Planes y Programas

Programa de Estudios, 8° Semestre, Licenciatura en Educación Preescolar /
Lineamientos para la Organización del Trabajo Académico durante Séptimo y Octavo Semestres /
Introducción

El Plan de Estudios de la Licenciatura en Educación Preescolar 1999 destina los dos últimos semestres de la formación inicial de las futuras educadoras a la realización de tres tipos de actividades: a) el trabajo docente con un grupo de niñas y niños de educación preescolar, b) el análisis y la reflexión sistemática acerca de su desempeño con el grupo de alumnos que atienden, así como sobre el conjunto de experiencias obtenidas en el jardín de niños y c) la elaboración del documento recepcional, que versará sobre un aspecto o tema que consideren relevante, partiendo de su experiencia y de la reflexión sobre la misma.

Estas actividades constituirán para las estudiantes normalistas una oportunidad para poner en práctica los conocimientos, habilidades y actitudes que han adquirido o desarrollado a lo largo de su formación profesional, valorar críticamente sus logros
y deficiencias, elaborar estrategias para el mejoramiento continuo de su desempeño y, finalmente, perfeccionar sus competencias profesionales.

En el transcurso de su formación, las futuras educadoras han estudiado aspectos relacionados con el conocimiento de la organización y el funcionamiento del sistema educativo mexicano, los principales retos que enfrenta la educación básica en el país y la función de la escuela y de los maestros para contribuir a superarlos. Asimismo, han analizado los procesos de desarrollo infantil, los propósitos, los contenidos y las formas de enseñanza que favorecen el aprendizaje de los niños y el logro de las finalidades de la educación preescolar. Las estudiantes han fortalecido estos aprendizajes al observar a los niños y a la educadora en su desempeño; mediante las prácticas de enseñanza, y el análisis y la reflexión sistemática acerca de las experiencias de trabajo en los jardines de niños con alumnos de distintas edades.

De este modo, las estudiantes normalistas se han preparado para la fase final de su formación inicial como educadoras. Esta fase abarca la realización, como se ha enunciado, de tres actividades estrechamente relacionadas:

a) El trabajo docente, que se desarrolla mediante la práctica intensiva, durante periodos prolongados, en un grupo de educación preescolar. Esta actividad implica el diseño y la puesta en práctica de actividades sistemáticas de enseñanza; al tiempo que demanda la integración de los aprendizajes adquiridos, tanto en el ámbito pedagógico como de los propósitos y contenidos fundamentales de la educación preescolar, contribuye al perfeccionamiento de las competencias profesionales. En comparación con los anteriores periodos de práctica, las estancias más prolongadas en el grupo de educación preescolar favorecen –entre otros aspectos–  un mayor conocimiento de los niños, una valoración más amplia de los avances que van logrando, así como una mejor comprensión de la dinámica escolar, lo que permite establecer una correspondencia adecuada entre el diseño de actividades didácticas y su aplicación para atender a las necesidades educativas de los niños del grupo.

b) El análisis de las experiencias obtenidas en el jardín de niños, que se realiza en la escuela normal para sistematizar la información obtenida de la experiencia en el jardín de niños, propiciar la reflexión personal y colectiva sobre los factores que influyen en el proceso educativo e identificar los aspectos que requieren mayor atención, tanto en el desempeño personal como en los procesos de aprendizaje de los niños.

c) La elaboración del documento recepcional, que se lleva a cabo en el transcurso del ciclo escolar con base en la identificación y el análisis de una situación educativa relacionada con el trabajo docente de cada estudiante y cuyo estudio en profundidad le resulte de especial interés.

Una de las condiciones para alcanzar los propósitos de esta fase de la formación inicial es la articulación efectiva de las actividades antes mencionadas. En este documento se definen las características de cada una, la forma como se relacionan y la organización que se requiere para su desarrollo. El documento consta de cuatro capítulos: en el primero se define el Trabajo Docente, sus propósitos y el tipo de actividades pedagógicas que abarca, así como los criterios para la evaluación del desempeño de las estudiantes y de su aprendizaje. En el segundo capítulo se describen los propósitos y las características del Seminario de Análisis del Trabajo Docente, las actividades mediante las cuales se organiza el trabajo del Seminario en la escuela normal y la elaboración del documento recepcional, así como las sugerencias para evaluar este curso. En el tercer capítulo se explican los criterios para la organización del conjunto de actividades académicas de los dos últimos semestres, se presenta una propuesta de distribución del tiempo y se establecen las responsabilidades de las estudiantes, de los directivos de la escuela normal, de los profesores que asesorarán a las estudiantes y de las educadoras tutoras. El cuarto capítulo incluye información básica sobre el servicio social y la beca de apoyo que se asignará a las estudiantes de las normales públicas en el último año de su formación inicial. Finalmente, se anexa un esquema con el procedimiento a seguir para la organización del trabajo docente en los jardines de niños seleccionados.

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