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Programa
de Estudios, 5° semestre, Licenciatura en Educación Preescolar
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Seminario
de Temas Selectos de Historia de la Pedagogía y la Educación
I
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Orientaciones
didácticas generales para el desarrollo del seminario
El
seminario es una modalidad de trabajo académico que se caracteriza
por su sistematicidad. En la clase estructurada bajo esta modalidad,
el maestro y las alumnas se reúnen para reflexionar sobre un tema
previamente acordado y sobre el cual se investigó, leyó y organizó
información de la bibliografía básica o de otras fuentes, como base
para exponer, opinar y debatir. Este ejercicio intelectual exige
mejores competencias comunicativas y de estudio de las participantes,
a la vez que estimula el aprendizaje autónomo al poner el acento
en la búsqueda de respuestas relacionadas con los temas de análisis.
Para este momento de la licenciatura las estudiantes normalistas
cuentan con las habilidades suficientes para iniciarse en esta forma
de trabajo, por el énfasis que se ha puesto en su formación lectora
y en su aprovechamiento con fines pedagógicos.
El
estudio de los temas a través de esta modalidad representa retos
importantes tanto para el maestro como para las estudiantes. Requiere,
por parte de todos, de un trabajo previo de lectura individual y
la presentación de sus análisis y reflexiones por escrito; estos
requisitos son indispensables para el desarrollo de las sesiones;
sin ellos la modalidad no se cumple.
El
seminario propicia la autonomía intelectual, el diálogo con el texto,
la capacidad analítica; estimula la búsqueda de mayor información
en fuentes de consulta de distinta índole, fortalece la disciplina
y el hábito de leer con fines de argumentación y debate. Las estudiantes
podrán comprobar que para la discusión no es útil la transcripción
literal de los textos, la repetición de lo leído o la respuesta
rápida a las preguntas que se les formulan; por el contrario, se
requieren esfuerzos de comprensión e interpretación para traer a
la época actual el legado pedagógico e histórico, del cual se apropiarán
como guía o referencia para su futura labor docente.
Las
estudiantes analizan todos los temas propuestos en sesiones, que
deben ser planificadas con anticipación. La discusión en clase se
genera a partir de los escritos que cada participante decidió preparar
al leer los materiales seleccionados (pueden ser fichas, resúmenes,
esquemas generales, esquemas cronológicos, ensayos, artículos breves,
mapas conceptuales, entre otros) y se realiza con actitudes de respeto
a las diferentes opiniones y de colaboración en el trabajo intelectual,
enriqueciendo el debate con aportaciones propias. Lo anterior exige,
tanto al maestro como a las estudiantes, poner en acción sus habilidades
para la comunicación oral, argumentar sus participaciones de manera
informada, tener disposición para escuchar y aprender de los otros
y esforzarse por llegar a conclusiones sobre cada uno de los temas
discutidos.
En
particular, el maestro deberá coordinar adecuadamente la discusión
o centrarla cuando considere conveniente, favorecer la participación
de todo el grupo, intervenir para ampliar la información o sugerir
la búsqueda de otros materiales con la finalidad de profundizar
en el estudio de los temas o bien, para resolver algunas dudas que
presenten las estudiantes. Además, el maestro identificará los momentos
en que la mayoría de las alumnas enfrenten dificultades para comprender
los temas o los textos básicos y que pueden impedir el buen desarrollo
del seminario; junto con ellas buscará mecanismos para continuar
la modalidad de trabajo.
Las
siguientes orientaciones didácticas proporcionan a los maestros
algunas sugerencias para la organización y el desarrollo del seminario.
• El trabajo individual que realizan las
estudiantes consiste en la lectura, organización y sistematización
de la información que ofrecen los textos de la bibliografía básica.
Como producto de estas actividades es importante que las estudiantes
elaboren distintos tipos de notas acerca de la temática que se discutirá,
éstas son un elemento indispensable para el buen desarrollo del
seminario. Para enriquecer la información conviene también que se
consulten otras fuentes, que pueden ser los textos de la bibliografía
complementaria que se sugiere en el programa u otros que las estudiantes
identifiquen, así como observar videos o películas que permitan
obtener más información acerca del contexto y de la época a que
se refiere la temática de estudio, lo que redundará en un análisis
mejor fundamentado. Si es posible, estos materiales se llevarán
al salón de clase para conocimiento de todos o como apoyo para argumentar
las ideas durante el debate.
• El trabajo en equipo permite el primer
intercambio de información y de confrontación de ideas que las estudiantes
llevan a cabo antes del seminario. El trabajo en equipo significa
que cada integrante domina el tema porque conoce el contenido de
las lecturas y es corresponsable de una exposición fundamentada
en colectivo. Se deberá evitar la práctica –común, pero inadecuada–
que consiste en distribuir los temas por equipos; para que el programa
cumpla con sus propósitos es necesario que todas las estudiantes
revisen los temas propuestos, pues esa revisión es la base para
el desarrollo del seminario. El trabajo en equipo se puede realizar
tanto por iniciativa propia de las estudiantes como por indicaciones
del profesor del seminario.
• El trabajo colectivo en el aula de la
escuela normal se centra en la discusión y la confrontación de ideas
que previamente se han preparado con el trabajo individual y en
equipo. El trabajo colectivo tiene como propósito el debate, la
puesta en común de las ideas y la sistematización de la información.
• El debate en el grupo comienza con una
discusión analítica y argumentada de las ideas y puntos de vista
acerca del tópico o tópicos programados, ya sea por equipos o de
forma individual. La presentación de ideas no debe confundirse con
la explicación de un tema o el recuento del contenido de la lectura
realizada, la finalidad de esta actividad es suscitar el intercambio
académico a partir de un mismo referente. A través del debate las
estudiantes y el profesor abordan la temática en cuestión confrontando
sus saberes y las posturas que se tienen sobre ésta, evitando que
se impongan las ideas del profesor o de alguna estudiante. Es necesario
que el maestro ponga especial cuidado en promover el intercambio
–partiendo de los productos que presenten las alumnas como resultado
de la lectura de los textos recomendados–, que debatan retomando
las ideas expuestas por cada una para profundizar en el análisis;
es decir, durante el debate se debe favorecer la participación de
las estudiantes de manera ordenada, secuenciada y sustentada en
argumentos, así como centrada en los aspectos del tema que se analiza.
Por medio del debate se clarifican las ideas, se desarrolla el criterio
personal, se confrontan los puntos de vista y se valoran distintas
posturas.
• Para la puesta en común de las opiniones
y aportaciones individuales, las estudiantes se apoyarán en las
conclusiones del trabajo en equipo, los textos leídos, las consultas,
las reflexiones y puntos de vista que han plasmado en documentos.
Es importante que se promuevan la argumentación y las actitudes
de respeto hacia las opiniones divergentes, así como la apertura
para que las alumnas y el profesor modifiquen, si es el caso, sus
planteamientos iniciales.
• La sistematización de la información
que las estudiantes van adquiriendo y aportando durante el desarrollo
del curso facilita la continuidad en el análisis de los aspectos
que queden pendientes y la obtención de conclusiones colectivas.
Con frecuencia estas conclusiones serán provisionales o planteadas
como hipótesis y preguntas para el estudio posterior. El maestro
propiciará que las alumnas utilicen diversas estrategias de estudio
y análisis y que compartan con el grupo sus productos escritos o
notas individuales a manera de reportes, minutas, relatorías, resúmenes,
ensayos, entre otras formas.

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