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Programa
de Estudios, 1er semestre, Licenciatura en Educación
Primaria /
Estrategias
para el Estudio y la Comunicación I y II
/
Criterios
metodológicos para el desarrollo de los cursos
Por
la naturaleza de esta asignatura, de aplicación práctica y que requiere
el ejercicio permanente de las habilidades de comunicación, el programa
que se propone no plantea una secuencia fija de contenidos y actividades.
El maestro de la asignatura deberá construir un plan de trabajo
con una organización flexible que permita las adecuaciones convenientes,
según las características y necesidades de los alumnos, y sus avances
en el estudio de las otras asignaturas.
Las
actividades sugeridas en este programa se presentan a manera de
ejemplos. El maestro de la asignatura diseñará las actividades que
juzgue adecuadas para sus alumnos, tomando en cuenta que cada una
requiere de planificación, atención al proceso, evaluaciones y retroalimentación.
Considerando que la formación de las habilidades y el desarrollo
de las competencias se atienden en grados de complejidad creciente,
el segundo curso de Estrategias para el Estudio y la Comunicación
se organizará a partir de los resultados del primero. La evaluación
de los progresos individuales y del grupo permitirá decidir en qué
casos es conveniente extender o profundizar el tratamiento de un
tema y en qué otros será necesario replantear las estrategias de
trabajo.
Para
el logro de los propósitos formativos de esta asignatura, el tratamiento
de los contenidos se desarrollará en la modalidad de taller; se
requerirá, por tanto, una lectura sistemática de libros y revistas
especializados; la práctica cotidiana de la escritura, su revisión
y corrección; así como la realización de debates y exposiciones
preparados con un propósito claro. Los temas del programa serán
abordados con un enfoque de resolución de problemas, retomados de
los compromisos de estudio de las otras asignaturas y de situaciones
particulares de enseñanza de la escuela primaria.
Se
reitera la condición de atender simultáneamente, a lo largo de los
dos semestres, el desarrollo de las competencias de estudio y comunicación
señaladas en los propósitos de estas asignaturas, a partir de las
diferencias individuales de los estudiantes y con niveles de exigencia
crecientes y adecuados.
La
importancia que se da al fortalecimiento de las competencias para
el estudio y la comunicación por medio de la resolución de problemas,
responde a la necesidad de reducir la distancia entre el carácter
de la formación y el ejercicio de la profesión. La formación de
las habilidades en los niños de primaria presenta mayores dificultades
cuando los profesores, en su formación inicial, trabajaron con ejemplos
y situaciones irreales o poco relacionadas con los problemas propios
de su campo profesional.
La
recomendación de incorporar en las actividades una estrategia de
resolución de problemas tiene por objeto poner en juego capacidades
de reflexión, aplicación y prueba de conocimientos previos, e identificación
de contextos y oportunidades para la creatividad en la construcción
de posibles soluciones. Los estudiantes se habituarán a enfrentar
las tareas por partes, con una planificación ordenada que facilite
su ejecución y evite sensaciones de frustración o de impotencia.
Desde el principio estarán conscientes de que ciertos problemas
les exigirán mayor aplicación y esfuerzo. Por ejemplo, no puede
esperarse que una lectura rápida permita la comprensión de textos
complejos; se necesitan revisiones sucesivas, estrategias de lectura
y otros apoyos para alcanzar la comprensión requerida.
Los
elementos formales de la redacción y las reglas lingüísticas se
abordarán, preferentemente, a partir de necesidades concretas durante
el proceso de elaboración y corrección de los textos; por tanto,
se evitará el tratamiento tradicional de ciertos cursos en los que
dominan los contenidos formales, con definiciones y reglas abstractas,
y los alumnos tienen reducidas oportunidades para ejercitar sus
propias habilidades de comunicación sobre asuntos reales de su campo
de formación. Con esto se destaca que el sentido formativo de Estrategias
para el Estudio y la Comunicación no es equivalente al de un curso
de Lingüística o de Español.
El
desarrollo del programa debe llevar a los alumnos al convencimiento
de que por razones de satisfacción y responsabilidad, por las ventajas
del trabajo organizado y por la naturaleza de la profesión docente,
es indispensable adquirir los recursos intelectuales apropiados
para establecer una mejor relación con el conocimiento y sus aplicaciones
educativas.
Un
asunto central en la operación del programa se relaciona con las
actitudes necesarias para el desarrollo de las habilidades intelectuales.
Los diagnósticos y las autoevaluaciones de los propios alumnos les
permitirán identificar oportunamente las áreas de la comunicación
y el estudio en que se sienten inseguros o con dificultades particulares.
La orientación de las actividades deberá partir de esos problemas,
que los alumnos enfrentarán como retos personales, para esforzarse
en superarlos con el apoyo de sus compañeros y maestros.
El
fortalecimiento de actitudes positivas hacia los temas formativos
de la asignatura corresponde también a principios éticos de la comunicación
de ideas y conocimientos, que exigen responsabilidad para que los
mensajes cumplan eficazmente su función: respeto al interlocutor,
honestidad y apego a la verdad.
Los
alumnos requieren reafirmar su confianza de que son capaces de desarrollar
sus competencias de comunicación, y saber que los problemas de expresión
pueden derivarse de prácticas inadecuadas en el estudio y en la
lectura. Reflexionarán también sobre la existencia de distintos
modos de manejar ideas, léxicos y estilos de expresión en diversos
contextos sociales. Aquí se insistirá en que, siendo válidas las
formas habituales de comunicación de los medios familiares y populares,
en donde el lenguaje tiene su propia función, en la educación superior
existen razones para trabajar con niveles apropiados de precisión,
rigor y fundamentación en escritos y argumentaciones.
La
valoración del estudio y el aprecio por los libros son primordiales
en la formación de los educadores. Una actitud convincente y estimulante
por parte de los conductores de la formación es indispensable para
reforzar esas valoraciones en los estudiantes. Por eso es importante
que otros profesores de la institución participen junto con los
estudiantes en presentaciones de libros, debates y mesas redondas
sobre temas de la carrera y de la profesión docente, situaciones
que también resultan pertinentes para poner en práctica la responsabilidad
intelectual, el respeto por las ideas y la tolerancia de las diferencias.
Para
el fomento de la lectura en los estudiantes se propiciarán prácticas
flexibles de acercamiento a los libros, que fortalezcan el gusto
y el disfrute estético de las obras literarias. Los estudiantes
encontrarán estímulo en su propia formación, en la participación
en círculos de lectura y debates, así como en la elaboración de
críticas y reseñas para el periódico mural, revistas estudiantiles
u otros medios disponibles. Sin embargo, por sus efectos contrarios
al propósito, se evitará la asignación obligatoria de estas lecturas
con fines de calificación.
El
fortalecimiento de las competencias de los estudiantes para la lectura
analítica y crítica de textos académicos exige una planificación
sistemática que permita, mediante la práctica constante, el dominio
de estrategias para la comprensión, análisis y crítica de los materiales
propios de su campo de formación.
En
la selección de los ejemplos y problemas requeridos para las actividades
del curso, se tendrá presente que en las asignaturas del semestre
abundan temas que requieren del estudio sistemático y representan
el mejor material para ejercitar la elaboración de análisis, esquemas
y exposiciones, y la consulta de fuentes bibliográficas. Al respecto,
deberá estimularse a los alumnos a ser usuarios permanentes de la
biblioteca y a explorar en obras diversas otras áreas del conocimiento
que complementen su formación.
En
el medio educativo circulan diversas guías y manuales sobre técnicas
de redacción, investigación documental y elaboración de tesis, que
los alumnos deben emplear con reserva porque en este tipo de materiales
son frecuentes los tratamientos esquemáticos deficientes, que no
es conveniente seguir al pie de la letra. El maestro de la asignatura
revisará con cuidado esos textos para seleccionar y aprovechar adecuadamente
los contenidos que resulten de utilidad. Generalmente se trata de
pautas que deben aplicarse con flexibilidad y usarse como apoyo
para ensayar la construcción de estrategias propias, de acuerdo
con las características y necesidades particulares de cada actividad.
En
el programa se proponen actividades que requieren la aplicación
de distintas estrategias de estudio y comunicación. En la bibliografía
recomendada se incluyen textos que pueden servir para que el maestro
y los estudiantes construyan estrategias propias y adaptadas a sus
necesidades académicas. Conviene recordar que se trata de textos
de consulta y que no deben convertirse por sí mismos en materia
de estudio del curso. Se recomienda consultar los apartados relativos
a los temas siguientes: planificación del tiempo, organización de
agendas y horarios; elaboración de notas y apuntes de clase; lectura
de materiales de estudio y manejo de fuentes bibliográficas y hemerográficas;
preparación de una exposición oral y explicación de una clase; participación
en debates y seminarios; y redacción de reportes y ensayos breves
basados en consultas bibliográficas.
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