienen los ambientes familiares.
En
el primer tema del bloque II, “El ambiente familiar y las pautas
educativas de los padres”, las estudiantes analizan críticamente
las relaciones diádicas madre-niño como prototípicas
de la explicación del desarrollo a partir de la consideración
de las múltiples relaciones del niño con grupos numerosos
y de las condiciones diversas en que éstas se realizan. Asimismo,
comprenden por qué la explicación del desarrollo y
de la conformación de las características psicológicas
de los infantes ha dejado de ser entendida como el resultado de
relaciones unidireccionales entre factores sociales o familiares
y ha pasado a ser entendida como el resultado de relaciones multidireccionales.
Además, las estudiantes revisan las relaciones familiares
en diferentes culturas con el fin de analizar la diversidad de formas
que adopta la vida familiar.
El
análisis se centra en cuestiones vinculadas a las formas
como se relacionan las madres y los hijos, los hermanos mayores
y menores, y quienes participan en la crianza y educación
de los pequeños. Se pretende que mediante estos análisis
adquieran un conocimiento acerca de la diversidad de formas de crianza
y de interacción entre padres e hijos, así como de
los efectos que estas formas de relación y cuidado tienen
sobre el desarrollo y el aprendizaje de los niños.
En
el segundo tema las estudiantes reconocen las influencias familiares
en el desarrollo individual, la variedad y naturaleza cambiante
de los contextos familiares donde los niños se desarrollan,
los cambios de las reglas de comportamiento de las familias y cómo
pueden variar los procesos familiares dependiendo de su entorno
cultural. En particular, reconocen las condiciones en que se producen
la falta de atención y el maltrato infantil, y cómo
alteran los procesos familiares.
Como
parte del tercer tema se revisan las funciones que cumple la televisión
en la dinámica familiar. Cada día es más evidente
el aumento del tiempo que el niño permanece frente al televisor
y que las interacciones entre miembros de la familia, en muchos
casos, están mediadas o sustituidas por la contemplación
colectiva de ese aparato. A partir de la reflexión sobre
el papel que cumple la televisión, se pretende que las estudiantes
reconozcan las posibilidades de intervención que tienen los
adultos para matizar sus efectos y dosificar el tiempo que se pasa
frente al televisor; todo lo anterior con el objetivo de promover
actividades que mejoren los vínculos familiares y con ello
se favorezca un mejor desarrollo de los niños.
En
el último tema de estudio de este bloque se coloca nuevamente
a los padres al centro de la discusión, con el propósito
de que las estudiantes analicen la diversidad de explicaciones que
aquéllos tienen respecto a la educación y el desarrollo
de sus hijos, influidas, con mucha probabilidad, por la percepción
que acerca de la educación existe en el contexto cultural
en que viven. Con esta base, las futuras educadoras comprenderán
las actitudes y expectativas de los padres sobre el aprendizaje
de sus hijos y su asistencia al jardín de niños, y
podrán orientarlos para que reconozcan la importancia de
la función social que tiene la educación preescolar
como medio que favorece el desarrollo de los niños en un
ambiente de equidad.
El
bloque III, “Evolución de las familias y los hogares en México”,
tiene como propósito que las estudiantes adquieran elementos
para comprender que la familia mexicana está cambiando con
mayor rapidez que en épocas pasadas, debido a factores de
tipo económico, cultural, político y social. Las alumnas
normalistas analizarán la evolución que las familias
han experimentado en los últimos años, para entender
cuáles han sido las fases de formación y expansión
de la familia y cómo impactan dichos cambios en las formas
de atención de los niños preescolares.
En
particular, en el primer tema las estudiantes analizan y reflexionan
sobre la estructura y composición de las familias, algunas
de sus características, las condiciones socioeconómicas
en que viven y la división del trabajo entre sus integrantes.
Revisan, también, cómo estos factores tienen consecuencias
en las formas de organización y convivencia, en la atención
de los niños y en los derechos y obligaciones de la familia.
En
el segundo tema se pretende que las estudiantes analicen y discutan
cómo y por qué se ha llevado a cabo la incorporación
de la mujer en el campo laboral y la repercusión de este
hecho en sus actividades dentro de la familia, así como la
importancia del aumento en el nivel de escolaridad de las mujeres
y su acceso a empleos mejor remunerados.
Por
último, se incluye un tercer tema con el fin de que las estudiantes
conozcan cómo los cambios económicos y sociales de
México modifican las formas de atención de las familias
hacia los niños preescolares.
Los
temas del bloque IV, “El papel de la educadora en la vinculación
del jardín de niños con los padres de familia”, están
orientados a que las estudiantes normalistas comprendan la responsabilidad
que tendrán como educadoras para propiciar experiencias positivas
en sus alumnos, tanto en la familia, como en el jardín de
niños. Se pretende que las estudiantes reconozcan que la
educadora y los padres de familia comparten responsabilidades en
esta etapa fundamental del desarrollo de los niños, cada
quien en su propio campo de acción.
En
el primer tema se destacan aspectos relacionados con el papel de
la educadora para orientar a los padres de familia en el conocimiento
de la función y los propósitos de la educación
preescolar, en el desarrollo de relaciones de colaboración
y en la identificación de responsabilidades y de ámbitos
de acción en favor de la formación de los niños.
Con el objetivo de lograr un conocimiento más preciso del
alumno/niño, maestras y padres pueden brindarse apoyo mutuo.
Las educadoras necesitan del conocimiento sobre los niños
que sólo los padres tienen, y pueden aprovechar la relación
cotidiana con ellos para conocer aspectos importantes del desenvolvimiento
de los niños en ámbitos diferentes del escolar.
Con
el propósito de que las estudiantes avancen en la construcción
de formas de intervención favorables en su trabajo docente,
en el segundo tema revisan algunos criterios para lograr el establecimiento
de relaciones de confianza y de respeto con los padres de familia,
para lo cual será necesario que retomen el análisis
sobre contenidos de los bloques anteriores (por ejemplo, el reconocimiento
de las variaciones familiares y culturales), y los relacionen con
la reflexión acerca de las formas de comunicación
y las actitudes necesarias para orientar a los padres de familia
y mantener con ellos una relación colaborativa que repercuta
favorablemente en el desarrollo y el aprendizaje de los niños.
En
el tercer tema analizarán algunas actividades que, promovidas
desde el jardín de niños, pueden realizarse con la
participación directa y el apoyo de los padres de familia,
tanto en la escuela como en el hogar, con el propósito de
mejorar la atención que se brinda a los niños.
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